Cerdos y ladrillos

8/2/2010 por ricardososa

Los periodistas, los gurúes y los economistas mediáticos siempre buscan englobar un fenómeno o una tendencia con un nombre o una sigla divertida. Hace unos años fueron los BRICs en referencia a Brasil, Rusia, India y China. Se agrupó así a los mercados emergentes más poderosos haciendo referencia a su fortaleza con una sigla que en inglés se lee como ladrillos. (En realidad es bricks).
Estos cuatros países –quizá en menor medida Rusia- está exhibiendo desde la segunda mitad del año pasado números vigorosos en su economía luego de sentir por menos de un año los efectos de la crisis financiera global. Las altas tasas de crecimiento o la escalada en los mercados bursátiles llevaron a que no fueran pocos los que aconsejen a tomar previsiones ante una posible burbuja en esas economías. En China, el gobierno empezó a limitar la expansión del crédito y a tomar medidas para desactivar una burbuja inmobiliaria en curso. En Brasil, se está entrando más fuerte en época electoral y eso siempre supone un riesgo de postergar medidas. Nadie duda que Brasil es más fuerte y está en otra posición que hace, por ejemplo, 10 años pero hay bancos que aconsejan moderar la exposición a los activos de ese país. No está mal hablar de corrección para tener después fundamentos más sólidos y Lula ha entendido la importancia de no innovar en economía.
Del otro lado estás los cerdos. A alguien se le ocurrió ya hace un tiempo juntar las iniciales en inglés de Portugal, Irlanda, Grecia y España (Spain) para formar la palabra PIGS (cerdos). En las dos últimas semanas los temores macro se han ido a la Unión Europea y la incertidumbre por la salud fiscal de esas economías también pegó al otro lado del Atlántico, donde ya tienen sus problemas que resolver. En realidad, el primer país europeo (o cercano al continente) fue Islandia. Ahora le toca el turno a estas economías, que ya arrastraban problemas fiscales. Grecia está siendo prácticamente controlada y auditada por las autoridades de la UE. El turno le tocó a España que, con crisis y su propia burbuja inmobiliaria, sufre un abultado rojo en las cuentas públicas y un desempleo récord.
En Uruguay se balconean estas tendencias. Brasil y China son, respectivamente, el primero y segundo destino de las exportaciones uruguayas. Si bien la demanda se concentra en alimentos, se debe seguir de cerca posibles ajustes a la interna de esos países aunque no parece probable una contracción en las importaciones.
Los problemas en Europa podrían afectar aunque no por un lazo directo con los países en problemas. El nerviosismo le pegó al euro que quebró el piso de US$ 1,40 cayendo 1,4% la semana pasada. Eso, le pega directamente a las exportaciones –especialmente de carne- a Europa porque les vendemos en dólares.

Pagando lo ajeno

4/2/2010 por ricardososa

Siempre me interesaron los casos de empresarios ricos y empresas pobres. Y de cómo el Estado –o sea yo y cualquiera que lea esto- no cobra sus deudas a las empresas en problemas para darles viabilidad y proteger las fuentes de trabajo. Hay casos y casos. No es lo mismo Metzen y Sena –de la cual depende casi todo o todo Empalme Olmos- que una consultora, como en la que trabajo, en que no somos más de ocho o nueve personas. El caso de Metzen es paradigmático por varias razones. Sus accionistas –los que dan nombre a la empresa- ya no están en ella desde hace más de 10 años y, supongo, que no están en una situación financiera comprometida. Se dice que los Metzen o uno de ellos, es dueño de uno de los principales shopping en San Pablo.

La empresa fue uno de los ejemplos más nítidos del fracaso de los megaproyectos que se tejieron en torno a la conexión de gas natural con Argentina. Metzen y Sena se reconvirtió para trabajar en base al gas natural que después no llegó como estaba previsto y que obligó a gastar más en energía. Después que se fueron los accionistas originales, la empresa sigue funcionando y en los últimos años fue testigo de una pugna entre dos grupos. Mientras, el Estado veía como la empresa no podía cumplir y toleraba la falta de definición de los accionistas. Había amenazas y negociaciones hasta que a fines del año pasado se rompió la cuerda.

El Estado pidió el concordato de la empresa pero uno de los accionistas se le adelantó y lo hizo primera. De esa manera, no sería desplazado al frente de la empresa. Lo que lograron los interventores fuera que la Justicia dispusiera que los accionistas no pudieran ir contra la propia empresa a la hora de una solución.
Los que están en el tema dicen que hay accionistas interesados pero que entrarán a una empresa casi sin pasivos. Además de una buena marca, Metzen y Sena tiene –otra ayuda del gobierno- una buena protección contra la entrada de competidores con precios muy baratos.

El Estado –por deuda, intereses y multas- se perderá de cobrar cerca de US$ 27 millones. Y los trabajadores, no tendrán muchas posibilidades de cobrar lo que les puedan deber. La llamada nueva ley de quiebras permite procedimientos para que una empresa entre en concordato y que pueda ser vendida como unidad o en partes. De esa manera, se pueden salvar los activos y que la unidad productiva siga funcionando. Abundan los casos en que los dueños demoraron en pedir el concordato y cuándo lo hicieron la empresa ya estaba de salida. Ahora el que entre al negocio, lo va a querer limpio de trigo y paja. Los contribuyentes, los que pagamos, no vamos a hacer demasiado negocio.

Dame una mano

27/1/2010 por ricardososa

El Banco Central reapareció en el mercado luego de tres días de ausencia. El primer mes del año fue de una oferta intensa por la bienvenida llegada de los turistas y eso obligó al Central a salir fuerte varios días. Muchos creen que eso le sale gratis al Banco Central. La cuenta a hacer es –grosso modo- la siguiente. El Central consigue los pesos para comprar dólares emitiendo letras en pesos. Si bien las tasas han caído, el costo que tiene que enfrentar la autoridad monetaria no es menor. Seguramente es mayor al que obtiene el banco a la hora de colocar sus reservas. Por eso, estar casi solo en el mercado de cambios –el República compra para las empresas estatales- tiene un costo para el Banco Central.

El que falta en este partido es el gobierno a través del Ministerio de Economía. El ideal sería que el gobierno tuviera superávit fiscal como para que el gobierno tuviera mayor poder de fuego para moderar la caída del dólar. En el propio Banco Central no son pocos los técnicos que creen que la institución está muy sola atacando varios frentes. Por más que la inflación está en los rangos esperados por el gobierno, sigue siendo una o, para otros, “la” prioridad del Banco Central.

En 2008 el Ministerio de Economía dio una mano comprando dólares, algo que no pudo hacer el año pasado debido al debilitamiento de las cuentas fiscales. Se espera que este año el ministerio pueda intervenir en el mercado, especialmente en el primer semestre cuando se mantendría la presión a la baja sobre el dólar. Una de las preguntas qué se puede hacer es porque Economía no sale al mercado a tomar deuda en pesos y así darle una mano al BCU comprando dólares. El año pasado Economía tomó deuda en dólares en el mercado local a través de la emisión de bonos lo que no fue compartido por todos los técnicos dentro de las oficinas del equipo económico.

¿Debería volver el ministerio a emitir en pesos o Unidades Indexadas en el mercado local o se dejará al Banco Central en la tarea de contener la oferta de dólares? Aunque las tasas en pesos cayeron ¿qué rendimientos en dólares pueden superar los que se obtienen comprando letras en moneda nacional?

Listo el pollo

25/1/2010 por ricardososa

El viernes pasado una alarma se activó en el sector frigorífico porque en Brasil avisaron que trancarían las importaciones de carne desde Uruguay. Hubo gestiones a nivel oficial y hoy se estarían entregando las licencias. Son permisos no automáticos sino que llevan 15 días de tramitación. Esa demora fue impuesta por Brasil desde noviembre-diciembre del año pasado. En las últimas semanas, además, Brasil decidió que las autorizaciones para importar ganado en pie de Uruguay –y así dice expresamente la documentación- se den solamente en Brasilia, lo que demora toda la operativa.
Uruguay desde hace años le da a los gobiernos de Brasil un argumento para justificar las trabas comerciales. Uruguay no permite el ingreso de pollo brasileño debido a la presencia de la llamada enfermedad de Newcastle en ese país. En los hechos, buena parte de los actores del sistema reconocen en privado que se trata de una barrera comercial. El mercado uruguayo no es vital para Brasil. Sin embargo, la prohibición uruguaya es una mancha en el legajo para ellos a la hora de comerciar con destinos más apetecibles y relevantes.
El presidente electo José Mujica ha reconocido públicamente que la prohibición de Brasil tiene como fin salvaguardar a los productores avícolas. Eso estimula la presión de los brasileños por conseguir la luz verde de las autoridades uruguayas al franginho.
Uruguay debe evaluar si la protección del sector avícola justifica darles razones a los brasileños. La producción avícola se ha modernizado y en los últimos años logró vender al exterior aunque es posible que no esté preparado para enfrentar una apertura total del mercado.
Si Brasil quiere obtener el certificado sanitario de Uruguay, se debería negociar un acuerdo de varios años definiendo un cupo de importación que pueda aumentarse en forma gradual. Mientras, se daría tiempo al sector a profundizar su reestructura y modernización. Brasil, en tanto, debería dar (ciertas garantías) que no va a trancar el comercio. Creo que habría que recorrer ese camino aunque subsistirá el riesgo que Brasil no cumpla estrictamente con sus promesas. Abrir los mercados sin ser extremistas ni dogmáticos y negociar. Mientras, darles tiempo a los productores pero exigir a cambio pruebas concretas de su avance. Esa es la consigna. ¿O quien hubiera dicho que pagando 100 pesos estaríamos tomando un vino relativamente de alta calidad cuando hace 20 o 25 años la casi única oferta eran unos vinos de mesa casi masticables? Sin caer en la ingenuidad de pensar a Uruguay como un líder en materia de vinos, fue un mercado que entró en competencia y no desapareció. Como puede pasar también con el pollo si todos tiran para el mismo lado.

Confianza ciega

22/1/2010 por ricardososa

Quebrar con los temores y comportamientos que llevan décadas no es cosa de un día para el otro. En Uruguay la palabra devaluación sigue gravada en la cabeza de buena parte de la población. La confianza en la fortaleza del dólar está tan fuertemente incorporada que ni las cifras y estadísticas parece poder erradicar.

El año pasado el dólar interbancario cerró con una desvalorización punta a punta de 19,4%. Es cierto que buena parte del descenso se concentró en los últimos meses. En el último trimestre de 2008 los fogonazos de la crisis llevaron al dólar a pasar de $ 19 a más de $ 24. Con el correr del año y con los signos de una mejoría en la economía el dólar volvió a perder terreno. Los datos de cierre del sistema financiero de 2009 muestran la lenta reacción de los depositantes a ese tipo de ajustes en la evolución del tipo de cambio.

Según los datos de los bancos privados, al cierre de 2009 el 82,45% de los depósitos estaban nominados en dólares. Un año atrás el porcentaje fue de 86,1% contra 83,36% al cierre de 2007. En materia de créditos, la disminución de los préstamos nominados en dólares fue de 81,4% a 75,8%. Con la baja del dólar la conveniencia de endeudarse en esa divisa para los que ganan en pesos podía ser creciente.

Por ahora, el dólar mantiene una tendencia bajista o de estabilidad pudiendo fijarse los $ 19,4 o $ 19,5 como un piso para los próximos meses. Para un inversor moderadamente sofisticado la opción del depósito en dólares luce contradictoria si se apuesta a la rentabilidad. La tasa de una letra en pesos emitida por el Banco Central era esta semana de 11,5%. Estimado que la inflación se ubique en 6% se obtiene una ganancia real de 5,5% lo que no es poca cosa en comparación con la rentabilidad del dólar. La confianza, en este caso, recae sobre la posibilidad del gobierno de atajar un repunte en los precios que no luce como posible en el corto plazo.

Burbujas chinas

16/1/2010 por ricardososa

China volvió a ser noticia en las últimas semanas aunque, en general, la cobertura local sobre lo que pase en ese país es limitada. Se debería estar atento a lo que pase con el segundo destino de las exportaciones uruguayas. Es que si se incluyen las exportaciones de soja que salen de la zona franca de Nueva Palmira y la de pulpa de celulosa del exclave de Botnia, China es, con luz,  el segundo mercado para Uruguay por detrás de Brasil.

Beijing enfrentó la crisis financiera con la convicción que el país no puede moderar su crecimiento si quiere seguir mejorando la calidad de vida de una población que cada vez emigra más a las ciudades y evitar las tensiones sociales. El gobierno entró a la crisis en buena posición y por ello impuso un programa de estímulos de casi US$ 600.000 millones. En diciembre se dio la primera suba interanual de exportaciones con China desplazando a Alemania del primer lugar en cuanto a ventas externas. Sin embargo, la administración china empezó a dar muestras de querer evitar la consolidación de burbujas en algunos mercados –el de crédito al consumo y el inmobiliario- endureciendo su política monetaria. No fueron ajustes bruscos ya que solamente se subieron algunas tasas de títulos públicos y se elevó el encaje a los bancos. Algunos analistas advirtieron que esta medida no serán las últimas en un intento del gobierno de evitar un recalentamiento de la economía. Eso produjo, a su vez, el temor a que se modere la demanda de materias primas –como la soja- lo que afectó negativamente a esos mercados.

En el gobierno uruguayo se sigue sin alarma lo que pasa en China. En la Cancillería creen que si bien China debe evitar una expansión muy acelerado de la economía, tampoco se debería esperar un enfriamiento de la misma. La lógica es simple: “ellos saben que no pueden sacar el pie del acelerador muy rápido porque deben seguir con tasas de crecimiento altas”. Los analistas locales que han advertido sobre la posibilidad que la próxima crisis salga de los países emergentes como China, no lo ven como algo de corto plazo. Los referentes del gobierno uruguayo creen que lo hecho por Beijing son medidas de manual para evitar la creación de burbujas y esperan que ese mercado se consolidará como un gran demandante de los productos que exporta Uruguay. No solamente de los tradicionales como lana o soja sino de otros rubros en franca expansión como la carne vacuna. En 2009 China se ubicó por primera vez dentro de la lista de los 10 principales importadores de carne uruguaya.

También hay un interés creciente en las inversiones que pueden venir desde el gigante asiático y que ya se ven en el mercado automotor local con la marca Chery. También han existido sondeos en materia de infraestructura, energía y agricultura.

Que el próximo canciller sea el hasta ahora embajador en China puede ayudar. Es de suponer que la mega feria que se realizará en mayo en Shangai convoque a una fuerte delegación privada y oficial, priorizando recursos por hacerse notar en medio de una multitud de competidores más grandes. Porque, si como dijo un funcionario, lo que le vendemos de alimentos a China, “les cabe en una muela”, apostemos a que les quepa en dos.

Vamos a ponernos de acuerdo

13/1/2010 por ricardososa

Tirar duraznos, matar pollitos o sacrificar la producción futura de terneros. Son decisiones que pueden tomar los productores y que, para el común de la gente, pueden sonar fuertes o impopulares.

Ante una crisis, un shock negativo de la demanda o factores similares, los productores pueden tomar decisiones de distinto tipo para moderar las pérdidas. En la primera mitad de 2009 en Estados Unidos los tamberos mandaron sus vacas a faena para reducir la oferta del producto y contener el descenso en los precios. De esa manera optaban por una pérdida menor –faenar la vaca- antes que los valores de la leche siguieran cayendo. Y nadie mosqueó.

Hay una línea delgada entre una decisión defensiva del productor y las decisiones que orquestadamente pueden adoptar las empresas de un sector para fijar la oferta y los precios.

Así lo entendió la Comisión de Defensa de la Competencia del Ministerio de Economía que decidió abrir una investigación de oficio para determinar si las principales empresas del sector –Calpryca, Avícola del Oeste, Tres Arroyos y El Poyote- se pusieron de acuerdo en retirar huevos de incubadoras y matar pollitos BB para reducir la oferta y hacer subir los precios. El tema lo puso arriba de la mesa en julio del año pasado el diputado frenteamplista Esteban Pérez. La comisión inició acciones y pidió información además de encomendar un trabajo de consultoría sobre el sector avícola tras lo cual determinó abrir la investigación de oficio.

El hecho que las empresas no entregaran la información solicitada les terminó pesando ya que, de acuerdo a la ley vigente, eso se entiende “como una presunción en su contra”.
La suba de casi 8% en el precio al consumidor entre julio y noviembre fue uno de los argumentos más claros y tangibles para ordenar la investigación.

A eso se sumó que el trabajo de consultoría determinó que el sector avícola tiene todo para generar tipo de prácticas anticompetitivas. Cuatro de las 27 empresas del rubro representaron el 91,9% de la facturación en 2008. Debe agregarse la falta de competencia externa y que hay una capacidad instalada excesiva para el promedio del consumo nacional. Los gobiernos, cualquiera sea su signo, han levantado una barrera comercial que impide la entrada de pollos brasileños con un argumento de tipo sanitario poco sostenible (por la llamada enfermedad de Newcastle).
Para rematar los argumentos a favor de investigar, se citan declaraciones de integrantes del sector que reconocieron que desde 1999 existieron intentos de realizar acuerdos para fijar los precios de los productos.

De la investigación podrá surgir –o no- que las empresas decidieron bajar la oferta ante un escenario de caída en los precios. Determinar si se trató de una práctica de índole defensivo o si, más allá de eso, se actuó en conjunto para subir los precios en forma coordinada será lo que venga ahora.
En Uruguay falta todavía mucho en materia de entender el mercado y de comprender qué es lo que se puede hacer y cuándo se pasan los límites para dominar tal o cual sector. A muchos les cayó mal que los productores tiraran duraznos o que las avícolas mataran pollitos. Entender los mercados y las organizaciones que lo integran, harán que cada práctica se ubique de este o del otro lado de la línea de la legalidad.

A confesión de parte…

7/1/2010 por ricardososa

La gran mayoría de los analistas locales cree que la política fiscal no debería dejar tan solo a la política monetaria. Creen los economistas que el Banco Central no puede ocuparse de mantener controlada la inflación y a la vez dar un piso a la baja del dólar. En una hipótesis de máxima, algunos apuntan a que se debe lograr superávit fiscal global –aún después del pago de intereses- para que el gobierno pueda utilizar recursos genuinos para comprar al dólar.

¿Por qué digo genuinos? Porque cuando compra el BCU lo hace endeudándose. Esto es, emite letras u otros papeles en pesos para luego poder comprar dólares. El tema es que la rentabilidad de esos dólares –en el caso de las reservas internacionales- es probablemente inferior a la tasa que piden los inversores por compras las letras que emite el Banco Central.

Que la política fiscal no sea expansiva también ayuda en la medida que no genera más presión sobre la demanda a través del gasto. En 2009 el gobierno decidió mantener la expansión del gasto votada el año anterior a pesar del escenario de crisis. Eso, para evitar una mayor caída en la actividad. Ahora, debería sacar el pie del acelerador y dejar a los privados que sean el motor.

En el Informe de Política Monetaria del Banco Central correspondiente al cuarto trimestre hay un capítulo dedicado a la “consistencia” de la política macro con la monetaria.
Según ese reporte, “en el mediano plazo” el desequilibrio fiscal se ubicará en niveles inferiores a los de la salida de la crisis de 2002 “lo que implica parámetros manejables dado el entorno macro esperado”. Por un lado, la suba del PBI permitiría un menor déficit y por otro “la consolidación fiscal quedará determinada en buena medida por la confección del nuevo Presupuesto quinquenal”, señala el informe. Hoy el déficit está en torno a 2,2%/2,3% del PBI cuando la proyección oficial es de 2,4%.

El reporte destaca que se observa “un impulso fiscal sobre la demanda agregada” debido al peor resultado del gobierno general. Aunque una parte de eso se podría deber todavía a los gastos derivados del Fonasa, “la expansión de los últimos meses tiene su origen en el consumo del gobierno central, tanto en remuneraciones como en compras”. “De confirmarse esta tendencia, podría ejercer presiones adicionales sobre el nivel de precios dada la nueva fase expansiva del ciclo económico que se estaría consolidando”. Acá está claro lo de más arriba: se debe dejar de apretar el acelerador.

El informe destaca el crecimiento de la deuda en el tercer trimestre del año -tanto si se mide la evolución bruta como la neta- como una de los determinantes sobre el resultado fiscal. Si bien el escenario es manejable –se está en niveles similares previos a la crisis de 2002 en términos brutos- el incremento presiona sobre el resultado fiscal. “Esta evolución reciente de la deuda-PBI, junto con el aumento del déficit global, operan como una restricción para el manejo fiscal en su rol de contribuir con la política monetaria en la estabilidad de precios por cualquiera de los canales antes mencionados”.

En la medida que se prevea un escenario algo más holgado en materia fiscal –con un déficit entre 1% y 1,5%- la contribución del gobierno al manejo monetario sería mayor. Más teniendo en cuenta que en 2010 la depreciación del dólar no jugará tan activamente en la contención de precios como lo hizo en la segunda mitad del año pasado. Si las cuentas mejoran ya a principios de año el gobierno tendrá más aire para comprar dólares directamente, algo que no pudo hacer el año pasado. Apunto a lo de principios de año, porque no se puede descartar que el dólar siga cayendo aunque se espere una recuperación sobre la segunda mitad de 2010.

Con los granos no es lo mismo

5/1/2010 por ricardososa

No es novedad la creciente importancia relativa del rubro agrícola en el desempeño exportador del país. Esto se marcó con creces en 2009 y lo hará nuevamente este año.

Es interesante tomar la incidencia de algunos rubros en el desempeño final de la demanda externa. Manejemos solamente a la soja y el trigo, el binomio que más avanzó en los últimos años. Excluimos el arroz, con un peso histórico importante en las ventas externas del país. La soja ha tenido un crecimiento exponencial desde hace unos 10 años mientras que el trigo surgió con fuerza como exportador en el último trienio.

El Instituto Uruguay XXI informó que en 2009 las colocaciones externas de bienes alcanzaron los US$ 5.494 millones, cayendo 8,7% en dólares respecto al año anterior. El fuerte volumen de exportaciones de trigo en diciembre –en rigor buena parte son permisos de exportación- fue uno de los factores que explicaron el aumento de 36,2% en las ventas externas en ese mes sobre igual período de 2008.

Mi idea es hacer un ejercicio sobre lo que hubiera pasado el año pasado sin la fuerte expansión de las exportaciones de trigo y soja. (En el caso del trigo, las exportaciones de enero a octubre corresponden al cereal de la campaña 2008/2009 y las del último bimestre a la actual zafra).

En dólares, las ventas externas de trigo aumentaron 156% a US$ 320 millones mientras las de soja subieron un más modesto 39% hasta los US$ 456 millones.

Si las colocaciones externas de los dos granos hubieran permanecido estables –no caído- el año pasado, las exportaciones totales habrían llegado a US$ 5.170 millones y al resultado final de US$ 5.494 millones. Siguiendo este ejercicio, la baja en las colocaciones externas del país hubiera sido de 14,1% y no de 8,7%.

Lista de precios

3/1/2010 por ricardososa

Si no pasó nada raro en diciembre, el azúcar y los cigarros fueron los productos que más se encarecieron en 2009. En diciembre algunas tabacaleras contragolpearon y bajaron los precios lo que llevó al presidente no fumador a adelantar otra suba en los impuestos a los cigarrillos. En el acumulado del año hasta noviembre , el ítem tabaco fue el que más aumentó en la canasta  relevada por el Instituto Nacional de Estadísticas con un 31,4%. El Índice de Precios al Consumo registró un alza de 5,4% en el mismo período.

Sin contar al tabaco -que es objeto de una política oficial por desestimular su consumo aumentando su precio- el azucar fue el que más subió en el acumulado de 2009 hasta noviembre con un 30,4%. Esto se debió a la fuerte escalada del precio mundial debido a –entre otros factores- una caída en la producción de la India y a los inconvenientes que registró la cosecha en Brasil.

Más allá de la intención del gobierno de aumentar la producción local, lo que manda es el precio que tiene importar el azúcar crudo desde Brasil. Aunque hubo funcionarios –como los representantes de la estatal Alcoholes del Uruguay- que negaron públicamente la suba, las cifras están ahí.

Las razones por la cual no se dio trascendencia a los ajustes fueron varias. Por un lado, el precio había bajado en 2008 cuando el resto de las materias primas llegó a valores récord. Por otro, el grueso de los productos sensibles en la canasta de alimentación subieron poco o bajaron debido a la caída en los valores internacionales.

 

Los plasmas y el valor del dólar Está claro que el tema precios no estuvo en la agenda en 2009 con todos los actores más atentos a la evolución de la demanda externa y del posible impacto de la crisis externa sobre la actividad y el empleo.

El fuerte descenso del dólar en la segunda parte del año dio una buena mano a la contención de la inflación, algo que no sucedería con igual intensidad durante 2010.

La caída de la divisa -sumada al abaratamiento de los productos en origen- permitió a una parte importante de la población seguir adornando sus casas con plasmas o modernos electrodomésticos.

El precio relevado por el INE para los hornos a microondas cayó 25,4% mientras que el de la televisión lo hizo en 23,2%, siendo dos los dos productos que bajaron el año pasado.

Clink, caja El declive en los precios internacionales de las materias primas y del dólar moderó la inflación permitiendo al gobierno recomponer la caja de las empresas o servicios públicos.

 El rubro energía eléctrica subió 19,3% debido a los altos costos que enfrento UTE para la generación debido a la sequía. Aunque ahora ya se decidió una baja en las tarifas,  lo cierto es que durante los últimos meses de 2009 el gobierno decidió recomponer la caja de la empresa.

En materia de energía, un servicio que no es público -pero que cuyos precios deben ser aprobados por el gobierno- como el gas registró un descenso de 26,3%.

Los vaivenes en el precio del petróleo llevaron a que se dieron bajas y subas en el precio de los combustibles. En el acumulado del año ese rubro subió apenas algo más de 8%. Lo que aumentará más del doble que el IPC será el boleto, rubro al que el gobierno le dedicó varios subsidios para contener su incremento en los años anteriores.