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La Inseguridad tiene madre… ¿pero no tiene padre? ¿o el padre no quiere reconocer su responsabilidad sobre su existencia?…

17/3/2012

La inseguridad que vivimos afecta profundamente nuestra calidad de vida. Los eventos violentos en contra de la ciudadanía que diariamente ocurren en diferentes partes del país, son una presión directa sobre los ciudadanos, quienes perciben esta situación de inseguridad publica desbocada, como un riesgo que cada día se acerca mas a ellos y muy en especial a sus seres queridos.  Para aquellos que ya han sido victimas de la delincuencia, la situación actual se percibe como una problemática terrible que se sigue cerniendo sobre sus cabeza  y que no tiene solución.

Se le achaca este problema a las políticas neoliberales de los anteriores gobiernos, a la perdida de los valores familiares, a un mal reparto de la riqueza, a la falta de oportunidades, a un pésimo sistema educativo, a la mentalidad consumista de la actual sociedad, a la impunidad vigente, a un sistema judicial caduco, a la corrupción gubernamental, a un sistema penitenciario deficiente, a la falta de equipamiento y capacitación de la policía, a la falta de estrategia nacional de seguridad, a la drogadicción, al narcotráfico, a la falta de una ley que legalice las drogas para autoconsumo, a que no hay clínicas adecuadas para tratar a drogadictos, a que se debe bajar la edad de imputabilidad del menor, etc. etc. etc..

¿Pero de que se extrañan…?, ¿que ha hecho el gobierno para esperar un resultado diferente…?. Si el problema tiene raíces que invaden casi todas las áreas de gobierno, que requieren una atención multidisciplinaria y una estrategia integral que dirija las acciones con un solo objetivo, que es recuperar la seguridad publica, entonces ¿donde esta la estrategia que integre las acciones que se realizaran a nivel global, con el objetivo de crear un único y gran plan que empiece a dar solución a este grave problema?, ¿donde están las reuniones interministeriales para definir un plan de acciones paralelas, que permita unir e integrar los esfuerzos hacia una solución global?.

No hay ningún plan…, esa es la realidad y esa es la UNICA razón por la cual, cada día la inseguridad y la violencia rompe récord y logra nuevas marcas. El gobierno debe olvidar su ridículo discurso, dejarse de hacer la víctima de gobiernos anteriores o de las criticas de la oposición y por primera vez, poner a trabajar las neuronas y ya dejar de ofender la inteligencia del pueblo uruguayo, que ya esta harto de solo escuchar pretextos y no ver resultados.

 

Un pais cada dia mas próspero… ¿En decadencia institucional…?.

15/3/2012

Nunca entendí porque la gente considero que el Frente Amplio podía ser opción de gobierno con Mujica como candidato a la presidencia. La desilusión de ver el resultado de las elecciones, mismo resultado que para mí entender, vaticinaba un futuro tenebroso, me llevo a entrar en una etapa de autocensura parcial, con el objetivo de dar el beneficio de la duda al nuevo gobierno y esperar que el tiempo demostrara que yo era muy pesimista o que en última instancia, me diera la razón.

 
No tengo nada contra el estilo sencillo del Señor Presidente, todo lo contrario, yo estoy convencido de que la calidad de un hombre o de una mujer, no dependen del tipo de ropa que se ponga o si tiene doctorado, creo que la calidad humana se ve en los actos diarios y si se tiene el honor y la responsabilidad de ser presidente de un país, con mayor facilidad se puede ver de que fibras esta hecha una persona.

 
Existen temas de la agenda nacional de un país, que son de vital importancia para lograr que la ciudadanía tenga un mínimo de calidad de vida, por eso un buen gobierno debe considerar de alta prioridad, concentrar su gestión en lograr los más altos estándares posibles en esos temas. Temas que todos conocemos:

 
Funcionamiento adecuado de la economía, Educación publica de calidad, Un alto nivel de seguridad publica e impartición de justicia, Apoyo coordinado a los más necesitados, Un sistema de salud publico eficiente, Atención de los problemas sociales más críticos (drogadicción, prostitución, trabajo infantil, abuso de menores, madres solteras, asentamientos irregulares, menores en condición de calle, etc.), Servicios públicos suficientes y que funcionen, Cuidado responsable del medio ambiente.

 
Hoy la cohesión social se mantiene por un milagro, el cual esta sustentado en la situación económica que vive el país. Los méritos del porque funciona la economía del país, el gobierno debe compartirlos con varias situaciones ajenas a su propia gestión y control. Si esta nueva etapa de la crisis mundial que inicio en el último cuarto del 2011, llega a tener consecuencias sobre la economía del país, el único puntal que mantiene a la gente con un poco de esperanzas, se va al caraj…

 
Siendo objetivos, no hay forma de decir algo diferente en relación a la gestión del actual gobierno: Estamos muy mal en la mayoría de los temas fundamentales del país, en especial aquellos que afectan de forma directa la calidad de vida de los ciudadanos:

 
La educación es rehén de un sindicato que no tiene corazón y que no le importa el futuro de los educandos. Una infraestructura educativa que daría vergüenza a José Pedro Varela y que en nada recuerda los objetivos de calidad que el Uruguay tenía hasta unas pocas décadas atrás.

 
La Seguridad publica, ya no existe, se vive en zozobra permanente, no hay estrategia contra la delincuencia, se protege al delincuente y se encarcela a la victima. La delincuencia sin respeto por la autoridad, hoy esta llevando el delito y la violencia a niveles jamás vistos en nuestro país. Como si lo anterior no fuera suficiente, el sistema judicial del país, da lastima. Nuestro orgullo en el pasado, es ahora una vergüenza. La justicia se imparte con carencias que cada día nos acercan más al nivel de impartición de justicia de un país africano. Muy lejos estamos de aquellas épocas en que la impartición de justicia era un freno a la delincuencia y un orgullo nacional.

 
Apoyar a los mas necesitados, no pasa por mantener a gente joven, fuerte y sana sin trabajar, gente que se niega a salir de su pobreza, por medio del único camino digno que existe, que es el trabajo honesto.
A pesar de que existen oportunidades de trabajo y de capacitación, se niegan a hacerse responsables de su vida y de su familia, rechazando cualquier actividad que implique cumplir con un horario y con una responsabilidad. Se pretende traer gente del extranjero, nacionales de Perú, Bolivia y Paraguay para suplir a estos vagos que hoy son parásitos de la sociedad y que seguirán así, porque al gobierno le conviene cuidar a estos votos seguros, a los que espera seguir manteniendo con nuestro trabajo y el pago de nuestros impuestos.

 
El sistema público de salud, es junto a educación y seguridad publica, otro innombrable más. Cualquier persona que vea el estado de la infraestructura, la falta de insumos y de personal de los hospitales públicos del país, consideraría que el Uruguay esta pasando por una crisis económica peor que la que hoy vive Grecia. Es una vergüenza la falta de inversión seria y de abastecimiento adecuado del sistema publico de salud.

 
La atención de los problemas sociales críticos, no funcionan en algunos rubros, como por ejemplo la drogadicción, la cual sigue creciendo año con año. La drogadicción además de ser un problema que cada día tiene nuevos adeptos, se esta convirtiendo en el principal responsable del aumento de la violencia que los delincuentes aplican en los hechos delictivos que cometen y esta llevando a que la inseguridad rompa record tras record. No hay acciones que lleven a resolver el problema de que mientras los drogadictos necesiten robar para consumir, seguirán creciendo los índices de delitos. Urge legislar para cambiar este paradigma y la estrategia contra la droga.

 
Decir que los servicios públicos son adecuados y que funcionan tan bien que justifican lo que se paga de impuestos cada año, solo puede significar dos cosas: ser ciego o empleado del municipio, político o votante fanatizado del FA. Nunca Montevideo y Canelones tuvieron su infraestructura y la calidad de sus servicios, pasando por tal absoluta decadencia. Nada justifica que no se invierta en el mantenimiento de nuestras principales ciudades, nada justifica que se sigan autorizando aumentos de sueldos y presupuestos a municipios que no están haciendo su trabajo.

 
El Medio ambiente esta siendo violado, una y otra vez por el actual gobierno, no se respetan procedimientos básicos de estudios de impacto ambiental, solo se esta favoreciendo a grandes empresas extranjeras, vendiendo por centavos nuestro principal activo, que es nuestro medio ambiente. El daño ocasionado o por ocasionar con los proyectos autorizados o en proceso de autorización, nos llevara a convertirnos en un país con altos niveles de contaminación. El principal impacto será sobre muchas zonas emblemáticas del Uruguay, sin que existan beneficios reales y permanentes para los uruguayos.

 
Montevideo es un fiel reflejo de lo que le pasa al país, la decadencia a pesar de la actual abundancia de recursos económicos, solo puede hablar de incapacidad de gestión, de falta de planeación, de amiguismo y probablemente de actos de corrupción. No puedo aceptar la ceguera de aquellos votantes del FA que hacen como que todo esta funcionando perfecto y que defienden lo indefendible, aunque ellos mismos hayan sido victimas del crimen organizado o vean como las cosas no están funcionando bien.

 
Si el frente hoy fuera oposición, diría que el gobierno esta destrozando al sector público para entregarlo en bandeja de plata al sector privado. Si hoy los votantes recordaran los discursos de los dirigentes del FA de hace 15 o 20 años, se encontrarían con muchas promesas rotas y con mucha hipocresía en la relación del partido, sus dirigentes y sus políticos, con la plata, las empresas extranjeras y sus promesas al pueblo.

 
No digo que voten por otro partido, solo que eleven la voz reclamando un cambio en la forma de hacer las cosas, un cambio de nombres, un compromiso con planear y definir un rumbo y de gestionar el país de forma coherente. No me preocupa que gane de vuelta el FA, me preocupa que tipo de país será el que llegara a las próximas elecciones, no por ser mas o menos de izquierda, me preocupa porque no tendremos escuelas, parques, hospitales, alumbrado publico, drenaje, agua potable, calles, etc., etc., etc., y porque no existirá un mínimo de seguridad publica, las calles estarán inundadas de drogas y narcos, las niñas no podrán andar seguras por las calles y porque no existan las condiciones para ofrecer un futuro a nuestros hijos.

 
Algunos gobiernos municipales, al igual que el gobierno nacional, pareciera que se olvidaron del pueblo. Los beneficios son solo para ellos, sus amigos directos y familiares. Todo el resto de la población ya no son importantes, porque o son oposición (que ya consideran como votos perdidos) o son votantes cautivos (que ya consideran comprados de forma definitiva).

 
Para estos señores, el poder es un derecho adquirido y si algo pusiera en riesgo esa condición, manipularan a la gente para que se enfrente contra la gente. Hoy muchos no quieren ver la realidad, aunque esta les queme la cara y no puedan esquivarla, seguirán hasta darse contra la pared. Al final siempre Juan Pueblo sera el que pague los platos rotos, por el mal gobierno y por los votantes que insistan en ignorar lo que esta realmente pasando.

No solo el cangrejo camina para atrás…

13/10/2011

Luego de meses de dar el beneficio de la duda al actual gobierno, ya basta de silencio. Veo por el retrovisor que seguimos hundidos en los mismos problemas de hace un año, dos y tres años atrás: inseguridad desbordada, un sistema educativo nefasto, un gobierno que insiste en seguir casado con la región – a pesar del déficit comercial que tenemos con Argentina y Brasil y que no funcione para nosotros, un peso fuerte como mecanismo de controlar la inflación, aunque cada día seamos menos competitivos, etc., etc,.
No digo que los problemas sean fáciles de resolver, son complejos y no se pueden resolver de forma aislada y requieren tiempo, lo altamente cuestionable es que, a pesar de tener claro que problemas tenemos, se siga tratando de avanzar sin darse cuenta que están caminando en círculos. Sin estrategia y sin una meta clara, no hay forma de lograr resolver los problemas que hoy viven y sufren todos los uruguayos. Si el gobierno no sabe a donde va, difícil es que logre llegar a destino.
Espero que la avalancha de criticas que han recibido durante lo que va del año, sirva para que se sienten a planear y darle dirección al pais y a los asuntos de gobierno.

El incierto futuro de la Alimentaciòn Mundial…

6/11/2009

He tenido la oportunidad de leer algunos libros relacionados al tema de la alimentación mundial, muy valiosos por su contenido, así como atemorizantes por sus conclusiones y  sus terribles pronósticos para el futuro no muy lejano. 

Alguna vez se han preguntado ¿Quiénes son actualmente los dueños de la mayor parte de la capacidad de producir alimentos en el mundo?, o ¿Quiénes son los dueños de las principales tecnologías agrícolas de las que depende la mayor parte de la alimentación mundial? o de seguir la civilización por el actual camino… ¿Cuánto costaran los alimentos más básicos en el futuro no muy lejano?,  ¿y tendremos la capacidad de producir alimentos para todos?. 

Un grave problema que nos acecha desde hace varias décadas, es la “moderna” administración de los alimentos en los mercados mundiales. Las megas empresas productoras de materias primas, alimentos elaborados y de ventas al detalle, han crecido de manera descomunal a la sombra de la ignorancia y de la falta de interés del consumidor. 

Es muy preocupante saber que el 60% de la producciòn de alimentos del mundo, depende de que  unas pocas empresas gigantescas, tengan disponibilidad de sus semillas y la buena voluntad de venderlas a un precio justo, a los productores agricolas de casi todo el planeta. Es increible al nivel de dependencia que hemos llegado de los productos y servicios de unas pocas multinacionales de la alimentaciòn.

Cada día que pasa, los alimentos son controlados por menos actores, lo que parece no importar o preocupar a la gran mayoría de los consumidores, que no solo no reaccionan frente a un claro riesgo en su seguridad alimentaría, hasta pueden llegar al extremo de admirar al nuevo monstruo de la alimentación, apenas nacido de la última mega fusión. 

La mayoría de los consumidores nunca cuestionan el trasfondo y las consecuencias de estas constantes fusiones, tampoco se preguntan como nos puede afectar en un futuro no muy lejano la acumulación de tanto poder sobre la comida. 

Todo el tiempo ocurren fusiones de empresas relacionadas directamente o indirectamente con los alimentos, grandes multinacionales que planean y realizan todo tipo de movimientos estratégicos para llegar al control del mercado mundial. 

Productoras agrícolas, empresas de insumos agrícolas, empresas de elaboración de alimentos, empresas càrnicas, empresas distribuidoras, empresas de ventas al detalle, todo un circo de nuevos monstruos de la alimentación mundial. 

¿Donde esta el principal impulsor de todo este teatro multidimensional que se prepara cada día para controlar más y más poder sobre nuestra alimentación?…, aunque algunos no lo quieran reconocer, el culpable principal es el consumidor promedio, que típicamente es un ser que navega sin brújula por el mar del consumo, donde pocos son los que analizan a profundidad que comen y a quien le compran. 

La mecánica más utilizada por el consumidor, es suponer que en las grandes marcas existe toda la seguridad que necesita, aunque la historia nos muestre que en ocasiones se ha sobrevaluado la seguridad de los productos ofrecidos por algunas grandes empresas. 

Por esta supuesta seguridad y por ingentes cantidades de dinero gastado en hipócritas campañas publicitarias, es que en nuestras decisiones diarias de compra, es muy común que dejemos de lado a las pequeñas y medianas empresas, aunque con esta actitud estamos atentando contra nosotros mismo y cometiendo un grave error. No solo estamos creando monstruos cada día más poderosos, también estamos cediendo el control total de nuestra alimentación. 

Nuestro comportamiento al momento de comprar alimentos, esta condenando a muerte a pequeños y medianos empresarios y productores, algunos de los cuales tienen mejor calidad, productos y servicios que las grandes marcas. Muchas de estas empresas se ven obligadas a entrar en un círculo vicioso de baja a su calidad, al tener que reducir sus costos para competir por precio contra las grandes marcas. 

Este es el único camino que los consumidores le dejamos a las empresas menores, al no querer reconocer que la calidad de verdad, debe tener un mayor costo. Preferimos lo más promocionado, la gran marca y el menor precio, sin analizar que hay detrás de lo que compramos y que efecto en el largo plazo puede tener en nuestras vidas. 

¿Cuáles son las hamburguesas más vendidas en el mundo?, las peores de todas en sabor y calidad de ingredientes, pero indudablemente también son las más globales y promocionadas de todas. 

Las grandes empresas pueden subsidiar el lanzamiento de sus nuevos productos, con el objetivo de lograr desaparecer a la competencia y luego poder asumir una posición de control sobre todo un segmento del mercado. 

La meta de las grandes multinacionales es llegar a consolidar la posición de fijador de precios en un nicho específico de mercado. 

¿Pero quién tiene la culpa de esto? El consumidor, que temporalmente se puede beneficiar de un menor precio mientras esta la lucha por controlar el mercado, pero que en el momento de que la gran empresa logra desplazar del mercado a sus competidores más pequeños, los consumidores ven una baja incesante en la calidad y un aumento gradual en los precios. Con el tiempo terminamos perdiendo, el sabor, la calidad en los ingredientes, la frescura y el precio artificialmente bajo. 

El consumidor debe preocuparse por el peligro que representa la concentración acelerada que estamos viendo en todos los eslabones de la cadena de alimentos, (producción, elaboración, distribución y venta a detalle de los alimentos). 

A pesar de que el consumidor tiene el poder que le otorga su derecho a elegir que compra, este poder normalmente no es ejercido adecuadamente en beneficio de si mismo. El trasfondo de esta situación es la falta de conocimiento del consumidor sobre lo que hay detrás de cada producto que compra y los objetivos empresariales de quien lo produce o fabrica, ¿a esta empresa le importa nuestra nutriciòn, ofrecernos calidad e ingredientes inocuos  para nuestra salud?, ¿esta usted seguro o lo cree porque lo dice la publicidad?. 

Difícilmente el consumidor considera como una acciòn estratègica para su propio futuro, el asignar una parte del gasto mensual en alimentos, para  comprar productos a empresas menos conocidas, o a empresas tradicionales con una gran historia de calidad y buenos productos. 

Si queremos reducir el impacto a futuro de estos sutiles movimientos que están realizando los grandes grupos alimenticios, tenemos que tomar conciencia de lo que sucede y comprometernos con la idea de que es nuestra responsabilidad mantener vivos a los pequeños y medianos productores, elaboradores y vendedores de alimentos de calidad. 

Un mercado con muchos jugadores nos brinda más variedad y opciones de compra,  nos permite recuperar y mantener vivos nuestros sabores regionales, así como también nos protege de actitudes de control y abuso de poder por parte de grupos poderosos. 

Mantener el balance en el mercado de alimentos, es responsabilidad de cada uno de nosotros, los consumidores que con nuestras compras diarias, tenemos el poder de hacer crecer a una empresa hasta el infinito o desaparecerla del mercado. 

Si en el futuro esperamos obtener productos alimenticios con la mejor calidad, sabor natural, menos químicos, sin antibióticos, sin manipulación genética, carnes naturales de animales normales, engordados sanamente, productos desarrollados pensando en la nutrición equilibrada y natural de nuestros hijos, tenemos que hacer valer nuestro poder de compra lo antes posible, de lo contrario, pronto será muy tarde.

¿A dónde vamos como civilización?…

13/10/2009

Si la tecnología nos permitiera regresar al pasado, seguramente encontraríamos muchos momentos de la historia en los que la humanidad paso por etapas muy difíciles, quizás al punto de estar cerca de la extinción. 

Analizando mis humildes conocimientos de historia, recuerdo algunas de las màs graves pruebas que la humanidad debió enfrentar en los últimos miles de años, (grandes terremotos, erupciones volcànicas, inundaciones, pestes, cambios bruscos y temporales del clima, guerras, etc.). 

Millones han muerto en guerras, un solo temblor mato en China a unas 850 mil personas, un tsunami mato a más de 250 mil personas, la fiebre española mato entre 50 y 100 millones de personas. 

A pesar de lo terrible que puede golpear la naturaleza al ser humano, estos golpes nunca se podrán comparar con los golpes que el ser humano le puede dar a sus pares, sea directamente como es el caso de una guerra o un homicidio,  o indirectamente como puede ser la contaminación del medio ambiente y el calentamiento global. 

No hay duda que el ser humano es el peor enemigo del ser humano, y que la capacidad que tenemos de hacernos daño unos a los otros, difícilmente es superada por otra especie de este planeta. ¿No eramos supuestamente, la especie más “inteligente”?. 

Indudablemente son afirmaciones fuertes, pero al ver las dificultades que estamos viviendo como civilización, cada día que pasa creo que su validez aumenta. Hoy tengo menos claro que nunca  cual es el posible destino de la humanidad, y analizando las opciones, existen algunos escenarios muy pesimistas que no puedo descartar tan fácilmente como quisiera. 

Somos una gran familia que vivimos bajo un mismo cielo y lo que pasa en Sudáfrica, China o Guatemala, afectará a todo el planeta en algún momento, solo es cuestión de tiempo. 

Solo tenemos que ver nuestra realidad como civilización, vivimos situaciones que aunque difieren entre regiones del mundo, no podemos ignorarlas. Y no por sufrir o provocar menos cualquiera de los puntos que presento a continuación, se elimina automáticamente el riesgo de ser afectados por lo que sucede o sucederá en el resto del planeta. 

Vamos por pésimo camino, no hay duda: 

Contaminación del medio ambiente: aire, agua, tierra, plantas, animales y personas,

Ataque permanente contra la biodiversidad del planeta, 

Manipulación genética de plantas y animales guiada exclusivamente por objetivos comerciales, no importando que precio pague la biodiversidad y la salud humana,

Agua potable cada día más escasa,

Cambio climático irreversible, y pocas acciones para limitar el daño,

Alimentos caros, insuficientes, de calidad dudosa, y manipulados a nivel genético,

Agricultura y ganadería incapaz de producir suficientes alimentos para todos,

Desertificación de tierras productivas y destrucción de hábitat estratégicos,

Nuevas enfermedades y posibles pandemias (Ej.: ah1n1), así como enfermedades fuera de su contexto normal (Ej.: dengue en zonas que no son típicas)

Uso indiscriminado de recursos naturales y daños al medio ambiente irreparables,

Consumidores que favorecen el crecimiento desenfrenado de multinacionales poco éticas, y que con sus decisiones de compra condenan a los pequeños productores y comerciantes a desaparecer,

Multinacionales ambiciosas que corrompen a los gobiernos para cumplir con sus agendas de ganancias a pesar de todo y de todos,

Multinacionales que se aprovechan de la falta de información de los consumidores, los mismos que no hacen un real esfuerzo para evaluar que hay detrás de lo que compran (trabajo esclavo, trabajo infantil, contaminantes, transgenicos, químicos dañinos a la salud, etc.),

Populismos desenfrenados, que generan una división social y una lucha de clases que difícilmente tendrá un final que deje conforme a todas las partes,

Fanatismos religiosos, fanatismos económicos, fanatismos sociales y fanatismos políticos,

Riesgo de descontrol de la posesión de armas de destrucción masiva y continua carrera armamentista,

Gobierno gorilas manipuladores (de derecha y de izquierda),

Supresión de la libertad de expresión,

Situación económica mundial muy delicada (en terapia intensiva por varios años más),

Incremento de Estados fallidos, posibilidad de nuevas guerras nacionales y regionales,

Ciudades incapaces de brindar servicios básicos a todos sus habitantes,

Ciudades contaminantes, mal planeadas y con altos niveles de inseguridad,

Crecimiento exponencial del crimen organizado,

Trata de niños y mujeres, trabajo esclavo, prostituciòn, secuestro, tráfico de drogas, delincuencia organizada, etc.

Altos niveles de corrupción en el sector público y privado,

Valores familiares en baja constante,

Clase política cada vez más corrompida, egoísta y sin actitud de servicio público,

Más sociedades se suman a la apatía global, sociedades ignorantes y manipulables por minorías corruptas. 

La verdad es que me resulta muy difícil ser optimista, no percibo suficiente voluntad, y no hablo solamente de voluntad política, porque esto no puede cambiar solo por las acciones de los gobiernos, no veo voluntad humana, no veo al pueblo buscando soluciones, no veo a los consumidores utilizando el poder que tienen y que pueden hacer efectivo con cada compra que hacen de un producto o servicio. 

No veo a los contribuyentes diciendo a sus autoridades que no van a pagar impuestos si son usados para la guerra o si no mejora la calidad educativa o la seguridad pública. 

Estamos viviendo una época de grandes contrastes, por un lado vemos grandes avances en las ciencias médicas y por otro lado todavía se mueren personas que se podrían salvar con una medicina que vale 1 o 2 dólares por todo el tratamiento. 

¿A dónde vamos por este camino?… no se… pero lo que si tengo bien claro, es que tenemos mucho en que trabajar para cambiar urgentemente el rumbo…

Corrupciòn e hipocresìa, malas costumbres de los poderosos.

1/10/2009

Las acusaciones de corrupción, tráfico de influencias y abuso del poder por parte de personajes relacionados al partido en el poder y a las mismas autoridades, son asunto común todos los días.

Se hablaba de honradez, cortar manos, evitar los actos de tráfico de influencias y eliminar las corruptelas, todas estas malas costumbres supuestamente exclusivas a los partidos tradicionales, pero la realidad es que nos gobiernan seres humanos y algunos son muy débiles, tanto, que fácilmente se mordieron la lengua y comenzaron a enriquecerse a costa del pueblo, haciendo justamente eso que tanto criticaban y que decían deplorar.

Hoy nos roban a cara descubierta los delincuentes que hay sueltos por la calles y también nos roban algunos de nuestros propios gobernantes, vía sus amigos, parientes y amantes.

¿Todavía pretenden seguir en su pose de dueños de la honestidad total?, es increíble que sigan aferrados a supuestos actos de abusos de gobiernos anteriores, haciendo honor al dicho que dice “ven la basurita en el ojo ajeno, pero se niegan a ver la viga en su propio ojo”.

Creo en la justicia social, en un mejor reparto de la riqueza y en que no se puede repartir lo que no se genera, además también creo que el FA no es la opción de gobierno que lograra mejorar la calidad de vida de los menos favorecidos y del ciudadano de a pie.

Lo que si es seguro, es que muchos de estos pobres gobernantes, serán ricos ex gobernantes en solo unos meses más y que de seguir el FA en el poder, solamente seguiremos viendo el robo descarado del dinero que tanto nos cuesta reunir vía impuestos.

No se puede entender porque un porcentaje tan alto de ciudadanos se niega a querer ver la realidad, que no quieran quitarse la venda de los ojos y que insistan en apoyar un modelo de gobierno, que no es cuestionable por la teoría, es cuestionable por las personas que prometen implementarlo.

Por desgracia la ambición y la oportunidad de hacerse ricos, esta siendo más fuerte que los valores que algún día fueron bandera del FA. ¿Los votantes seguirán pagando por los Mercedes Benz, BMW y Audis de sus políticos preferidos?, ¿votaran para que sigan acaparando riqueza, en lugar de trabajar por el pueblo y para el pueblo?.

Algunos no son más que políticos de quinta, que no merecen el apoyo de la gente, personajes que no han hecho el mínimo mérito para merecer la vida que se están dando a costa del pueblo. No estudiaron más, no trabajaron más, no saben más y no han hecho más que muchos de nosotros, ¿Por qué seguir votándolos…?.

La delincuencia y su violencia contra un pueblo indefenso…

21/9/2009

Mientras que el gobierno, los candidatos del FA y de la oposición solo piensan en el poder, a los ciudadanos de a pie, nos resulta imposible pensar en salir a la calle con la tranquilidad de que regresaremos a nuestra casa sanos y salvos. Ya no hay forma de ocultar que cada día la violencia esta más cerca de todos nosotros. 

¿Señores gobernantes, cual es ahora el pretexto para que se siga incrementando de forma constante el número de asaltos y robos con violencia?, ¿Qué están esperando para hacer algo?, ¿Cuál es el límite que la delincuencia debe superar para que realmente hagan algo para frenarlos?. 

Mientras los políticos siguen sacándose los ojos por su pedacito de poder, a los ciudadanos la delincuencia nos esta cocinando en aceite hirviendo, todos los días hay casos de asaltos y robos con violencia, personas de todas las edades están siendo victimas de un grupo de desalmados que no son frenados por nadie. 

Mientras las autoridades se niegan a declararse incompetentes o a tomar con valor las riendas de esta terrible situación, los delincuentes cada día tienen más valor para retar a las autoridades y mojarles la oreja, una y otra vez. 

Parece como si las autoridades evitaran presionar en aquellas zonas donde se esconden la gran mayoría de los delincuentes, ¿Qué les preocupa?, ¿tienen miedo de los delincuentes? ¿O tienen más miedo de perder votos de los que se benefician y que viven en el entorno de los delincuentes?. 

Señores gobernantes y autoridades ¿de que lado están?, ¿del lado del pueblo trabajador o de los que prefieren vivir sin trabajar o de lo ajeno?, ¿hasta cuando van a seguir dejando que el pueblo trabajador este en manos de un grupo de asesinos y brutos descerebrados?. ¿Tienen claro cual es su función y responsabilidad?, porque la verdad, hasta el momento, solo han demostrado lo contrario, parece que no tienen idea alguna de cual es su obligación frente al pueblo. 

Si las víctimas de los delincuentes fueran los gobernantes, no me quejaría, pero por desgracia solo el pueblo esta sufriendo las consecuencias de tanta incapacidad. Y algo que no podemos olvidar por encima de nuestras preferencias partidarias e ideológicas, es que la mayoría somos pueblo en riesgo. 

Los ciudadanos estamos solos y a nadie parece importarle las bajas que se sufren todo el tiempo, parece que no es importante para la autoridad que mueran personas  trabajadoras y honestas, parece no importar que todos los días alguien salga gravemente herido por las acciones de los delincuentes. 

La delincuencia en lugar de reducirse, se incrementa, se vuelve más audaz y violenta, tomando cada día más y más fuerza, los hechos demuestran que no hay límites para los delincuentes y que todavía estamos en camino de conocer en carne propia, hasta donde estos desalmados podrán atreverse a llegar. 

Hoy salimos a trabajar y no sabemos si regresamos vivos a la casa, nos pueden agarrar en cualquier lado, sea en la oficina, en la calle, en el auto, la moto, el negocio, el ómnibus, donde sea estamos en peligro y las autoridades siguen fingiendo que no pasa nada. 

¿Quién tiene más derecho?, ¿un menor delincuente que amenaza la vida de un trabajador o el ciudadano que esta detrás de un mostrador ganándose el pan de cada día?, ¿es la drogadicción, la pobreza y la minoría de edad, suficiente pretexto para tener derecho a matar a gente inocente?. ¿Cuándo van a dejar la politiquería barata y van a legislar para meter a la cárcel a todos los menores que usen la violencia para cometer sus fechorías?. 

Es fácil fingir demencia desde el altar del poder, un lugar tan lejano a la realidad, que les permite el lujo de vivir con total tranquilidad y disfrutar de un espacio libre del peligro que debe enfrentar el ciudadano común y corriente en las calles. 

Yo puedo entender y respetar a todas las preferencias políticas e ideológicas, pero es inconcebible que el pueblo, ese pueblo que es el mismo que esta sufriendo de forma directa e indirecta los golpes que la delincuencia da impunemente, siga apoyando a un gobierno de ineptos, que no han podido implementar una sola acción que sirva para frenar a la delincuencia. 

En octubre hay una oportunidad de cambiar esta situación, la única esperanza que nos queda, es que al momento de votar, la lógica supere al amiguismo y al clientelismo político.

Es de esperar que el pueblo logre para su propio bien, entender que la seguridad pública es una materia que no se puede dejar para después y que tampoco sirve vivir con el pretexto de que la culpa es de los partidos tradicionales, especialmente porque nunca en la historia moderna del país, la inseguridad llego a los niveles actuales. 

Ya es hora de dejar atrás el pretexto de que la delincuencia deriva de la falta de abundancia, la pobreza jamás ha sido y será la madre de tanta maldad. La actual inseguridad tiene una madre y un padre, si todos se quitan la venda de los ojos, les debe quedar claro que se llaman Impunidad y Frente Amplio

¿Divididos por la polìtica?.

5/8/2009

 

Los uruguayos están profundamente divididos frente a las próximas elecciones, solo basta con escuchar los comentarios en la calle, para sentir la misma pasión que se vive previo a una final de campeonato entre Nacional y Peñarol.

 

Hay quienes participan en un debate ciudadano, divididos por algunos supuestos y por la defensa de irreconciliables  ideas y diferentes visiones de cómo se debe gobernar al país.

 

Aunque se habla de los candidatos, en el fondo lo que realmente se defiende es un supuesto futuro. Pocos evalúan objetivamente el desempeño de los candidatos, si así fuera, para muchos votantes deberían ser más las dudas, que las certezas.

 

Para algunos su partido representa todo lo que quieren o esperan, no hacen el mínimo esfuerzo para analizar a fondo al candidato, no importa si tiene o no las cualidades y las capacidades de gestión necesarias para gobernar, estas pasan a un segundo plano.

 

En el debate ciudadano pocos hablan de que votaran al candidato con el mejor equipo económico o al que presentó las mejores soluciones para atender y resolver el problema de la drogadicción o de la inseguridad pública. A muchos votantes no les importa el plan propuesto de gobierno, votaran con los ojos cerrados a su partido.

 

No se debaten las ideas, se defienden ideologías y grupos de poder, algunos votaran contra la sociedad misma, contra estilos de vida y formas de gobernar. Una parte de la población tiene bastante claro que no esta solamente en juego un periodo de 5 años, saben que tienen que defender un estilo de gobierno, y que el que gane las próximas elecciones, seguramente perdurará por muchos años.

 

Lo malo de todo este proceso, es que las personas de a pie son las que terminarán enfrentadas, lastimadas, dolidas y frustradas. Es evidente que para muchos ciudadanos es importante que gane su candidato, pero la parte difícil será mantener la objetividad y entender que este proceso democrático no debe ser una lucha entre particulares. El pueblo no merece terminar dividido de forma permanente o todos perderemos.

 

Los políticos hoy se sacan los ojos y mañana se juntan para hacer un asadito y seguir para adelante, ellos nunca pierden, ellos nunca llegarán a un extremo en donde no haya retorno en su relación entre partidos. Hacen show para las cámaras, pero al final siempre terminan conviviendo bajo un mismo techo.

 

Nunca pasarán un límite que sea irreversible, siempre tendrán una puerta para el diálogo y resolver sus supuestas diferencias. El problema real somos los simples mortales, quienes no contamos como es el caso de los políticos, con un mecanismo que permita sanar fácilmente las heridas sufridas durante las campañas políticas o en el día a día y por eso terminamos divididos por rencores sin sentido.

 

Se debe evitar por todos los medios que la sociedad termine desintegrada por la defensa de las ideas, que aunque son diferencias muy válidas, nunca justificarán que terminemos sin poder trabajar unidos como nación.

 

Es obligación de los políticos y gobernantes mantener un alto nivel de debate y ser responsables absolutos del mensaje que se le envía a la ciudadanía, cuidando de no generar un ambiente de enfrentamiento, que lleve a que los particulares  tomen parte desproporcionada de la lucha electoral.

 

Los partidos y sus candidatos deben obligarse a presentar a la ciudadanía sus propuestas y comprometerse al diálogo y a facilitar la gobernabilidad del país. Deben demostrar nivel y capacidad para apoyarse a pesar de las diferencias ideológicas, promover el bien del país, por encima de los intereses partidistas, de grupo o particulares de un político.

 

El país no puede darse el lujo de que la clase política permita que surjan espacios para revanchismos o para malos perdedores, tampoco hay espacio para permitirnos malos ganadores, porque lo que esta en juego es más que un simple partido de fútbol. Los partidos deben demostrar un máximo nivel de debate en público y demostrar con hechos sus planes de gobierno, para que el pueblo pueda elegir libremente.

 

Los partidos deben de controlar a sus círculos más cercanos para que le bajen el tono a las disputas y debates entre particulares. Durante la campaña deben comportarse con altura y no deben estar involucrados en enfrentamientos que lleven a calentar el ambiente electoral.

 

En octubre veremos que cartas juega la ciudadanía. Probablemente en noviembre las mayorías decidirán el próximo presidente, seguramente más inspirados en un sentimiento, que en un análisis profundo de las alternativas existentes. Al final lo único importante es que se den las condiciones para que el país pueda avanzar a un futuro mejor.

¿El capital es importante para el paìs?…

30/7/2009

 

¿Cómo se logra que un país camine?, con plata, estrategìa de paìs, un gobierno capaz de gestionar los planes de desarrollo y mucho trabajo. ¿La plata de donde sale?, la que realmente vale, viene del exterior: exportaciones, turismo, remesas, inversión extranjera directa y préstamos de organismos internacionales o de países que nos pueden prestar, (aunque los intereses sean peor que los del FMI multiplicados por tres, ¿cuanto tendrá que pagar Argentina por los préstamos de Chávez?).

 

El dinero no es un bien ilimitado, no funciona poner a la imprenta a trabajar, el dinero  debe de llegar del exterior de alguna manera, solo así se puede contar con los fondos para que se mueva la economía interna y para adquirir del exterior todos los productos y servicios que son básicos para el país y la sociedad en general.

 

Si no tenemos suficientes fondos disponibles, es imposible comprar: petróleo y derivados, medicamentos, tecnología, equipos médicos, maquinaria, autos, camiones, motos, repuestos, libros, equipos de laboratorio, materiales para la industria e insumos para sectores tan diversos, como son el agro, la industria textil o el mismo gobierno.

 

No se puede vivir en el siglo 21 sin dinero para adquirir lo que necesitamos del exterior. Es imposible mantener un camino de progreso y de avance, si perdemos el acceso a los bienes y servicios que son base fundamental para la modernización constante del país.

 

Por eso es importante exportar al máximo y la inversión extranjera directa, no se trata de doblarse frente a los poderosos capitalistas del mundo, se trata simplemente de hacer viable al país. Es la única forma de que la población tenga un mínimo de calidad de vida, de obtener las tecnologías requeridas para impulsar la competitividad del país, que las oportunidades de nuestros jóvenes sean comparables a las que tienen jóvenes de otras latitudes y de garantizar una atención medica que aproveche los descubrimientos que se hacen a nivel mundial.

 

Cuando se dice que estamos insertos en el mundo globalizado y se trata de transmitir a la población la importancia de participar activamente en esta gran sociedad global, no es con el objetivo de convencer a nadie de que debemos volvernos colonia de alguna potencia capitalista, la realidad es que no hay otra manera de sobrevivir, de lo contrario corremos el riesgo de regresar poco a poco a la edad de piedra.

 

Hasta algunos de los países más cerrados al mundo exterior, han entendido que necesitan del comercio internacional, del turismo y de la inversión para sobrevivir. Saben que es el ùnico camino viable para ofrecer a sus ciudadanos mejores niveles de vida. Por eso se vuelve un grave problema para la economìa, cuando un país deja que las ideologías políticas, se vuelvan la principal barrera para el avance de los cambios económicos, que son básicos para lograr unas cuentas nacionales sanas y positivas.

 

Se pierde demasiado tiempo en ver si alguien se beneficia más que otros, cuando los puntos de vital atención, son aquellos que permiten lograr que la mayoría se beneficie y los que debe impulsar de forma constante el gobierno, para que no falten los medios para atender a los grupos más vulnerables. No es muy inteligente preferir estar todos mal, en lugar de agotar todas las opciones legales, comerciales y estratégicas, para abrir puertas de oportunidad que beneficien cada vez a un mayor número de personas.

 

Quizás nunca se logre que todos vivan de la misma manera, pero si es posible de que todos vivamos con un mínimo de confort. Hay que aprender a vivir sin preocuparse cuanto tiene el vecino y a disfrutar lo que uno tiene. También hay que entender que el camino para mejorar, es capacitarse de forma permanente, trabajar más y mejor, ya que no hay otra manera sustentable de crecer económicamente a nivel personal.

 

La única ideología valida, debería ser la de que todos tengamos igualdad de oportunidades y que se legisle para lograr más y mejores trabajos. La política siempre sale sobrando, solo las iniciativas adecuadas generan las oportunidades. La política típicamente divide, lo que significa un grave problema ahora que más que nunca, se necesita un gran acuerdo nacional para impulsar el crecimiento del país.

 

Si decimos no a la inversión extranjera, si no impulsamos el comercio exterior con todas nuestras fuerzas y si perdemos el foco para lograr un turismo extranjero que venga todo el año a gastar más, corremos el gran peligro de vernos obligados a pedir prestado o dejar de avanzar como país y como sociedad. Si no llegan al país más recursos de los que gastamos en nuestras compras al exterior, un día no tendremos luz, nafta o medicamentos para nuestros hijos.

 

El problema no es el dinero, o que algunos tengan más que otros, el único problema real, es que no tengamos oportunidades de trabajo para obtener nuestros ingresos de forma honesta.

 

Un estado fallido es Haití. En el pasado los políticos haitianos se equivocaron, probablemente pensaban que se podía vivir del aire y que la plata se daba en los árboles. Hoy vemos un país que no tiene ningún recurso natural estratégico, no hay industria exportadora, no existe infraestructura hotelera, no hay agricultura o ganadería, a nadie le interesa Haití para invertir y tampoco tiene productos que ofrecer a la comunidad internacional. Por eso hoy el país entero esta a expensas de la limosna internacional.

 

Claro que si Haití tuviera recursos naturales estratégicos, hoy se podría llamar Venezuela, Nigeria, Irán, Cuba, Rusia o como quisieran, pero sin ellos, no hay futuro posible. Finalmente la plata tiene que salir de algún lado, de lo contrario un país puede estar en agrios problemas.

 

La lección es que a la larga o a la corta, sin capital no puede haber agricultura, ganadería, forestación, industria, energía suficiente, salud, vivienda, modernidad, comida suficiente, etc. Mientras en Haití se mueren de hambre, el mundo sigue para adelante sin ellos, es injusto e inhumano, pero es tan crudo, como real.

 

Hay que tener respeto por el dueño del dinero, al que no hay que respetar es al usurero o al que explota a su personal, al que no reconoce el trabajo de su fuerza laboral o al que no invierte en la capacitación de sus trabajadores. Es importante entender que estos problemas son independientes del capital, estos son problemas de personas, con nombre y apellido, donde el dinero en si mismo tiene poco que ver.

 

También hay que tener miedo de los políticos que dicen que no necesitamos del capital, que podemos vivir sin que entre al país dinero fresco cada nuevo año, que los riquillos son todos malos, que mañana llenamos el país de cooperativas y así todos tendremos trabajo digno (vean como le fue a Rusia con esta historia) y que el país no necesita a los empresarios, tampoco a su creatividad, menos a su capacidad de gestión, sus contactos o su plata. Cuidado con estas historias de terror, sobran ejemplos de suicidios de este tipo.

 

Hay que tener miedo de las personas que suponen y que están convencidas que en el país hay suficiente dinero para vivir todos muy bien. Si mañana se repartiera la plata de todos, en partes iguales para cada persona que habita el país, ¿Cuánto creen que le toca a cada uno?, lo peor de la historia, ¿Cuánto creen que podrían vivir con él?, les puedo asegurar que el país no aguanta más de un año sin recibir dinero fresco de algún lado.

 

No hay forma de sobrevivir como sociedad por mucho tiempo sin generar más plata de la que hoy circula en el país, incluyendo la que esta escondida en alguna caja fuerte, de zapatos o frasco de mermelada. Dependemos demasiado de la importación de productos que son básicos para nuestra vida y que no todos los podemos comprar en China, Irán, Brasil, Cuba, Bolivia o Venezuela.

 

Para algunos puede llegar a sonar emotivo escuchar el discurso de algunos personajes cuando presumen no estar alineados a las grandes potencias capitalistas, pero la realidad es que están mucho más alineados y dependientes de los países capitalistas, de lo que nosotros mismos estamos. No podemos seguir comprando historias que el que las cuenta, es el último en cumplirlas.

 

Hay que hacer del Uruguay un país creíble, con futuro, un lugar donde invertir y gastar, un país con trabajo y oportunidades para todos. Solo así algún día el hambre quedará atrás, de otra manera será imposible lograrlo. Sin recursos naturales estratégicos, el dinero nunca caerá del cielo, siempre tendremos que trabajar para obtenerlo, y el que no quiera trabajar, que no se queje si no le tocan tantas comodidades como quisiera

Crisis de ideas… problemas sin solución…

23/7/2009

Crisis de ideas… problemas sin solución… 

Cuando observamos lo que acontece en el día a día, la sensación es que Uruguay se resquebraja a una velocidad cada vez mayor y no se ve que se implementen acciones concretas que eviten que el país se salga de control.

Hoy solo importa la carrera por el poder, las elecciones de octubre son el único objetivo, pero los problemas no quieren esperar, estos siguen afectando el día a día de los uruguayos. Los problemas no desaparecen, aunque nuestros gobernantes solo mueven aquellos hilos que les permita sumar votos.

Solo basta ver el continuo aumento de la inseguridad, un sistema educativo que avergonzaría a Varela por ineficiente e incapaz de preparar a cada nueva generación para una vida productiva, un sistema de salud al borde del colapso y que no entiende la real problemática de la Gripe A (H1N1), unas fuerzas armadas muertas de hambre por razones que no son entendibles, sindicatos elevados al nivel de dioses, un incremento de empleados públicos que no facilita la reorganización y la eficiencia del estado y aumentos de sueldos en el sector público muy por encima de los que percibe el sector privado.

La crisis mundial finalmente nos alcanzó, el gobierno sigue en una nube y faltan apoyos serios para impulsar el mercado interno. La triste verdad es que mientras no se acepte la realidad y se haga un uso más intensivo del cerebro por parte del gobierno, seguiremos viendo un rápido deterioro de las variables económicas del país, donde las soluciones pendientes de implementar para frenar el desempleo, cada día son más urgentes.

Un sector privado con pocos apoyos e incentivos para invertir en estos momentos de crisis, preocupados en sobrevivir ante una importante baja en sus ingresos, con un grave problema energético sin solución, que nos puede llevar en el corto plazo a un colapso a nivel económico y social.

También se percibe un incipiente pero cada vez más visible incremento de la impunidad, situación que favorece un mayor número de eventos violentos, como las violaciones y muertes que se han registrado en los últimos tiempos, situación sin precedentes en el país.

Planes sociales sin sentido, que fomentan la vagancia y que ayudan poco o nada a la integración de los menos favorecidos a una vida productiva. Planes concentrados en dar limosna permanente, en lugar de ofrecer alternativas para el trabajo digno.

De un “País productivo” solo hay un slogan, la realidad es que hay poca estrategia para impulsar medidas que sean base para un mayor crecimiento económico, faltan incentivos a nacionales y extranjeros para que se acelere la generación de empleos bien pagados.

Hay una crisis de ideas en el sector gobierno en general, hay miedo al cambio, cotos de poder que no quieren ser cedidos para el bien comunitario, intereses de todo tipo, faltan ideas y compromiso, visión de país a futuro, falta un gobierno de avanzada que nos guíe hacia un plan nacional de desarrollo sustentable y económicamente viable.

A los gobernantes uruguayos en los últimos 40 años les ha faltado brillantez, les ha faltado espíritu de lucha por ser grandes, no ven al país como un grande, siempre los hizo feliz estar a la sombra de nuestros vecinos más cercanos. Les cuesta trabajo levantar la vista y ver más lejos, les cuesta quitarse la carga que llevamos desde hace décadas de vivir a la sombra de países a los cuales no tenemos nada que envidiarle.

Se argumenta el tamaño del país, el tamaño es mayor o similar al de muchas economías sobresalientes que ofrecen mayor calidad de vida a sus ciudadanos, esto no es pretexto.

Para ser grandes hay que empezar a visualizar al país de forma diferente y eso tiene que iniciar en los planes gubernamentales, si tenemos planes mediocres no podemos esperar resultados brillantes, hay excepciones, pero no son suficientes para que impacten en el rumbo que sigue el país.

Faltó estrategia de país, y siguen faltando ideas en las propuestas de los candidatos de la izquierda, no se ve como piensan lograr encauzar al país en un camino que lleve a resolver de fondo los problemas más urgentes:

• Inseguridad,
• Salud,
• Vivienda,
• Alimentación básica, especial énfasis en la infancia,
• Un sistema educativo que facilite la inserción laboral y la especialización,
• Mayor apoyo a la investigación y el desarrollo,
• Incentivos a privados para la generación de empleos,
• Un plan nacional de desarrollo energético,
• Reducción del peso estatal para liberar recursos para obras de infraestructura,
• Un sistema penitenciario eficiente y con la capacidad de albergar a todos los delincuentes para que cumplan el 100% de su castigo y facilite su proceso de readaptación,
• Clínicas especializadas en drogadicción,
• Clínicas especializadas en control natal,
• Centros a nivel barrio para la enseñanza de oficios y bellas artes,
• Modernización de las fuerzas policiales y Armadas,
• Modernización del poder judicial y mayor seguridad jurídica,
• Inversión en infraestructura estratégica,
• Plan para mayor participación ciudadana en la supervisión de planes sociales,
• Planes sociales integradores que faciliten la inserción laboral y el inicio de micro negocios (capacitación técnica y micro créditos para pequeños emprendimientos),
• Apoyos sociales con obligaciones claras para los beneficiarios (trabajo de tiempo parcial),
• Etc., etc., etc.,…

Como ciudadanos tampoco podemos quedarnos al margen de los cambios que requiere el país, Uruguay es sensacional en muchos aspectos, con un potencial impresionante, pero si queremos que nuestro país cumpla con nuestras expectativas, debemos aportar con nuestro diario actuar.

Somos parte fundamental del futuro del país, no podemos operar de forma independiente y pretender que nuestros actos no impacten al resto de la sociedad.

El país solo no se mueve, solo no cambia, solo no mejora, solo no apoya a los que menos tienen, el país es su gente, el resto son solo paisajes bonitos similares a los que hay en muchas partes del mundo.

La gente es la que hace la diferencia, para bien o para mal, la gente es la que gobierna, la gente es la que tira la basura en la calle o la que roba o la que hace respetar la ley. El país que soñamos, somos nosotros mismos, solo si aportamos lo que nos toca a cada quien, el país puede ser mejor, potencial no falta.

Lo que necesitamos es un nuevo gobierno con suficiente voluntad política, mayor creatividad, ideas, ideas e ideas, dejar de lado la conveniencia de los pocos e impulsar las medidas que nos lleven a lograr el beneficio de todos.

Que se diferencie de los últimos gobiernos, que se especializaron en matarle los sueños y la esperanza a la gente, porque de esa forma no hay manera de construir nada.

Los emigrantes uruguayos se van del país porque no pueden visualizar un país mejor, porque un Uruguay pujante, en crecimiento y con oportunidades para todos, suena a una utopía, a un imposible.

El día que se gobierne y se actué en la forma correcta, la sensación de utopía va a desaparecer y en ese momento los uruguayos dejarán de salir del país y todos podremos vivir con más esperanza y bienestar.

En Octubre tenemos la oportunidad de elegir un nuevo grupo de políticos, quienes nos gobernaran por varios años hacia el futuro. De lo que decidamos la mayoría ese día, dependerá nuestro porvenir. No podemos darnos el lujo de equivocarnos o de no participar, hay que afinar bien el tiro, porque solo tenemos una oportunidad.

Si queremos un mejor gobierno, algo tiene que cambiar, y nosotros somos los únicos que podemos generar ese cambio.

Es increíble que el 95% de este artículo lo escribí y publique por primera vez hace más de un año (03-Junio-2008) y que hoy todo sigue igual o peor que en aquellas fechas. No entiendo como este gobierno puede convencer a alguien de que trabajó y esta trabajando bien, peor aún, es increíble que exista gente que pueda estar convencida, de que el dúo dinámico pueda gobernar de forma aceptable a este país.