No se puede lograr que una sociedad avance, si las autoridades no entienden cuales son las bases de los viejos y nuevos problemas que vive el país. No se puede llegar a nuevos lugares, caminando en círculos o transitando por los mismos caminos de siempre.
Los principales problemas del país están bien a la vista, algunos son complejos de resolver, pero ninguno tiene una razón oculta a los ojos de las autoridades o de la ciudadanía. Y lo irónico es que a pesar de que son muy visibles, los gobiernos de turno nunca realizan los cambios de fondo necesarios para su solución.
Es imposible resolver problemas que se agravan con los años y que se hacen más complejos e involucran a nuevos actores, sin una voluntad política renovada, con un alto compromiso con la ciudadanía e impulsando profundos cambios en las instituciones.
Es vital y urgente romper con los viejos paradigmas e impulsar nuevas visiones, estrategias, planes y acciones que estén a la altura de las circunstancias, si se quiere lograr frenar y resolver los principales problemas que aquejan al país.
La Inseguridad, uno de los problemas clave:
La inseguridad es quizás el principal problema que aqueja a la ciudadanía, el que más quita el sueño, el que impide caminar por las calles con tranquilidad, el que afecta el libre flujo de bienes y servicios, el que mayor impacto tiene en la calidad de vida de los ciudadanos y el que nos hace percibir con mayor claridad la falta de acciones del actual gobierno.
Al tema inseguridad se le deben de relacionar varios temas, los cuales no solo están íntimamente ligados con la inseguridad, son la base fundamental de todo el sistema criminal, así como también lo son las principales deficiencias de las autoridades y sus instituciones.
Tráfico de Drogas.
Libre circulación y comercialización de bienes robados. Tráfico al exterior de bienes robados.
Tráfico de armas.
Contrabando.
Padres que no se responsabilizan de la educación de los hijos.
Desintegración familiar, abuso de drogas y alcohol a nivel familiar.
Faltan centros de apoyo especializado para padres con hijos drogadictos y/o delincuentes.
Delincuencia juvenil.
Drogadicción.
Cárceles inoperantes.
Carencia de centros de rehabilitación (unos para drogadicción y otros para delincuencia juvenil).
No existe un sistema de reincorporación social para delincuentes.
Policía desmotivada, insuficiente, mal equipada, mal pagada y poco capacitada.
Desprestigio de las fuerzas policiales.
Corrupción.
Revanchismo y falta de apoyo a la policía.
Ministerio del Interior anticuado, procedimientos obsoletos.
El Ministerio no necesita una cabeza política, es imprescindible que sea comandada por un técnico policial con experiencia y compromiso.
Marco jurídico inadecuado para los tiempos actuales.
Marco jurídico que protege equivocadamente al victimario.
Estas son las situaciones básicas que rodean y soportan el alto índice de inseguridad que vive el país actualmente. Lo interesante de este tema, es que los problemas están tan ligados entre si, que al implementar las soluciones de forma integral, se puede garantizar mayores avances y logros en la disminución de la inseguridad.
Ajustes en las fuerzas policiales:
El Ministerio requiere un especialista como cabeza, no un político. Se requiere alguien que entienda el problema y que pueda exigir con conocimiento de causa que se hagan las cosas bien.
Redefinir la policía a nivel nacional, a nivel seccional, a nivel direcciones nacionales y jefaturas departamentales. Se debe cambiar el paradigma actual de seguridad pública, de combate a la delincuencia, al narcotráfico y de la protección del ciudadano.
Creación de un sistema nacional de reporte de robos, con el objetivo de que cualquier elemento policial tenga acceso a la información de último momento, sobre cualquier hecho delictivo o cualquier bien robado, sea una bicicleta, un auto o una vaca.
Facilitar la forma en que un ciudadano realiza una denuncia. Se debe dividir en dos pasos, el primero, el que dispara la acción policial, debe ser con el mínimo de perdida de tiempo. Lo importante no es llenar un formulario y perder tiempo valioso, lo que urge es que la policía entre en acción lo antes posible.
Ya en una segunda fase, se puede facilitar que la denuncia se complete vía Internet o en forma telefónica. También se puede enviar un policía al domicilio del denunciante, o se invita a que este acuda a una oficina o módulo especial, para que complete la denuncia con mayor tranquilad.
Incorporar un triple sistema de vigilancia, vía patrullas pertenecientes a la seccional, sistemas de video vigilancias en las principales avenidas y patrullas pertenecientes a un grupo sin limites jurisdiccionales (un radio patrulla mejorado, tecnificado y aumentado). Control de la delincuencia por Saturación por Zonas.
También se deben integrar grupos de patrullaje en motos y a pie, independientes a la seccional y que formaran parte de cuerpos especiales que realizaran operativos por zonas, bajo la supervisión directa de una Dirección Especial de Seguridad. Más calle y menos tiempo en oficina.
Instalación de un sistema de video vigilancia de alta tecnología en las principales áreas turísticas del país, con el objetivo de tener un estricto control de la seguridad del turismo extranjero y nacional.
Instalación de un sistema de video vigilancia en las escuelas y liceos con situaciones de violencia, venta de drogas o delincuencia, con el objetivo de que sean monitoreados desde una central independiente al resto del sistema de vigilancia remota.
Implementación de un sistema de participación ciudadana, un programa que puede llamarse “Mi Vecino me vigila”. Facilitar que los vecinos puedan reportar cualquier situación fuera de lo normal, o una boca de venta de drogas, robos en el barrio, etc. Con el compromiso de las autoridades de tener una pronta respuesta y así ganarse la confianza del ciudadano.
Formación en el exterior de un número mayor de especialistas en criminalística, en la incorporación de nuevas tecnologías, en narcotráfico, en delincuencia organizada y en terrorismo.
Contratación y capacitación de nuevos elementos policiales.
Los cursos para los nuevos agentes deben tener una duración de al menos 6 meses de capacitación intensiva de alto nivel. Reducir el tiempo de la carrera de oficiales y crear una escuela para capacitar un cuerpo de grado intermedio, que en máximo un año puedan estar listos para realizar labores en campo, con un alto grado de especialización, con el objetivo de enfrentar al crimen organizado con personal mejor capacitado y de mayor nivel educativo.
Menos paso redoblado (marchar) con un palo en la mano y más capacitación que sirva para enfrentar a los delincuentes en las calles, más calidad en la enseñanza del uso de armas de fuego, más tiro al blanco, aprendizaje de defensa personal, capacitación en toma de rehenes, asaltos a bancos, etc.
Depuración de las fuerzas policiales, realizar pruebas de lealtad (como se implementan en otros países), pruebas sobre el uso de drogas y abuso en el consumo de alcohol.
Recapacitar a los elementos que se consideren aptos para continuar en servicio.
Mejorar equipamientos, mejora de sueldos e implementar sistemas de premios y bonos por buen desempeño y cumplimiento del deber.
Mejorar el sistema de pago a viudas y apoyo a los hijos de aquellos policías muertos en cumplimiento del deber.
Un marco legal nuevo, moderno y de fácil operación, sin burocracias innecesarias:
Urge modificar el marco legal que permite que los delincuentes salgan libres sin pagar por los daños hechos a la sociedad, así como modernizar el sistema de penas, legislando sobre la incorporación de agravantes, como por ejemplo lo que se presentan a continuación:
Penas como adultos para menores reincidentes, menores armados y menores que hieran con arma blanca o de fuego a sus victimas.
Penas ejemplares a las autoridades coludidas y a las corruptas.
Castigos como cómplices y autores intelectuales, para aquellos padres que encubran o promuevan la delincuencia entre sus hijos menores de edad.
Penas más duras para compradores y revendedores de bienes robados.
Penas más duras para hechos delictivos con uso de violencia y armas de fuego.
Cadena perpetua para quien amenace con un arma a un niño, bebe, personas de la tercera edad y mujeres embarazadas.
Cadena perpetua en caso de secuestros, también en los casos de asesinatos cometidos durante hechos delictivos.
Penas más duras a quien venda drogas a menos de 1 Km. de centros de estudio y centros deportivos. También a quien venda drogas a menores de edad.
Cadena perpetua a quien asesine a un policía y pena con agravante para el caso de heridas de gravedad.
Penas más duras para violadores y para quien asalte con violencia a personas de la tercera edad. También para los policías que participen en actos delictivos o protejan a criminales.
Penas ejemplares para cualquier tipo de delincuente reincidente, sin atenuantes.
Eliminar las penas atenuadas, que son socialmente irresponsables, aunque suenen políticamente correctas para algunos políticos.
El que roba paga, si es primera y no hubo uso de arma de fuego y violencia, se analiza y entra en un proceso de capacitación y rehabilitación, no importa la edad que tenga.
Si es reincidente (o si uso arma de fuego o violencia, ya no importa si es primera vez), paga 100% de condena como adulto.
También pasa por proceso de capacitación, trabajo y rehabilitación. El uso de droga no debe ser atenuante, debe ser lo contrario, un grave agravante más.
Los padres deben ser responsables de la educación de sus hijos, si no pueden y no solicitan formalmente el apoyo del estado, entonces pueden ser considerados cómplices de sus hijos. Si se encuentra que los padres utilizan para beneficio propio, objetos robados, deben ser enjuiciados (hay que analizar caso por caso, pero con mano dura).
Hay más consideraciones, pero estás son las que sobresalen más.
Creación de centros de rehabilitación diferentes para cada caso en particular:
Drogadictos (no delincuentes).
Drogadictos delincuentes.
Drogadictos delincuentes juveniles.
Delincuentes juveniles primera vez (es el momento de trabajar en recuperarlos, no esperar a que reincidan).
Delincuentes adultos primera vez (es también el momento de invertir esfuerzo en recuperarlos).
Delincuentes juveniles reincidentes (sistema más estricto, instalación tipo cárcel común, con áreas de deporte, capacitación, trabajo y estudio).
Centros para apoyo a padres con hijos drogadictos y/o delincuentes. No se pueden dejar solos a los padres que desean ver a sus hijos por el buen camino, pero que no tienen los medios, la fuerza o la edad para lograrlo.
Nuevas instalaciones carcelarias de acuerdo a la reincidencia y al nivel de peligrosidad:
Delincuentes adultos reincidentes (cárcel, con áreas de trabajo, capacitación y estudio).
Delincuentes peligrosos -no importa edad-, cárcel especial para delincuentes de alta peligrosidad, solo cuenta con áreas de trabajos forzados, (no están de vacaciones y deben pagar por lo que hicieron cada día de su condena. Trabajo 6 días por semana, 10 horas diarias).
Las penas se deben de cumplir al 100%, solo de esta forma pueden ser ejemplo para aquellos que tienen la tentación de recurrir al delito como forma de vida.
Si un delincuente ve que al entrar en la cárcel, tiene que trabajar 10 horas diarias para pagar a la sociedad por el daño realizado, al termino de su condena, cuando vuelva a ser libre y deba elegir entre trabajar por un sueldo de forma honesta o robar y correr el riesgo de volver a terminar en la cárcel, (donde también deberá trabajar, pero solamente por su comida diaria), es seguro que muchos decidirán ser libres y trabajar por un sueldo de forma honesta.
Si las cárceles no alcanzan, hay que construir más, si no son seguras, hay que hacerlas mejores y si queremos menos delincuentes, hay que hacer trabajar a todos los delincuentes que hoy están en las cárceles del país, solo el trabajo y la capacitación en un oficio honrado, pueden disuadirlos de seguir delinquiendo.
Se debe crear un sistema nacional de rehabilitación que tenga el objetivo de capacitar a los delincuentes durante su estadía en prisión, darles apoyo psicológico, control para evitar el consumo de drogas y atención médica.
Terminada la condena, se le debe colocar en un trabajo de gobierno temporal, deberá visitar (quincenal) durante los primeros 6 meses a especialistas que le brindarán apoyo psicológico, y se le realizarán análisis para detectar consumo de drogas. A partir de los siguientes 6 meses la visita será mensual y los últimos 6 meses las visitas serán bimestrales.
La idea es no dejarlos solos y apoyarlos de cerca para evitar que vuelvan a cometer algún delito y/o recaídas en el uso de drogas. Luego de los 18 meses las visitas pueden ser voluntarias, con el objetivo de recibir nueva capacitación, consultas con psicólogos y doctores, todo de forma gratuita.
Fin primera parte:
Con lo presentado hasta este punto, se puede lograr un mejor combate a la delincuencia, un mejor trabajo en la rehabilitación de los delincuentes juveniles, separar a los delincuentes no violentos, de los realmente peligrosos.
Evitar que se junten los peores delincuentes con aquellos que recién empiezan, pero sin llegar al extremo de que porque son primerizos o son menores de edad los dejo ir. No podemos seguir perdiendo la oportunidad de darles una lección e introducirlos en un proceso que permita que se integren de forma productiva a la sociedad.
Los delincuentes primerizos de hoy, sin el apoyo y seguimiento adecuado, serán los asesinos, narcotraficantes y violadores del mañana.
Los jóvenes sin dirección, sin un objetivo claro en la vida, sin esperanza de lograr una vida mejor, y con la mala influencia diaria de vivir con sus pares en ambientes disfuncionales, solo tienen un camino, seguir el ejemplo de aquellos individuos que en su medio, son considerados los más fuertes y los lideres.
Estos vacíos de autoridad paterna, materna, educacional y estatal, son llenados por los reclutadores de jóvenes para el crimen organizado, o por los líderes de las bandas dedicadas al robo y asalto, que asolan muchos barrios del país.
También es fundamental lograr un cambio de paradigma, ofrecer apoyo psicológico a delincuentes y drogadictos, apoyo para su formación, apoyo para salir de la delincuencia a través de un trabajo honrado (temporal del gobierno), seguimiento constante y responsable de su evolución, apoyo médico, así como un hombro sincero, adonde recurrir para encontrar consuelo frente a las adversidades de la vida.
Todo en su justa medida, sin blanduras, evitando el perdón injustificado y garantizando que se pague las consecuencias de lo que se hizo mal.
Penas más justas, para delitos de mayor impacto social, justicia para las victimas de un robo o para aquellos que fueron asesinados durante un hecho delictivo. Una policía mejor preparada, más motivada, modernizada y un jefe máximo de las fuerzas policiales, que sepa como exigir a sus subalternos, para que estos cumplan con un desempeño ejemplar.
Mayor castigo a los que se benefician de los robos, presión sobre los padres irresponsables que disfrutan de los beneficios que sus hijos les ofrecen como resultado de los robos que realizan. Si los padres no responden por sus hijos o no tienen la capacidad para educarlos y controlarlos adecuadamente, lo que finalmente los conduce al total abandono, el estado estará listo para hacerse cargo de ellos y darles un futuro mejor.
La sociedad se debe hacer cargo de aquellos jóvenes que son abandonados a su propia suerte, de aquellos que carecen de una autoridad paterna o materna lo suficientemente firme para que la respeten y de aquellos que son abusados y explotados por su propia familia.
Se podrá lograr un mayor control de las calles, de los lugares públicos, conseguir que el turismo este más protegido, impulsar una nueva relación entre las autoridades y la ciudadanía, quien podrá estar más integrada con las fuerzas públicas y ser mucho más participativa.
Seguimos en el próximo…