Cuando se comenta sobre la delincuencia y como el crimen esta en constante aumento, poco se habla sobre la total ausencia de inteligencia que es exhibida, en muchas de las decisiones que se toman en lo que respecta a mantener el orden y la seguridad pública.
Es increíble la falta de capacidad para entender como funciona actualmente el crimen, se sigue insistiendo en tratar un problema que evoluciona constantemente, de la misma forma que se enfrentaba hace 30 o 40 años.
El alto índice delictivo es terrible, la efectividad de las medidas policiales es para llorar, la forma en que se quiere resolver este problema, solo refleja la incompetencia gubernamental y una imposibilidad de enfrentar y resolver el problema.
El problema es claro, hoy es muy rentable robar, además de que los delincuentes cuentan con un fuerte incentivo: muy baja probabilidad de que un criminal deba pagar una fuerte sanción por su delito.
La falta de acción de la autoridad, facilita que el delincuente tenga acceso sin mayores problemas a comercializar los bienes robados, ¿Por qué el gobierno no esta atacando la cadena de comercialización de bienes robados?, es una pregunta para la que no tengo respuesta, pero si así lo estuviera haciendo, seguramente el crimen estaría en retroceso, en lugar de estar creciendo de forma incontrolable.
Un ejemplo del grave problema que vivimos:
¿Dónde están las autoridades (¿in?) competentes, responsables de evitar que la frontera sea un colador, por donde actualmente pasan vehículos y metales robados para ser comercializados en el exterior?, como por ejemplo las camionetas 4×4 que se roban en el país y luego son revendidas en Paraguay.
Para que un vehìculo sea robado en Uruguay y vendido en Paraguay, solo puede suceder -por simple lógica-, por la total incompetencia de la autoridad o porque personas que son parte de la autoridad, están coludidas con la delincuencia o por ambas.
¿Qué esta haciendo la autoridad para resolver este problema?, ¿Cuántos autos han sido recuperados en la frontera?, ¿Cuántos cargamentos de cobre han sido detenidos antes de salir de nuestras fronteras?, ¿a cuantos exportadores de cobre se les ha exigido que justifiquen de donde salio el metal que se esta embarcando para su exportación?.
¿Las autoridades aduanales están debidamente capacitadas para diferenciar una onza de plata, que vale apenas 14 dólares, de una moneda antigua que puede valer miles de dólares?, ¿pueden realmente identificar sustancias prohibidas o peligrosas?, ¿pueden reconocer el oro real, de piezas doradas?, ¿un collar de perlas, de uno de fantasía?, seguro no.
¿Qué pasa con los puntos de control que deberían existir en el trayecto que se debe recorrer antes de abandonar el país?, ¿donde esta el control gubernamental?, ¿Dónde están los puestos de control permanentes en las carreteras, en los caminos vecinales y en las rutas secundarias que unen rutas principales?.
¿Dónde esta la presencia policial sorpresiva, revisando autos, camionetas, camiones, ómnibus ínter departamentales, con el objetivo de evitar el tràfico de autos y bienes robados?.
Otro ejemplo es el robo de auto partes o de autos para desarmar, este grave problema existe porque hay mercado a quien vender las partes, sea a nivel nacional o en el extranjero.
Para que las piezas robadas lleguen a su mercado de destino, deben quedar expuestas al control gubernamental en varias ocasiones, al transitar por calles, avenidas, carreteras, caminos vecinales, puertos, fronteras, aeropuerto, ferias de barrio, ferias tradicionales, negocios de auto partes usadas de dudosa reputación, etc.
Tampoco hay forma que un auto robado suba a un barco o cruce la frontera, sin que primero atreviese parte de la ciudad o rutas nacionales que deben estar controladas por la autoridad, ¿donde esta la autoridad controlando que un auto robado no salga por el puerto?, ¿Dónde están los controles evitando que los autos robados puedan salir por carretera hacia Brasil?.
Una autoridad ineficaz es lo único que puede justificar la libre circulación de productos robados por todo el país, sin control y sin castigo. Solo la falta de voluntad política puede justificar que no se estén implementando medidas efectivas para evitar que salgan autos robados del país o que una persona pueda comprar alambrado, cable de cobre, una herramienta o un auto estéreo que sean robados.
Hay que cambiar como se concibe a la delincuencia actual, no se roba para comer, se roba para drogarse, para lograr obtener ciertos bienes y servicios, porque es fácil y no pasa nada. Porque lo que se roba, se transforma en plata muy fácilmente.
También hay que considerar el alto grado de complicidad del que compra robado, con el que comete físicamente el robo. Todos los participantes de esta cadena criminal, son igual de culpables, sea el que roba personalmente un auto estéreo, como el que lo compra para revender o el que lo comprar para instalarlo en su auto.
Las soluciones son claras e implican un nuevo paradigma para enfrentar el problema nacional de la delincuencia y los robos de bienes muebles. Ya no podemos seguir dándonos el lujo de seguir aceptado esta situación que està fuera de control.
El esfuerzo policial se debe dividir en varias acciones urgentes:
La delincuencia no esta conformada solamente por quien roba a un ciudadano, cualquier estrategia debe considerar a los eslabones que son más fáciles de identificar y atacar.
Mediante una legislación adecuada, que debe estar acompañada de acciones concretas de la autoridad policial y judicial, se puede sin lugar a dudas evitar el tráfico y la comercialización de los bienes robados.
Se debe trabajar en labores de inteligencia, con el objetivo de identificar quienes son los principales actores intelectuales de la comercialización de bienes robados. A pesar de que seguramente se ocultan tras una fachada de legalidad, en un país con una población tan reducida, es imposible que puedan seguir en la oscuridad por mucho tiempo.
Es urgente actuar contra los intermediarios que trafican con los bienes robados, ellos son los que obtienen los mayores beneficios por los robos y se dan el lujo de sentirse miembros honestos de la sociedad, sin que nadie los señale y castigue.
¿Para que robar un alambrado rural, cable telefónico o de luz, si no hay forma de venderlo?, ese es el punto clave, ¿Por qué el gobierno es tan tibio para tomar las decisiones adecuadas?, ¿es tan difícil detener el comercio de bienes robados?.
Si se elimina la rentabilidad del negocio del robo de bienes muebles, si se logra evitar al máximo el comercio abierto de productos robados, los cuales se mezclan con los productos legales mientras la autoridad finge ignorancia y voltea a ver hacia otro lado, es indudable que se logrará eliminar el principal incentivo para seguir robando.
Un ladrón puede robar para uso personal una, dos o hasta tres TV, ¿pero tiene sentido que robe 10 o 15?, es evidente que no.
Estoy seguro que no es difícil resolver el problema del robo de bienes, estamos sufriendo un claro problema de total incompetencia y falta de voluntad política para atender y resolver esta situación.
¿Cuántos revendedores de metales tienen acceso a exportar cobre?, ¿1, 5, 10 o quizás 20?, ¿nuestros legisladores no tienen la suficiente imaginación para legislar y controlar a estos señores? Quizás los delincuentes sean parte de una sola empresa o de dos, pero una mejor legislación controlarà el funcionamiento de este tipo de negocios y terminarà con el robo de cobre.
Un segundo frente que se debe controlar y que es también de fundamental importancia, es la necesidad urgente de penalizar de forma firme y sin excepciones, a todos los ciudadanos, que dejando de lado los escrúpulos, no dudan en comprar bienes de dudosa procedencia, por el solo hecho de ahorrarse unos pesos o para revenderlos.
La compra-venta de metales, como cobre, acero, hierro, bronce, etc. carece del mínimo control, todo se vale, cualquier muchacho roba un alambrado rural o un cable telefónico y un rato después tiene plata en el bolsillo. Al comprador de estos metales robados, deben de darle de 15 a 20 años en la cárcel y les aseguro que el robo se reduce a mínimos históricos.
¿Cuántas personas en Uruguay están dispuestas a tirar alambre de acero, cable de cobre u otro tipo de sobrantes de metales?, seguro que muy pocos. Todos sabemos que son productos que no tienen fecha de caducidad, tiene un alto valor y que se puede necesitar nuevamente en el futuro cercano. Si estamos de acuerdo en esto, ¿entonces de donde sale tanto cobre, alambre de acero, tejidos de alambre y pedazos de cobre y bronce?, solo hay un lugar: de la casa, del negocio o del campo de victimas de robos.
A nivel empresarial, nadie en su sano juicio tira algo que tiene valor y que de forma recurrente le sobra como resultado de su trabajo. Se acumula y se vende todo junto, entonces si es un sobrante que resulta de una operación industrial o de construcción, se puede solicitar la factura original de la compra del material de donde deriva el sobrante.
Entonces es posible de una manera fácil, saber si el metal es legal o robado, antes de ser adquirido por un comprador de metales. Esto lleva a una conclusión de que si hoy se roban miles de kilómetros de alambrado rural, cable telefónico, cable de luz y pedazos de metal, es simplemente por negligencia de la autoridad y su incapacidad para controlar el comercio de metal a nivel nacional.
Robo de Autos y Autopartes:
El mercado de auto partes robadas puede desaparecer o reducirse a su mìnima expresiòn, solo se requiere implementar sistemas especiales que ya son utilizados en otros países, los cuales permiten marcar con un número de serie, todas las piezas de los autos que son más robadas, como por ejemplo los espejos, parabrisas, vidrios, partes del motor, ruedas completas, faros, parachoques, etc.
Esto permite que una autoridad que tenga la voluntad de realizar un buen trabajo de investigación, pueda dar seguimiento en el mercado negro a piezas que están marcadas e identificadas como pertenecientes a un auto específico. Este sistema reduce el robo de partes y de autos, por el solo hecho que es difícil encontrar clientes para piezas y autos marcados de forma imposible de modificar.
Es necesario que la autoridad realice redadas en los lugares que son más que conocidos por todos y que es en donde se vende de forma reiterada la mayoría de las piezas robadas. También es importante que los ciudadanos que se dicen honestos, no compren piezas automotrices o productos de cualquier tipo, que puedan tener una dudosa procedencia.
Enfocando el esfuerzo en terminar con los eslabones más débiles y fáciles de identificar de la delincuencia, así como en penalizar a los ciudadanos deshonestos que compran objetos robados, se lograría controlar y reducir de forma importante el robo de bienes muebles.
Incorporar controles administrativos a la compra venta de metales, objetos usados, auto partes, etc. obligando a la presentación de la factura original del bien a vender y registrando el documento de identidad de la persona que esta vendiendo, así como un comprobante de domicilio que este vigente.
Se puede ir más lejos y exigir que todos los compradores-vendedores de productos usados, tengan la obligación legal de verificar vía Internet, en una base de datos nacional, si el bien mueble que le estàn ofreciendo, es un bien limpio que se puede comprar sin problemas legales o esta reportado como robado.
Esta base de datos se puede ampliar e incluir auto partes robadas y todo tipo de bienes muebles. Se puede legislar para que todos los productos que son fácilmente transables, bicicletas, motos, auto partes, electrónicos, eléctricos, etc. sean marcados en varias partes, sin excepción, desde antes de que sean comprados por el ciudadano.
El número de serie debe ser más completo y ubicarse en varias partes del bien, debe incluir marca, modelo, color, equipamiento, lote de venta, etc., de forma de que sea imposible vender el bien, aunque sea fraccionado.
Hay otras medidas importantes que implementar, con el objetivo de contar con una fuerza policial más efectiva y con el objetivo de prevenir que las personas y comercios sean victimas del crimen.
El objetivo es evitar que los delincuentes se pasen a robar de un barrio a otro, buscando escapar de las acciones fijas que puedan establecer en cada seccional. La idea es que el delincuente no se sienta tranquilo en ningún lugar de la ciudad y que sepa que puede cruzarse con un operativo sorpresa en cualquier lugar y momento.
Cualquier medida que sirva para disminuir el robo de bienes muebles y su ràpida comercializaciòn, siempre se podràn implementar respetando los derechos individuales de los ciudadanos, incluyendo los derechos de los delincuentes, aunque ellos no hayan respetado el derecho a la vida de sus victimas, quienes siguen muriendo recurrentemente en sus manos.
Seguro hay muchas otras ideas que pueden ayudar a mejorar el desempeño de las autoridades, pero algo que es imposible de ignorar, es que si la autoridad policial no es reestructurada de forma urgente y no se cambia la forma de atacar el problema de la inseguridad, vamos con rumbo seguro al punto sin retorno.
El gobierno debe dejar de adoptar una posición de victima, en especial los jerarcas responsables del control de las fronteras y de la seguridad pública y dejar el espacio libre para otras personas que realmente entiendan el problema que estamos enfrentando y que si no se contiene a tiempo, jamás podremos regresar a la normalidad en temas de seguridad pública.
Para el gobierno, no hay duda que vivimos en Frentilandia, un país de fantasía, donde nunca pasa nada.