El cuerpo deshabitado

15/5/2012 por Szabados

Al transformar a un hombre en mujer y después follar con ella, el protagonista de la extraña película ‘La piel que habito’, de Pedro Almodóvar, el cirujano plástico, se venga lúgubremente de Vicente, el hombre que el afamado doctor creyó ser el culpable de un trauma que adquirió su hija del presunto ataque sexual.
El círculo de venganzas al final parece romperse al vengarse Vicente del hombre que por venganza lo transformó en mujer. Además, Vicente logra huir de la casa prisión del científico vengador y se reencuentra con la muchacha que nunca violó. Entonces, le cuenta a ella la historia y queda abierta la historia imaginaria que uno puede hacerse: ¿qué hará ella (Vicente) ahora que es libre, habiendo dejado su masculinidad en el quirófano del doctor?
No cabe duda de que los personajes no llegan a desarrollar un perfil psicológico, y cabe preguntarse por qué ellos pierden esa fuerza necesaria para dejar en el espectador una imagen marcante. Por ejemplo, la maldad del doctor es terrible, pero sobre él no sabemos mucho. Creo que todos los personajes me dieron la idea de ser desconocidos, personajes sufridos, pero sin historias contundentes. Parece que faltó contextualización.
Pero no se puede negar que algunas cuestiones quedan fluctuando, como por ejemplo, el tema de la ciencia y de los científicos, y principalmente sobre los límites de la ciencia: ¿Cuáles son esos límites, quién los establece, existe ética científica, se están rompiendo las fronteras entre lo real y lo fantasioso?

Bob esponja y la Naturaleza como extensión del espírritu

30/4/2012 por Szabados

Es sublime la realidad en la que se encuentran, en el fondo del mar, Bob y sus amigos Patricio y Arenita Mejillas, su jefe el señor Cangrejo y su iracundo compañero de trabajo, Calamardo.
Aunque el creador de este dibujo animado plantea los típicos problemas interpersonales entre los diferentes seres acuáticos, en ese fondo marítimo no hay cuestiones medioambientales por resolver. Son los caracteres psicológicos diferentes los únicos que generan cierto grado de caos social.
Por otra parte, tal vez haya muchos lugares en las profundidades oceánicas libres aún de polución, vertidos, sobras tecnológicas o cosas inútiles, donde el hombre difícilmente deja sus huellas. Un mundo totalmente oscuro, por la falta de luz, pero resguardado de la degradación ambiental.
Además, es desde el mar virgen de donde brotan las burbujas de oxígeno que ayudarán a la atmósfera terrestre a purificarse, y por lo tanto, al purificarse el aire se refinan nuestros pensamientos.
No cabe duda de que es gracias a esa distancia e inaccesiblidad (¿pensada por alguien?) que en nuestro planeta todavía algunos sitios permanecerán intocables, e indudablemente, seguirán inmaculados.
Si es necesaria una lucha entre el hombre y la Naturaleza para su preservación, quiere decir que la civilización humana conlleva un gran riesgo ecológico.
Sin embargo, los personajes del dibujo animado Bob esponja, todos animales, no presentan ningún problema para el medio marino porque no son una civilización, y por lo tanto, no alteran la Naturaleza, todo lo contrario, la respetan como una extensión de su espíritu., y como todos los animales, en ella se reflejan

El rey y la sintonía

22/4/2012 por Szabados

Todos habían terminado las pruebas; en cuanto las dejaban debajo de sus sillas, en una parrilla que queda entre el asentadero y el suelo, me empezaron a pedir, sin parar, poder ir al baño.
Para intentar ordenar el caos, les pedí que fueran uno a uno por orden alfabético. Por lo tanto, Ana fue la primera, pero antes de que fuese la segunda, Andrea, Débora se levantó de su asiento y refutó gritando: “esto es un prejuicio”.
Yo quedé confundido. No conseguí entender por qué la medida instauraba preconcepto, según ella, si sólo quise poner de alguna manera un poco de calma frente al nerviosismo reinante.
Después de pasado un día, veo claramente que las personas exigen primero sus derechos, sin muchas veces entender las circunstancias, las situaciones en que se dan las cosas.
En el caso del rey Juan Carlos, y su contradictoria actitud de ser el presidente de honor del Fondo Mundial para la Naturaleza en España y la cacería de elefantes en Botsuana, creo que estamos frente a una cuestión de circunstancias.
Y yo me pregunto, participar en cacerías, ¿no es algo muy monárquico? Y por otra parte, ¿las personas comunes no practican la caza de animales salvajes? Además, ¿qué cosas no hacen parte de la vida de un monarca? Bueno, me imagino que debe de hacer parte de sus actividades, por ejemplo, tomar el té de la tarde, hacer visitas oficiales a instituciones, ir al teatro o a la ópera o al estadio, estar necesariamente en familia, representar al pueblo. Y tal vez, esta sea la cuestión entreverada de este asunto, que es la siguiente: un representante del pueblo, aunque quiera hacer muchas cosas, no debe hacerlas todas, porque el consenso ciudadano entiende que se debe proteger a la Naturaleza. O sea, el rey debería actuar en sintonía con la mayoría.

La ideología a través de la envoltura

2/4/2012 por Szabados

Parece haber una analogía entre el envoltorio de las mercaderías que se venden y compran, y el funcionamiento de la sociedad en la cultura occidental.
A mi hijo de cuatro años lo atrae el aspecto exterior de los objetos en exposición en las góndolas de los supermercados, donde pasamos un buen rato de nuestras vidas. Principalmente en cuanto a los huevos de pascua, lo de fuera es lo más importante para él.
Nosotros, los adultos, también nos dejamos seducir más por la forma que por el contenido. Por lo tanto, es como si el niño siguiese vivísimo en nuestro interior.
La sociedad sigue esa idea, esa mentalidad, tal vez machacada a lo largo de estos últimos tiempos de gran consumo, e indudablemente, pensar en cambiarla parace casi imposible.
Claro que esta mentalidad, la de la importancia de lo exterior en los objetos y las personas, ya fue preocupación de muchos filósofos y literatos desde hace siglos.
Por ejemplo, el cuento medieval de “La bella y la bestia” guarda en sus entrañas la cuestión temerosa de las personas ante la feúra física, y consecuentemente, la búsqueda obsesiva por la belleza exterior, ignorando totalmente la naturaleza interior. Es una mentalidad cándida, infantil, una forma mezquina y pobre de ver la vida y su sentido.
Así que vale la pena reflexionar que si algunos filósofos creen que el consumismo, como sistema socioeconómico y político, conlleva una ideología, es decir, consumiendo soy feliz, he aquí la idea, por qué no pensar que la envoltura del producto también transmite una ideología: la belleza exterior es fundamental para mi felicidad en la vida.
Claro que uno sabe que no hay, obligatoriamente, una correspondencia entre el envoltorio del producto y su calidad propia como objeto material.
Pero con mucha argucia algunos estudiosos de arte, incluso, consiguen persuadir fácilmente a los niños con sus llamativos colores, dibujos o fotos que pueblan por fuera las cajitas, aluminios o plásticos que envuelven las mercaderías. Pienso que cuando un artista se vuelca a este campo industrial, debería hablarse de delincuencia artística.

Los ríos escondidos

17/3/2012 por Szabados

Las ciudades, a veces, están cortadas por ríos que complican la funcionalidad, la estética, la limpieza, el olor o el orden de estas.
La primera vez que me contaron que íbamos por una calle que pasa por arriba de un río me llamó mucho la atención. Me pareció extraño porque en la ciudad que yo vivía no hay ríos que hayan sido cubiertos. Para un montevideano que vive en São Paulo sonaba como de otro mundo eso de esconder los ríos.
Lo cierto es que hoy quince, un jueves caluroso y pegajoso, volví a escuchar hablar de esto. Un vecindario alborotado de una zona suburbana, exigía ante las cámaras de televisión, la canalización de un riachuelo que pasa por ese barrio.
Queremos saber sobre los dinosaurios, el origen del universo, la velocidad de las partículas, las tormentas solares; pero me pregunto si estas cuestiones reolverán nuestras vidas. Por otra parte, tratamos y destratamos a la Naturaleza sin reflexionar sobre el gran daño presente que le infringimos.
Voy a hacer la siguiente comparación para explicar lo que quiero decir: Es como si tuviésemos un coche y nos preocupáramos solamente por su chasis y carrocería, su respectiva limpieza, pero no tuviésemos ni idea sobre el nivel del combustible en su tanque. Pensamos, equivocadamente, que ese es el punto primordial, sin percibir dónde está el verdadero problema.
En las grandes ciudades la preocupación se centra en la infraestructura, lo que obliga a perder de vista el propio interior de la ciudad y su relación con el medioambiente. Por lo tanto, las edificaciones pasan a ser fundamentales porque permiten que se pueda vivir en su interior: dormir, pernoctar, trabajar, divertirse, estudiar, hacer el amor, comer. De esta forma las ciudades se quedan calvas de lugares verdes: parques, plazas, o jardines.
Si avanzásemos demasiado sobre la Naturaleza ampliando las plantaciones, comenzaríamos a esconder los animales porque podrían ser dañinos para los fines de la industria agrícola.
Así que, ¿cuál será nuestro límite sobre los campos que deben ser plantados y el ecosistema imperante? Pienso que ese límite es una gran incertidumbre. Yo nunca pensé, cuando era niño, que esto ocurriría agún día en nuestro planeta, o sea, que el hombre no pudiese convivir con la Naturaleza. Entonces, para qué conquistar otros planetas si ya demostramos que no conseguimos tener equilibrio en un entorno agradable y con nosotros mismos.

La diversión obligada

2/3/2012 por Szabados

Es el tiempo de la libertad plena en gran parte del mundo occidental, dicen los más encumbrados intelectuales. Pero parece mentira que esa vida libre, ese “vivir” la libertad este en un neto contexto de presión por parte de los medios de comunicación y también presión socioeconómica. No nos olvidemos de que hacen grandes fortunas los que se dedican al entretenimiento, característica de las sociedades en libertad. Privación de las que viven bajo regímenes dictatoriales o fundamentalistas.
Tienes que divertirte, la vida pasa rápido. Entonces, se puede inferir que hoy en día vivir y divertirse van juntas, de la mano, son acciones sincrónicas, de mutua correspondencia. Hasta parece una ideología.
Por otra parte, quien no concuerde en vivir divirtiéndose corre el riesgo de ser marginado socialmente. ¡Qué amargado! No le gusta disfrutar la vida. Otros dirán, es un viejo.
Este preámbulo intenta no sólo entender un suceso trágico que ocurrió en un parque de atracciones de Brasil, sino también prevenir a las personas que van a buscar entretenimiento a estos parques.
Aunque el hombre cree tener un total control sobre la mecánica, esta de por sí no es un ser consciente, ni mucho menos. En la mecánica reina la incertidumbre, y el hombre intenta controlar lo incontrolable y lo condicionado a innúmeras cosas.
Lo cierto es que la jovencita Gabriela Nychymura subió a uno de los quince asientos de la atracción La Tour Eiffeil, que está en el parque de diversiones Hopi Hari a 72, 5 km de São Paulo (Brasil). Increíblemente, el asiento en el que ella se acomodó estaba hace diez años fuera de uso, pero lo impensable es que en ese momento ninguno de los dos funcionarios que regenteaban esa atracción le dijo que ella no podía ubicarse allí.
Lamentablemente el juego fue puesto en funcionamiento. Las personas sentadas fueron elevadas hasta los 69,5 metros de altura que tiene la torre y después, lanzadas en caída hacia el vacío. En el instante en el que frenaron la bajada, cuando llegan a unos 94 km por hora, la traba mecánica que asegura a los “pasajeros”, se levantó, y como Gabriela tampoco tenía cinturón de seguridad, otra cosa inexplicable, cayó en una zambullida mortal de una altura de 24 metros. Murió casi instantáneamente al inpactar en el cemento el viernes 24 de febrero a las 10.30 de la mañana.
Inimaginablemente, alguien le sacó una fotografía unos segundos antes de empezar a funcionar el aparato: ella aparece sonriente y colocando sus dos dedos de la mano derecha en forma de V, venceremos. Parece increíble.
Por otro lado, unos días después del accidente se supo que varios asientos tenían problemas en la traba mecánica que pasa por encima de los hombros. Pero parece que por razones financieras no querían suspender esta atracción, muy importante para el parque y su concurrencia. Por lo tanto, el show tenía que continuar.
Ahora sí, el parque está cerrado para la realización de una exhaustiva investigación. Vivir la libertad conlleva riesgos, pero correr riesgos en causas individualistas, motivadas por los medios, es un fenómeno fundamentado más allá de toda idea de vivir la libertad, está basado en pro del omnipotente mercado, que traspasa la humanidad para consolidarse como centro total del mundo.

El vacío como contenido

18/2/2012 por Szabados

Los héroes posmodernos se matan en el ahora, en nuestro tiempo uno como yo lo concibo. Por ejemplo, Amy Winehouse, Michael Jackson, Witney Houston. Íconos de la cultura pop, arrastraron sus vidas, a duras penas, hasta llegar al fin, partiendo de nuestro entorno.
En algún momento, muchos buscamos en ellos alguien en quien espejarnos, sentirnos bien a causa de ese éxito ajeno, es decir, las grandes masas los adoramos porque son triunfadores, victoriosos, tal vez sea algo hasta inconsciente la búsqueda de algo más allá de nosotros, que nos trascienda.
Pero los cierto es que uno sabe muy poco sobre el mundo interior de estas “estrellas” que iluminan, impulsionadas por los medios de comunicación, a todo un mar de seguidores. De hecho, no sabemos cuánto, por qué, por quién sufren, además, el sufrimiento nos iguala, nos corroe, es la corriente opuesta a la alegría. Su consecuencia puede ser el vacío, y este nos obliga a enfrentarnos a nosotros mismos, sin caretas, sin efectos especiales, sin aplausos, sin vestuario. En ese preciso tiempo uno queda solo, y uno precisa un repertorio.
Mientras que para unos esa nada interior será el comienzo de una nueva vida, una transformación, para otros parece ser el comienzo del fin.
Me encanta la metáfora de Marcos que se encuentra en el capítulo nueve, versículo tres del nuevo testamento: Incluso sus ropas (las de Jesús) se volvieron resplandecientes, tan blancas como nadie en el mundo sería capaz de blanquearlas.
En el monte, Pedro Santiago y Juan vieron el cambio, alejados de la ciudad, donde se da la fama, la fortuna, la pobreza, el olvido, la corrupción. La transformación nos libera de lo viejo, y de todo eso que nos corroe, debilita y deja vacíos como contenido.
Nuestros héroes posmodernos deberían también abrir sus mentes y corazones para el cambio, aunque los obligue a dejar el éxito, la fama, para emprender una nueva vida.

El filete y la educación

7/2/2012 por Szabados

Descubrieron dopaje en el filete que se comió Contador, el superciclista español. Oh, perdón, mejor dicho, encontraron una substancia en él, que estaba en el filete que digirió. Ay, Dios, es difícil explicar lo que parece tan normal hoy en día, y que es la presencia en casi todos los alimentos, ya sea industrializados o no, de cierto grado de contaminación.

Por otra parte, hasta deberíamos tener mucho cuidado en lo que comemos, sin olvidar tampoco de cuánto comemos. Pero del caso de Contador, ya globalizado, me voy al problema con mayúscula, de la educación. Y la que me pasó la pelota de esta polémica fue la filósofa brasileña Viviane Mosé; después de escucharlaen el canal dos de Sâo Paulo, llamado Cultura.

Ella destacó que el recinto donde los chicos estudian es más parecido con una prisión que con un centro de enseñanza, que la división en asignaturas de los estudios es parecido al montaje de un artefacto en una fábrica, que los profesores trabajan ideas en vez de trabajar lo real y que los niños permanecen sentados, pasivos, mucho tiempo, demasiado, aislados de la realidad.

Por un rato sus excelentes argumentos me convencieron, hasta que en cierto momento me vino a la memoria cuando tuve que trabajar ocho, neve, diez horas diarias a veces sin descanso semanal, y duramente.

Entonces me pregunto que diferencia habría tenido mi vida si en vez de haber estado sentado durante horas en la escuela hubiera pasado paseando y aprendiendo en parques, al aire libre, jugando y divirtiéndome. ?El choque con la realidad no habría sido mayor?

Creo que cuando somos adultos nos desilusionamos bastante con el mundo laboral. Por lo tanto, pienso que los niños deberían conocer esa realidad, la del sacrificio, del esfuerzo, del dolor y las lágrimas.

Por mi parte veo con buenos ojos que aprendan paseando, divirtiéndose, pero no creo que sea malo que sacrifiquen parte de su tiempo un poco sentados, estudiando, leyendo, debatiendo. Quiéranlo o no, pasarán parte de su vida en el trabajo, aprisionados, la mayoría en las ciudades.

La gran revolución sería crear otras formas de trabajar, convivir, y ser.

La guerra al plástico

24/1/2012 por Szabados

Si cada persona usa unas 59 bolsas de plástico al mes, y se producen más de 500 mil toneladas de película de plástico en Brasil, es previsible, sin necesidad de ser un profeta, que el plástico lo invadirá todo, y al copar la naturaleza y las ciudades, aumentará la contaminación, y la contaminación desequilibrará el medio ambiente. Finalmente, provoca un fuerte impacto en el propio espíritu humano, porque la degradación de la naturaleza se refleja en el interior del ser. Los animales hasta mueren por eso.
A sabiendas del perjuicio, el gobernador del estado de São Paulo Geraldo Alckmin firmó un acuerdo con el presidente de la asociación paulista de supermercados para intentar extinguir hasta el fin del corriente año a las declaradas villanas.
En pleno 2012 parece una involución, sin embargo, no cabe duda de que la tecnología ha traído sus luces y sombras, por lo tanto, llegó el momento de deshacerse de lo malo de ella. Por otra parte, aunque no soy muy viejo, recuerdo que cuando era niño se iba al almacén con talegas llamadas chismosas en Uruguay, prácticamente no existían las bolsas de plástico. Cuando surgieron los supermercados aparecieron las bolsas, que te las dan en grandes cantidades como para que las personas les hagamos una buena y gran propaganda a las grandes y poderosas tiendas.
Por mi parte, muchas veces le he dicho a alguna cajera: déme sólo una, porque a menudo tienden a darte varias sin ser necesario ya que en una cabería todo lo comprado.
Claro que los de la industria del plástico brasileño no están nada contentos con este acuerdo; creen que perjudicará esta gran industria económicamente hablando. Por otro lado, los ecologistas están felicísimos, ilusionados con por lo menos un medio ambiente menos degradado, menguar la producción ya ayudaría mucho, según ellos.
Por lo tanto, deberán poco a poco cambiar sus cómodos hábitos los paulistas y cargar sus adquisiciones en cajas, carritos, bolsas de tela o mochilas, grandes o pequeñas, prácticas o incómodas. Está claro que muchos otros aspectos en cuanto a la contaminación quedan en el tintero. Personalmente creo que esperar cambios comportamentales a corto plazo es muy difícil, pero por otro lado uno debe esperanzarse con que una persistente educación ambiental provoque a través del tiempo una nueva mentalidad, y pensar: la naturaleza está antes que nosotros los humanos, que somos humus, materia cósmica. Así que a protegerla, cuidarla. Si no, de tanto jugar con la naturaleza, ella va a jugar con nosotros.

El fantasioso encierro del monaguillo

29/12/2011 por Szabados

Una gran noticia conlleva espectáculo, algo extraordinario, desastroso, lúgubre, de carácter cuantitativo, en fin, cosas exageradas en algún aspecto.
Para mí, y muchos otros, fue sobrecogedora la noticia que llegó a nuestros oídos sobre el monaguillo que había quedado encerrado en la iglesia Nuestra Señora de Fátima, en el barrio Lauzane de São Paulo (Brasil), después de la misa dominical. Pero más sorprendente fue saber que todo había sido un invento del monaguillo, un niño de unos ocho años, según nos explicó la cuidadora de la iglesia y de todo el terreno que hace parte de la referida comunidad religiosa, donde, además, hay una escuela infantil.
Ello me llevó a percibir cómo (con acento, nótese) atrae aquello que tiene cierto matiz negativo, y por otro lado, cómo no nos interesa de los medios lo que implica cosas positivas y que ayudan a la sociedad. Incluso, no sé hasta cuándo las generaciones tendrán estos gustos más por el morbo que por lo luminoso.
Es en este aspecto que voy a poner los puntos sobre las íes. La Iglesia Católica hace muchas cosas buenas que pocas veces son destacadas por los medios de comunicación. Y pienso que esto es una tendencia.
Esta escuela de educación infantil, que se llama Juan Pablo II en portugués, es donde pasa gran parte del día mi hijo de un poco más de tres años. Es un proyecto socioeducativo desarrollado por la Iglesia Católica de Brasil con el gobierno municipial de la ciudad.
Es un excelente trabajo realizado en un barrio suburbano, donde viven familias pobres y de clase media baja. Desde ya aclaro que en Brasil no se usa esta clasificación social, sino se usa la de clases A, B, C y D. Aunque las dos clasificaciones se basan en el único aspecto económico, la primera me parece más real que la del uso de letras, que parece muy abstracta.
En la escuelita Juan Pablo II, unos doscientos niños y niñas entre seis meses y cuatro años conviven, haciendo uso de las instalaciones y recibiendo una sutil enseñanza cristiana. A fin de año siempre realizan una fiesta que tiene presentaciones de canciones, bailes y pequeñas representaciones teatrales. Y nunca faltan los regalos que les envían los llamados “padrinos”, que son personas que participan en la iglesia, y les regalan ropa y juguetes.
Este buena noticia, que a pocos les interesa, porque hay cosas más ineresantes que ver en internet, como pornografía, (estoy ironizando), empezó con la fantasiosa noticia del monaguillo encerrado.
Finalmente pregunto: ¿No hay noticias buenas o no hay interés en noticias buenas? Por supuesto que hay buenas noticias, que me gusta leerlas. En fin, la libertad no necesariamente por sí sola enriquece a los hombres, por eso tal vez, los anarquistas insistían en educar desde la niñez para la libertad, es decir, para hacer un buen uso de la libertad.