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La Inseguridad tiene madre… ¿pero no tiene padre? ¿o el padre no quiere reconocer su responsabilidad sobre su existencia?…

17/3/2012

La inseguridad que vivimos afecta profundamente nuestra calidad de vida. Los eventos violentos en contra de la ciudadanía que diariamente ocurren en diferentes partes del país, son una presión directa sobre los ciudadanos, quienes perciben esta situación de inseguridad publica desbocada, como un riesgo que cada día se acerca mas a ellos y muy en especial a sus seres queridos.  Para aquellos que ya han sido victimas de la delincuencia, la situación actual se percibe como una problemática terrible que se sigue cerniendo sobre sus cabeza  y que no tiene solución.

Se le achaca este problema a las políticas neoliberales de los anteriores gobiernos, a la perdida de los valores familiares, a un mal reparto de la riqueza, a la falta de oportunidades, a un pésimo sistema educativo, a la mentalidad consumista de la actual sociedad, a la impunidad vigente, a un sistema judicial caduco, a la corrupción gubernamental, a un sistema penitenciario deficiente, a la falta de equipamiento y capacitación de la policía, a la falta de estrategia nacional de seguridad, a la drogadicción, al narcotráfico, a la falta de una ley que legalice las drogas para autoconsumo, a que no hay clínicas adecuadas para tratar a drogadictos, a que se debe bajar la edad de imputabilidad del menor, etc. etc. etc..

¿Pero de que se extrañan…?, ¿que ha hecho el gobierno para esperar un resultado diferente…?. Si el problema tiene raíces que invaden casi todas las áreas de gobierno, que requieren una atención multidisciplinaria y una estrategia integral que dirija las acciones con un solo objetivo, que es recuperar la seguridad publica, entonces ¿donde esta la estrategia que integre las acciones que se realizaran a nivel global, con el objetivo de crear un único y gran plan que empiece a dar solución a este grave problema?, ¿donde están las reuniones interministeriales para definir un plan de acciones paralelas, que permita unir e integrar los esfuerzos hacia una solución global?.

No hay ningún plan…, esa es la realidad y esa es la UNICA razón por la cual, cada día la inseguridad y la violencia rompe récord y logra nuevas marcas. El gobierno debe olvidar su ridículo discurso, dejarse de hacer la víctima de gobiernos anteriores o de las criticas de la oposición y por primera vez, poner a trabajar las neuronas y ya dejar de ofender la inteligencia del pueblo uruguayo, que ya esta harto de solo escuchar pretextos y no ver resultados.

 

Un pais cada dia mas próspero… ¿En decadencia institucional…?.

15/3/2012

Nunca entendí porque la gente considero que el Frente Amplio podía ser opción de gobierno con Mujica como candidato a la presidencia. La desilusión de ver el resultado de las elecciones, mismo resultado que para mí entender, vaticinaba un futuro tenebroso, me llevo a entrar en una etapa de autocensura parcial, con el objetivo de dar el beneficio de la duda al nuevo gobierno y esperar que el tiempo demostrara que yo era muy pesimista o que en última instancia, me diera la razón.

 
No tengo nada contra el estilo sencillo del Señor Presidente, todo lo contrario, yo estoy convencido de que la calidad de un hombre o de una mujer, no dependen del tipo de ropa que se ponga o si tiene doctorado, creo que la calidad humana se ve en los actos diarios y si se tiene el honor y la responsabilidad de ser presidente de un país, con mayor facilidad se puede ver de que fibras esta hecha una persona.

 
Existen temas de la agenda nacional de un país, que son de vital importancia para lograr que la ciudadanía tenga un mínimo de calidad de vida, por eso un buen gobierno debe considerar de alta prioridad, concentrar su gestión en lograr los más altos estándares posibles en esos temas. Temas que todos conocemos:

 
Funcionamiento adecuado de la economía, Educación publica de calidad, Un alto nivel de seguridad publica e impartición de justicia, Apoyo coordinado a los más necesitados, Un sistema de salud publico eficiente, Atención de los problemas sociales más críticos (drogadicción, prostitución, trabajo infantil, abuso de menores, madres solteras, asentamientos irregulares, menores en condición de calle, etc.), Servicios públicos suficientes y que funcionen, Cuidado responsable del medio ambiente.

 
Hoy la cohesión social se mantiene por un milagro, el cual esta sustentado en la situación económica que vive el país. Los méritos del porque funciona la economía del país, el gobierno debe compartirlos con varias situaciones ajenas a su propia gestión y control. Si esta nueva etapa de la crisis mundial que inicio en el último cuarto del 2011, llega a tener consecuencias sobre la economía del país, el único puntal que mantiene a la gente con un poco de esperanzas, se va al caraj…

 
Siendo objetivos, no hay forma de decir algo diferente en relación a la gestión del actual gobierno: Estamos muy mal en la mayoría de los temas fundamentales del país, en especial aquellos que afectan de forma directa la calidad de vida de los ciudadanos:

 
La educación es rehén de un sindicato que no tiene corazón y que no le importa el futuro de los educandos. Una infraestructura educativa que daría vergüenza a José Pedro Varela y que en nada recuerda los objetivos de calidad que el Uruguay tenía hasta unas pocas décadas atrás.

 
La Seguridad publica, ya no existe, se vive en zozobra permanente, no hay estrategia contra la delincuencia, se protege al delincuente y se encarcela a la victima. La delincuencia sin respeto por la autoridad, hoy esta llevando el delito y la violencia a niveles jamás vistos en nuestro país. Como si lo anterior no fuera suficiente, el sistema judicial del país, da lastima. Nuestro orgullo en el pasado, es ahora una vergüenza. La justicia se imparte con carencias que cada día nos acercan más al nivel de impartición de justicia de un país africano. Muy lejos estamos de aquellas épocas en que la impartición de justicia era un freno a la delincuencia y un orgullo nacional.

 
Apoyar a los mas necesitados, no pasa por mantener a gente joven, fuerte y sana sin trabajar, gente que se niega a salir de su pobreza, por medio del único camino digno que existe, que es el trabajo honesto.
A pesar de que existen oportunidades de trabajo y de capacitación, se niegan a hacerse responsables de su vida y de su familia, rechazando cualquier actividad que implique cumplir con un horario y con una responsabilidad. Se pretende traer gente del extranjero, nacionales de Perú, Bolivia y Paraguay para suplir a estos vagos que hoy son parásitos de la sociedad y que seguirán así, porque al gobierno le conviene cuidar a estos votos seguros, a los que espera seguir manteniendo con nuestro trabajo y el pago de nuestros impuestos.

 
El sistema público de salud, es junto a educación y seguridad publica, otro innombrable más. Cualquier persona que vea el estado de la infraestructura, la falta de insumos y de personal de los hospitales públicos del país, consideraría que el Uruguay esta pasando por una crisis económica peor que la que hoy vive Grecia. Es una vergüenza la falta de inversión seria y de abastecimiento adecuado del sistema publico de salud.

 
La atención de los problemas sociales críticos, no funcionan en algunos rubros, como por ejemplo la drogadicción, la cual sigue creciendo año con año. La drogadicción además de ser un problema que cada día tiene nuevos adeptos, se esta convirtiendo en el principal responsable del aumento de la violencia que los delincuentes aplican en los hechos delictivos que cometen y esta llevando a que la inseguridad rompa record tras record. No hay acciones que lleven a resolver el problema de que mientras los drogadictos necesiten robar para consumir, seguirán creciendo los índices de delitos. Urge legislar para cambiar este paradigma y la estrategia contra la droga.

 
Decir que los servicios públicos son adecuados y que funcionan tan bien que justifican lo que se paga de impuestos cada año, solo puede significar dos cosas: ser ciego o empleado del municipio, político o votante fanatizado del FA. Nunca Montevideo y Canelones tuvieron su infraestructura y la calidad de sus servicios, pasando por tal absoluta decadencia. Nada justifica que no se invierta en el mantenimiento de nuestras principales ciudades, nada justifica que se sigan autorizando aumentos de sueldos y presupuestos a municipios que no están haciendo su trabajo.

 
El Medio ambiente esta siendo violado, una y otra vez por el actual gobierno, no se respetan procedimientos básicos de estudios de impacto ambiental, solo se esta favoreciendo a grandes empresas extranjeras, vendiendo por centavos nuestro principal activo, que es nuestro medio ambiente. El daño ocasionado o por ocasionar con los proyectos autorizados o en proceso de autorización, nos llevara a convertirnos en un país con altos niveles de contaminación. El principal impacto será sobre muchas zonas emblemáticas del Uruguay, sin que existan beneficios reales y permanentes para los uruguayos.

 
Montevideo es un fiel reflejo de lo que le pasa al país, la decadencia a pesar de la actual abundancia de recursos económicos, solo puede hablar de incapacidad de gestión, de falta de planeación, de amiguismo y probablemente de actos de corrupción. No puedo aceptar la ceguera de aquellos votantes del FA que hacen como que todo esta funcionando perfecto y que defienden lo indefendible, aunque ellos mismos hayan sido victimas del crimen organizado o vean como las cosas no están funcionando bien.

 
Si el frente hoy fuera oposición, diría que el gobierno esta destrozando al sector público para entregarlo en bandeja de plata al sector privado. Si hoy los votantes recordaran los discursos de los dirigentes del FA de hace 15 o 20 años, se encontrarían con muchas promesas rotas y con mucha hipocresía en la relación del partido, sus dirigentes y sus políticos, con la plata, las empresas extranjeras y sus promesas al pueblo.

 
No digo que voten por otro partido, solo que eleven la voz reclamando un cambio en la forma de hacer las cosas, un cambio de nombres, un compromiso con planear y definir un rumbo y de gestionar el país de forma coherente. No me preocupa que gane de vuelta el FA, me preocupa que tipo de país será el que llegara a las próximas elecciones, no por ser mas o menos de izquierda, me preocupa porque no tendremos escuelas, parques, hospitales, alumbrado publico, drenaje, agua potable, calles, etc., etc., etc., y porque no existirá un mínimo de seguridad publica, las calles estarán inundadas de drogas y narcos, las niñas no podrán andar seguras por las calles y porque no existan las condiciones para ofrecer un futuro a nuestros hijos.

 
Algunos gobiernos municipales, al igual que el gobierno nacional, pareciera que se olvidaron del pueblo. Los beneficios son solo para ellos, sus amigos directos y familiares. Todo el resto de la población ya no son importantes, porque o son oposición (que ya consideran como votos perdidos) o son votantes cautivos (que ya consideran comprados de forma definitiva).

 
Para estos señores, el poder es un derecho adquirido y si algo pusiera en riesgo esa condición, manipularan a la gente para que se enfrente contra la gente. Hoy muchos no quieren ver la realidad, aunque esta les queme la cara y no puedan esquivarla, seguirán hasta darse contra la pared. Al final siempre Juan Pueblo sera el que pague los platos rotos, por el mal gobierno y por los votantes que insistan en ignorar lo que esta realmente pasando.

La delincuencia y su violencia contra un pueblo indefenso…

21/9/2009

Mientras que el gobierno, los candidatos del FA y de la oposición solo piensan en el poder, a los ciudadanos de a pie, nos resulta imposible pensar en salir a la calle con la tranquilidad de que regresaremos a nuestra casa sanos y salvos. Ya no hay forma de ocultar que cada día la violencia esta más cerca de todos nosotros. 

¿Señores gobernantes, cual es ahora el pretexto para que se siga incrementando de forma constante el número de asaltos y robos con violencia?, ¿Qué están esperando para hacer algo?, ¿Cuál es el límite que la delincuencia debe superar para que realmente hagan algo para frenarlos?. 

Mientras los políticos siguen sacándose los ojos por su pedacito de poder, a los ciudadanos la delincuencia nos esta cocinando en aceite hirviendo, todos los días hay casos de asaltos y robos con violencia, personas de todas las edades están siendo victimas de un grupo de desalmados que no son frenados por nadie. 

Mientras las autoridades se niegan a declararse incompetentes o a tomar con valor las riendas de esta terrible situación, los delincuentes cada día tienen más valor para retar a las autoridades y mojarles la oreja, una y otra vez. 

Parece como si las autoridades evitaran presionar en aquellas zonas donde se esconden la gran mayoría de los delincuentes, ¿Qué les preocupa?, ¿tienen miedo de los delincuentes? ¿O tienen más miedo de perder votos de los que se benefician y que viven en el entorno de los delincuentes?. 

Señores gobernantes y autoridades ¿de que lado están?, ¿del lado del pueblo trabajador o de los que prefieren vivir sin trabajar o de lo ajeno?, ¿hasta cuando van a seguir dejando que el pueblo trabajador este en manos de un grupo de asesinos y brutos descerebrados?. ¿Tienen claro cual es su función y responsabilidad?, porque la verdad, hasta el momento, solo han demostrado lo contrario, parece que no tienen idea alguna de cual es su obligación frente al pueblo. 

Si las víctimas de los delincuentes fueran los gobernantes, no me quejaría, pero por desgracia solo el pueblo esta sufriendo las consecuencias de tanta incapacidad. Y algo que no podemos olvidar por encima de nuestras preferencias partidarias e ideológicas, es que la mayoría somos pueblo en riesgo. 

Los ciudadanos estamos solos y a nadie parece importarle las bajas que se sufren todo el tiempo, parece que no es importante para la autoridad que mueran personas  trabajadoras y honestas, parece no importar que todos los días alguien salga gravemente herido por las acciones de los delincuentes. 

La delincuencia en lugar de reducirse, se incrementa, se vuelve más audaz y violenta, tomando cada día más y más fuerza, los hechos demuestran que no hay límites para los delincuentes y que todavía estamos en camino de conocer en carne propia, hasta donde estos desalmados podrán atreverse a llegar. 

Hoy salimos a trabajar y no sabemos si regresamos vivos a la casa, nos pueden agarrar en cualquier lado, sea en la oficina, en la calle, en el auto, la moto, el negocio, el ómnibus, donde sea estamos en peligro y las autoridades siguen fingiendo que no pasa nada. 

¿Quién tiene más derecho?, ¿un menor delincuente que amenaza la vida de un trabajador o el ciudadano que esta detrás de un mostrador ganándose el pan de cada día?, ¿es la drogadicción, la pobreza y la minoría de edad, suficiente pretexto para tener derecho a matar a gente inocente?. ¿Cuándo van a dejar la politiquería barata y van a legislar para meter a la cárcel a todos los menores que usen la violencia para cometer sus fechorías?. 

Es fácil fingir demencia desde el altar del poder, un lugar tan lejano a la realidad, que les permite el lujo de vivir con total tranquilidad y disfrutar de un espacio libre del peligro que debe enfrentar el ciudadano común y corriente en las calles. 

Yo puedo entender y respetar a todas las preferencias políticas e ideológicas, pero es inconcebible que el pueblo, ese pueblo que es el mismo que esta sufriendo de forma directa e indirecta los golpes que la delincuencia da impunemente, siga apoyando a un gobierno de ineptos, que no han podido implementar una sola acción que sirva para frenar a la delincuencia. 

En octubre hay una oportunidad de cambiar esta situación, la única esperanza que nos queda, es que al momento de votar, la lógica supere al amiguismo y al clientelismo político.

Es de esperar que el pueblo logre para su propio bien, entender que la seguridad pública es una materia que no se puede dejar para después y que tampoco sirve vivir con el pretexto de que la culpa es de los partidos tradicionales, especialmente porque nunca en la historia moderna del país, la inseguridad llego a los niveles actuales. 

Ya es hora de dejar atrás el pretexto de que la delincuencia deriva de la falta de abundancia, la pobreza jamás ha sido y será la madre de tanta maldad. La actual inseguridad tiene una madre y un padre, si todos se quitan la venda de los ojos, les debe quedar claro que se llaman Impunidad y Frente Amplio

¿Porque el FA no quiere debatir con la oposiciòn?, ¿a que le tiene miedo?

18/8/2009

 

Los comentarios del candidato a la presidencia, solo pueden dejarnos un mensaje, clara preocupaciòn de que quede en evidencia la falta de capacidad para superar con ideas y propuestas propias, a las propuestas que están haciendo los candidatos de la oposición.

 

Los debates no se hacen en equipo señor, se hacen individuos contra individuos, propuestas e ideas vs. propuestas e ideas. Los debates son duras pruebas donde los candidatos a nivel individual, se ven obligados a presentar sus cartas más fuertes. Ademàs es el ùnico lugar para obtener por mérito propio, la aceptación o el rechazo de la ciudadanía.

 

Los que no tienen nada que ocultar, siempre estarán abiertos al debate, los que tienen pobres propuestas, o miedo de mostrar una realidad que se ocultó tras la neblina de la desinformación o del marketing, evidentemente tiemblan frente al debate.

 

Un candidato que tiene confianza en sus capacidades personales, en sus ideas y propuestas de gobierno, nunca tendrá problema de debatir con los demás candidatos de forma personal y directa, sin pretextos o complejos.

 

Si un candidato confía en lo que ofrece al electorado, el debate es el mejor canal para llegar a muchos ciudadanos a la vez. Quien tiene propuestas adecuadas, no tiene miedo de que el pueblo lo escuche y menos de enfrentar las críticas de los demás candidatos.

 

En un debate ganan las ideas, las propuestas, las soluciones y los ciudadanos. Pero también pierden las mentiras, las propuestas sin bases y lógica, las incoherencias y las incapacidades para gobernar. No hay vendas en los ojos de un ciudadano, que soporten la fuerza de un debate justo en igualdad de condiciones.

 

El debate es un mecanismo donde las mentiras salen más fácilmente a la luz, donde se conocen las capacidades de los candidatos en tiempo real, donde no hay posibilidad de borrar y grabar hasta que el mensaje salga bien, como es el caso de un comercial.

 

Un debate no se realiza en territorio propio, como es el caso de las presentaciones frente a los fanáticos seguidores del partido, donde todos aplauden sin pensar o cuestionar lo que el candidato dice. Pero si se realizan en territorio imparcial, en donde los candidatos ahora si corren el riesgo de ser criticados o de no poder defender sus propias propuestas por falta de argumentos válidos.

 

Los debates entre candidatos tienen un gran valor para la ciudadanía, es la forma más adecuada para comparar las propuestas de los partidos políticos. De forma separada es muy fácil que un candidato haga promesas imposibles de cumplir o que critique de forma injusta a la oposición, pero en un frente a frente, es claro que la verdad tiene una mayor oportunidad de florecer.

 

Como individuos no tenemos la posibilidad de acceder a mucha de la información real de lo que pasó, pasa y puede pasar en el gobierno nacional, por eso los debates son interesantes, porque a la luz de los números reales, que normalmente desconocemos los simples mortales, se pueden acabar muchos argumentos que manipularon a la opinión pública durante años.

 

Los debates no se tratan de un beneficio mediático para el que tenga más cancha política, se tratan de eventos mediáticos que permiten que la población pueda escuchar a sus candidatos y comparar sus propuestas, con las ofrecidas por la oposición.

 

Un debate es la oportunidad de ver a los candidatos presentar todos los argumentos de porque sus propuestas son la mejor opción para los ciudadanos, es el momento en que los candidatos hacen su más férrea defensa de sus ideales y de las razones de porque son la mejor opción para gobernar.

 

El debate permite diluir la niebla de la desinformación y que salgan a la luz los grandes pendientes que tienen los políticos con los ciudadanos y sus propuestas para achicar esta brecha durante los próximos cinco años de gobierno.

 

Cuando un político tiene miedo de debatir, es porque invariablemente tiene algo que ocultar, sean ineficiencias pasadas, incapacidad personal, desconocimiento de las realidades del país, falta de propuestas propias, falta de ideas, miedo a no poder rebatir las mejores propuestas de la oposición.

 

El debate por cuadruplicado es una confirmación màs, de que el FA tomo la decisión más equivocada de su historia, al elegir al candidato más querido, en lugar de elegir al más capaz.  

 

Otros paìses quizàs puedan tener el presidente que sea, pero nosotros no podemos darnos ese lujo, necesitamos al màs capaz. Señores del FA ¿Cómo esperan que nos traten en el exterior si ustedes ganan?, ¿se olvidaron que no tenemos petróleo y gas?, sin abundantes depósitos de petróleo y gas, no tenemos forma de imponer condiciones a nadie. 

 

Por eso necesitamos a un presidente capaz, que tenga objetivos claros de como gobernar al Uruguay. No se puede gobernar a un país en cooperativa, eso es inviable, por eso el FA tuvo más fallas que aciertos con el gobierno actual, porque al presidente pocas veces lo dejaron gobernar.

Maciel, Casinos, etc. etc. etc., ¿Algùn dìa se terminarà la oscuridad?…

10/8/2009

 

Durante décadas los candidatos y políticos del FA se concentraron en mantener una dura crítica en contra de los gobernantes de los partidos tradicionales. Una de las principales líneas, fue señalar una supuesta falta de honestidad para gobernar.

 

Venderse como el partido político dueño de la honestidad absoluta y de una total transparencia, fueron durante años dos de las cartas más fuertes del FA, quien se encargo de presentar estas cualidades como dos de las principales diferencias con los partidos tradicionales.

 

El FA trabajo durante años en explotarlas al máximo y la estrategia funciono. El pueblo, después de años de mala publicidad contra los partidos tradicionales, estaba muy receptivo al mensaje enviado, ya que existía una necesidad colectiva de un cambio y de poder confiar en un nuevo grupo de políticos.

 

Pero hoy que son gobierno activo, la duda del pueblo es cada vez mayor y parece que en realidad estos valores no pasaron de ser un simple eslogan de campaña.

 

Seguramente durante gobiernos anteriores existieron casos de personas que realizaron actividades ilegales, fraudes, tráfico de influencias y actos de corrupción.

 

Con la llegada del FA al poder, se suponía que se terminarían los malos manejos y los tratos en lo oscurito. Pero todo parece indicar que hoy no es diferente y que estamos sumergidos en las mismas dudas y en los mismos malos manejos, que en el pasado  eran señalados por el FA.

 

Hoy aunque el FA insista en negar que a su interior hay humanos normales, muy a pesar de los intentos de defensa y después de esgrimir argumentos muy confusos o creíbles, esta quedando claro que la transparencia no es una cualidad indiscutible del presente gobierno.

 

También esta en tela de juicio la honestidad por encima de todo y de todos, la cual parece que solo quedo en palabras. En varias ocasiones han surgido dudas sobre el accionar de algunas personas y áreas gubernamentales, en donde las relaciones en lo oscurito con empresas y particulares, se perciben como comunes.

 

De demostrarse que han existido malos manejos por parte de personas pertenecientes al actual gobierno, quedaría claro que el gobierno, poco o nada ha hecho para evitar los casos de corrupción, tráfico de influencias, manipulación del gasto público, gastos injustificados, abuso del poder, etc.,

 

Analizando la situación actual, se puede llegar a la simple conclusión de que es muy fácil ser honesto cuando no se tiene al alcance nada valioso, pero al momento de tener poder en las manos o el acceso a la chequera del estado, las cosas pueden cambiar y algunas personas quizás pierden el piso y son olvidados los valores que se presumía tener.

 

¿Pero qué significa esto?, algo fácil de entender, lejos del poder y del dinero todos son honestos, pero cuando el poder esta al alcance de las manos, en ese momento es cuando los seres humanos se dividen en los que son honestos bajo toda circunstancia y los que son honestos mientras no tengan enfrente una buena oportunidad para dejar de serlo.

 

El FA esta formado por seres humanos comunes y corrientes, igual que los demás partidos tradicionales, personas honestas frente a todo y personas a quienes se les ponen a temblar las rodillas cuando empiezan a tener contacto con plata grande o con oportunidades para dejar de ser pobres.

 

Todas las personas son de carne y hueso, la diferencia esta en los valores y los valores no son activo exclusivo de ningún partido político, son activos de las personas bien criadas, en pobreza o en riqueza, son activos de las personas bien aprendidas, no de las bien enseñadas.

 

No nos extrañemos si son débiles, faltos de moral y de honestidad como los mismos personajes que ellos señalaron durante años, algunos de los exhibidos serán culpables, quizás algunos solo sean victimas de una mal entendido, pero al final, son personas promedio, no son superhéroes, no son dueños de una mina de honestidad, tampoco tienen una cuenta de ahorro de decencia ilimitada, son humanos, simples y corrientes, como el resto de nosotros.

 

El que se crió bajo ciertos valores morales y de respeto a la propiedad ajena, se seguirá comportando de esa manera aunque le pongan una mesa tapada de dólares, aunque se le ofrezca una coima del tamaño que sea, pero el que nació y se crió lejos de los buenos valores que caracterizan a la mayoría de la sociedad, seguramente no necesita que se le pongan muchos pesos cerca de su ámbito de poder, para que saquen las uñas y demuestran que son igual de ratas que los que llenan las cárceles del país.

 

No suframos, no defendamos lo indefendible, simplemente hay que estar concientes de que el valor agregado de honestidad a prueba de balas y la total transparencia, no esta en el FA, puede que la oposición tenga esta situación presente y trabaje en reunir un equipo que nos pueda dar confianza, pero la realidad es que más que un gobierno perfecto, reconozco que a lo que podemos aspirar es a un gobierno que le controle las manos a los más posibles, tanto dentro, como fuera del gobierno.

 

La honestidad no le pertenece a una ideología, a un partido político, a un sector social o una religión, es una cualidad que a pesar de ser accesible para cualquiera, no todos tienen el valor de vivir bajo su control.

 

Al final la conclusión es que hoy podemos comprobar que no son actos exclusivos de un partido político, se trata de situaciones de personas, simplemente de personas que están demasiado cerca del poder y del dinero, donde la afiliación política no tiene nada que ver.

 

Podemos creer en una persona y votar por ella, pero es difícil de saber quienes rodearan en primera, segunda y tercera línea al nuevo presidente, y ahí es donde existe la corrupción y donde se mete la mano en la lata.

 

Solo un presidente realmente comprometido con la legalidad por encima de todo, será capaz de aceptar que tiene un problema interno, quitar del gobierno a quien sea necesario, aunque esto implique romper cualquier compromiso político, enfrentar a cualquier corriente hacia dentro del partido o a cualquier poder externo.

 

Los antecedentes me muestran un FA negado a reconocer errores y por eso me resulta difícil creer que este partido tenga la capacidad de rectificar sobre la marcha y aceptar cualquier señalamiento o de reconocer que a su interior también existen seres humanos que pueden incurrir en acciones no muy claras.

 

Por eso es difícil pensar en que los actos de mal gobierno terminaron con el FA o que terminaran algún día con el FA. Yo creo que solo un gobierno que desde su campaña este abierto a comprometerse a presentar la información económica y de gestión del gobierno, para su libre revisión por cualquier ciudadano, es un nuevo gobierno en el que se podrá confiar, siempre y cuando la información demuestre que se están haciendo las cosas bien.  

Retemos a los candidatos a comprometerse con la transparencia y a presentar cuentas al pueblo, para que los trapitos tengan que desaparecer o salir todo el tiempo al sol. Porque la verdad, es que el resto son puras palabras vacías, que se las lleva el viento, al son de los pesos y los centavos…

La Delincuencia sigue creciendo… y aunque Frentilandia esta asediada por el crimen, la autoridad parece seguir sin entender nada.

24/5/2009

 

La delincuencia no perdona nada, ya es lo mismo robar alambrados, vacas, gallinas, tractores, motos y bicicletas de un campo o una chacra, meterse a casas vacías de playa para robarse los baños, puertas o ventanas, que asaltar farmacias, almacenes, panaderías, fábricas, taxis o el ómnibus que va al centro. La delincuancia sigue sin freno y no hay acciones concretas contra la comercialización de bienes robados.

 

Estamos frente a un problema que supera las peores expectativas del más pesimista, y lo que sigue sin entenderse, es la falta de acción de las autoridades para resolver una situación crítica, que por desgracia ya llegó a orillar a que algunos ciudadanos, tuvieran que recurrir a actos de defensa propia, como única alternativa para evitar ser víctimas de una delincuencia, que cada día es más arrolladora y brutal.

 

Desgasta y preocupa ver como la situación sigue empeorando y las autoridades no hacen suficiente para atender y resolver este grave problema. Cada día que pasa, seguimos perdiendo el sentido de buscar mejorar nuestras vidas, ¿de que sirve hacer el esfuerzo de ahorrar o solicitar un crédito para comprar un auto estéreo,  una televisión o una radio nueva para la casa, si en cualquier momento nos la van a robar?,

 

¿Que caso tiene hacer el esfuerzo para comprar una casita en la playa o mantener en buenas condiciones la que heredamos del abuelo o del tío, si en cualquier momento que vayamos a pasar el fin de semana, la vamos a encontrar destrozada, sin puertas y ventanas?.

 

¿Para que hacer el esfuerzo de ahorrar con sacrificio peso sobre peso, pedir prestado y endeudarse por años para comprar los electrodomésticos de la casa, para llegar un día del trabajo y recibir la desagradable sorpresa que nos vaciaron la casa?.

 

La base de este problema es fácil de detectar y atacar, por un lado tenemos los compradores de bienes robados y por otro los padres de los delincuentes menores de edad.

 

Los que roban son parte fundamental de esta crisis de inseguridad, pero los principales beneficiarios de los robos, son lo que compran y revenden robado, ellos son los que sacan la mayor tajada de cada robo realizado. Al día de hoy, el gobierno sigue siendo ineficiente en la implementación de acciones puntuales, que logren evitar la libre comercialización de bienes robados

 

Detrás de muchos de los menores infractores, existen padres que promueven de forma activa, que sus hijos salgan a robar para su propio beneficio. Es evidente que estos padres saben que sus hijos roban y no hacen nada, porque ellos también se benefician de forma directa de lo robado. Son padres que saben que sus hijos están protegidos por las leyes y que pueden seguir robando una y otra vez, sin pagar con cárcel por ello.

 

Estamos en el siglo XXI, pero las leyes siguen apuntando hacia el pasado y no sirven para enfrentar la realidad que hoy vive nuestra sociedad. No hay comparación entre el comportamiento de los delincuentes juveniles y adultos de hace 40 o 50 años y los delincuentes actuales. Hoy día la edad del delincuente ya dejo de ser un factor determinante para medir su capacidad destructiva.

 

Si el poder legislativo y judicial, trabaja hombro con hombro en evolucionar las leyes, reconociendo y castigando como cómplices de un delincuente, a cualquier persona que compre bienes robados, metiendo a la cárcel tanto al ladrón, como al que comercializa o compra robado, seguro tendremos una delincuencia a la baja.

 

Pretender que el 100% de los padres son ajenos a la forma de actuar de sus hijos infractores, es ridículo. Los padres de los delincuentes juveniles reincidentes, deben ser acusados por ley, como cómplices de sus hijos,

 

Aquellos padres que no colaboren con la ley, que no soliciten apoyo de las autoridades para evitar que sus hijos sigan por el camino del delito, o que hagan uso de bienes robados y de bienes adquiridos con dinero robado, promuevan los robos, escondan las actividades delictuosas de sus hijos o simplemente pretendan desentenderse de la actividad criminal de sus hijos, deberán ser penalizados por una ley más estricta.

 

Si no se obliga por ley a que los padres se responsabilicen y participen de forma activa en la educación y en el control de sus hijos menores de edad, nunca se resolverá la parte más grave del problema de inseguridad que actualmente vivimos.

 

El día que por ley, los padres de hijos infractores reincidentes, pierdan cualquier apoyo por parte del gobierno, además de ser juzgados como cómplices de sus hijos, es seguro que muchos jóvenes recibirán mayor atención de sus padres.

 

Es una real estupidez que se quiera castigar a un padre por darle a su hijo una cachetada correctiva (hablamos de algo razonable y sin excesos), pero no se hace nada con los padres que se benefician al usar la ropa o ver la televisión que acaba de robar su hijo.

 

Los derechos humanos de los menores de edad, son fundamentales, pero no tiene sentido que estén por encima del resto de los ciudadanos y muy especialmente si hablamos de menores infractores reincidentes.

 

 ¿Cuántas veces tiene que robar un menor o cuantas veces un menor debe apuntar con una pistola a un almacenero, para que la ley lo considere como un adulto?, ¿Cuántas personas debe matar o herir un menor, para ser enjuiciado como adulto?.

 

¿Realmente estamos frente a un menor de edad y debemos actuar en consecuencia, cuando este menor es capaz de apuntar a personas con un arma cargada y de disparar a matar para cometer un robo?.

 

Los marginados sociales que hoy se dedican al robo, solo roban para comprar droga, ropa, comprarse una moto o salir a bailar, y lo hacen porque es fácil, porque el castigo no existe. No roban por pobres o por hambre, roban porque la sociedad no es capaz de integrarlos a una vida honesta, empezando por sus padres y siguiendo por la falta de planes del gobierno.

 

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Frentilandia, la negación de la realidad que vivimos día a día …

4/5/2009

 

Había una vez un gobernante de buen corazón, respetado más por los extraños que por los propios, quien estaba rodeado de personas muy incompetentes, las cuales no solo no le ayudaban en nada a gobernar, sino que afligían constantemente al pueblo de Frentilandia, con sus malas decisiones y su poca capacidad para gobernar…

 

Como cuento de reyes y princesas, podemos iniciar la caricatura de la realidad que hoy vivimos en el país y que el gobierno no esta dispuesto aceptar. Un gobierno negado a ver que vamos rumbo a un profundo precipicio, del cual no saldremos fácilmente, si la política económica y fiscal continúa por el camino actual.

 

Es innegable que la crisis encontró a las autoridades económicas del país parados sobre un polvorín de manufactura propia, el cual esta a punto de reventar. La situación mundial impacta de forma directa en nuestra economía, lo que fue agravado y maximizado por la soberbia del gobierno.

 

La poca humildad de nuestros gobernantes, su necedad y su incapacidad para reconocer y aceptar errores cometidos por mérito propio, impidió que se impulsaran a tiempo medidas que hubieran ayudado a reducir los impactos de la crisis global.

 

La falta de ideas y conocimientos, evitó que se impulsaran iniciativas para mantener el consumo interno y el comercio exterior, lo cual era fundamental para conservar el máximo de fuentes de trabajo. Adicionalmente el gobierno permanece casi inmóvil, ya que al día de hoy, solo se escuchan muchas palabras y muy poca acción.

 

La economía local entrará en terapia intensiva en cuestión de unos pocos meses, pero el gobierno insiste en fingir que no pasa nada y que el país seguirá creciendo viento en popa, al igual que sigue ignorando el reclamo de la sociedad en lo que respecta a temas como la inseguridad y el nefasto sistema público de enseñanza.

 

En el país de Frentilandia, la mecánica sigue siendo culpar a la oposición, a los medios, a la sequía, al capitalismo y a quien más se cruce por delante, antes que reconocer los errores propios. Las decisiones tomadas hasta ahora o la falta de decisiones, son las causas fundamentales que nos llevan a nuestra actual realidad y a enfrentar con muy pocas armas las complicaciones que se ven para el futuro cercano.

 

En el tema económico, las malas y pocas decisiones tomadas hasta ahora, son responsabilidad del gobierno, el cual no acepta escuchar a nadie más. En el tema económico y a diferencia de la inseguridad y la educación, que afecta a un sector de la población, la incompetencia del gobierno nos barrera a todos.

 

La inexperiencia no les ha permitido anticipar e identificar las medidas adecuadas para mantener la economía en funcionamiento y  la competitividad del país. Ahora la mayor preocupación del gobierno será una: recaudar, recaudar y recaudar, con el objetivo de hacer frente y cubrir los costos de todas las malas decisiones que se tomaron en lo que respecta a los temas económicos y sociales.

 

Esto nos lleva a reflexionar lo siguiente ¿Quién pagara los errores de cálculo del gobierno y su falta de previsión?, como siempre caerá sobre los hombros de la agobiada clase media uruguaya, que casualmente será la más golpeada por la crisis global.

 

Es una de las clases sociales que más gana, pero es la más endeudada, es la que perderá una parte importante de sus ingresos y además tendrá que enfrentar una política casi expropiatoria del gobierno, vía incremento de servicios e impuestos.

 

Se ve muy claro que la única gran preocupación que comienza a surgir en las filas del gobierno, es como van a cubrir los gastos del estado. Suben los costos de los servicios públicos, en lugar de definir e impulsar medidas fiscales y políticas que sirvan para apoyar a que la planta productiva pueda sobrevivir a la crisis y seguir ofreciendo puestos de trabajo.

 

La crisis sobrevuela la vida diaria de la ciudadanía, y como si esto no fuera suficiente, estamos ahora bajo la amenaza de enfrentar una ola de incrementos en los servicios e impuestos municipales y estatales, con el único objetivo de recaudar dinero para cubrir las malas decisiones de las autoridades económicas del país.

 

Vamos a pagar por el injustificado incremento del número de empleados públicos en áreas no estratégicas, por los fuertes incrementos de sueldos en áreas y a personal no esencial, los altos  incrementos en los costos de operación de todas las áreas del gobierno, los apoyos a los sectores sociales vulnerables (y otros supuestamente vulnerables), que se otorgan sin objetivo claro y los incrementos en gastos que no han servido para generar  un mejor funcionamiento del sector público o en mejorar la calidad de vida de la población.

 

Es preocupante vivir bajo la mirada de un gobierno que ve al pueblo trabajador, al comerciante y al empresario, como vacas que están a su entera disposición para ordeñarlas cuando ellos decidan.

 

La falta de visión, la necedad de no querer escuchar las voces que anticipaban la crisis actual, la negación del problema, nuevamente deberá ser sufrido por Juan Pueblo. El gobierno seguirá cobrando sus altos sueldos, seguirán cometiendo errores y gastando lo que no se recauda y por ende no se debería gastar.

 

Pero para compensar la falta de ingresos fiscales por la caída de la economía, siempre estará Juan Pueblo para ser ordeñado para beneficio de las cuentas gubernamentales. El problema de que no exista suficiente dinero en las manos del gobierno, pasa a impactar de forma directa el patrimonio de Juan Pueblo.  

 

Del otro lado de la moneda, el sector privado seguirá luchando y buscando bajo todos los medios, una forma de sobrevivir a la crisis actual y a un gobierno que no solo no ayuda, además es parte integral del problema a superar.

 

Es seguro que 2009 será la antesala a otro problema que podemos llegar a enfrentar los uruguayos y que será adicional a la crisis económica. No debemos olvidar considerar las medidas populistas que pudiera tomar el gobierno y que seguramente afectara el patrimonio de los que más trabajan.

 

No importa cuanto cueste la crisis, aquellos grupos sociales que todavía mantienen su apoyo al actual gobierno, seguro lo sufrirán menos. Pero que no canten victoria, porque la parte más difícil vendrá para la primera mitad del 2010, que es cuando nos van a pasar la factura a todos, no importando si somos de Peñarol, de Nacional o de Rampla Jr.

 

Cuando el país este todavía inmerso en la peor parte de la crisis y ya pasadas las elecciones, el gobierno aplicara las medidas que considere necesarias para recuperar flujo de efectivo y así garantizar los gastos para mantener operativo al gobierno, no importando cueste lo que cueste y afecte a quien afecte.

 

Ya con el sillón del poder asegurado, vamos a conocer de forma brusca la forma de gobierno que vamos a tener que vivir los próximos años.

 

Algunos ciudadanos y actores políticos no entienden que hasta en Frentilandia no se puede decretar la riqueza para todos, es imposible, pero si se puede decretar el empobrecimiento de una sociedad, ya que la generación de la riqueza depende del trabajo y de la inteligencia, no solo de las buenas intensiones, de las leyes y decretos.

 

Si no se genera más riqueza, al repartir lo poco o mucho que hay, solamente se reparte pobreza. Los problemas sociales no se arreglan sacándoles a unos para darles a otros, no se resuelve separando a la sociedad por clases o por castas, se resuelve reforzando la unión social.

 

Tampoco se puede generar una nueva clase esclavos por decreto, en donde los que más trabajan terminan siendo los esclavos y manteniendo vía altos e injustos impuestos, a los que reciben apoyo gubernamental por el solo hecho de reunir votos y porque para algunos ciudadanos se les hizo cómodo autodeclararse incompetentes para responsabilizarse de su vida y mejor decidieron quedarse en casa a ver la tele y tener hijos como conejos. 

 

Claro que existen grupos vulnerables que requieren todo el apoyo de la sociedad, pero hoy día cientos de miles de personas reciben apoyo sin una clara justificación y sin el compromiso de regresar de alguna manera este apoyo recibido de la sociedad.   

 

No hay duda que vienen tiempos difíciles, la esperanza que nos queda, es que como votantes tenemos la última palabra y el poder de decidir si estamos dispuestos a seguir siendo esquilados y sufriendo el efecto de las malas decisiones políticas los próximos años, o ser parte de un plan país en donde todos tengamos derechos y obligaciones, se terminen los privilegios y los privilegiados, superando las dificultades futuras como una sociedad integrada y solidaria, sin abusos o excesos de nadie. 

 

Esperemos obtener un gobierno que no regale plata, y que enseñe a ganar plata, un gobierno que sea capaz de diferenciar la ideología, de los negocios de comercio exterior, capaz de diferenciar y apoyar el esfuerzo honrado realizado y el éxito personal o empresarial, del enriquecimiento ilícito. Un gobierno que sepa diferenciar los problemas y sus soluciones, de la fantasía y la negación del mundo real.

 

 

En este juego, para algunos actores no importa el daño futuro que se ocasione a la economía del país o a los bienes de los ciudadanos, mientras las aspiraciones personales o de grupo, sean concretadas, así sea pasando por encima de la verdad y de los intereses de las mayorías.