Domingo, Agosto 12th, 2012...23:37 pm
Vivir en orsai (1)

Ya estoy en Aguas Dulces, en plan descanso, como cada año. Entre caminata y caminata, una de las cosas habituales es descubrir las casas que este año han sucumbido frente al océano. Admirando algunas de las casas sobrevivientes me quedé contemplando su situación. Expuestas, arrojadas, más adelante que las demás, estas casas miran de frente al océano esperando su turno. Algunas más temerosas -si cabe la expresión por lo ladeadas que están- otras más inconmovibles: pintadas, sobrias, firmes, como si nada fuera a pasar.
Quedar en “orsai” es algo que a todos nos puede pasar. Posición adelantada, a veces porque damos un paso adelante y nos exponemos, otras veces porque los demás han dado un paso atrás y ahí quedamos, expuestos. Orsai respecto a valores, creencias, y también a posturas asumidas, costumbres, rutinas.
Vivir el orsai ha de ser algo duro. Me refiero al permanecer cuando toda la información parece contadecirnos.
Todos en algún momento hemos quedado expuestos, sin embargo, permanecer es diferente. Permanecer orsai es quedarnos ahí, fuera del grupo, fuera de posición, muchas veces cuando todo o todos los demás parecen contradecir que esa sea una buena postura.
Requiere de coraje, de convicción y de cierta cabeza dura también. Y de soledad, mucha soledad.
No tengo un juicio al respecto, ni bueno, ni malo. Apenas me pregunto cuántas veces será bueno dar un paso atrás y retroceder, evitando una exposición innecesaria. Cuántas veces será más saludable salir de ese lugar, porque todas las señales dicen que ese no es un camino adecuado. ¿Qué más necesitaremos para hacerlo? ¿Se tratará de la necesidad de argumentos, de pruebas, o apenas de saber convivir con el orgullo herido?
He presenciado -no una, sino mil veces- como se malvive con los daños del ego herido. No poder reconocer un error, no dejar de vivir como un daño personal el tener que reconocer “No puedo”, “perdí”, “me jodí”. Organizacionies púbicas, privadas, todas. Personas ancladas en el orgullo, sufriendo, esperando un fin que ya todos anticipan.
Como la casa de Aguas Dulces que espera que el océano se la lleve. Qué situaciones bravas y solitarias, las del que vive orsai!
Ojalá, a la larga, valga la pena. Ojalá haya reflexión y aprendizaje, y que todos podamos decidir cuando vale la pena emperrarnos en una posición así.
@2011 – Gustavo Nisivoccia
(1) Orsai es la versión lunfarda del término futbolistico “off side” o posicion adelantada.
Dejar una respuesta
Debes estar logged in