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Corrupciòn e hipocresìa, malas costumbres de los poderosos.

1/10/2009

Las acusaciones de corrupción, tráfico de influencias y abuso del poder por parte de personajes relacionados al partido en el poder y a las mismas autoridades, son asunto común todos los días.

Se hablaba de honradez, cortar manos, evitar los actos de tráfico de influencias y eliminar las corruptelas, todas estas malas costumbres supuestamente exclusivas a los partidos tradicionales, pero la realidad es que nos gobiernan seres humanos y algunos son muy débiles, tanto, que fácilmente se mordieron la lengua y comenzaron a enriquecerse a costa del pueblo, haciendo justamente eso que tanto criticaban y que decían deplorar.

Hoy nos roban a cara descubierta los delincuentes que hay sueltos por la calles y también nos roban algunos de nuestros propios gobernantes, vía sus amigos, parientes y amantes.

¿Todavía pretenden seguir en su pose de dueños de la honestidad total?, es increíble que sigan aferrados a supuestos actos de abusos de gobiernos anteriores, haciendo honor al dicho que dice “ven la basurita en el ojo ajeno, pero se niegan a ver la viga en su propio ojo”.

Creo en la justicia social, en un mejor reparto de la riqueza y en que no se puede repartir lo que no se genera, además también creo que el FA no es la opción de gobierno que lograra mejorar la calidad de vida de los menos favorecidos y del ciudadano de a pie.

Lo que si es seguro, es que muchos de estos pobres gobernantes, serán ricos ex gobernantes en solo unos meses más y que de seguir el FA en el poder, solamente seguiremos viendo el robo descarado del dinero que tanto nos cuesta reunir vía impuestos.

No se puede entender porque un porcentaje tan alto de ciudadanos se niega a querer ver la realidad, que no quieran quitarse la venda de los ojos y que insistan en apoyar un modelo de gobierno, que no es cuestionable por la teoría, es cuestionable por las personas que prometen implementarlo.

Por desgracia la ambición y la oportunidad de hacerse ricos, esta siendo más fuerte que los valores que algún día fueron bandera del FA. ¿Los votantes seguirán pagando por los Mercedes Benz, BMW y Audis de sus políticos preferidos?, ¿votaran para que sigan acaparando riqueza, en lugar de trabajar por el pueblo y para el pueblo?.

Algunos no son más que políticos de quinta, que no merecen el apoyo de la gente, personajes que no han hecho el mínimo mérito para merecer la vida que se están dando a costa del pueblo. No estudiaron más, no trabajaron más, no saben más y no han hecho más que muchos de nosotros, ¿Por qué seguir votándolos…?.

¿Porque el FA no quiere debatir con la oposiciòn?, ¿a que le tiene miedo?

18/8/2009

 

Los comentarios del candidato a la presidencia, solo pueden dejarnos un mensaje, clara preocupaciòn de que quede en evidencia la falta de capacidad para superar con ideas y propuestas propias, a las propuestas que están haciendo los candidatos de la oposición.

 

Los debates no se hacen en equipo señor, se hacen individuos contra individuos, propuestas e ideas vs. propuestas e ideas. Los debates son duras pruebas donde los candidatos a nivel individual, se ven obligados a presentar sus cartas más fuertes. Ademàs es el ùnico lugar para obtener por mérito propio, la aceptación o el rechazo de la ciudadanía.

 

Los que no tienen nada que ocultar, siempre estarán abiertos al debate, los que tienen pobres propuestas, o miedo de mostrar una realidad que se ocultó tras la neblina de la desinformación o del marketing, evidentemente tiemblan frente al debate.

 

Un candidato que tiene confianza en sus capacidades personales, en sus ideas y propuestas de gobierno, nunca tendrá problema de debatir con los demás candidatos de forma personal y directa, sin pretextos o complejos.

 

Si un candidato confía en lo que ofrece al electorado, el debate es el mejor canal para llegar a muchos ciudadanos a la vez. Quien tiene propuestas adecuadas, no tiene miedo de que el pueblo lo escuche y menos de enfrentar las críticas de los demás candidatos.

 

En un debate ganan las ideas, las propuestas, las soluciones y los ciudadanos. Pero también pierden las mentiras, las propuestas sin bases y lógica, las incoherencias y las incapacidades para gobernar. No hay vendas en los ojos de un ciudadano, que soporten la fuerza de un debate justo en igualdad de condiciones.

 

El debate es un mecanismo donde las mentiras salen más fácilmente a la luz, donde se conocen las capacidades de los candidatos en tiempo real, donde no hay posibilidad de borrar y grabar hasta que el mensaje salga bien, como es el caso de un comercial.

 

Un debate no se realiza en territorio propio, como es el caso de las presentaciones frente a los fanáticos seguidores del partido, donde todos aplauden sin pensar o cuestionar lo que el candidato dice. Pero si se realizan en territorio imparcial, en donde los candidatos ahora si corren el riesgo de ser criticados o de no poder defender sus propias propuestas por falta de argumentos válidos.

 

Los debates entre candidatos tienen un gran valor para la ciudadanía, es la forma más adecuada para comparar las propuestas de los partidos políticos. De forma separada es muy fácil que un candidato haga promesas imposibles de cumplir o que critique de forma injusta a la oposición, pero en un frente a frente, es claro que la verdad tiene una mayor oportunidad de florecer.

 

Como individuos no tenemos la posibilidad de acceder a mucha de la información real de lo que pasó, pasa y puede pasar en el gobierno nacional, por eso los debates son interesantes, porque a la luz de los números reales, que normalmente desconocemos los simples mortales, se pueden acabar muchos argumentos que manipularon a la opinión pública durante años.

 

Los debates no se tratan de un beneficio mediático para el que tenga más cancha política, se tratan de eventos mediáticos que permiten que la población pueda escuchar a sus candidatos y comparar sus propuestas, con las ofrecidas por la oposición.

 

Un debate es la oportunidad de ver a los candidatos presentar todos los argumentos de porque sus propuestas son la mejor opción para los ciudadanos, es el momento en que los candidatos hacen su más férrea defensa de sus ideales y de las razones de porque son la mejor opción para gobernar.

 

El debate permite diluir la niebla de la desinformación y que salgan a la luz los grandes pendientes que tienen los políticos con los ciudadanos y sus propuestas para achicar esta brecha durante los próximos cinco años de gobierno.

 

Cuando un político tiene miedo de debatir, es porque invariablemente tiene algo que ocultar, sean ineficiencias pasadas, incapacidad personal, desconocimiento de las realidades del país, falta de propuestas propias, falta de ideas, miedo a no poder rebatir las mejores propuestas de la oposición.

 

El debate por cuadruplicado es una confirmación màs, de que el FA tomo la decisión más equivocada de su historia, al elegir al candidato más querido, en lugar de elegir al más capaz.  

 

Otros paìses quizàs puedan tener el presidente que sea, pero nosotros no podemos darnos ese lujo, necesitamos al màs capaz. Señores del FA ¿Cómo esperan que nos traten en el exterior si ustedes ganan?, ¿se olvidaron que no tenemos petróleo y gas?, sin abundantes depósitos de petróleo y gas, no tenemos forma de imponer condiciones a nadie. 

 

Por eso necesitamos a un presidente capaz, que tenga objetivos claros de como gobernar al Uruguay. No se puede gobernar a un país en cooperativa, eso es inviable, por eso el FA tuvo más fallas que aciertos con el gobierno actual, porque al presidente pocas veces lo dejaron gobernar.

Maciel, Casinos, etc. etc. etc., ¿Algùn dìa se terminarà la oscuridad?…

10/8/2009

 

Durante décadas los candidatos y políticos del FA se concentraron en mantener una dura crítica en contra de los gobernantes de los partidos tradicionales. Una de las principales líneas, fue señalar una supuesta falta de honestidad para gobernar.

 

Venderse como el partido político dueño de la honestidad absoluta y de una total transparencia, fueron durante años dos de las cartas más fuertes del FA, quien se encargo de presentar estas cualidades como dos de las principales diferencias con los partidos tradicionales.

 

El FA trabajo durante años en explotarlas al máximo y la estrategia funciono. El pueblo, después de años de mala publicidad contra los partidos tradicionales, estaba muy receptivo al mensaje enviado, ya que existía una necesidad colectiva de un cambio y de poder confiar en un nuevo grupo de políticos.

 

Pero hoy que son gobierno activo, la duda del pueblo es cada vez mayor y parece que en realidad estos valores no pasaron de ser un simple eslogan de campaña.

 

Seguramente durante gobiernos anteriores existieron casos de personas que realizaron actividades ilegales, fraudes, tráfico de influencias y actos de corrupción.

 

Con la llegada del FA al poder, se suponía que se terminarían los malos manejos y los tratos en lo oscurito. Pero todo parece indicar que hoy no es diferente y que estamos sumergidos en las mismas dudas y en los mismos malos manejos, que en el pasado  eran señalados por el FA.

 

Hoy aunque el FA insista en negar que a su interior hay humanos normales, muy a pesar de los intentos de defensa y después de esgrimir argumentos muy confusos o creíbles, esta quedando claro que la transparencia no es una cualidad indiscutible del presente gobierno.

 

También esta en tela de juicio la honestidad por encima de todo y de todos, la cual parece que solo quedo en palabras. En varias ocasiones han surgido dudas sobre el accionar de algunas personas y áreas gubernamentales, en donde las relaciones en lo oscurito con empresas y particulares, se perciben como comunes.

 

De demostrarse que han existido malos manejos por parte de personas pertenecientes al actual gobierno, quedaría claro que el gobierno, poco o nada ha hecho para evitar los casos de corrupción, tráfico de influencias, manipulación del gasto público, gastos injustificados, abuso del poder, etc.,

 

Analizando la situación actual, se puede llegar a la simple conclusión de que es muy fácil ser honesto cuando no se tiene al alcance nada valioso, pero al momento de tener poder en las manos o el acceso a la chequera del estado, las cosas pueden cambiar y algunas personas quizás pierden el piso y son olvidados los valores que se presumía tener.

 

¿Pero qué significa esto?, algo fácil de entender, lejos del poder y del dinero todos son honestos, pero cuando el poder esta al alcance de las manos, en ese momento es cuando los seres humanos se dividen en los que son honestos bajo toda circunstancia y los que son honestos mientras no tengan enfrente una buena oportunidad para dejar de serlo.

 

El FA esta formado por seres humanos comunes y corrientes, igual que los demás partidos tradicionales, personas honestas frente a todo y personas a quienes se les ponen a temblar las rodillas cuando empiezan a tener contacto con plata grande o con oportunidades para dejar de ser pobres.

 

Todas las personas son de carne y hueso, la diferencia esta en los valores y los valores no son activo exclusivo de ningún partido político, son activos de las personas bien criadas, en pobreza o en riqueza, son activos de las personas bien aprendidas, no de las bien enseñadas.

 

No nos extrañemos si son débiles, faltos de moral y de honestidad como los mismos personajes que ellos señalaron durante años, algunos de los exhibidos serán culpables, quizás algunos solo sean victimas de una mal entendido, pero al final, son personas promedio, no son superhéroes, no son dueños de una mina de honestidad, tampoco tienen una cuenta de ahorro de decencia ilimitada, son humanos, simples y corrientes, como el resto de nosotros.

 

El que se crió bajo ciertos valores morales y de respeto a la propiedad ajena, se seguirá comportando de esa manera aunque le pongan una mesa tapada de dólares, aunque se le ofrezca una coima del tamaño que sea, pero el que nació y se crió lejos de los buenos valores que caracterizan a la mayoría de la sociedad, seguramente no necesita que se le pongan muchos pesos cerca de su ámbito de poder, para que saquen las uñas y demuestran que son igual de ratas que los que llenan las cárceles del país.

 

No suframos, no defendamos lo indefendible, simplemente hay que estar concientes de que el valor agregado de honestidad a prueba de balas y la total transparencia, no esta en el FA, puede que la oposición tenga esta situación presente y trabaje en reunir un equipo que nos pueda dar confianza, pero la realidad es que más que un gobierno perfecto, reconozco que a lo que podemos aspirar es a un gobierno que le controle las manos a los más posibles, tanto dentro, como fuera del gobierno.

 

La honestidad no le pertenece a una ideología, a un partido político, a un sector social o una religión, es una cualidad que a pesar de ser accesible para cualquiera, no todos tienen el valor de vivir bajo su control.

 

Al final la conclusión es que hoy podemos comprobar que no son actos exclusivos de un partido político, se trata de situaciones de personas, simplemente de personas que están demasiado cerca del poder y del dinero, donde la afiliación política no tiene nada que ver.

 

Podemos creer en una persona y votar por ella, pero es difícil de saber quienes rodearan en primera, segunda y tercera línea al nuevo presidente, y ahí es donde existe la corrupción y donde se mete la mano en la lata.

 

Solo un presidente realmente comprometido con la legalidad por encima de todo, será capaz de aceptar que tiene un problema interno, quitar del gobierno a quien sea necesario, aunque esto implique romper cualquier compromiso político, enfrentar a cualquier corriente hacia dentro del partido o a cualquier poder externo.

 

Los antecedentes me muestran un FA negado a reconocer errores y por eso me resulta difícil creer que este partido tenga la capacidad de rectificar sobre la marcha y aceptar cualquier señalamiento o de reconocer que a su interior también existen seres humanos que pueden incurrir en acciones no muy claras.

 

Por eso es difícil pensar en que los actos de mal gobierno terminaron con el FA o que terminaran algún día con el FA. Yo creo que solo un gobierno que desde su campaña este abierto a comprometerse a presentar la información económica y de gestión del gobierno, para su libre revisión por cualquier ciudadano, es un nuevo gobierno en el que se podrá confiar, siempre y cuando la información demuestre que se están haciendo las cosas bien.  

Retemos a los candidatos a comprometerse con la transparencia y a presentar cuentas al pueblo, para que los trapitos tengan que desaparecer o salir todo el tiempo al sol. Porque la verdad, es que el resto son puras palabras vacías, que se las lleva el viento, al son de los pesos y los centavos…

¿Divididos por la polìtica?.

5/8/2009

 

Los uruguayos están profundamente divididos frente a las próximas elecciones, solo basta con escuchar los comentarios en la calle, para sentir la misma pasión que se vive previo a una final de campeonato entre Nacional y Peñarol.

 

Hay quienes participan en un debate ciudadano, divididos por algunos supuestos y por la defensa de irreconciliables  ideas y diferentes visiones de cómo se debe gobernar al país.

 

Aunque se habla de los candidatos, en el fondo lo que realmente se defiende es un supuesto futuro. Pocos evalúan objetivamente el desempeño de los candidatos, si así fuera, para muchos votantes deberían ser más las dudas, que las certezas.

 

Para algunos su partido representa todo lo que quieren o esperan, no hacen el mínimo esfuerzo para analizar a fondo al candidato, no importa si tiene o no las cualidades y las capacidades de gestión necesarias para gobernar, estas pasan a un segundo plano.

 

En el debate ciudadano pocos hablan de que votaran al candidato con el mejor equipo económico o al que presentó las mejores soluciones para atender y resolver el problema de la drogadicción o de la inseguridad pública. A muchos votantes no les importa el plan propuesto de gobierno, votaran con los ojos cerrados a su partido.

 

No se debaten las ideas, se defienden ideologías y grupos de poder, algunos votaran contra la sociedad misma, contra estilos de vida y formas de gobernar. Una parte de la población tiene bastante claro que no esta solamente en juego un periodo de 5 años, saben que tienen que defender un estilo de gobierno, y que el que gane las próximas elecciones, seguramente perdurará por muchos años.

 

Lo malo de todo este proceso, es que las personas de a pie son las que terminarán enfrentadas, lastimadas, dolidas y frustradas. Es evidente que para muchos ciudadanos es importante que gane su candidato, pero la parte difícil será mantener la objetividad y entender que este proceso democrático no debe ser una lucha entre particulares. El pueblo no merece terminar dividido de forma permanente o todos perderemos.

 

Los políticos hoy se sacan los ojos y mañana se juntan para hacer un asadito y seguir para adelante, ellos nunca pierden, ellos nunca llegarán a un extremo en donde no haya retorno en su relación entre partidos. Hacen show para las cámaras, pero al final siempre terminan conviviendo bajo un mismo techo.

 

Nunca pasarán un límite que sea irreversible, siempre tendrán una puerta para el diálogo y resolver sus supuestas diferencias. El problema real somos los simples mortales, quienes no contamos como es el caso de los políticos, con un mecanismo que permita sanar fácilmente las heridas sufridas durante las campañas políticas o en el día a día y por eso terminamos divididos por rencores sin sentido.

 

Se debe evitar por todos los medios que la sociedad termine desintegrada por la defensa de las ideas, que aunque son diferencias muy válidas, nunca justificarán que terminemos sin poder trabajar unidos como nación.

 

Es obligación de los políticos y gobernantes mantener un alto nivel de debate y ser responsables absolutos del mensaje que se le envía a la ciudadanía, cuidando de no generar un ambiente de enfrentamiento, que lleve a que los particulares  tomen parte desproporcionada de la lucha electoral.

 

Los partidos y sus candidatos deben obligarse a presentar a la ciudadanía sus propuestas y comprometerse al diálogo y a facilitar la gobernabilidad del país. Deben demostrar nivel y capacidad para apoyarse a pesar de las diferencias ideológicas, promover el bien del país, por encima de los intereses partidistas, de grupo o particulares de un político.

 

El país no puede darse el lujo de que la clase política permita que surjan espacios para revanchismos o para malos perdedores, tampoco hay espacio para permitirnos malos ganadores, porque lo que esta en juego es más que un simple partido de fútbol. Los partidos deben demostrar un máximo nivel de debate en público y demostrar con hechos sus planes de gobierno, para que el pueblo pueda elegir libremente.

 

Los partidos deben de controlar a sus círculos más cercanos para que le bajen el tono a las disputas y debates entre particulares. Durante la campaña deben comportarse con altura y no deben estar involucrados en enfrentamientos que lleven a calentar el ambiente electoral.

 

En octubre veremos que cartas juega la ciudadanía. Probablemente en noviembre las mayorías decidirán el próximo presidente, seguramente más inspirados en un sentimiento, que en un análisis profundo de las alternativas existentes. Al final lo único importante es que se den las condiciones para que el país pueda avanzar a un futuro mejor.

Octubre 2009, serà una fecha difìcil de olvidar para el partido oficial…

8/7/2009

Las internas tuvieron sorpresas para todos, el partido oficial todavía no sale de su asombro, jamás les pasò por la mente tener menos votos que uno de los partidos de la oposición. Si se mantienen los mismos números para octubre, para mantenerse en el poder tendrán que ganar en segunda vuelta. 

 

Si en octubre compitieran Vázquez contra Lacalle, las elecciones serían  de resultado reservado, algo muy difícil de prever, pero con la formula actual del frente amplio, el partido oficial parece tener los días contados en el poder. 

 

En la formula del frente hay más dudas que certezas y más diferencias que coincidencias. Una fórmula muy forzada, una combinación de ideas que no se dio de forma natural, se dio por necesidad, más que por convicción.

 

La izquierda va a las próximas elecciones con una formula débil, sin mística, unida frente a las cámaras de televisión y dividida por visiones irreconciliables del deber ser de un Uruguay gobernado por la izquierda. 

 

La formula del frente no tiene fuerza, no es una formula creíble, y menos después de tantas vueltas y negociaciones en lo oscurito, misteriosos acuerdos, reparto de posiciones de poder, muestras de ambición desmedida y políticos más preocupados por evitar quedar fuera del poder, que por las necesidades del pueblo. 

 

Mujica fue muy claro hace unos días hablando por televisión con un periodista, (sus comentarios exactos fueron publicados por el diario el país hace unos días atrás), el dijo sin pena ni gloria, que la maquinaria del frente amplio no se movió en las internas porque no estaban en juego las bancadas, que las internas solo fueron un trámite burocrático, que cuando estén en juego las bancadas, en ese momento el frente saldrá a las calles con todo. 

 

¿Que mensaje nos dejan estos comentarios?, ¿que al FA solo le interesa pelear por los espacios de poder?, ¿qué solo le interesa no perder los privilegios obtenidos y seguir viviendo de los impuestos del pueblo?. ¿No era importante debatir las ideas con el pueblo?, ¿la maquinaria del partido no tiene el objetivo de llevar a todos los rincones del país las ideas de cada precandidato, de cómo piensa conducir al país?. 

 

¿Ya no era importante escuchar la opinión del pueblo?, ¿no existiò la necesidad moral de ser incluyentes con el pueblo y mover al partido para escuchar las voces de la gente?, ¿el pueblo no merece que las estructuras del partido dejen la comodidad de sus oficinas y recorran el país de punta a punta?, ¿ya no es importante escuchar al pueblo para el FA?, ¿o el FA ya gobierna en función de lo que cree, y no de lo que el pueblo reclama?.

 

¿Las internas solamente fueron un tràmite socialmente irrelevante?, ¿las internas para el FA ya no son parte del proceso de presentar y defender ideas, así como las posiciones diferentes que existen dentro del frente?, ¿no se trataba de presentar a los uruguayos sus propuestas de un país mejor, de acuerdo a cada precandidato del frente?, ¿o la idea es que votemos con los ojos cerrados y así perpetuarlos en el poder, muy a pesar de que no cumplan con las expectativas del pueblo?. 

 

La conclusión es de fácil acceso, “mientras no este en juego el puesto de nadie, la maquinaria del frente no se moverá”. 

 

Solo cuando el país este en proceso de elegir por voto popular a nuestros nuevos gobernantes, en ese momento y para no perder espacios de poder, es cuando de acuerdo a las palabras de Mujica, el FA saldrà a la calle a ganar los votos de la ciudadanía.  

 

Esta mentalidad del FA de hoy, debe preocupar a sus simpatizantes. Las ideas ya no valen la pena debatirlas, la maquinaria política ya no es el medio para que el pueblo conozca las ideas, los planes y las estrategias de quien aspira gobernar al país desde la izquierda, solo sirve para defender espacios en el poder legislativo, privilegios obtenidos y buscar nuevos espacios si es posible. El pueblo sigue siendo de piedra y que siga esperando por un gobierno para ellos.

 

La bùsqueda de eliminar el hambre de los más vulnerables, no es más que un cliché que el partido oficial cree que suena bien en  la boca de los políticos de izquierda. En la realidad y en los hechos, el partido oficial no ha sido capaz de resolver y eliminar a la pobreza extrema.

 

Desde la semana pasada todo es posible y todo se va a valer. Escuchar al pueblo es cada vez menos relevante, las encuestas y el marketing hoy estàn primero, que recorrer el paìs para escuchar al pueblo. 

 

La ciudadanía no debe dejarse confundir y sorprender, ya que es muy previsible que vuelvan a proliferar los golpeadores verbales, con el objetivo de hacerle los mandados a sus patrones, mientras que por otro lado, los candidatos jurarán que ellos si están haciendo una campaña de nivel. 

 

El frente perdió el norte, no tiene un guía espiritual que una al partido bajo un objetivo más puro y elevado, que simplemente pelear el poder por el poder. Astori ya no confía en que ganen, por eso se quiere asegurar un espacio en el senado y seguir viviendo de la política.  

 

Es más importante mantenerse en el poder, que ceder por el bien del partido. Su intransigencia también demostrò que la formula Mujica – Astori, son el agua y el aceite, imposible de que se integren por un bien mayor, cada quien tiene sus propios objetivos y ambiciones personales.

 

Si el FA esperaba mandar otro mensaje a la ciudadanía, creo que se equivocaron rotundamente y tambièn creo que ya es tarde para cambiar el mensaje que todos hemos recibido.  No hay duda que la soberbia, el exceso de confianza y la incapacidad para corregir el rumbo sobre la marcha, les esta empujando al abismo y a posiblemente perder el gobierno.

 

Los uruguayos tendrán en octubre la oportunidad de influir profundamente en el futuro del país, y simplificando la realidad, cada votante tendrá que elegir entre:
 
Un candidato de la oposición con experiencia para gobernar, que viene reforzado con un segundo de abordo de alto nivel, con quien conforman una formula sólida y armónica, contra un candidato oficial que es solo un político simpático y buena onda, que no pudo con un simple ministerio y que viene acompañado de un segundo de abordo, que desde ahora ya esta preocupado con que se les hunda el barco y eso que todavía no salieron a alta mar.   

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hay que votar con inmensa alegría, solo así se puede cambiar el destino de un país.

18/6/2009

 

No puedo entender a los gobernantes que todavía pretenden creerse que son los únicos capaces de definir lo que su pueblo necesita para vivir mejor. Del país e ideología que sean, todos son iguales.

 

Son personas que insultan la inteligencia de la mayoría de la población, al pretender guiar los destinos de un país, como si este solo estuviera conformado por personas sin iniciativa, sin deseos de superación y sin educación.

 

Se dan el lujo de presentarse a la sociedad como los únicos capacitados para guiar a su país hacia un mejor futuro. Sus pretensiones son egoístas e impredecibles y solo son satisfechas por la total sumisión de la sociedad y por la posibilidad de mantenerse en el poder de forma vitalicia.

 

A pesar de lo poco creíble que es su discurso, ya que difícilmente tienen un sustento técnico, es evidente que logran calar profundo en la necesidad de guía que tienen algunas personas, y así logran reunir seguidores convencidos de que son la solución para su país.

 

Algunos de estos políticos y gobernantes, hasta se están dando el lujo de pretender venderle a sus propias sociedades y al mundo, que han creado un estilo de gobierno, superior a todo lo conocido.

 

Hay otros que se dedican a presionar a la ciudadanía, amenazando con eliminar los apoyos sociales otorgados por el estado, no escatiman esfuerzos para aplastar a los medios, atacan con todo a la oposición, encarcelan a quienes piensan diferente y reprimen a la sociedad, matando toda aspiración a vivir en libertad.

 

Seguro que muchos van a decir que el pueblo los voto y si están en el poder es porque las mayorías así lo quisieron, que sumaron tantos millones de votos o que lograron tal o cual porcentaje de apoyo de los votantes.

 

Lo triste es que la realidad no es esa, si hacemos un análisis muy superficial de los números, la realidad es que en el mundo existen gobernantes que solo cuentan con el apoyo de un bajo porcentaje de los ciudadanos.

 

Los gobernantes que más insisten en realizar en sus países cambios radicales, son los que casualmente cuentan con el menor apoyo del total de ciudadanos habilitados para votar.

 

Si sacamos número fríos, la democracia tal como hoy se conoce, ha llevado a muchos gobernantes al poder, por la vía de la indiferencia ciudadana, más que por la vía de un gran apoyo de la sociedad.

 

En unas elecciones muy concurridas, en el país que sea, votan entre un 60% y 70% del total de electores habilitados para votar, en algunos casos (y no son pocos), no llegan siquiera al 50% o apenas superan este porcentaje.

 

Si tomamos una cifra conservadora, podemos considerar que entre un 30% y 45% de los electores totales deciden mantenerse al margen y no hacer uso de su derecho de elegir a sus gobernantes.

 

Cuando un candidato obtiene más de 50% de los votos en primera vuelta, se puede considerar muy afortunado, pero lo que nadie pone sobre la mesa, es que solamente votaron entre 5 y 7 personas de cada diez habilitadas y por esa razón este candidato solamente tiene el apoyo del 25% al 35% del total de la población adulta, con derecho al voto.

 

Entonces tenemos a un ser humano que se siente casi Dios, pero que tiene el apoyo de solamente 2.5 a 3.5 personas de cada diez con derecho a votar. ¿Esto lo habilita a imponer un plan de gobierno que no es apoyado por entre el 65 y el 75% de las personas adultas que viven en el país?.

 

Es claro que las leyes electorales lo hacen ganador, pero más que por un mérito real, sucede por la desilusión y el fastidio que tienen un gran porcentaje de ciudadanos.

 

La democracia requiere evolucionar, no puede seguir por el camino actual, es lógico que sea imperfecta, pero debe haber alguna forma de revitalizarla y lograr que en cada contienda electoral, exista un mayor interés de toda la sociedad.

 

La desesperanza de los ciudadanos nos esta llevando a ser gobernados por políticos que tienen una importante maquinaria política, más que por sus propuestas de gobierno. Somos rehenes de grupos políticos que no les importa cambiar el status quo, porque cuanto menos voten, ellos más fácil ganan, el voto duro los lleva al poder, el lavado cerebral a sus seguidores viejos y nuevos, les garantizan el poder no importando su capacidad para gobernar.

 

Estos ganadores, que simplemente ganan porque los números así lo dicen, son quienes definen cambios radicales (¿basados en…?), toman medidas extremas (¿para beneficio de …?, deciden cual es la calidad de vida que merece su pueblo ¿según el estándar de …?, y definen el destino de todo un país apoyados con un mínimo real de votos.

 

En Uruguay no es diferente, los que ganan, ganan con el apoyo de muy pocos ciudadanos. Tenemos un poder legislativo que solo representa a una parte de los uruguayos. Muchas personas están decepcionadas de la política y de los políticos, buenas razones seguro no les falta para tomar la  decisión de no participar en las contiendas electorales.

 

Pero en esta ocasión estamos frente a unas elecciones diferentes, no podemos ser indiferentes al momento histórico que se vivirá este año. Hay que participar, se debe dejar escuchar la voz de las grandes y reales mayorías, hay que participar en la principal fiesta cívica del país, ser indiferentes no ayuda a construir un mejor país.

 

¿Qué pasaría si en las próximas presidenciales votarán al menos el 90% de los uruguayos habilitados para votar?, ¿Qué gobierno tendríamos?, si el partido ganador lo hiciera en segunda vuelta, muy probablemente tendríamos al presidente que llegaría al poder con el mayor número de votos de la historia del país.

 

Ese presidente realmente sería el presidente de la mayoría de los uruguayos. Si respetara las expectativas de quienes lo votaron y trabajara para avanzar con sus políticas de gobierno, de acuerdo a las mismas, seguramente mantendría el apoyo de los ciudadanos hasta el último día de su gobierno. 

La credibilidad sigue por los suelos, pero hay apuestas con posibilidad de no decepcionarnos. Si no participamos por la razón que sea, luego se no va a meter el viejo de la bolsa por la puerta que estamos dejando abierta, así que más vale salir a votar, que seguir viendo los toros desde la barrera

Ideas no tan nuevas, para viejos problemas sin resolver… parte I

11/6/2009

 

 

No se puede lograr que una sociedad avance, si las autoridades no entienden cuales son las bases de los viejos y nuevos problemas que vive el país. No se puede llegar a nuevos lugares, caminando en círculos o transitando por los mismos caminos de siempre.

 

Los principales problemas del país están bien a la vista, algunos son complejos de resolver, pero ninguno tiene una razón oculta a los ojos de las autoridades o de la ciudadanía. Y lo irónico es que a pesar de que son muy visibles, los gobiernos de turno nunca realizan los cambios de fondo necesarios para su solución.

 

Es imposible resolver problemas que se agravan con los años y que se hacen más complejos e involucran a nuevos actores, sin una voluntad política renovada, con un alto compromiso con la ciudadanía e impulsando profundos cambios en las instituciones.

 

Es vital y urgente romper con los viejos paradigmas e impulsar nuevas visiones, estrategias, planes y acciones que estén a la altura de las circunstancias, si se quiere lograr frenar y resolver los principales problemas que aquejan al país.

 

La Inseguridad, uno de los problemas clave:

 

La inseguridad es quizás el principal problema que aqueja a la ciudadanía, el que más quita el sueño, el que impide caminar por las calles con tranquilidad, el que afecta el libre flujo de bienes y servicios, el que mayor impacto tiene en la calidad de vida de los ciudadanos y el que nos hace percibir con mayor claridad la falta de acciones del actual gobierno.

 

Al tema inseguridad se le deben de relacionar varios temas, los cuales no solo están íntimamente ligados con la inseguridad, son la base fundamental de todo el sistema criminal, así como también lo son las principales deficiencias de las autoridades y sus instituciones.

 

Tráfico de Drogas.

Libre circulación y comercialización de bienes robados. Tráfico al exterior de bienes robados.

Tráfico de armas.

Contrabando.

Padres que no se responsabilizan de la educación de los hijos.

Desintegración familiar, abuso de drogas y alcohol a nivel familiar.

Faltan centros de apoyo especializado para padres con hijos drogadictos y/o delincuentes.

Delincuencia juvenil.

Drogadicción.

Cárceles inoperantes.

Carencia de centros de rehabilitación (unos para drogadicción y otros para delincuencia juvenil).

No existe un sistema de reincorporación social para delincuentes.

Policía desmotivada, insuficiente, mal equipada, mal pagada y poco capacitada.

Desprestigio de las fuerzas policiales.

Corrupción.

Revanchismo y falta de apoyo a la policía.

Ministerio del Interior anticuado, procedimientos obsoletos.

El Ministerio no necesita una cabeza política, es imprescindible que sea comandada por un técnico policial con experiencia y compromiso.

Marco jurídico inadecuado para los tiempos actuales.

Marco jurídico que protege equivocadamente al victimario.

 

Estas son las situaciones básicas que rodean y soportan el alto índice de inseguridad que vive el país actualmente. Lo interesante de este tema, es que los problemas están tan ligados entre si, que al implementar las soluciones de forma integral, se puede garantizar mayores avances y logros en la disminución de la inseguridad.

 

Ajustes en las fuerzas policiales:

 

El Ministerio requiere un especialista como cabeza, no un político. Se requiere alguien que entienda el problema y que pueda exigir con conocimiento de causa que se hagan las cosas bien.

 

Redefinir la policía a nivel nacional, a nivel seccional, a nivel direcciones nacionales y jefaturas departamentales. Se debe cambiar el paradigma actual de seguridad pública, de combate a la delincuencia, al narcotráfico y de la protección del ciudadano.

 

Creación de un sistema nacional de reporte de robos, con el objetivo de que cualquier elemento policial tenga acceso a la información de último momento, sobre cualquier hecho delictivo o cualquier bien robado, sea una bicicleta, un auto o una vaca.

 

Facilitar la forma en que un ciudadano realiza una denuncia. Se debe dividir en dos pasos, el primero, el que dispara la acción policial, debe ser con el mínimo de perdida de tiempo. Lo importante no es llenar un formulario y perder tiempo valioso, lo que urge es que la policía entre en acción lo antes posible.

 

Ya en una segunda fase, se puede facilitar que la denuncia se complete vía Internet o en  forma telefónica. También se puede enviar un policía al domicilio del denunciante, o se invita a que este  acuda a una oficina o módulo especial, para que complete la denuncia con mayor tranquilad.

 

Incorporar un triple sistema de vigilancia, vía patrullas pertenecientes a la seccional, sistemas de video vigilancias en las principales avenidas y patrullas pertenecientes a un grupo sin limites jurisdiccionales (un radio patrulla mejorado, tecnificado y aumentado). Control de la delincuencia por Saturación por Zonas.

 

También se deben integrar grupos de patrullaje en motos y a pie, independientes a la seccional y que formaran parte de cuerpos especiales que realizaran operativos por zonas, bajo la supervisión directa de una Dirección Especial de Seguridad. Más calle y menos tiempo en oficina.

 

Instalación de un sistema de video vigilancia de alta tecnología en las principales áreas turísticas del país, con el objetivo de tener un estricto control de la seguridad del turismo extranjero y nacional.

 

Instalación de un sistema de video vigilancia en las escuelas y liceos con situaciones de violencia, venta de drogas o delincuencia, con el objetivo de que sean monitoreados desde una central independiente al resto del sistema de vigilancia remota.

 

Implementación de un sistema de participación ciudadana, un programa que puede llamarse “Mi Vecino me vigila”. Facilitar que los vecinos puedan reportar cualquier situación fuera de lo normal, o una boca de venta de drogas, robos en el barrio, etc. Con el compromiso de las autoridades de tener una pronta respuesta y así ganarse la confianza del ciudadano.

 

Formación en el exterior de un número mayor de especialistas en criminalística, en la incorporación de nuevas tecnologías, en narcotráfico, en delincuencia organizada y en terrorismo.

 

Contratación y capacitación de nuevos elementos policiales.

 

Los cursos para los nuevos agentes deben tener una duración de al menos 6 meses de capacitación intensiva de alto nivel. Reducir el tiempo de la carrera de oficiales y crear una escuela para capacitar un cuerpo de grado intermedio, que en máximo un año puedan estar listos para realizar labores en campo, con un alto grado de especialización, con el objetivo de enfrentar al crimen organizado con personal mejor capacitado y de mayor nivel educativo.

 

Menos paso redoblado (marchar) con un palo en la mano y más capacitación que sirva para enfrentar a los delincuentes en las calles, más calidad en la enseñanza del uso de armas de fuego, más tiro al blanco, aprendizaje de defensa personal, capacitación en toma de rehenes, asaltos a bancos, etc.

 

Depuración de las fuerzas policiales, realizar pruebas de lealtad (como se implementan en otros países), pruebas sobre el uso de drogas y abuso en el consumo de alcohol.

 

Recapacitar a los elementos que se consideren aptos para continuar en servicio.

 

Mejorar equipamientos, mejora de sueldos e implementar sistemas de premios y bonos por buen desempeño y cumplimiento del deber.

 

Mejorar el sistema de pago a viudas y apoyo a los hijos de aquellos policías muertos en cumplimiento del deber.

 

Un marco legal nuevo, moderno y de fácil operación, sin burocracias innecesarias:

 

Urge modificar el marco legal que permite que los delincuentes salgan libres sin pagar por los daños hechos a la sociedad, así como modernizar el sistema de penas, legislando sobre la incorporación de agravantes, como por ejemplo lo que se presentan a continuación:

 

Penas como adultos para menores reincidentes, menores armados y menores que hieran con arma blanca o de fuego a sus victimas.

 

Penas ejemplares a las autoridades coludidas y a las corruptas.

 

Castigos como cómplices y autores intelectuales, para aquellos padres que encubran o promuevan la delincuencia entre sus hijos menores de edad.

 

Penas más duras para compradores y revendedores de bienes robados.

 

Penas más duras para hechos delictivos con uso de violencia y armas de fuego.

 

Cadena perpetua para quien amenace con un arma a un niño, bebe, personas de la tercera edad y mujeres embarazadas.

 

Cadena perpetua en caso de secuestros, también en los casos de asesinatos cometidos durante hechos delictivos.

 

Penas más duras a quien venda drogas a menos de 1 Km. de centros de estudio y centros deportivos. También a quien venda drogas a menores de edad.

 

Cadena perpetua a quien asesine a un policía y pena con agravante para el caso de heridas de gravedad.

 

Penas más duras para violadores y para quien asalte con violencia a personas de la tercera edad. También para los policías que participen en actos delictivos o protejan a criminales.

 

Penas ejemplares para cualquier tipo de delincuente reincidente, sin atenuantes.

 

Eliminar las penas atenuadas, que son socialmente irresponsables, aunque suenen políticamente correctas para algunos políticos.

 

El que roba paga, si es primera y no hubo uso de arma de fuego y violencia, se analiza y entra en un proceso de capacitación y rehabilitación, no importa la edad que tenga.

 

Si es reincidente (o si uso arma de fuego o violencia, ya no importa si es primera vez), paga 100% de condena como adulto.

 

También pasa por proceso de capacitación, trabajo y rehabilitación. El uso de droga no debe ser atenuante, debe ser lo contrario, un grave agravante más.

 

Los padres deben ser responsables de la educación de sus hijos, si no pueden y no solicitan formalmente el apoyo del estado, entonces pueden ser considerados cómplices de sus hijos. Si se encuentra que los padres utilizan para beneficio propio, objetos robados, deben ser enjuiciados (hay que analizar caso por caso, pero con mano dura).

 

Hay más consideraciones, pero estás son las que sobresalen más.

 

Creación de centros de rehabilitación diferentes para cada caso en particular:

 

Drogadictos (no delincuentes).

 

Drogadictos delincuentes.

 

Drogadictos delincuentes juveniles.

 

Delincuentes juveniles primera vez (es el momento de trabajar en recuperarlos, no esperar a que reincidan).

 

Delincuentes adultos primera vez (es también el momento de invertir esfuerzo en recuperarlos).

 

Delincuentes juveniles reincidentes (sistema más estricto, instalación tipo cárcel común, con áreas de deporte, capacitación, trabajo y estudio).

 

Centros para apoyo a padres con hijos drogadictos y/o delincuentes. No se pueden dejar solos a los padres que desean ver a sus hijos por el buen camino, pero que no tienen los medios, la fuerza o la edad para lograrlo.

 

Nuevas instalaciones carcelarias de acuerdo a la reincidencia y al nivel de peligrosidad:

 

Delincuentes adultos reincidentes (cárcel, con áreas de trabajo, capacitación y estudio).

 

Delincuentes peligrosos -no importa edad-, cárcel especial para delincuentes de alta peligrosidad, solo cuenta con áreas de trabajos forzados, (no están de vacaciones y deben pagar por lo que hicieron cada día de su condena. Trabajo 6 días por semana, 10 horas diarias).

 

Las penas se deben de cumplir al 100%, solo de esta forma pueden ser ejemplo para aquellos que tienen la tentación de recurrir al delito como forma de vida.

 

Si un delincuente ve que al entrar en la cárcel, tiene que trabajar 10 horas diarias para pagar a la sociedad por el daño realizado, al termino de su condena, cuando vuelva a ser libre y deba elegir entre trabajar por un sueldo de forma honesta o robar y correr el riesgo de volver a terminar en la cárcel, (donde también deberá trabajar, pero solamente por su comida diaria), es seguro que muchos decidirán ser libres y trabajar por un sueldo de forma honesta.

 

Si las cárceles no alcanzan, hay que construir más, si no son seguras, hay que hacerlas mejores y si queremos menos delincuentes, hay que hacer trabajar a todos los delincuentes que hoy están en las cárceles del país, solo el trabajo y la capacitación en un oficio honrado, pueden disuadirlos de seguir delinquiendo.

 

Se debe crear un sistema nacional de rehabilitación que tenga el objetivo de capacitar a los delincuentes durante su estadía en prisión, darles apoyo psicológico, control para evitar el consumo de drogas y atención médica.

 

Terminada la condena, se le debe colocar en un trabajo de gobierno temporal, deberá visitar (quincenal) durante los primeros 6 meses a especialistas que le brindarán apoyo psicológico, y se le realizarán análisis para detectar consumo de drogas. A partir de los siguientes 6 meses la visita será mensual y los últimos 6 meses las visitas serán bimestrales.

 

La idea es no dejarlos solos y apoyarlos de cerca para evitar que vuelvan a cometer algún delito y/o recaídas en el uso de drogas. Luego de los 18 meses las visitas pueden ser voluntarias, con el objetivo de recibir nueva capacitación, consultas con psicólogos y doctores, todo de forma gratuita.

 

Fin primera parte:

 

Con lo presentado hasta este punto, se puede lograr un mejor combate a la delincuencia, un mejor trabajo en la rehabilitación de los delincuentes juveniles, separar a los delincuentes no violentos, de los realmente peligrosos.

 

Evitar que se junten los peores delincuentes con aquellos que recién empiezan, pero sin llegar al extremo de que porque son primerizos o son menores de edad los dejo ir. No podemos seguir perdiendo la oportunidad de darles una lección e introducirlos en un proceso que permita que se integren de forma productiva a la sociedad.

 

Los delincuentes primerizos de hoy, sin el apoyo y seguimiento adecuado, serán los asesinos, narcotraficantes y violadores del mañana.

 

Los jóvenes sin dirección, sin un objetivo claro en la vida, sin esperanza de lograr una vida mejor, y con la mala influencia diaria de vivir con sus pares en ambientes disfuncionales, solo tienen un camino, seguir el ejemplo de aquellos individuos que en su medio, son considerados los más fuertes y los lideres.

 

Estos vacíos de autoridad paterna, materna, educacional y estatal, son llenados por los reclutadores de jóvenes para el crimen organizado, o por los líderes de las bandas dedicadas al robo y asalto, que asolan muchos barrios del país.

 

También es fundamental lograr un cambio de paradigma, ofrecer apoyo psicológico a delincuentes y drogadictos, apoyo para su formación, apoyo para salir de la delincuencia a través de un trabajo honrado (temporal del gobierno), seguimiento constante y responsable de su evolución, apoyo médico, así como un hombro sincero, adonde recurrir para encontrar consuelo frente a las adversidades de la vida.

 

Todo en su justa medida, sin blanduras, evitando el perdón injustificado y garantizando que se pague las consecuencias de lo que se hizo mal.

 

Penas más justas, para delitos de mayor impacto social, justicia para las victimas de un robo o para aquellos que fueron asesinados durante un hecho delictivo. Una policía mejor preparada, más motivada, modernizada y un jefe máximo de las fuerzas policiales, que sepa como exigir a sus subalternos, para que estos cumplan con un desempeño ejemplar.

 

Mayor castigo a los que se benefician de los robos, presión sobre los padres irresponsables que disfrutan de los beneficios que sus hijos les ofrecen como resultado de los robos que realizan. Si los padres no responden por sus hijos o no tienen la capacidad para educarlos y controlarlos adecuadamente, lo que finalmente los conduce al total abandono, el estado estará listo para hacerse cargo de ellos y darles un futuro mejor.

 

La sociedad se debe hacer cargo de aquellos jóvenes que son abandonados a su propia suerte, de aquellos que carecen de una autoridad paterna o materna lo suficientemente firme para que la respeten y de aquellos que son abusados y explotados por su propia familia.

 

Se podrá lograr un mayor control de las calles, de los lugares públicos, conseguir que el turismo este más protegido, impulsar una nueva relación entre las autoridades y la ciudadanía, quien podrá estar más integrada con las fuerzas públicas y ser mucho más participativa.

 

Seguimos en el próximo…

 

 

 

 

¿Porque escribo…?, porque es difícil permanecer callado frente a tanta indiferencia y apatía gubernamental…

4/6/2009

 

No soy periodista, no es mi fuerte escribir, hay muchos que seguro escriben más lindo y colorido que yo. Solo trato de decir lo que siento, escribo lo que veo, señalo más lo malo que lo bueno, y esto es lógico, porque lo malo sobresale por lo abundante y porque por desgracia lo bueno es muy poco y normalmente solo beneficia a los alineados con el gobierno.

 

Escribo sobre la inexplicable incapacidad de algunos integrantes del actual gobierno y porque sobresalen por la falta de resultados. Por su falta de humildad para reconocer la pobreza de sus decisiones y acciones, así como por el constante agravamiento de aquellos problemas que son responsabilidad de su cartera. (Hoy es el gobierno actual, ayer fueron los anteriores y mañana solo Dios sabe que nos espera).

 

Soy una persona normal que nació en Uruguay hace unos cuantos años atrás, siento un enorme orgullo por ser uruguayo y un dolor enorme al ver como el cerrazón mental de algunos de nuestros políticos y gobernantes, impide que el país prospere bajo un esquema de igualdad y sin miedo a la palabra riqueza y a una mayor generación de la misma.

 

Añoro un Uruguay de todos y para todos, sin victimas, sin victimarios y sin falsas victimas que esperan vivir del trabajo de los demás, un país donde se premie el esfuerzo y las ganas de superación, que se penalice el abuso de autoridad, donde el desarrollo de un ciudadano sea bajo igualdad de condiciones, sin importar clase social, religión u preferencias de cualquier tipo.

 

Actualmente cuesta mucho encontrar un sincero respeto por la diversidad de ideas e ideologías, respeto a la propiedad ajena, respeto al esfuerzo del que quiere prosperar e ir por más, faltan espacios para el desarrollo de los jóvenes y se sigue favoreciendo al que tiene contactos, por sobre el ciudadano común.

 

Algunos dicen que las críticas que se hacen aquí sobre problemas reales, tienen oscuras razones políticas. Se dice que hay exageración al presentar las situaciones que hoy vivimos los uruguayos. Hay un dicho popular para estos comentarios: “NO HAY MÁS CIEGO QUE EL QUE NO QUIERE VER”

 

Es triste ver la cerrazón y la falta de objetividad frente a los hechos que ocurren todos los días. Es injusto tratar a los que no estamos de acuerdo con lo que pasa en el país, como hijos de la oposición. Es muy ingenuo tratar de minimizar las situaciones que pasan todos los días y que son reales. No hay forma de ocultar la realidad a los ojos de la ciudadanía que este dispuesta a ver sin pasiones y con objetividad lo que esta pasando en el país.

 

Seguramente dejaría de escribir el día que:

 

Existiera seguridad en las calles del país, si las cárceles estuvieran llenas y sirvieran para rehabilitar a los delincuentes, si las drogas no fueran un problema terrible, si los jóvenes tuvieran quien lo ayudara a salir de la drogadicción, si el tráfico y consumo de drogas estuviera bajo control y en descenso, si los infractores menores de edad estuvieran bajo un programa de rehabilitación, reinserción escolar y/o laboral…

 

Si el gobierno impulsara el desarrollo y la capacitación de los ciudadanos menos favorecidos para que estos lograran superarse y mejorar su calidad de vida mediante su esfuerzo y trabajo, si los jubilados tuvieran la oportunidad de vivir decentemente, si las calles estuvieran limpias, si el sector público diera un servicio de primera, si los baches estuvieran arreglados, si el alumbrado público estuviera al 100%…

 

Si el sistema educativo formara jóvenes bien capacitados para integrarse a la vida laboral sin problemas, si existiera un gobierno activo y trabajando en preparar una nueva generación de deportistas, con base en el sector educativo público y privado, si el sistema de salud pensara en los enfermos y los paros por mayores sueldos fueran la excepción, en lugar de ser la regla…

 

Si los impuestos cobrados se vieran reflejados en mayores y mejores obras públicas, si los sueldos públicos estuvieran alineados a los sueldos que reciben los empleados privados, (sueldos iguales para personas con iguales conocimientos y responsabilidades, no importando si es empleado público o privado)…

 

Si el gobierno gestionara planes que realmente permitieran la modernización de la matriz energética del país, abaratando el costo de la energía y combustibles, otorgando facilidades que permitieran mayor libertad para la generación de electricidad y la producción de combustibles alternos a nivel domestico, sin egoísmos y dejando de lado sus propios oscuros intereses (UTE y Ancap)…

 

Si existiera un plan de desarrollo agropecuario, que impulsara un país enfocado en los principales mercados de los próximos 50 años (Asia, Oriente medio, Oceanía y África). Si se impulsará la llegada de nuevas y abundantes inversiones en el sector servicios y de alta tecnología. Si se desarrollara una red carretera y portuaria que nos diera ventajas competitivas con respecto a nuestros vecinos…

 

Si el gobierno tuviera una visión y un plan país para los próximos 25 a 30 años, un plan país incluyente, enfocado en la generación de riqueza, que facilite la modernización del estado, sus instituciones y el país en general, que impulse la generación de mejores empleos, que facilite que los jóvenes puedan emprender nuevos proyectos, el desarrollo de tecnología nacional, de biodesarrollos, etc.… 

 

Si el tránsito fuera ordenado y controlado con el objetivo de reducir al mínimo los accidentes fatales y los choques de autos que terminan con terribles consecuencias…

 

Si el gobierno luchara frontalmente contra el crimen de forma contundente, con resultados visibles y medibles. Si se aplicaran controles para reducir la corrupción y la infiltración de  los grupos policiales por las mafias del crimen organizado. Si se penalizara con un mínimo de 10 a 15 años de carcel a los involucrados en la compra-venta de bienes robados. Si se aplicaran estrategias para luchar contra el tráfico al exterior de todo tipo de productos robados, (metales, autos, joyas, metales preciosos, etc.)… 

 

Si existiera un plan nacional de lucha contra la drogas, su tráfico, su distribución y su consumo, poniendo enfasis en la rehabilitación y en la prevención en los centros de estudios con campañas contra el consumo…

 

Si se promoviera el derecho a la vida, a una educación de calidad, a una vivienda digna, a un retiro digno, se premiara a quien trabaja y lucha por generar trabajo y oportunidades para otros ciudadanos, la creatividad, la investigación, el arte, el deporte, la honestidad, la vida sana, la familia, la propiedad privada, el derecho a tener, la seguridad pública, la salud pública, los proyectos productivos, el turismo, un Uruguay natural real, la búsqueda de nuevos mercados para nuestros productos y servicios, dejar de ser el patio trasero del MERCOSUR, etc. etc. etc….

 

Si la Policía y el Ejército tuvieran el lugar que se merecen, castigando a quienes cometieron crímenes en el pasado, pero respetando la dignidad del resto de los efectivos. Si los sueldos pagados fueran acordes con el riesgo de vida que corren y se los capacitara y equipara adecuadamente para enfrentar a la delincuencia común y a la organizada…

 

Si los buenos maestros y profesores del sector educativo público tuvieran un sueldo adecuado al costo de vida y de acuerdo al alto nivel de responsabilidad que tienen al ser los responsables de la educación de miles de niños y jóvenes…

 

Si los políticos negociaran y buscaran lo mejor para todos los uruguayos, sin favores especiales para un sector de la sociedad, en detrimento de otro sector de la ciudadanía. Políticos que realmente representen los intereses de todos los sectores de la sociedad que los voto. Que la prioridad de los políticos deje de ser perpetuarse en el poder (hoy día no todos son así)…

 

Si el país hoy fuera algo parecido a lo que aquí menciono (seguro hay muchos puntos más que agregar) y si el gobierno estuviera trabajando fuerte en lograr reducir los problemas que hoy vivimos, seguro yo no tendría más remedio que escribir sobre lo buena que es la leche de cabra para los que tienen alergia a la proteína de la leche de vaca o sobre alguna teoría del porque desaparecieron los dinosaurios del planeta.

 

Pero como nuestros nunca bien ponderados gobernantes y políticos, jamás dejarán de asombrarme con su incapacidad para resolver los problemas del ciudadano promedio, lo más probable es que siga escribiendo toda mi vida (o al menos mientras El País me permita escribir sin cobrarme), sobre los errores y desatinos que se seguirán cometiendo en los años por venir.

 

Para los que dicen no estar de acuerdo con estas críticas al gobieno, entonces diganme …¿donde están las medidas para resolver estos problemas?, y lo siento mucho pero no aplica el verso de que la culpa la tienen los de antes, ¿donde están los cambios?, ¿cobrar impuestos más altos y regalar plata por nada, son todos los cambios que podemos esperar?, ¿más empleados públicos con mejores sueldos que los que pagan impuestos, es el cambio?, ¿mugre en las calles es el cambio?, ¿más asaltos y más violencia es el cambio?, ¿esto es lo que nos van a seguir dando por otros cinco años más?, ¿donde estan las estrategias en proceso  para resolver las drogas, los drogadictos, los robos, la delincuencia juvenil y la violencia en los liceos?…  

 

Para el gobierno,… ya dejen el discursito de que la culpa la tienen los gobiernos anteriores y por una vez  haganse responsables de sus acciones y corrijan el rumbo, no lo hagan por ustedes, haganlo por nosotros los ciudadanos que trabajamos diario para darles de comer.  

El saber popular dice que las personas solo pueden cumplir sus sueños, en función del esfuerzo realizado en su trabajo diario y en la inteligencia, conocimiento y capacidad que se aplico junto al esfuerzo. Otra forma de vida es antinatural, es imposible repartir lo que no se produce o se conquista. Solo lo que se produce de forma continua, se puede disfrutar también de forma continua.

Hay que erradicar el hambre y la pobreza, pero para hacerlo de forma permanente y sustentable solo hay un camino: educación, trabajo, productividad, reconocimiento a la aportación de todos los involucrados, respeto a la diversidad de capacidades y esfuerzos realizados y justicia para regular y mediar entre las partes cuando sea necesario.

Reconozco que tengo esperanzas de que algunas cosas cambien por efecto de las próximas elecciones y que los uruguayos votaran buscando nuevos vientos de cambio, sin extremos, con seriedad, protegiendo el derecho a luchar por más y a tener sus propias cosas.

Votar es fundamental, pero… ¿a quién?…

30/3/2009

 

Durante años muchos uruguayos esperamos que la izquierda llegara al poder, convencidos de que era el único camino para lograr una mayor justicia social, igualdad de oportunidades, crecimiento económico y modernidad.

 

Hoy, casi al término de este primer gobierno de izquierda, es difícil tratar de hacer una lista de medidas impulsadas por este gobierno y el partido en el poder,  que hayan tenido un efecto positivo en la calidad de vida de los ciudadanos. No hay mucho que mostrar.

 

No veo el Uruguay que se suponía nacería a partir de los sueños de miles de votantes, que fueron a las urnas con la esperanza de que ahora si llegaría el cambio esperado por años.

 

¿Dónde quedo la idea sobre una izquierda moderna, capaz de quitarnos de encima tantos años de estancamiento?, simplemente nunca llego.

 

Los ideales que siempre abrazamos, nos llevaron desde un inicio a estar de acuerdo en solidarizarnos con lo que menos tienen y aceptamos la urgencia existente en mejorar las posibilidades de éxito de los menos favorecidos.

 

Pero la realidad es que los altos incrementos en los impuestos que hemos tenido que pagar estos últimos años, solo han servido en su mayoría, para beneficiar los sueldos de empleados públicos y políticos, además de generar un gigantesco grupo de parásitos.

 

Tuvimos un gobierno gris, rehén de las minorías dentro del frente y que por una perdida de liderazgo y dirección, termina haciendo muy poco de lo que se esperaba.

 

Los ideales de justicia, de una sociedad más equitativa, de mayor prosperidad, de modernización, de creación de bases para un sólido crecimiento, quedo en el discurso.

 

Unos pocos sujetos con ideales retrógrados, se dieron el lujo de frenar iniciativas que eran estratégicas y que hubieran permitido un mayor crecimiento del país, lo que hubiera beneficiado a todos los sectores de la sociedad.

 

Viendo como unos pocos miles de votos fueron capaces de jalar más que muchas yuntas de bueyes (cientos de miles de votos), debemos preguntarnos si estamos dispuestos a correr el riesgo de que unos poquitos, puedan llegar a imponer sus ideales desde el sillón presidencial.

 

Ahora la frase de “los de antes eran peores”, ya no me sirve de consuelo, porque me queda una seria duda de que sea una realidad. Una frase más realista quizás sea “todos son iguales” o “solo hay malos y peores”. Aunque muy en el fondo, estoy convencido de que hay excepciones en todos los partidos.

 

Hoy el electorado esta dividido: los que siempre han votado a los partidos tradicionales, los que votan (y votarán) al frente amplio y los que no saben que es peor: volver a votar a los partidos tradicionales o correr el riesgo de llevar a la extrema izquierda al poder.

 

Estamos frente a una situación muy complicada, el FA de hoy, no es el mismo que gano en las elecciones pasadas, ahora estamos frente a un partido completamente desdibujado, donde los extremistas son pocos, pero pesan demasiado, donde lo más importante ya no es el pueblo, lo importante ahora es solamente seguir aferrados al poder.

 

No olvidemos la realidad incuestionable, de que las diversas fracciones de cada partido político (unos más, otros menos), han estado sumamente concentradas en negociar en lo oscurito, repartiendo posiciones de privilegio y haciendo sus movimientos estratégicos y políticos. Donde la única prioridad para algunas de estas fracciones, es preservar sus intereses de grupo y el de sus dirigentes, por sobre todo lo demás.

 

Con el objetivo de sobrevivir, estas fracciones políticas no apostarán al mejor candidato para el pueblo y el país, sino que apoyaran incondicionalmente al que le permita seguir ordeñando la vaca del poder.

 

Los altos ideales del pasado, aquellos que nos hacían gritar por libertad, trabajo y justicia social, son ahora utilizados como una simple escalera que lleva al poder. Se manipula el sentir del pueblo, como una forma de obtener una posición desde donde imponer sus ideas extremas y retrógradas, lejos de lo que se merece este país y su pueblo.

 

El resultado de las internas será un claro parte aguas para algunos ciudadanos, ya que deberán cuestionarse seriamente si es valido votar por el partido de siempre, aunque su  candidato a presidente no llene sus expectativas, no comparta sus ideales de país o no tenga la capacidad y conocimientos para gobernar.

 

No entender esta probabilidad y votar con lo ojos cerrados, solo nos puede llevar a colocar en el poder a la persona equivocada. Popularidad no es igual a capacidad, decir lo que algunos quieren escuchar, no es igual a verdad, ganar las internas de un partido, no es igual a ser el mejor candidato.

 

Esta situación es una probabilidad real, es seguro que miles de ciudadanos se verán obligados a enfrentarse a la necesidad de romper ciertos paradigmas que traen en la cabeza. Solo de esta forma podrán reconsiderar cambiar su posición y voto, con el objetivo de realizar un voto razonado, del cual no arrepentirse en el futuro.

 

No se puede aceptar votar a un partido que no cuenta con un candidato creíble, solo porque es nuestro partido de siempre, por amor a la camiseta o porque los de antes fueron malos.

 

Una pregunta clave que deben hacerse los simpatizantes del FA, es si nuestro país será mejor cuando se mueva más a la izquierda. ¿Más a la izquierda, realmente es mejor para los uruguayos?, cuidado, porque quizás estamos al borde del precipicio y muchos no se han dado cuenta.

 

Compararnos con otros gobiernos de izquierda es un sano ejercicio, querer parecernos a Brasil o Chile, es una opción, pero eso implica políticas que la izquierda no ha sido capaz de votar en el pasado reciente, entonces: ¿Cómo un país se puede volver más liberal para implementar políticas al estilo Lula, acercándose tanto al extremo izquierdo?.

 

Este tipo de situaciones son las que nos deben de preocupar, ¿el candidato que vamos a votar, al menos tiene idea de donde estamos parados y hacia donde debemos avanzar?, no es una pregunta poco importante, nos va el futuro a todos.

 

Hay muchas preguntas que hacerse en los próximos meses, es imposible tomar una decisión sin considerar todas las variables, no podemos esperar un mejor país, un mejor futuro, un mejor trabajo, jubilación o negocio prospero, sin valorar a detalle las opciones.

 

¿Entre los candidatos actuales a presidente de la república, hay alguno con el tamaño de estadista que se necesita para gobernar este país?.

 

¿Al votar por nuestros colores de siempre, estamos realmente decidiendo por el mejor candidato?, ¿realmente nuestro partido tiene el candidato que el país necesita?.

 

¿Podemos creer que los partidos tradicionales hayan tenido tiempo para analizar sus errores y estar dispuestos a gobernar mejor?, ¿ya es momento dar nuestro apoyo a la oposición con el objetivo de buscar la alternancia?, ¿votaremos  por costumbre o votaremos al candidato que nos ayude a salir de la crisis, no importando el partido?.

 

¿Realmente la izquierda ha sido mejor gobierno que los partidos tradicionales? ¿Podemos hacer una lista de al menos 5 problemas que hoy afectan a la ciudadanía en general y que un candidato más cargado a la extrema izquierda solucionaría de raíz si llega al gobierno?

 

¿Estamos dispuestos a votar para que una minoría gobierne al país, aunque nuestros ideales no estén siendo considerados para gobernar? , ¿No es mejor dar nuestro voto a alguien que tenga un plan de gobierno más cercano a nuestros ideales, aunque pertenezca a otro partido?.

 

¿Realmente el país necesita un gobierno más a la izquierda?, ¿te beneficia un gobierno más a la izquierda?, ¿estas conciente lo que implicará para tu futuro y el de tu familia si gana el candidato que esperas votar?

 

El candidato que gane las elecciones, debe ver la generación de riqueza como el camino para mejorar la vida de todos los ciudadanos y que entienda que no se puede repartir lo que no se tiene.

 

No nadamos en petróleo y gas, tampoco tenemos cobre, plata, oro, diamantes u cualquier otro bien que nos pueda otorgar riqueza aparente y de forma permanente. Somos un país de trabajadores, empleados, profesionistas, técnicos, ganaderos, agricultores, prestadores de servicios, pequeños y medianos empresarios, vivimos de la plata que nos llega de fuera del país, de la credibilidad que tiene el país en el exterior. Si gana el candidato equivocado, corremos el riesgo de que se frene el flujo de divisas que llegan del exterior, fundamental para funcionar como un país normal.

 

No es lo mismo ser Chávez parado sobre unas de las mayores reservas de petróleo del mundo, que ser presidente de Uruguay.

 

No vendemos nada que sea imprescindible para nadie, no nos olvidemos de este punto…, este es exactamente el punto que hace la diferencia con cualquier otro país que insiste en retar el actual orden mundial.

 

Nosotros no podemos ser los rebeldes del barrio, no tenemos como, y tampoco con que. Simplemente con que nuestro futuro presidente abra la boca y diga una pequeña incoherencia, al otro día, no nos presta un peso nadie, se termina las inversiones extranjeras en el país y vamos a entender en poco tiempo el tamaño de nuestro error.

 

No es tarea fácil gobernar, no sirve sentirse iluminado, poderoso o dueño de la verdad, no se trata solo de hablar mucho, de decir lo que queremos escuchar y de prometer a lo bruto.

 

Si es importante la franqueza, pero no es suficiente, esta no sirve de nada sin ideas y soluciones, sin una alta dosis de compromiso, disciplina, capacidad de gestión y conocimiento.

 

El ideal es que dios nos bendiga con un gobierno humanista, con una clara vocación de servicio al pueblo, con la visión de un país más eficiente, productivo, prospero y con el objetivo de crear las bases legales para construir un mejor futuro.

 

Quizás estemos pidiendo demasiado, puede que esa sea la principal causa de nuestras recurrentes decepciones, pero si llegamos a la conclusión de que no hay un candidato que nos ofrezca esto, probablemente lo más acertado sea dar el voto al candidato que nos acerque lo más posible a nuestros ideales y a nuestro sueño de vida.  

Y si no nos acerca, al menos que no nos aleje más.

Miedo en los ojos …

2/3/2009

Estamos perdiendo la batalla contra la delincuencia, es un hecho claro y contundente, que además seguirá siendo inevitable mientras transitemos por la misma vía que nos conduce la ineptitud gubernamental.

Seguir negando los hechos es un acto de total irresponsabilidad, el no hacer suficiente vuelve al sistema cómplice de la situación, no importa si hay contubernio o simplemente incompetencia.

La peor parte del sentimiento de inseguridad que invade a los ciudadanos en todo el país, es la presión psicológica que provoca la sensación de que no estamos seguros en ningún lugar y de que nos dejaron solos en la lucha contra los delincuentes.

Cada día los espacios para caminar con tranquilidad se reducen, las noticias nos confirman que ya no estamos seguros  y que aunque estemos en un lugar público, fácilmente podemos ser víctimas de un delincuente.

Al entrar a un negocio donde no somos clientes frecuentes, rápidamente se percibe la tensión entre el personal que atiende el comercio, el intercambio de miradas, la preocupación en las caras y el nerviosismo en las reacciones al momento de atendernos.

Nos están robando la alegría de vivir, la confianza, la sensación de bienestar, las ganas de abrir el negocio o de salir a trabajar. Solo vivir en guerra es peor que esto, estamos dejando de ser dueños de nuestros espacios de convivencia y nuestro patrimonio más que un beneficio, se vuelve una carga que nos vuelve un objetivo de la delincuencia.

¿Cómo un comercio puede ser exitoso, si no puede tener tranquilidad al atender a nuevos clientes, solo porque no los conoce?, ¿Cómo un negocio puede sobrevivir con las puertas cerradas con llave, por miedo a los robos?

Estamos perdiendo el activo más valioso de todos los uruguayos, -la libertad de andar por las calles sin preocupación, la seguridad, la tranquilidad, los espacios públicos de todos, el ver a los hijos jugando en las calles o mandarlos a la panadería por el pan calentito de la tarde-.

Si el sentimiento de inseguridad y la delincuencia logran quitarnos estos espacios y momentos, ¿vamos a seguir dejando que el gobierno no haga nada para evitar que roben nuestro tesoro más valioso?, ¿es justo y legal pagar impuestos a un gobierno, que no hace más que fallar en un tema tan crucial para todos los ciudadanos?

Hasta el momento la realidad esta marcada por una total incapacidad para definir e implementar una estrategia creíble. Los discursos quedaron en muchas promesas, pero seguimos esperando por los resultados positivos, que nunca llegan. No hay confianza en la autoridad y la misma autoridad ya no esta comprometida con resolver el problema.

Hay resignación  en las victimas de los criminales, hasta el punto que prefieren no hacer las denuncias, porque lo consideran una pérdida de tiempo. La percepción de que la corrupción y la apatía  se ha enquistado dentro de las fuerzas policiacas, solo hacen predecir que lo que viene, si se sigue bajo la línea gubernamental del no actuar, solo puede empeorar.

La falta de fe en las autoridades fue ganada a pulso, ya que a pesar de las situaciones de inseguridad que se viven a diario, las autoridades siguen sin actuar de forma contundente, lo que demuestra un nivel de total incompetencia, situación que de ocurrir en un país serio, ya hubiera provocado el despido masivo de cientos de policías en todos los niveles jerárquicos.

Del otro lado de la moneda, los policías ya no quieren seguir arriesgando la vida por unos sueldos miserables, por la insistencia gubernamental de cobrarle viejas deudas que solo los han orillado a vivir en la miseria y por una visión del problema y de la solución, que raya en lo ridículo e inexplicable.

Mientras el gobierno no este dispuesto a crear una nueva policía, con la capacitación, equipamiento y sueldos que se requieren para enfrentar la problemática de inseguridad crónica que estamos viviendo, seguiremos por el camino que solo nos llevará a empeorar.

No se puede seguir ignorando que el país requiere personas con ciertas habilidades y experiencias para resolver sus problemas más añejos y urgentes. Así que mientras el gobierno no utilice la razón y la lógica para designar a los jerarcas de los Ministerios clave del país, es muy difícil que el país logre superara los problemas de inseguridad, crimen organizado, narcotráfico y drogadicción.

El gobierno no puede seguir insistiendo en repartir los puestos estratégicos de los ministerios y entes estatales, como quien reparte un botín (el del poder), así es imposible que el país avance para mejor.

Lo más triste de todo este tema, es ver el miedo o la desconfianza en los ojos de las personas cada vez que se les acerca un desconocido. Esto genera que algunos de los ciudadanos que salen de sus casas a dar un paseo, terminen pasando por momentos de preocupación por la seguridad de sus familias. Esta situación en los más viejos, a veces llega al extremo de provocar sentimientos de desamparo y miedo. Como dije antes, solo vivir en medio de una guerra, es peor que vivir así.

El miedo y la desconfianza nos esta separando y cuanto más alejados estemos de nuestros pares, más fácil será para unos pocos delincuentes tomar el control de las calles. El gobierno tiene la obligación de evitar que los ciudadanos honestos, queden marginados e imposibilitados de llevar una vida tranquila y segura. Basta a la inseguridad y a los pretextos, urgen acciones ya.