No soy periodista, no es mi fuerte escribir, hay muchos que seguro escriben más lindo y colorido que yo. Solo trato de decir lo que siento, escribo lo que veo, señalo más lo malo que lo bueno, y esto es lógico, porque lo malo sobresale por lo abundante y porque por desgracia lo bueno es muy poco y normalmente solo beneficia a los alineados con el gobierno.
Escribo sobre la inexplicable incapacidad de algunos integrantes del actual gobierno y porque sobresalen por la falta de resultados. Por su falta de humildad para reconocer la pobreza de sus decisiones y acciones, así como por el constante agravamiento de aquellos problemas que son responsabilidad de su cartera. (Hoy es el gobierno actual, ayer fueron los anteriores y mañana solo Dios sabe que nos espera).
Soy una persona normal que nació en Uruguay hace unos cuantos años atrás, siento un enorme orgullo por ser uruguayo y un dolor enorme al ver como el cerrazón mental de algunos de nuestros políticos y gobernantes, impide que el país prospere bajo un esquema de igualdad y sin miedo a la palabra riqueza y a una mayor generación de la misma.
Añoro un Uruguay de todos y para todos, sin victimas, sin victimarios y sin falsas victimas que esperan vivir del trabajo de los demás, un país donde se premie el esfuerzo y las ganas de superación, que se penalice el abuso de autoridad, donde el desarrollo de un ciudadano sea bajo igualdad de condiciones, sin importar clase social, religión u preferencias de cualquier tipo.
Actualmente cuesta mucho encontrar un sincero respeto por la diversidad de ideas e ideologías, respeto a la propiedad ajena, respeto al esfuerzo del que quiere prosperar e ir por más, faltan espacios para el desarrollo de los jóvenes y se sigue favoreciendo al que tiene contactos, por sobre el ciudadano común.
Algunos dicen que las críticas que se hacen aquí sobre problemas reales, tienen oscuras razones políticas. Se dice que hay exageración al presentar las situaciones que hoy vivimos los uruguayos. Hay un dicho popular para estos comentarios: “NO HAY MÁS CIEGO QUE EL QUE NO QUIERE VER”
Es triste ver la cerrazón y la falta de objetividad frente a los hechos que ocurren todos los días. Es injusto tratar a los que no estamos de acuerdo con lo que pasa en el país, como hijos de la oposición. Es muy ingenuo tratar de minimizar las situaciones que pasan todos los días y que son reales. No hay forma de ocultar la realidad a los ojos de la ciudadanía que este dispuesta a ver sin pasiones y con objetividad lo que esta pasando en el país.
Seguramente dejaría de escribir el día que:
Existiera seguridad en las calles del país, si las cárceles estuvieran llenas y sirvieran para rehabilitar a los delincuentes, si las drogas no fueran un problema terrible, si los jóvenes tuvieran quien lo ayudara a salir de la drogadicción, si el tráfico y consumo de drogas estuviera bajo control y en descenso, si los infractores menores de edad estuvieran bajo un programa de rehabilitación, reinserción escolar y/o laboral…
Si el gobierno impulsara el desarrollo y la capacitación de los ciudadanos menos favorecidos para que estos lograran superarse y mejorar su calidad de vida mediante su esfuerzo y trabajo, si los jubilados tuvieran la oportunidad de vivir decentemente, si las calles estuvieran limpias, si el sector público diera un servicio de primera, si los baches estuvieran arreglados, si el alumbrado público estuviera al 100%…
Si el sistema educativo formara jóvenes bien capacitados para integrarse a la vida laboral sin problemas, si existiera un gobierno activo y trabajando en preparar una nueva generación de deportistas, con base en el sector educativo público y privado, si el sistema de salud pensara en los enfermos y los paros por mayores sueldos fueran la excepción, en lugar de ser la regla…
Si los impuestos cobrados se vieran reflejados en mayores y mejores obras públicas, si los sueldos públicos estuvieran alineados a los sueldos que reciben los empleados privados, (sueldos iguales para personas con iguales conocimientos y responsabilidades, no importando si es empleado público o privado)…
Si el gobierno gestionara planes que realmente permitieran la modernización de la matriz energética del país, abaratando el costo de la energía y combustibles, otorgando facilidades que permitieran mayor libertad para la generación de electricidad y la producción de combustibles alternos a nivel domestico, sin egoísmos y dejando de lado sus propios oscuros intereses (UTE y Ancap)…
Si existiera un plan de desarrollo agropecuario, que impulsara un país enfocado en los principales mercados de los próximos 50 años (Asia, Oriente medio, Oceanía y África). Si se impulsará la llegada de nuevas y abundantes inversiones en el sector servicios y de alta tecnología. Si se desarrollara una red carretera y portuaria que nos diera ventajas competitivas con respecto a nuestros vecinos…
Si el gobierno tuviera una visión y un plan país para los próximos 25 a 30 años, un plan país incluyente, enfocado en la generación de riqueza, que facilite la modernización del estado, sus instituciones y el país en general, que impulse la generación de mejores empleos, que facilite que los jóvenes puedan emprender nuevos proyectos, el desarrollo de tecnología nacional, de biodesarrollos, etc.…
Si el tránsito fuera ordenado y controlado con el objetivo de reducir al mínimo los accidentes fatales y los choques de autos que terminan con terribles consecuencias…
Si el gobierno luchara frontalmente contra el crimen de forma contundente, con resultados visibles y medibles. Si se aplicaran controles para reducir la corrupción y la infiltración de los grupos policiales por las mafias del crimen organizado. Si se penalizara con un mínimo de 10 a 15 años de carcel a los involucrados en la compra-venta de bienes robados. Si se aplicaran estrategias para luchar contra el tráfico al exterior de todo tipo de productos robados, (metales, autos, joyas, metales preciosos, etc.)…
Si existiera un plan nacional de lucha contra la drogas, su tráfico, su distribución y su consumo, poniendo enfasis en la rehabilitación y en la prevención en los centros de estudios con campañas contra el consumo…
Si se promoviera el derecho a la vida, a una educación de calidad, a una vivienda digna, a un retiro digno, se premiara a quien trabaja y lucha por generar trabajo y oportunidades para otros ciudadanos, la creatividad, la investigación, el arte, el deporte, la honestidad, la vida sana, la familia, la propiedad privada, el derecho a tener, la seguridad pública, la salud pública, los proyectos productivos, el turismo, un Uruguay natural real, la búsqueda de nuevos mercados para nuestros productos y servicios, dejar de ser el patio trasero del MERCOSUR, etc. etc. etc….
Si la Policía y el Ejército tuvieran el lugar que se merecen, castigando a quienes cometieron crímenes en el pasado, pero respetando la dignidad del resto de los efectivos. Si los sueldos pagados fueran acordes con el riesgo de vida que corren y se los capacitara y equipara adecuadamente para enfrentar a la delincuencia común y a la organizada…
Si los buenos maestros y profesores del sector educativo público tuvieran un sueldo adecuado al costo de vida y de acuerdo al alto nivel de responsabilidad que tienen al ser los responsables de la educación de miles de niños y jóvenes…
Si los políticos negociaran y buscaran lo mejor para todos los uruguayos, sin favores especiales para un sector de la sociedad, en detrimento de otro sector de la ciudadanía. Políticos que realmente representen los intereses de todos los sectores de la sociedad que los voto. Que la prioridad de los políticos deje de ser perpetuarse en el poder (hoy día no todos son así)…
Si el país hoy fuera algo parecido a lo que aquí menciono (seguro hay muchos puntos más que agregar) y si el gobierno estuviera trabajando fuerte en lograr reducir los problemas que hoy vivimos, seguro yo no tendría más remedio que escribir sobre lo buena que es la leche de cabra para los que tienen alergia a la proteína de la leche de vaca o sobre alguna teoría del porque desaparecieron los dinosaurios del planeta.
Pero como nuestros nunca bien ponderados gobernantes y políticos, jamás dejarán de asombrarme con su incapacidad para resolver los problemas del ciudadano promedio, lo más probable es que siga escribiendo toda mi vida (o al menos mientras El País me permita escribir sin cobrarme), sobre los errores y desatinos que se seguirán cometiendo en los años por venir.
Para los que dicen no estar de acuerdo con estas críticas al gobieno, entonces diganme …¿donde están las medidas para resolver estos problemas?, y lo siento mucho pero no aplica el verso de que la culpa la tienen los de antes, ¿donde están los cambios?, ¿cobrar impuestos más altos y regalar plata por nada, son todos los cambios que podemos esperar?, ¿más empleados públicos con mejores sueldos que los que pagan impuestos, es el cambio?, ¿mugre en las calles es el cambio?, ¿más asaltos y más violencia es el cambio?, ¿esto es lo que nos van a seguir dando por otros cinco años más?, ¿donde estan las estrategias en proceso para resolver las drogas, los drogadictos, los robos, la delincuencia juvenil y la violencia en los liceos?…
Para el gobierno,… ya dejen el discursito de que la culpa la tienen los gobiernos anteriores y por una vez haganse responsables de sus acciones y corrijan el rumbo, no lo hagan por ustedes, haganlo por nosotros los ciudadanos que trabajamos diario para darles de comer.
El saber popular dice que las personas solo pueden cumplir sus sueños, en función del esfuerzo realizado en su trabajo diario y en la inteligencia, conocimiento y capacidad que se aplico junto al esfuerzo. Otra forma de vida es antinatural, es imposible repartir lo que no se produce o se conquista. Solo lo que se produce de forma continua, se puede disfrutar también de forma continua.
Hay que erradicar el hambre y la pobreza, pero para hacerlo de forma permanente y sustentable solo hay un camino: educación, trabajo, productividad, reconocimiento a la aportación de todos los involucrados, respeto a la diversidad de capacidades y esfuerzos realizados y justicia para regular y mediar entre las partes cuando sea necesario.
Reconozco que tengo esperanzas de que algunas cosas cambien por efecto de las próximas elecciones y que los uruguayos votaran buscando nuevos vientos de cambio, sin extremos, con seriedad, protegiendo el derecho a luchar por más y a tener sus propias cosas.