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La Inseguridad tiene madre… ¿pero no tiene padre? ¿o el padre no quiere reconocer su responsabilidad sobre su existencia?…

17/3/2012

La inseguridad que vivimos afecta profundamente nuestra calidad de vida. Los eventos violentos en contra de la ciudadanía que diariamente ocurren en diferentes partes del país, son una presión directa sobre los ciudadanos, quienes perciben esta situación de inseguridad publica desbocada, como un riesgo que cada día se acerca mas a ellos y muy en especial a sus seres queridos.  Para aquellos que ya han sido victimas de la delincuencia, la situación actual se percibe como una problemática terrible que se sigue cerniendo sobre sus cabeza  y que no tiene solución.

Se le achaca este problema a las políticas neoliberales de los anteriores gobiernos, a la perdida de los valores familiares, a un mal reparto de la riqueza, a la falta de oportunidades, a un pésimo sistema educativo, a la mentalidad consumista de la actual sociedad, a la impunidad vigente, a un sistema judicial caduco, a la corrupción gubernamental, a un sistema penitenciario deficiente, a la falta de equipamiento y capacitación de la policía, a la falta de estrategia nacional de seguridad, a la drogadicción, al narcotráfico, a la falta de una ley que legalice las drogas para autoconsumo, a que no hay clínicas adecuadas para tratar a drogadictos, a que se debe bajar la edad de imputabilidad del menor, etc. etc. etc..

¿Pero de que se extrañan…?, ¿que ha hecho el gobierno para esperar un resultado diferente…?. Si el problema tiene raíces que invaden casi todas las áreas de gobierno, que requieren una atención multidisciplinaria y una estrategia integral que dirija las acciones con un solo objetivo, que es recuperar la seguridad publica, entonces ¿donde esta la estrategia que integre las acciones que se realizaran a nivel global, con el objetivo de crear un único y gran plan que empiece a dar solución a este grave problema?, ¿donde están las reuniones interministeriales para definir un plan de acciones paralelas, que permita unir e integrar los esfuerzos hacia una solución global?.

No hay ningún plan…, esa es la realidad y esa es la UNICA razón por la cual, cada día la inseguridad y la violencia rompe récord y logra nuevas marcas. El gobierno debe olvidar su ridículo discurso, dejarse de hacer la víctima de gobiernos anteriores o de las criticas de la oposición y por primera vez, poner a trabajar las neuronas y ya dejar de ofender la inteligencia del pueblo uruguayo, que ya esta harto de solo escuchar pretextos y no ver resultados.

 

Un pais cada dia mas próspero… ¿En decadencia institucional…?.

15/3/2012

Nunca entendí porque la gente considero que el Frente Amplio podía ser opción de gobierno con Mujica como candidato a la presidencia. La desilusión de ver el resultado de las elecciones, mismo resultado que para mí entender, vaticinaba un futuro tenebroso, me llevo a entrar en una etapa de autocensura parcial, con el objetivo de dar el beneficio de la duda al nuevo gobierno y esperar que el tiempo demostrara que yo era muy pesimista o que en última instancia, me diera la razón.

 
No tengo nada contra el estilo sencillo del Señor Presidente, todo lo contrario, yo estoy convencido de que la calidad de un hombre o de una mujer, no dependen del tipo de ropa que se ponga o si tiene doctorado, creo que la calidad humana se ve en los actos diarios y si se tiene el honor y la responsabilidad de ser presidente de un país, con mayor facilidad se puede ver de que fibras esta hecha una persona.

 
Existen temas de la agenda nacional de un país, que son de vital importancia para lograr que la ciudadanía tenga un mínimo de calidad de vida, por eso un buen gobierno debe considerar de alta prioridad, concentrar su gestión en lograr los más altos estándares posibles en esos temas. Temas que todos conocemos:

 
Funcionamiento adecuado de la economía, Educación publica de calidad, Un alto nivel de seguridad publica e impartición de justicia, Apoyo coordinado a los más necesitados, Un sistema de salud publico eficiente, Atención de los problemas sociales más críticos (drogadicción, prostitución, trabajo infantil, abuso de menores, madres solteras, asentamientos irregulares, menores en condición de calle, etc.), Servicios públicos suficientes y que funcionen, Cuidado responsable del medio ambiente.

 
Hoy la cohesión social se mantiene por un milagro, el cual esta sustentado en la situación económica que vive el país. Los méritos del porque funciona la economía del país, el gobierno debe compartirlos con varias situaciones ajenas a su propia gestión y control. Si esta nueva etapa de la crisis mundial que inicio en el último cuarto del 2011, llega a tener consecuencias sobre la economía del país, el único puntal que mantiene a la gente con un poco de esperanzas, se va al caraj…

 
Siendo objetivos, no hay forma de decir algo diferente en relación a la gestión del actual gobierno: Estamos muy mal en la mayoría de los temas fundamentales del país, en especial aquellos que afectan de forma directa la calidad de vida de los ciudadanos:

 
La educación es rehén de un sindicato que no tiene corazón y que no le importa el futuro de los educandos. Una infraestructura educativa que daría vergüenza a José Pedro Varela y que en nada recuerda los objetivos de calidad que el Uruguay tenía hasta unas pocas décadas atrás.

 
La Seguridad publica, ya no existe, se vive en zozobra permanente, no hay estrategia contra la delincuencia, se protege al delincuente y se encarcela a la victima. La delincuencia sin respeto por la autoridad, hoy esta llevando el delito y la violencia a niveles jamás vistos en nuestro país. Como si lo anterior no fuera suficiente, el sistema judicial del país, da lastima. Nuestro orgullo en el pasado, es ahora una vergüenza. La justicia se imparte con carencias que cada día nos acercan más al nivel de impartición de justicia de un país africano. Muy lejos estamos de aquellas épocas en que la impartición de justicia era un freno a la delincuencia y un orgullo nacional.

 
Apoyar a los mas necesitados, no pasa por mantener a gente joven, fuerte y sana sin trabajar, gente que se niega a salir de su pobreza, por medio del único camino digno que existe, que es el trabajo honesto.
A pesar de que existen oportunidades de trabajo y de capacitación, se niegan a hacerse responsables de su vida y de su familia, rechazando cualquier actividad que implique cumplir con un horario y con una responsabilidad. Se pretende traer gente del extranjero, nacionales de Perú, Bolivia y Paraguay para suplir a estos vagos que hoy son parásitos de la sociedad y que seguirán así, porque al gobierno le conviene cuidar a estos votos seguros, a los que espera seguir manteniendo con nuestro trabajo y el pago de nuestros impuestos.

 
El sistema público de salud, es junto a educación y seguridad publica, otro innombrable más. Cualquier persona que vea el estado de la infraestructura, la falta de insumos y de personal de los hospitales públicos del país, consideraría que el Uruguay esta pasando por una crisis económica peor que la que hoy vive Grecia. Es una vergüenza la falta de inversión seria y de abastecimiento adecuado del sistema publico de salud.

 
La atención de los problemas sociales críticos, no funcionan en algunos rubros, como por ejemplo la drogadicción, la cual sigue creciendo año con año. La drogadicción además de ser un problema que cada día tiene nuevos adeptos, se esta convirtiendo en el principal responsable del aumento de la violencia que los delincuentes aplican en los hechos delictivos que cometen y esta llevando a que la inseguridad rompa record tras record. No hay acciones que lleven a resolver el problema de que mientras los drogadictos necesiten robar para consumir, seguirán creciendo los índices de delitos. Urge legislar para cambiar este paradigma y la estrategia contra la droga.

 
Decir que los servicios públicos son adecuados y que funcionan tan bien que justifican lo que se paga de impuestos cada año, solo puede significar dos cosas: ser ciego o empleado del municipio, político o votante fanatizado del FA. Nunca Montevideo y Canelones tuvieron su infraestructura y la calidad de sus servicios, pasando por tal absoluta decadencia. Nada justifica que no se invierta en el mantenimiento de nuestras principales ciudades, nada justifica que se sigan autorizando aumentos de sueldos y presupuestos a municipios que no están haciendo su trabajo.

 
El Medio ambiente esta siendo violado, una y otra vez por el actual gobierno, no se respetan procedimientos básicos de estudios de impacto ambiental, solo se esta favoreciendo a grandes empresas extranjeras, vendiendo por centavos nuestro principal activo, que es nuestro medio ambiente. El daño ocasionado o por ocasionar con los proyectos autorizados o en proceso de autorización, nos llevara a convertirnos en un país con altos niveles de contaminación. El principal impacto será sobre muchas zonas emblemáticas del Uruguay, sin que existan beneficios reales y permanentes para los uruguayos.

 
Montevideo es un fiel reflejo de lo que le pasa al país, la decadencia a pesar de la actual abundancia de recursos económicos, solo puede hablar de incapacidad de gestión, de falta de planeación, de amiguismo y probablemente de actos de corrupción. No puedo aceptar la ceguera de aquellos votantes del FA que hacen como que todo esta funcionando perfecto y que defienden lo indefendible, aunque ellos mismos hayan sido victimas del crimen organizado o vean como las cosas no están funcionando bien.

 
Si el frente hoy fuera oposición, diría que el gobierno esta destrozando al sector público para entregarlo en bandeja de plata al sector privado. Si hoy los votantes recordaran los discursos de los dirigentes del FA de hace 15 o 20 años, se encontrarían con muchas promesas rotas y con mucha hipocresía en la relación del partido, sus dirigentes y sus políticos, con la plata, las empresas extranjeras y sus promesas al pueblo.

 
No digo que voten por otro partido, solo que eleven la voz reclamando un cambio en la forma de hacer las cosas, un cambio de nombres, un compromiso con planear y definir un rumbo y de gestionar el país de forma coherente. No me preocupa que gane de vuelta el FA, me preocupa que tipo de país será el que llegara a las próximas elecciones, no por ser mas o menos de izquierda, me preocupa porque no tendremos escuelas, parques, hospitales, alumbrado publico, drenaje, agua potable, calles, etc., etc., etc., y porque no existirá un mínimo de seguridad publica, las calles estarán inundadas de drogas y narcos, las niñas no podrán andar seguras por las calles y porque no existan las condiciones para ofrecer un futuro a nuestros hijos.

 
Algunos gobiernos municipales, al igual que el gobierno nacional, pareciera que se olvidaron del pueblo. Los beneficios son solo para ellos, sus amigos directos y familiares. Todo el resto de la población ya no son importantes, porque o son oposición (que ya consideran como votos perdidos) o son votantes cautivos (que ya consideran comprados de forma definitiva).

 
Para estos señores, el poder es un derecho adquirido y si algo pusiera en riesgo esa condición, manipularan a la gente para que se enfrente contra la gente. Hoy muchos no quieren ver la realidad, aunque esta les queme la cara y no puedan esquivarla, seguirán hasta darse contra la pared. Al final siempre Juan Pueblo sera el que pague los platos rotos, por el mal gobierno y por los votantes que insistan en ignorar lo que esta realmente pasando.

Ideas no tan nuevas, para viejos problemas sin resolver… parte I

11/6/2009

 

 

No se puede lograr que una sociedad avance, si las autoridades no entienden cuales son las bases de los viejos y nuevos problemas que vive el país. No se puede llegar a nuevos lugares, caminando en círculos o transitando por los mismos caminos de siempre.

 

Los principales problemas del país están bien a la vista, algunos son complejos de resolver, pero ninguno tiene una razón oculta a los ojos de las autoridades o de la ciudadanía. Y lo irónico es que a pesar de que son muy visibles, los gobiernos de turno nunca realizan los cambios de fondo necesarios para su solución.

 

Es imposible resolver problemas que se agravan con los años y que se hacen más complejos e involucran a nuevos actores, sin una voluntad política renovada, con un alto compromiso con la ciudadanía e impulsando profundos cambios en las instituciones.

 

Es vital y urgente romper con los viejos paradigmas e impulsar nuevas visiones, estrategias, planes y acciones que estén a la altura de las circunstancias, si se quiere lograr frenar y resolver los principales problemas que aquejan al país.

 

La Inseguridad, uno de los problemas clave:

 

La inseguridad es quizás el principal problema que aqueja a la ciudadanía, el que más quita el sueño, el que impide caminar por las calles con tranquilidad, el que afecta el libre flujo de bienes y servicios, el que mayor impacto tiene en la calidad de vida de los ciudadanos y el que nos hace percibir con mayor claridad la falta de acciones del actual gobierno.

 

Al tema inseguridad se le deben de relacionar varios temas, los cuales no solo están íntimamente ligados con la inseguridad, son la base fundamental de todo el sistema criminal, así como también lo son las principales deficiencias de las autoridades y sus instituciones.

 

Tráfico de Drogas.

Libre circulación y comercialización de bienes robados. Tráfico al exterior de bienes robados.

Tráfico de armas.

Contrabando.

Padres que no se responsabilizan de la educación de los hijos.

Desintegración familiar, abuso de drogas y alcohol a nivel familiar.

Faltan centros de apoyo especializado para padres con hijos drogadictos y/o delincuentes.

Delincuencia juvenil.

Drogadicción.

Cárceles inoperantes.

Carencia de centros de rehabilitación (unos para drogadicción y otros para delincuencia juvenil).

No existe un sistema de reincorporación social para delincuentes.

Policía desmotivada, insuficiente, mal equipada, mal pagada y poco capacitada.

Desprestigio de las fuerzas policiales.

Corrupción.

Revanchismo y falta de apoyo a la policía.

Ministerio del Interior anticuado, procedimientos obsoletos.

El Ministerio no necesita una cabeza política, es imprescindible que sea comandada por un técnico policial con experiencia y compromiso.

Marco jurídico inadecuado para los tiempos actuales.

Marco jurídico que protege equivocadamente al victimario.

 

Estas son las situaciones básicas que rodean y soportan el alto índice de inseguridad que vive el país actualmente. Lo interesante de este tema, es que los problemas están tan ligados entre si, que al implementar las soluciones de forma integral, se puede garantizar mayores avances y logros en la disminución de la inseguridad.

 

Ajustes en las fuerzas policiales:

 

El Ministerio requiere un especialista como cabeza, no un político. Se requiere alguien que entienda el problema y que pueda exigir con conocimiento de causa que se hagan las cosas bien.

 

Redefinir la policía a nivel nacional, a nivel seccional, a nivel direcciones nacionales y jefaturas departamentales. Se debe cambiar el paradigma actual de seguridad pública, de combate a la delincuencia, al narcotráfico y de la protección del ciudadano.

 

Creación de un sistema nacional de reporte de robos, con el objetivo de que cualquier elemento policial tenga acceso a la información de último momento, sobre cualquier hecho delictivo o cualquier bien robado, sea una bicicleta, un auto o una vaca.

 

Facilitar la forma en que un ciudadano realiza una denuncia. Se debe dividir en dos pasos, el primero, el que dispara la acción policial, debe ser con el mínimo de perdida de tiempo. Lo importante no es llenar un formulario y perder tiempo valioso, lo que urge es que la policía entre en acción lo antes posible.

 

Ya en una segunda fase, se puede facilitar que la denuncia se complete vía Internet o en  forma telefónica. También se puede enviar un policía al domicilio del denunciante, o se invita a que este  acuda a una oficina o módulo especial, para que complete la denuncia con mayor tranquilad.

 

Incorporar un triple sistema de vigilancia, vía patrullas pertenecientes a la seccional, sistemas de video vigilancias en las principales avenidas y patrullas pertenecientes a un grupo sin limites jurisdiccionales (un radio patrulla mejorado, tecnificado y aumentado). Control de la delincuencia por Saturación por Zonas.

 

También se deben integrar grupos de patrullaje en motos y a pie, independientes a la seccional y que formaran parte de cuerpos especiales que realizaran operativos por zonas, bajo la supervisión directa de una Dirección Especial de Seguridad. Más calle y menos tiempo en oficina.

 

Instalación de un sistema de video vigilancia de alta tecnología en las principales áreas turísticas del país, con el objetivo de tener un estricto control de la seguridad del turismo extranjero y nacional.

 

Instalación de un sistema de video vigilancia en las escuelas y liceos con situaciones de violencia, venta de drogas o delincuencia, con el objetivo de que sean monitoreados desde una central independiente al resto del sistema de vigilancia remota.

 

Implementación de un sistema de participación ciudadana, un programa que puede llamarse “Mi Vecino me vigila”. Facilitar que los vecinos puedan reportar cualquier situación fuera de lo normal, o una boca de venta de drogas, robos en el barrio, etc. Con el compromiso de las autoridades de tener una pronta respuesta y así ganarse la confianza del ciudadano.

 

Formación en el exterior de un número mayor de especialistas en criminalística, en la incorporación de nuevas tecnologías, en narcotráfico, en delincuencia organizada y en terrorismo.

 

Contratación y capacitación de nuevos elementos policiales.

 

Los cursos para los nuevos agentes deben tener una duración de al menos 6 meses de capacitación intensiva de alto nivel. Reducir el tiempo de la carrera de oficiales y crear una escuela para capacitar un cuerpo de grado intermedio, que en máximo un año puedan estar listos para realizar labores en campo, con un alto grado de especialización, con el objetivo de enfrentar al crimen organizado con personal mejor capacitado y de mayor nivel educativo.

 

Menos paso redoblado (marchar) con un palo en la mano y más capacitación que sirva para enfrentar a los delincuentes en las calles, más calidad en la enseñanza del uso de armas de fuego, más tiro al blanco, aprendizaje de defensa personal, capacitación en toma de rehenes, asaltos a bancos, etc.

 

Depuración de las fuerzas policiales, realizar pruebas de lealtad (como se implementan en otros países), pruebas sobre el uso de drogas y abuso en el consumo de alcohol.

 

Recapacitar a los elementos que se consideren aptos para continuar en servicio.

 

Mejorar equipamientos, mejora de sueldos e implementar sistemas de premios y bonos por buen desempeño y cumplimiento del deber.

 

Mejorar el sistema de pago a viudas y apoyo a los hijos de aquellos policías muertos en cumplimiento del deber.

 

Un marco legal nuevo, moderno y de fácil operación, sin burocracias innecesarias:

 

Urge modificar el marco legal que permite que los delincuentes salgan libres sin pagar por los daños hechos a la sociedad, así como modernizar el sistema de penas, legislando sobre la incorporación de agravantes, como por ejemplo lo que se presentan a continuación:

 

Penas como adultos para menores reincidentes, menores armados y menores que hieran con arma blanca o de fuego a sus victimas.

 

Penas ejemplares a las autoridades coludidas y a las corruptas.

 

Castigos como cómplices y autores intelectuales, para aquellos padres que encubran o promuevan la delincuencia entre sus hijos menores de edad.

 

Penas más duras para compradores y revendedores de bienes robados.

 

Penas más duras para hechos delictivos con uso de violencia y armas de fuego.

 

Cadena perpetua para quien amenace con un arma a un niño, bebe, personas de la tercera edad y mujeres embarazadas.

 

Cadena perpetua en caso de secuestros, también en los casos de asesinatos cometidos durante hechos delictivos.

 

Penas más duras a quien venda drogas a menos de 1 Km. de centros de estudio y centros deportivos. También a quien venda drogas a menores de edad.

 

Cadena perpetua a quien asesine a un policía y pena con agravante para el caso de heridas de gravedad.

 

Penas más duras para violadores y para quien asalte con violencia a personas de la tercera edad. También para los policías que participen en actos delictivos o protejan a criminales.

 

Penas ejemplares para cualquier tipo de delincuente reincidente, sin atenuantes.

 

Eliminar las penas atenuadas, que son socialmente irresponsables, aunque suenen políticamente correctas para algunos políticos.

 

El que roba paga, si es primera y no hubo uso de arma de fuego y violencia, se analiza y entra en un proceso de capacitación y rehabilitación, no importa la edad que tenga.

 

Si es reincidente (o si uso arma de fuego o violencia, ya no importa si es primera vez), paga 100% de condena como adulto.

 

También pasa por proceso de capacitación, trabajo y rehabilitación. El uso de droga no debe ser atenuante, debe ser lo contrario, un grave agravante más.

 

Los padres deben ser responsables de la educación de sus hijos, si no pueden y no solicitan formalmente el apoyo del estado, entonces pueden ser considerados cómplices de sus hijos. Si se encuentra que los padres utilizan para beneficio propio, objetos robados, deben ser enjuiciados (hay que analizar caso por caso, pero con mano dura).

 

Hay más consideraciones, pero estás son las que sobresalen más.

 

Creación de centros de rehabilitación diferentes para cada caso en particular:

 

Drogadictos (no delincuentes).

 

Drogadictos delincuentes.

 

Drogadictos delincuentes juveniles.

 

Delincuentes juveniles primera vez (es el momento de trabajar en recuperarlos, no esperar a que reincidan).

 

Delincuentes adultos primera vez (es también el momento de invertir esfuerzo en recuperarlos).

 

Delincuentes juveniles reincidentes (sistema más estricto, instalación tipo cárcel común, con áreas de deporte, capacitación, trabajo y estudio).

 

Centros para apoyo a padres con hijos drogadictos y/o delincuentes. No se pueden dejar solos a los padres que desean ver a sus hijos por el buen camino, pero que no tienen los medios, la fuerza o la edad para lograrlo.

 

Nuevas instalaciones carcelarias de acuerdo a la reincidencia y al nivel de peligrosidad:

 

Delincuentes adultos reincidentes (cárcel, con áreas de trabajo, capacitación y estudio).

 

Delincuentes peligrosos -no importa edad-, cárcel especial para delincuentes de alta peligrosidad, solo cuenta con áreas de trabajos forzados, (no están de vacaciones y deben pagar por lo que hicieron cada día de su condena. Trabajo 6 días por semana, 10 horas diarias).

 

Las penas se deben de cumplir al 100%, solo de esta forma pueden ser ejemplo para aquellos que tienen la tentación de recurrir al delito como forma de vida.

 

Si un delincuente ve que al entrar en la cárcel, tiene que trabajar 10 horas diarias para pagar a la sociedad por el daño realizado, al termino de su condena, cuando vuelva a ser libre y deba elegir entre trabajar por un sueldo de forma honesta o robar y correr el riesgo de volver a terminar en la cárcel, (donde también deberá trabajar, pero solamente por su comida diaria), es seguro que muchos decidirán ser libres y trabajar por un sueldo de forma honesta.

 

Si las cárceles no alcanzan, hay que construir más, si no son seguras, hay que hacerlas mejores y si queremos menos delincuentes, hay que hacer trabajar a todos los delincuentes que hoy están en las cárceles del país, solo el trabajo y la capacitación en un oficio honrado, pueden disuadirlos de seguir delinquiendo.

 

Se debe crear un sistema nacional de rehabilitación que tenga el objetivo de capacitar a los delincuentes durante su estadía en prisión, darles apoyo psicológico, control para evitar el consumo de drogas y atención médica.

 

Terminada la condena, se le debe colocar en un trabajo de gobierno temporal, deberá visitar (quincenal) durante los primeros 6 meses a especialistas que le brindarán apoyo psicológico, y se le realizarán análisis para detectar consumo de drogas. A partir de los siguientes 6 meses la visita será mensual y los últimos 6 meses las visitas serán bimestrales.

 

La idea es no dejarlos solos y apoyarlos de cerca para evitar que vuelvan a cometer algún delito y/o recaídas en el uso de drogas. Luego de los 18 meses las visitas pueden ser voluntarias, con el objetivo de recibir nueva capacitación, consultas con psicólogos y doctores, todo de forma gratuita.

 

Fin primera parte:

 

Con lo presentado hasta este punto, se puede lograr un mejor combate a la delincuencia, un mejor trabajo en la rehabilitación de los delincuentes juveniles, separar a los delincuentes no violentos, de los realmente peligrosos.

 

Evitar que se junten los peores delincuentes con aquellos que recién empiezan, pero sin llegar al extremo de que porque son primerizos o son menores de edad los dejo ir. No podemos seguir perdiendo la oportunidad de darles una lección e introducirlos en un proceso que permita que se integren de forma productiva a la sociedad.

 

Los delincuentes primerizos de hoy, sin el apoyo y seguimiento adecuado, serán los asesinos, narcotraficantes y violadores del mañana.

 

Los jóvenes sin dirección, sin un objetivo claro en la vida, sin esperanza de lograr una vida mejor, y con la mala influencia diaria de vivir con sus pares en ambientes disfuncionales, solo tienen un camino, seguir el ejemplo de aquellos individuos que en su medio, son considerados los más fuertes y los lideres.

 

Estos vacíos de autoridad paterna, materna, educacional y estatal, son llenados por los reclutadores de jóvenes para el crimen organizado, o por los líderes de las bandas dedicadas al robo y asalto, que asolan muchos barrios del país.

 

También es fundamental lograr un cambio de paradigma, ofrecer apoyo psicológico a delincuentes y drogadictos, apoyo para su formación, apoyo para salir de la delincuencia a través de un trabajo honrado (temporal del gobierno), seguimiento constante y responsable de su evolución, apoyo médico, así como un hombro sincero, adonde recurrir para encontrar consuelo frente a las adversidades de la vida.

 

Todo en su justa medida, sin blanduras, evitando el perdón injustificado y garantizando que se pague las consecuencias de lo que se hizo mal.

 

Penas más justas, para delitos de mayor impacto social, justicia para las victimas de un robo o para aquellos que fueron asesinados durante un hecho delictivo. Una policía mejor preparada, más motivada, modernizada y un jefe máximo de las fuerzas policiales, que sepa como exigir a sus subalternos, para que estos cumplan con un desempeño ejemplar.

 

Mayor castigo a los que se benefician de los robos, presión sobre los padres irresponsables que disfrutan de los beneficios que sus hijos les ofrecen como resultado de los robos que realizan. Si los padres no responden por sus hijos o no tienen la capacidad para educarlos y controlarlos adecuadamente, lo que finalmente los conduce al total abandono, el estado estará listo para hacerse cargo de ellos y darles un futuro mejor.

 

La sociedad se debe hacer cargo de aquellos jóvenes que son abandonados a su propia suerte, de aquellos que carecen de una autoridad paterna o materna lo suficientemente firme para que la respeten y de aquellos que son abusados y explotados por su propia familia.

 

Se podrá lograr un mayor control de las calles, de los lugares públicos, conseguir que el turismo este más protegido, impulsar una nueva relación entre las autoridades y la ciudadanía, quien podrá estar más integrada con las fuerzas públicas y ser mucho más participativa.

 

Seguimos en el próximo…

 

 

 

 

La Delincuencia sigue creciendo… y aunque Frentilandia esta asediada por el crimen, la autoridad parece seguir sin entender nada.

24/5/2009

 

La delincuencia no perdona nada, ya es lo mismo robar alambrados, vacas, gallinas, tractores, motos y bicicletas de un campo o una chacra, meterse a casas vacías de playa para robarse los baños, puertas o ventanas, que asaltar farmacias, almacenes, panaderías, fábricas, taxis o el ómnibus que va al centro. La delincuancia sigue sin freno y no hay acciones concretas contra la comercialización de bienes robados.

 

Estamos frente a un problema que supera las peores expectativas del más pesimista, y lo que sigue sin entenderse, es la falta de acción de las autoridades para resolver una situación crítica, que por desgracia ya llegó a orillar a que algunos ciudadanos, tuvieran que recurrir a actos de defensa propia, como única alternativa para evitar ser víctimas de una delincuencia, que cada día es más arrolladora y brutal.

 

Desgasta y preocupa ver como la situación sigue empeorando y las autoridades no hacen suficiente para atender y resolver este grave problema. Cada día que pasa, seguimos perdiendo el sentido de buscar mejorar nuestras vidas, ¿de que sirve hacer el esfuerzo de ahorrar o solicitar un crédito para comprar un auto estéreo,  una televisión o una radio nueva para la casa, si en cualquier momento nos la van a robar?,

 

¿Que caso tiene hacer el esfuerzo para comprar una casita en la playa o mantener en buenas condiciones la que heredamos del abuelo o del tío, si en cualquier momento que vayamos a pasar el fin de semana, la vamos a encontrar destrozada, sin puertas y ventanas?.

 

¿Para que hacer el esfuerzo de ahorrar con sacrificio peso sobre peso, pedir prestado y endeudarse por años para comprar los electrodomésticos de la casa, para llegar un día del trabajo y recibir la desagradable sorpresa que nos vaciaron la casa?.

 

La base de este problema es fácil de detectar y atacar, por un lado tenemos los compradores de bienes robados y por otro los padres de los delincuentes menores de edad.

 

Los que roban son parte fundamental de esta crisis de inseguridad, pero los principales beneficiarios de los robos, son lo que compran y revenden robado, ellos son los que sacan la mayor tajada de cada robo realizado. Al día de hoy, el gobierno sigue siendo ineficiente en la implementación de acciones puntuales, que logren evitar la libre comercialización de bienes robados

 

Detrás de muchos de los menores infractores, existen padres que promueven de forma activa, que sus hijos salgan a robar para su propio beneficio. Es evidente que estos padres saben que sus hijos roban y no hacen nada, porque ellos también se benefician de forma directa de lo robado. Son padres que saben que sus hijos están protegidos por las leyes y que pueden seguir robando una y otra vez, sin pagar con cárcel por ello.

 

Estamos en el siglo XXI, pero las leyes siguen apuntando hacia el pasado y no sirven para enfrentar la realidad que hoy vive nuestra sociedad. No hay comparación entre el comportamiento de los delincuentes juveniles y adultos de hace 40 o 50 años y los delincuentes actuales. Hoy día la edad del delincuente ya dejo de ser un factor determinante para medir su capacidad destructiva.

 

Si el poder legislativo y judicial, trabaja hombro con hombro en evolucionar las leyes, reconociendo y castigando como cómplices de un delincuente, a cualquier persona que compre bienes robados, metiendo a la cárcel tanto al ladrón, como al que comercializa o compra robado, seguro tendremos una delincuencia a la baja.

 

Pretender que el 100% de los padres son ajenos a la forma de actuar de sus hijos infractores, es ridículo. Los padres de los delincuentes juveniles reincidentes, deben ser acusados por ley, como cómplices de sus hijos,

 

Aquellos padres que no colaboren con la ley, que no soliciten apoyo de las autoridades para evitar que sus hijos sigan por el camino del delito, o que hagan uso de bienes robados y de bienes adquiridos con dinero robado, promuevan los robos, escondan las actividades delictuosas de sus hijos o simplemente pretendan desentenderse de la actividad criminal de sus hijos, deberán ser penalizados por una ley más estricta.

 

Si no se obliga por ley a que los padres se responsabilicen y participen de forma activa en la educación y en el control de sus hijos menores de edad, nunca se resolverá la parte más grave del problema de inseguridad que actualmente vivimos.

 

El día que por ley, los padres de hijos infractores reincidentes, pierdan cualquier apoyo por parte del gobierno, además de ser juzgados como cómplices de sus hijos, es seguro que muchos jóvenes recibirán mayor atención de sus padres.

 

Es una real estupidez que se quiera castigar a un padre por darle a su hijo una cachetada correctiva (hablamos de algo razonable y sin excesos), pero no se hace nada con los padres que se benefician al usar la ropa o ver la televisión que acaba de robar su hijo.

 

Los derechos humanos de los menores de edad, son fundamentales, pero no tiene sentido que estén por encima del resto de los ciudadanos y muy especialmente si hablamos de menores infractores reincidentes.

 

 ¿Cuántas veces tiene que robar un menor o cuantas veces un menor debe apuntar con una pistola a un almacenero, para que la ley lo considere como un adulto?, ¿Cuántas personas debe matar o herir un menor, para ser enjuiciado como adulto?.

 

¿Realmente estamos frente a un menor de edad y debemos actuar en consecuencia, cuando este menor es capaz de apuntar a personas con un arma cargada y de disparar a matar para cometer un robo?.

 

Los marginados sociales que hoy se dedican al robo, solo roban para comprar droga, ropa, comprarse una moto o salir a bailar, y lo hacen porque es fácil, porque el castigo no existe. No roban por pobres o por hambre, roban porque la sociedad no es capaz de integrarlos a una vida honesta, empezando por sus padres y siguiendo por la falta de planes del gobierno.

 

<p c

 

 

 

 

La inseguridad que vivimos en Frentilandia.

11/5/2009

 

Cuando se comenta sobre la delincuencia y como el crimen esta en constante aumento, poco se habla sobre la total ausencia de inteligencia que es exhibida, en muchas de las decisiones que se toman en lo que respecta a mantener el orden y la seguridad pública. 

 

Es increíble la falta de capacidad para entender como funciona actualmente el crimen, se sigue insistiendo en tratar un problema que evoluciona constantemente, de la misma forma que se enfrentaba hace 30 o 40 años. 

 

El alto índice delictivo es terrible, la efectividad de las medidas policiales es para llorar, la forma en que se quiere resolver este problema, solo refleja la incompetencia gubernamental y una imposibilidad de enfrentar y resolver el problema. 

 

El problema es claro, hoy es muy rentable robar, además de que los delincuentes cuentan con un fuerte incentivo: muy baja probabilidad de que un criminal deba pagar una fuerte sanción por su delito. 

 

La falta de acción de la autoridad, facilita que el delincuente tenga acceso sin mayores problemas a comercializar los bienes robados, ¿Por qué el gobierno no esta atacando la cadena de comercialización de bienes robados?, es una pregunta para la que no tengo respuesta, pero si así lo estuviera haciendo, seguramente el crimen estaría en retroceso, en lugar de estar creciendo de forma incontrolable. 

 

Un ejemplo del grave problema que vivimos: 

 

¿Dónde están las autoridades (¿in?) competentes, responsables de evitar que la frontera sea un colador, por donde actualmente pasan vehículos y metales robados para ser comercializados en el exterior?, como por ejemplo las camionetas 4×4 que se roban en el país y luego son revendidas en Paraguay. 

 

Para que un vehìculo sea robado en Uruguay y vendido en Paraguay, solo puede suceder -por simple lógica-, por la total incompetencia de la autoridad o porque personas que son parte de la autoridad, están coludidas con la delincuencia o por ambas. 

 

¿Qué esta haciendo la autoridad para resolver este problema?, ¿Cuántos autos han sido recuperados en la frontera?, ¿Cuántos cargamentos de cobre han sido detenidos antes de salir de nuestras fronteras?, ¿a cuantos exportadores de cobre se les ha exigido que justifiquen de donde salio el metal que se esta embarcando para su exportación?. 

 

¿Las autoridades aduanales están debidamente capacitadas para diferenciar una onza de plata, que vale apenas 14 dólares, de una moneda antigua que puede valer miles de dólares?, ¿pueden realmente identificar sustancias prohibidas o peligrosas?, ¿pueden reconocer el oro real, de piezas doradas?, ¿un collar de perlas, de uno de fantasía?, seguro no. 

 

¿Qué pasa con los puntos de control que deberían existir en el trayecto que se debe recorrer antes de abandonar el país?, ¿donde esta el control gubernamental?, ¿Dónde están los puestos de control permanentes en las carreteras, en los caminos vecinales y en las rutas secundarias que unen rutas principales?. 

 

¿Dónde esta la presencia policial sorpresiva, revisando autos, camionetas, camiones, ómnibus ínter departamentales, con el objetivo de evitar el tràfico de autos y bienes robados?. 

 

Otro ejemplo es el robo de auto partes o de autos para desarmar, este grave problema existe porque hay mercado a quien vender las partes, sea a nivel nacional o en el extranjero.  

 

Para que las piezas robadas lleguen a su mercado de destino, deben quedar expuestas al control gubernamental en varias ocasiones, al transitar por calles, avenidas, carreteras, caminos vecinales, puertos, fronteras, aeropuerto, ferias de barrio, ferias tradicionales, negocios de auto partes usadas de dudosa reputación, etc. 

 

Tampoco hay forma que un auto robado suba a un barco o cruce la frontera, sin que primero atreviese parte de la ciudad o rutas nacionales que deben estar controladas por la autoridad, ¿donde esta la autoridad controlando que un auto robado no salga por el puerto?, ¿Dónde están los controles evitando que los autos robados puedan salir por carretera hacia Brasil?.

 

Una autoridad ineficaz es lo único que puede justificar la libre circulación de productos robados por todo el país, sin control y sin castigo. Solo la falta de voluntad política puede justificar que no se estén implementando medidas efectivas para evitar que salgan autos robados del país o que una persona pueda comprar alambrado, cable de cobre, una herramienta o un auto estéreo que sean robados. 

 

Hay que cambiar como se concibe a la delincuencia actual, no se roba para comer, se roba para drogarse, para lograr obtener ciertos bienes y servicios, porque es fácil y no pasa nada. Porque lo que se roba, se transforma en plata muy fácilmente. 

 

También hay que considerar el alto grado de complicidad del que compra robado, con el que comete físicamente el robo. Todos los participantes de esta cadena criminal, son igual de culpables, sea el que roba personalmente un auto estéreo, como el que lo compra para revender o el que lo comprar para instalarlo en su auto.  

 

Las soluciones son claras e implican un nuevo paradigma para enfrentar el problema nacional de la delincuencia y los robos de bienes muebles. Ya no podemos seguir dándonos el lujo de seguir aceptado esta situación que està fuera de control. 

 

El esfuerzo policial se debe dividir en varias acciones urgentes: 

 

La delincuencia no esta conformada solamente por quien roba a un ciudadano, cualquier estrategia debe  considerar a los eslabones que son más fáciles de identificar y atacar. 

 

Mediante una legislación adecuada, que debe estar acompañada de acciones concretas de la autoridad policial y judicial, se puede sin lugar a dudas evitar el tráfico y la comercialización de los bienes robados.  

 

Se debe trabajar en labores de inteligencia, con el objetivo de identificar quienes son los principales actores intelectuales de la comercialización de bienes robados. A pesar de que seguramente se ocultan tras una fachada de legalidad, en un país con una población tan reducida, es imposible que puedan seguir en la oscuridad por mucho tiempo. 

 

Es urgente actuar contra los intermediarios que trafican con los bienes robados, ellos son los que obtienen los mayores beneficios por los robos y se dan el lujo de sentirse miembros honestos de la sociedad, sin que nadie los señale y castigue. 

 

¿Para que robar un alambrado rural, cable telefónico o de luz, si no hay forma de venderlo?, ese es el punto clave, ¿Por qué el gobierno es tan tibio para tomar las decisiones adecuadas?, ¿es tan difícil detener el comercio de bienes robados?. 

 

Si se elimina la rentabilidad del negocio del robo de bienes muebles, si se logra evitar al máximo el comercio abierto de productos robados, los cuales se mezclan con los productos legales mientras la autoridad finge ignorancia y voltea a ver hacia otro lado, es indudable que se logrará eliminar el principal incentivo para seguir robando.  

 

Un ladrón puede robar para uso personal una, dos o hasta tres TV, ¿pero tiene sentido que robe 10 o 15?, es evidente que no.  

 

Estoy seguro que no es difícil resolver el problema del robo de bienes, estamos sufriendo un claro problema de total incompetencia y falta de voluntad política para atender y resolver esta situación. 

 

¿Cuántos revendedores de metales tienen acceso a exportar cobre?, ¿1, 5, 10 o quizás 20?, ¿nuestros legisladores no tienen la suficiente imaginación para legislar y controlar a estos señores? Quizás los delincuentes sean parte de una sola empresa o de dos, pero una mejor legislación controlarà el funcionamiento de este tipo de negocios y terminarà con el robo de cobre. 

 

Un segundo frente que se debe controlar y que es también de fundamental importancia, es la necesidad urgente de penalizar de forma firme y sin excepciones, a todos los ciudadanos, que dejando de lado los escrúpulos, no dudan  en comprar bienes de dudosa procedencia, por el solo hecho de ahorrarse unos pesos o para revenderlos.  

 

La compra-venta de metales, como cobre, acero, hierro, bronce, etc. carece del mínimo control, todo se vale, cualquier muchacho roba un alambrado rural o un cable telefónico y un rato después tiene plata en el bolsillo. Al comprador de estos metales robados, deben de darle de 15 a 20 años en la cárcel y les aseguro que el robo se reduce a mínimos históricos. 

 

¿Cuántas personas en Uruguay están dispuestas a tirar alambre de acero, cable de cobre u otro tipo de sobrantes de metales?, seguro que muy pocos. Todos sabemos que son productos que no tienen fecha de caducidad, tiene un alto valor y que se puede necesitar nuevamente en el futuro cercano. Si estamos de acuerdo en esto, ¿entonces de donde sale tanto cobre, alambre de acero, tejidos de alambre y pedazos de cobre y bronce?, solo hay un lugar: de la casa, del negocio o del campo de victimas de robos.  

 

A nivel empresarial, nadie en su sano juicio tira algo que tiene valor y que de forma recurrente le sobra como resultado de su trabajo. Se acumula y se vende todo junto, entonces si es un sobrante que resulta de una operación industrial o de construcción, se puede solicitar la factura original de la compra del material de donde deriva el sobrante. 

 

Entonces es posible de una manera fácil, saber si el metal es legal o robado, antes de ser adquirido por un comprador de metales. Esto lleva a una conclusión de que si hoy se roban miles de kilómetros de alambrado rural, cable telefónico, cable de luz y pedazos de metal, es simplemente por negligencia de la autoridad y su incapacidad para controlar el comercio de metal a nivel nacional. 

 

Robo de Autos y Autopartes: 

 

El mercado de auto partes robadas puede desaparecer o reducirse a su mìnima expresiòn, solo se requiere implementar sistemas especiales que ya son utilizados en otros países, los cuales permiten marcar con un número de serie, todas las piezas de los autos que son más robadas, como por ejemplo los espejos, parabrisas, vidrios, partes del motor, ruedas completas, faros, parachoques, etc. 

 

Esto permite que una autoridad que tenga la voluntad de realizar un buen trabajo de investigación, pueda dar seguimiento en el mercado negro a piezas que están marcadas e identificadas como pertenecientes a un auto específico. Este sistema reduce el robo de partes y de autos, por el solo hecho que es difícil encontrar clientes para piezas y autos marcados de forma imposible de modificar. 

 

Es necesario que la autoridad realice redadas en los lugares que son más que conocidos por todos y que es en donde se vende de forma reiterada la mayoría de las piezas robadas. También es importante que los ciudadanos que se dicen honestos, no compren piezas automotrices o productos de cualquier tipo, que puedan tener una dudosa procedencia. 

 

Enfocando el esfuerzo en terminar con los eslabones más débiles y fáciles de identificar de la delincuencia, así como en penalizar a los ciudadanos deshonestos que compran objetos robados, se lograría controlar y reducir de forma importante el robo de bienes muebles. 

 

Incorporar controles administrativos a la compra venta de metales, objetos usados, auto partes, etc. obligando a la presentación de la factura original del bien a vender y registrando el documento de identidad de la persona que esta vendiendo, así como un comprobante de domicilio que este vigente. 

 

Se puede ir más lejos y exigir que todos los compradores-vendedores de productos usados, tengan la obligación legal de verificar vía Internet, en una base de datos nacional, si el bien mueble que le estàn ofreciendo, es un bien limpio que se puede comprar sin problemas legales o esta reportado como robado.  

 

Esta base de datos se puede ampliar e incluir auto partes robadas y todo tipo de bienes muebles. Se puede legislar para que todos los productos que son fácilmente transables, bicicletas, motos, auto partes, electrónicos, eléctricos, etc. sean marcados en varias partes, sin excepción, desde antes de que sean comprados por el ciudadano.  

 

El número de serie debe ser más completo y ubicarse en varias partes del bien, debe incluir marca, modelo, color, equipamiento, lote de venta, etc., de forma de que sea imposible vender el bien, aunque sea fraccionado.  

 

Hay otras medidas importantes que implementar, con el objetivo de contar con una fuerza policial más efectiva y con el objetivo de prevenir que las personas y comercios sean victimas del crimen.   

 

El objetivo es evitar que los delincuentes se pasen a robar de un barrio a otro, buscando escapar de las acciones fijas que puedan establecer en cada seccional. La idea es que el delincuente no se sienta tranquilo en ningún lugar de la ciudad y que sepa que puede cruzarse con un operativo sorpresa en cualquier lugar y momento. 

 

Cualquier medida que sirva para disminuir el robo de bienes muebles y su ràpida comercializaciòn, siempre se podràn implementar  respetando los derechos individuales de los ciudadanos, incluyendo los derechos de los delincuentes, aunque ellos no hayan respetado el derecho a la vida de sus victimas, quienes siguen muriendo recurrentemente en sus manos. 

 

Seguro hay muchas otras ideas que pueden ayudar a mejorar el desempeño de las autoridades, pero algo que es imposible de ignorar, es que si la autoridad policial no es reestructurada de forma urgente y no se cambia la forma de atacar el problema de la inseguridad, vamos con rumbo seguro al punto sin retorno. 

 

El gobierno debe dejar de adoptar una posición de victima, en especial los jerarcas responsables del control de las fronteras y de la seguridad pública y dejar el espacio libre para otras personas que realmente entiendan el problema que estamos enfrentando y que si no se contiene a tiempo, jamás podremos regresar a la normalidad en temas de seguridad pública. 

 

Para el gobierno, no hay duda que vivimos en Frentilandia, un país de fantasía,  donde nunca pasa nada.

Votar es fundamental, pero… ¿a quién?…

30/3/2009

 

Durante años muchos uruguayos esperamos que la izquierda llegara al poder, convencidos de que era el único camino para lograr una mayor justicia social, igualdad de oportunidades, crecimiento económico y modernidad.

 

Hoy, casi al término de este primer gobierno de izquierda, es difícil tratar de hacer una lista de medidas impulsadas por este gobierno y el partido en el poder,  que hayan tenido un efecto positivo en la calidad de vida de los ciudadanos. No hay mucho que mostrar.

 

No veo el Uruguay que se suponía nacería a partir de los sueños de miles de votantes, que fueron a las urnas con la esperanza de que ahora si llegaría el cambio esperado por años.

 

¿Dónde quedo la idea sobre una izquierda moderna, capaz de quitarnos de encima tantos años de estancamiento?, simplemente nunca llego.

 

Los ideales que siempre abrazamos, nos llevaron desde un inicio a estar de acuerdo en solidarizarnos con lo que menos tienen y aceptamos la urgencia existente en mejorar las posibilidades de éxito de los menos favorecidos.

 

Pero la realidad es que los altos incrementos en los impuestos que hemos tenido que pagar estos últimos años, solo han servido en su mayoría, para beneficiar los sueldos de empleados públicos y políticos, además de generar un gigantesco grupo de parásitos.

 

Tuvimos un gobierno gris, rehén de las minorías dentro del frente y que por una perdida de liderazgo y dirección, termina haciendo muy poco de lo que se esperaba.

 

Los ideales de justicia, de una sociedad más equitativa, de mayor prosperidad, de modernización, de creación de bases para un sólido crecimiento, quedo en el discurso.

 

Unos pocos sujetos con ideales retrógrados, se dieron el lujo de frenar iniciativas que eran estratégicas y que hubieran permitido un mayor crecimiento del país, lo que hubiera beneficiado a todos los sectores de la sociedad.

 

Viendo como unos pocos miles de votos fueron capaces de jalar más que muchas yuntas de bueyes (cientos de miles de votos), debemos preguntarnos si estamos dispuestos a correr el riesgo de que unos poquitos, puedan llegar a imponer sus ideales desde el sillón presidencial.

 

Ahora la frase de “los de antes eran peores”, ya no me sirve de consuelo, porque me queda una seria duda de que sea una realidad. Una frase más realista quizás sea “todos son iguales” o “solo hay malos y peores”. Aunque muy en el fondo, estoy convencido de que hay excepciones en todos los partidos.

 

Hoy el electorado esta dividido: los que siempre han votado a los partidos tradicionales, los que votan (y votarán) al frente amplio y los que no saben que es peor: volver a votar a los partidos tradicionales o correr el riesgo de llevar a la extrema izquierda al poder.

 

Estamos frente a una situación muy complicada, el FA de hoy, no es el mismo que gano en las elecciones pasadas, ahora estamos frente a un partido completamente desdibujado, donde los extremistas son pocos, pero pesan demasiado, donde lo más importante ya no es el pueblo, lo importante ahora es solamente seguir aferrados al poder.

 

No olvidemos la realidad incuestionable, de que las diversas fracciones de cada partido político (unos más, otros menos), han estado sumamente concentradas en negociar en lo oscurito, repartiendo posiciones de privilegio y haciendo sus movimientos estratégicos y políticos. Donde la única prioridad para algunas de estas fracciones, es preservar sus intereses de grupo y el de sus dirigentes, por sobre todo lo demás.

 

Con el objetivo de sobrevivir, estas fracciones políticas no apostarán al mejor candidato para el pueblo y el país, sino que apoyaran incondicionalmente al que le permita seguir ordeñando la vaca del poder.

 

Los altos ideales del pasado, aquellos que nos hacían gritar por libertad, trabajo y justicia social, son ahora utilizados como una simple escalera que lleva al poder. Se manipula el sentir del pueblo, como una forma de obtener una posición desde donde imponer sus ideas extremas y retrógradas, lejos de lo que se merece este país y su pueblo.

 

El resultado de las internas será un claro parte aguas para algunos ciudadanos, ya que deberán cuestionarse seriamente si es valido votar por el partido de siempre, aunque su  candidato a presidente no llene sus expectativas, no comparta sus ideales de país o no tenga la capacidad y conocimientos para gobernar.

 

No entender esta probabilidad y votar con lo ojos cerrados, solo nos puede llevar a colocar en el poder a la persona equivocada. Popularidad no es igual a capacidad, decir lo que algunos quieren escuchar, no es igual a verdad, ganar las internas de un partido, no es igual a ser el mejor candidato.

 

Esta situación es una probabilidad real, es seguro que miles de ciudadanos se verán obligados a enfrentarse a la necesidad de romper ciertos paradigmas que traen en la cabeza. Solo de esta forma podrán reconsiderar cambiar su posición y voto, con el objetivo de realizar un voto razonado, del cual no arrepentirse en el futuro.

 

No se puede aceptar votar a un partido que no cuenta con un candidato creíble, solo porque es nuestro partido de siempre, por amor a la camiseta o porque los de antes fueron malos.

 

Una pregunta clave que deben hacerse los simpatizantes del FA, es si nuestro país será mejor cuando se mueva más a la izquierda. ¿Más a la izquierda, realmente es mejor para los uruguayos?, cuidado, porque quizás estamos al borde del precipicio y muchos no se han dado cuenta.

 

Compararnos con otros gobiernos de izquierda es un sano ejercicio, querer parecernos a Brasil o Chile, es una opción, pero eso implica políticas que la izquierda no ha sido capaz de votar en el pasado reciente, entonces: ¿Cómo un país se puede volver más liberal para implementar políticas al estilo Lula, acercándose tanto al extremo izquierdo?.

 

Este tipo de situaciones son las que nos deben de preocupar, ¿el candidato que vamos a votar, al menos tiene idea de donde estamos parados y hacia donde debemos avanzar?, no es una pregunta poco importante, nos va el futuro a todos.

 

Hay muchas preguntas que hacerse en los próximos meses, es imposible tomar una decisión sin considerar todas las variables, no podemos esperar un mejor país, un mejor futuro, un mejor trabajo, jubilación o negocio prospero, sin valorar a detalle las opciones.

 

¿Entre los candidatos actuales a presidente de la república, hay alguno con el tamaño de estadista que se necesita para gobernar este país?.

 

¿Al votar por nuestros colores de siempre, estamos realmente decidiendo por el mejor candidato?, ¿realmente nuestro partido tiene el candidato que el país necesita?.

 

¿Podemos creer que los partidos tradicionales hayan tenido tiempo para analizar sus errores y estar dispuestos a gobernar mejor?, ¿ya es momento dar nuestro apoyo a la oposición con el objetivo de buscar la alternancia?, ¿votaremos  por costumbre o votaremos al candidato que nos ayude a salir de la crisis, no importando el partido?.

 

¿Realmente la izquierda ha sido mejor gobierno que los partidos tradicionales? ¿Podemos hacer una lista de al menos 5 problemas que hoy afectan a la ciudadanía en general y que un candidato más cargado a la extrema izquierda solucionaría de raíz si llega al gobierno?

 

¿Estamos dispuestos a votar para que una minoría gobierne al país, aunque nuestros ideales no estén siendo considerados para gobernar? , ¿No es mejor dar nuestro voto a alguien que tenga un plan de gobierno más cercano a nuestros ideales, aunque pertenezca a otro partido?.

 

¿Realmente el país necesita un gobierno más a la izquierda?, ¿te beneficia un gobierno más a la izquierda?, ¿estas conciente lo que implicará para tu futuro y el de tu familia si gana el candidato que esperas votar?

 

El candidato que gane las elecciones, debe ver la generación de riqueza como el camino para mejorar la vida de todos los ciudadanos y que entienda que no se puede repartir lo que no se tiene.

 

No nadamos en petróleo y gas, tampoco tenemos cobre, plata, oro, diamantes u cualquier otro bien que nos pueda otorgar riqueza aparente y de forma permanente. Somos un país de trabajadores, empleados, profesionistas, técnicos, ganaderos, agricultores, prestadores de servicios, pequeños y medianos empresarios, vivimos de la plata que nos llega de fuera del país, de la credibilidad que tiene el país en el exterior. Si gana el candidato equivocado, corremos el riesgo de que se frene el flujo de divisas que llegan del exterior, fundamental para funcionar como un país normal.

 

No es lo mismo ser Chávez parado sobre unas de las mayores reservas de petróleo del mundo, que ser presidente de Uruguay.

 

No vendemos nada que sea imprescindible para nadie, no nos olvidemos de este punto…, este es exactamente el punto que hace la diferencia con cualquier otro país que insiste en retar el actual orden mundial.

 

Nosotros no podemos ser los rebeldes del barrio, no tenemos como, y tampoco con que. Simplemente con que nuestro futuro presidente abra la boca y diga una pequeña incoherencia, al otro día, no nos presta un peso nadie, se termina las inversiones extranjeras en el país y vamos a entender en poco tiempo el tamaño de nuestro error.

 

No es tarea fácil gobernar, no sirve sentirse iluminado, poderoso o dueño de la verdad, no se trata solo de hablar mucho, de decir lo que queremos escuchar y de prometer a lo bruto.

 

Si es importante la franqueza, pero no es suficiente, esta no sirve de nada sin ideas y soluciones, sin una alta dosis de compromiso, disciplina, capacidad de gestión y conocimiento.

 

El ideal es que dios nos bendiga con un gobierno humanista, con una clara vocación de servicio al pueblo, con la visión de un país más eficiente, productivo, prospero y con el objetivo de crear las bases legales para construir un mejor futuro.

 

Quizás estemos pidiendo demasiado, puede que esa sea la principal causa de nuestras recurrentes decepciones, pero si llegamos a la conclusión de que no hay un candidato que nos ofrezca esto, probablemente lo más acertado sea dar el voto al candidato que nos acerque lo más posible a nuestros ideales y a nuestro sueño de vida.  

Y si no nos acerca, al menos que no nos aleje más.

Miedo en los ojos …

2/3/2009

Estamos perdiendo la batalla contra la delincuencia, es un hecho claro y contundente, que además seguirá siendo inevitable mientras transitemos por la misma vía que nos conduce la ineptitud gubernamental.

Seguir negando los hechos es un acto de total irresponsabilidad, el no hacer suficiente vuelve al sistema cómplice de la situación, no importa si hay contubernio o simplemente incompetencia.

La peor parte del sentimiento de inseguridad que invade a los ciudadanos en todo el país, es la presión psicológica que provoca la sensación de que no estamos seguros en ningún lugar y de que nos dejaron solos en la lucha contra los delincuentes.

Cada día los espacios para caminar con tranquilidad se reducen, las noticias nos confirman que ya no estamos seguros  y que aunque estemos en un lugar público, fácilmente podemos ser víctimas de un delincuente.

Al entrar a un negocio donde no somos clientes frecuentes, rápidamente se percibe la tensión entre el personal que atiende el comercio, el intercambio de miradas, la preocupación en las caras y el nerviosismo en las reacciones al momento de atendernos.

Nos están robando la alegría de vivir, la confianza, la sensación de bienestar, las ganas de abrir el negocio o de salir a trabajar. Solo vivir en guerra es peor que esto, estamos dejando de ser dueños de nuestros espacios de convivencia y nuestro patrimonio más que un beneficio, se vuelve una carga que nos vuelve un objetivo de la delincuencia.

¿Cómo un comercio puede ser exitoso, si no puede tener tranquilidad al atender a nuevos clientes, solo porque no los conoce?, ¿Cómo un negocio puede sobrevivir con las puertas cerradas con llave, por miedo a los robos?

Estamos perdiendo el activo más valioso de todos los uruguayos, -la libertad de andar por las calles sin preocupación, la seguridad, la tranquilidad, los espacios públicos de todos, el ver a los hijos jugando en las calles o mandarlos a la panadería por el pan calentito de la tarde-.

Si el sentimiento de inseguridad y la delincuencia logran quitarnos estos espacios y momentos, ¿vamos a seguir dejando que el gobierno no haga nada para evitar que roben nuestro tesoro más valioso?, ¿es justo y legal pagar impuestos a un gobierno, que no hace más que fallar en un tema tan crucial para todos los ciudadanos?

Hasta el momento la realidad esta marcada por una total incapacidad para definir e implementar una estrategia creíble. Los discursos quedaron en muchas promesas, pero seguimos esperando por los resultados positivos, que nunca llegan. No hay confianza en la autoridad y la misma autoridad ya no esta comprometida con resolver el problema.

Hay resignación  en las victimas de los criminales, hasta el punto que prefieren no hacer las denuncias, porque lo consideran una pérdida de tiempo. La percepción de que la corrupción y la apatía  se ha enquistado dentro de las fuerzas policiacas, solo hacen predecir que lo que viene, si se sigue bajo la línea gubernamental del no actuar, solo puede empeorar.

La falta de fe en las autoridades fue ganada a pulso, ya que a pesar de las situaciones de inseguridad que se viven a diario, las autoridades siguen sin actuar de forma contundente, lo que demuestra un nivel de total incompetencia, situación que de ocurrir en un país serio, ya hubiera provocado el despido masivo de cientos de policías en todos los niveles jerárquicos.

Del otro lado de la moneda, los policías ya no quieren seguir arriesgando la vida por unos sueldos miserables, por la insistencia gubernamental de cobrarle viejas deudas que solo los han orillado a vivir en la miseria y por una visión del problema y de la solución, que raya en lo ridículo e inexplicable.

Mientras el gobierno no este dispuesto a crear una nueva policía, con la capacitación, equipamiento y sueldos que se requieren para enfrentar la problemática de inseguridad crónica que estamos viviendo, seguiremos por el camino que solo nos llevará a empeorar.

No se puede seguir ignorando que el país requiere personas con ciertas habilidades y experiencias para resolver sus problemas más añejos y urgentes. Así que mientras el gobierno no utilice la razón y la lógica para designar a los jerarcas de los Ministerios clave del país, es muy difícil que el país logre superara los problemas de inseguridad, crimen organizado, narcotráfico y drogadicción.

El gobierno no puede seguir insistiendo en repartir los puestos estratégicos de los ministerios y entes estatales, como quien reparte un botín (el del poder), así es imposible que el país avance para mejor.

Lo más triste de todo este tema, es ver el miedo o la desconfianza en los ojos de las personas cada vez que se les acerca un desconocido. Esto genera que algunos de los ciudadanos que salen de sus casas a dar un paseo, terminen pasando por momentos de preocupación por la seguridad de sus familias. Esta situación en los más viejos, a veces llega al extremo de provocar sentimientos de desamparo y miedo. Como dije antes, solo vivir en medio de una guerra, es peor que vivir así.

El miedo y la desconfianza nos esta separando y cuanto más alejados estemos de nuestros pares, más fácil será para unos pocos delincuentes tomar el control de las calles. El gobierno tiene la obligación de evitar que los ciudadanos honestos, queden marginados e imposibilitados de llevar una vida tranquila y segura. Basta a la inseguridad y a los pretextos, urgen acciones ya.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Y la Policía donde está…?

23/2/2009

Entre el martes 17 y el sábado 21 de febrero, por razones personales recorrí varias zonas de Montevideo y Canelones: Centro, Cordón, Unión, pase por Cuareim y Av. Libertador, por tres cruces, por Rivera y Bulevar Artigas, camine por 18 de julio, por Rondeau, por Bulevar Artigas desde Garibaldi hasta Av. Brasil y de ahí a la rambla, por Rivera desde Bulevar Artigas hacia el centro, y por muchas calles más.

También por Pocitos, Buceo, Malvìn, Punta Gorda, Carrasco, San José de Carrasco, la zona del Aeropuerto, interbalnearìa hasta la Floresta, entre a Atlántida al menos tres veces, también pase por Pando al menos dos veces, pase por la Ruta 11, entre la ruta 8 y San Jacinto, recorrí parte de San Jacinto y por la ruta 34 hacia Salinas y luego de regreso a la ruta 8.

Parte del recorrido lo hice en auto, parte caminando, parte en Taxi y por algunas zonas pase varias veces durante los días mencionados. Lo increíble del asunto, es que en todos estos días y a pesar de que recorrí lugares muy diversos, el común denominador siempre fue el mismo, “casi cero presencia policial”.

Solo me cruce con dos patrullas de Montevideo (que iban juntas), con una camioneta de policía de canelones, (en canelones) un tránsito (en Atlántida), con dos patrullas de la caminera y con cuatro policías a pie (dos estaban juntos sentados en un banco jugando de mano como niños chicos).

Es triste que a pesar de que los niveles de inseguridad ya son insoportables, después de tantas llamadas de atención que la ciudadanía ha hecho a las autoridades y luego de las promesas que hicieron los jerarcas del Ministerio del Interior de que se realizarían operativos especiales para frenar a la delincuencia, sigamos sin suficiente presencia policial en labores de prevención del delito, justamente en aquellas zonas donde hay más movimiento de personas y vehículos.

Es injustificable que se pretenda que unos pocos policías, fueran la única fuerza pública visible en tantos kilómetros cuadrados. Imposible cubrir una zona donde viven cientos de miles de personas y por donde circulan miles de autos, con tan pocos efectivos. ¿Así esperan imponer respeto a una delincuencia que cada día es más audaz?

Un punto que me llamo mucho la atención, fue la falta de respeto a las camineras, varios me pasaron como poste y eso que yo iba a 90, les importo muy poco que la caminera estuviera unos metros adelante. Y nuestros muchachos del orden, no hicieron el mínimo esfuerzo de detener a nadie. Luego preguntamos porque se matan tantos al volante o porque hay atropellados.

Tenemos una policía completamente desmotivada, lejana en su actuar, apática, mal equipada, oculta en alguna oficina de su seccional, inoperante y sin estrategia. Hace falta una policía proactiva, dedicada de lleno a la prevención del delito, comprometida con la ciudadanía, involucrada en la solución que requiere el país para reducir los delitos y poner tras las rejas a los asesinos y delincuentes que hoy andan sueltos por las calles.

Mientras no se haga una reestructura del sector público, con el objetivo de reorientar los presupuestos públicos hacia el refuerzo de aquellas áreas que son básicas e imprescindibles para lograr el crecimiento integral de nuestra sociedad, seguiremos sufriendo los mismos problemas de siempre.

Pagamos millones en impuestos cada año, una parte enorme de ese dinero es desperdiciado en rodearnos de trámites y trabas inútiles, que no han logrado ordenar mejor a la sociedad y tampoco han erradicado la informalidad o mejorado nuestra calidad de vida. Solo una parte mínima de estos impuestos van a infraestructura y a pagar los equipos y sueldos de aquellos empleados públicos que realmente son necesarios para los ciudadanos.

Es ridícula la distribución de sueldos en el sector público, los sueldos más bajos que paga el sector público, justamente se los paga a las personas que son más importantes para el buen funcionamiento de la sociedad,  ellos son: Maestros, profesores, doctores, enfermeros, Policías, Soldados, mantenimiento de calles, alumbrado público, parques públicos y plazas, limpieza de calles y edificios públicos.

(Ute, Ose, Ancap son también importantes para nuestra vida, pero son de los que ganan mejor, así que los dejamos como la excepción de la regla).

Aquellos empleados de gobierno que deberían estar mejor capacitados, motivados y pagados, son los que menores ingresos reciben al compararlos con muchos otros empleados públicos que son innecesarios. ¿No será esta injusta distribución de sueldos públicos la principal causa de que tengamos graves problemas en el sector salud, educación y seguridad pública?

Como sociedad podemos vivir sin la mayoría de los burócratas responsables de autorizar una nueva obra de construcción, el arranque de un negocio, la exportación o importación de un producto, para ello solo se requiere simplificar los trámites y sin lugar a dudas podemos recortar el 50% de estos empleados públicos innecesarios y apuntalar la formación y el sueldo de los servidores públicos que son imprescindibles para el bien de la sociedad.

¿Qué tiene más sentido?, ¿hacer 10 trámites para construir una casa nueva? o ¿simplemente definir requisitos a cumplir y cuando la casa este terminada, que un inspector valide que se cumplieron con los requisitos y se libere la obra?.

Hacer muchos trámites previos a la realización de una obra, no garantiza que se cumpla con los requisitos exigidos, solo hasta la visita final de un inspector se puede saber si realmente se cumplieron con las exigencias de la intendencia, ¿entonces porque no eliminamos tantos pasos previos?

Este es solo un ejemplo de muchos más, existen trámites innecesarios a todo nivel y en todas las áreas, y a pesar de los permisos exigidos, existen miles de irregularidades en las propias narices de la autoridad.

Del otro lado de la moneda, es imposible que niños de padres con bajos ingresos, puedan nacer sin el apoyo de enfermeras y doctores del sector público, también sería imposible que nuestros hijos aprendieran a leer y escribir sin los maestros del sector público y es imposible combatir y frenar a la delincuencia sin una policía bien capacitada, equipada y pagada.

Mientras tiran nuestros impuestos en una burocracia enorme, ineficiente y cara, que ofrece  servicios públicos con poca calidad, la delincuencia sigue ganando terreno a la sociedad, el sistema educativo esta fuera de época y la salud pública sigue esperando una profunda modernización.