Cerdos y ladrillos
8/2/2010 por ricardososaLos periodistas, los gurúes y los economistas mediáticos siempre buscan englobar un fenómeno o una tendencia con un nombre o una sigla divertida. Hace unos años fueron los BRICs en referencia a Brasil, Rusia, India y China. Se agrupó así a los mercados emergentes más poderosos haciendo referencia a su fortaleza con una sigla que en inglés se lee como ladrillos. (En realidad es bricks).
Estos cuatros países –quizá en menor medida Rusia- está exhibiendo desde la segunda mitad del año pasado números vigorosos en su economía luego de sentir por menos de un año los efectos de la crisis financiera global. Las altas tasas de crecimiento o la escalada en los mercados bursátiles llevaron a que no fueran pocos los que aconsejen a tomar previsiones ante una posible burbuja en esas economías. En China, el gobierno empezó a limitar la expansión del crédito y a tomar medidas para desactivar una burbuja inmobiliaria en curso. En Brasil, se está entrando más fuerte en época electoral y eso siempre supone un riesgo de postergar medidas. Nadie duda que Brasil es más fuerte y está en otra posición que hace, por ejemplo, 10 años pero hay bancos que aconsejan moderar la exposición a los activos de ese país. No está mal hablar de corrección para tener después fundamentos más sólidos y Lula ha entendido la importancia de no innovar en economía.
Del otro lado estás los cerdos. A alguien se le ocurrió ya hace un tiempo juntar las iniciales en inglés de Portugal, Irlanda, Grecia y España (Spain) para formar la palabra PIGS (cerdos). En las dos últimas semanas los temores macro se han ido a la Unión Europea y la incertidumbre por la salud fiscal de esas economías también pegó al otro lado del Atlántico, donde ya tienen sus problemas que resolver. En realidad, el primer país europeo (o cercano al continente) fue Islandia. Ahora le toca el turno a estas economías, que ya arrastraban problemas fiscales. Grecia está siendo prácticamente controlada y auditada por las autoridades de la UE. El turno le tocó a España que, con crisis y su propia burbuja inmobiliaria, sufre un abultado rojo en las cuentas públicas y un desempleo récord.
En Uruguay se balconean estas tendencias. Brasil y China son, respectivamente, el primero y segundo destino de las exportaciones uruguayas. Si bien la demanda se concentra en alimentos, se debe seguir de cerca posibles ajustes a la interna de esos países aunque no parece probable una contracción en las importaciones.
Los problemas en Europa podrían afectar aunque no por un lazo directo con los países en problemas. El nerviosismo le pegó al euro que quebró el piso de US$ 1,40 cayendo 1,4% la semana pasada. Eso, le pega directamente a las exportaciones –especialmente de carne- a Europa porque les vendemos en dólares.