Posts etiquetados ‘historia’

¿A dónde vamos como civilización?…

13/10/2009

Si la tecnología nos permitiera regresar al pasado, seguramente encontraríamos muchos momentos de la historia en los que la humanidad paso por etapas muy difíciles, quizás al punto de estar cerca de la extinción. 

Analizando mis humildes conocimientos de historia, recuerdo algunas de las màs graves pruebas que la humanidad debió enfrentar en los últimos miles de años, (grandes terremotos, erupciones volcànicas, inundaciones, pestes, cambios bruscos y temporales del clima, guerras, etc.). 

Millones han muerto en guerras, un solo temblor mato en China a unas 850 mil personas, un tsunami mato a más de 250 mil personas, la fiebre española mato entre 50 y 100 millones de personas. 

A pesar de lo terrible que puede golpear la naturaleza al ser humano, estos golpes nunca se podrán comparar con los golpes que el ser humano le puede dar a sus pares, sea directamente como es el caso de una guerra o un homicidio,  o indirectamente como puede ser la contaminación del medio ambiente y el calentamiento global. 

No hay duda que el ser humano es el peor enemigo del ser humano, y que la capacidad que tenemos de hacernos daño unos a los otros, difícilmente es superada por otra especie de este planeta. ¿No eramos supuestamente, la especie más “inteligente”?. 

Indudablemente son afirmaciones fuertes, pero al ver las dificultades que estamos viviendo como civilización, cada día que pasa creo que su validez aumenta. Hoy tengo menos claro que nunca  cual es el posible destino de la humanidad, y analizando las opciones, existen algunos escenarios muy pesimistas que no puedo descartar tan fácilmente como quisiera. 

Somos una gran familia que vivimos bajo un mismo cielo y lo que pasa en Sudáfrica, China o Guatemala, afectará a todo el planeta en algún momento, solo es cuestión de tiempo. 

Solo tenemos que ver nuestra realidad como civilización, vivimos situaciones que aunque difieren entre regiones del mundo, no podemos ignorarlas. Y no por sufrir o provocar menos cualquiera de los puntos que presento a continuación, se elimina automáticamente el riesgo de ser afectados por lo que sucede o sucederá en el resto del planeta. 

Vamos por pésimo camino, no hay duda: 

Contaminación del medio ambiente: aire, agua, tierra, plantas, animales y personas,

Ataque permanente contra la biodiversidad del planeta, 

Manipulación genética de plantas y animales guiada exclusivamente por objetivos comerciales, no importando que precio pague la biodiversidad y la salud humana,

Agua potable cada día más escasa,

Cambio climático irreversible, y pocas acciones para limitar el daño,

Alimentos caros, insuficientes, de calidad dudosa, y manipulados a nivel genético,

Agricultura y ganadería incapaz de producir suficientes alimentos para todos,

Desertificación de tierras productivas y destrucción de hábitat estratégicos,

Nuevas enfermedades y posibles pandemias (Ej.: ah1n1), así como enfermedades fuera de su contexto normal (Ej.: dengue en zonas que no son típicas)

Uso indiscriminado de recursos naturales y daños al medio ambiente irreparables,

Consumidores que favorecen el crecimiento desenfrenado de multinacionales poco éticas, y que con sus decisiones de compra condenan a los pequeños productores y comerciantes a desaparecer,

Multinacionales ambiciosas que corrompen a los gobiernos para cumplir con sus agendas de ganancias a pesar de todo y de todos,

Multinacionales que se aprovechan de la falta de información de los consumidores, los mismos que no hacen un real esfuerzo para evaluar que hay detrás de lo que compran (trabajo esclavo, trabajo infantil, contaminantes, transgenicos, químicos dañinos a la salud, etc.),

Populismos desenfrenados, que generan una división social y una lucha de clases que difícilmente tendrá un final que deje conforme a todas las partes,

Fanatismos religiosos, fanatismos económicos, fanatismos sociales y fanatismos políticos,

Riesgo de descontrol de la posesión de armas de destrucción masiva y continua carrera armamentista,

Gobierno gorilas manipuladores (de derecha y de izquierda),

Supresión de la libertad de expresión,

Situación económica mundial muy delicada (en terapia intensiva por varios años más),

Incremento de Estados fallidos, posibilidad de nuevas guerras nacionales y regionales,

Ciudades incapaces de brindar servicios básicos a todos sus habitantes,

Ciudades contaminantes, mal planeadas y con altos niveles de inseguridad,

Crecimiento exponencial del crimen organizado,

Trata de niños y mujeres, trabajo esclavo, prostituciòn, secuestro, tráfico de drogas, delincuencia organizada, etc.

Altos niveles de corrupción en el sector público y privado,

Valores familiares en baja constante,

Clase política cada vez más corrompida, egoísta y sin actitud de servicio público,

Más sociedades se suman a la apatía global, sociedades ignorantes y manipulables por minorías corruptas. 

La verdad es que me resulta muy difícil ser optimista, no percibo suficiente voluntad, y no hablo solamente de voluntad política, porque esto no puede cambiar solo por las acciones de los gobiernos, no veo voluntad humana, no veo al pueblo buscando soluciones, no veo a los consumidores utilizando el poder que tienen y que pueden hacer efectivo con cada compra que hacen de un producto o servicio. 

No veo a los contribuyentes diciendo a sus autoridades que no van a pagar impuestos si son usados para la guerra o si no mejora la calidad educativa o la seguridad pública. 

Estamos viviendo una época de grandes contrastes, por un lado vemos grandes avances en las ciencias médicas y por otro lado todavía se mueren personas que se podrían salvar con una medicina que vale 1 o 2 dólares por todo el tratamiento. 

¿A dónde vamos por este camino?… no se… pero lo que si tengo bien claro, es que tenemos mucho en que trabajar para cambiar urgentemente el rumbo…

¿Xenofobia a la uruguaya?

13/4/2009

No importa las razones que algunos puedan esgrimir para justificar la xenofobia, siempre será difícil entender porque un inmigrante es rechazado por los ciudadanos de su nuevo país de residencia.

Todos somos, fuimos o descendemos de inmigrantes, por nuestras venas corre la sangre de conquistadores y conquistados, en algunos más y en otros menos, pero todos somos parte de un crisol global, que ya no debería aceptar este tipo de rechazos.

Que complicado debe ser para los inmigrantes, convivir todo el tiempo con personas que hacen su mejor esfuerzo, para hacer sentir al extranjero que está demás en ese lugar. Se castiga y se cataloga de la peor manera a una persona, por el solo hecho de llegar a un lugar diferente del que nació.

La falta de trabajo, las diferencias culturales, religiosas o el color de la piel, no pueden justificar de ninguna manera, esta reacción tan egoísta y brutal, que se ha engendrado contra personas que solo llegan a un nuevo país, para desarrollarse en paz y con la única meta de buscar una vida mejor.

Pero si la xenofobia es una aberración injustificada, esta solo ha sido superada por una situación todavía más cruel e injusta: Los inmigrantes disminuidos en sus derechos constitucionales, por sus propios compatriotas.

Es terrible leer y escuchar a personas que están en contra o dudan sobre si los inmigrantes uruguayos, deben tener los mismos derechos que los uruguayos no inmigrantes. ¿Se pretende castigar a los inmigrantes por el solo hecho de que tomaron la decisión de vivir en otro país?.

No existen los ciudadanos de primera y los de segunda, uruguayos son todos los nacidos en el país, no importando origen, religión o posición socioeconómica, no hay nada que justifique el eliminar o limitar los derechos de los que viven en el extranjero, por el solo hecho de haber decidido vivir en otro lado.

Es maravilloso vivir en libertad, porque la libertad permite que una persona decida donde vivir, que comer y de que forma se quiere vestir, mientras no afecte con sus decisiones los derechos de los demás. Pero este tipo de iniciativas, que además de no aportar soluciones a los problemas reales del país y que solo pueden servir para dividir aún más al pueblo uruguayo, es un claro atentado contra las libertades individuales de los inmigrantes uruguayos, presentes y futuros.

¿Cómo el voto de los inmigrantes puede afectar los derechos de los demás?, la mayoría de los inmigrantes, mantiene de forma parcial o total a sus familiares, pagan los estudios de hermanos menores, visten y dan de comer a hijos que se quedaron atrás, mantienen a sus padres, abuelos, ayudan a sus hermanos, pagan impuestos, compran propiedades, invierten en el país, en muchos casos solo viven para ahorrar al máximo, con el objetivo de regresar al país lo antes posible.

¿Además cuantos uruguayos pueden garantizar que con el tiempo, ellos mismos, o sus hijos o nietos, no se vean en la necesidad de convertirse también en inmigrantes?, ¿tiene sentido apoyar medidas que pueden generar el rechazo a futuro de sus propios familiares de sangre?, ¿alguien esta libre de esta posibilidad?, ¿es justo que sus hijos sean castigados porque decidieron irse a estudiar a otro país?.

¿Quién tiene derecho en este país, para hacer sentir culpable a un inmigrante, por el solo hecho de no aceptar la suerte que le tocaría si se quedara en el país?, ¿acaso no siguen haciendo patria enviando al Uruguay sus dólares ganados con el mismo esfuerzo que cualquier otro trabajador?, ¿Cuál es el problema real?, ¿Qué los enojados son los que no tuvieron la suerte de irse?.

Nadie obligo a nadie a irse o a quedarse, el que se quedo hacer patria en el país se merece el máximo respeto, al igual que el que decidió irse a partirse el alma a un país diferente al suyo, para ganarse honradamente el pan de cada día.

Nadie huyo del país, nadie fue traidor, nadie vendió su alma al poder extranjero, simplemente sucedió, en un momento de la vida, la oportunidad de ayudar mejor a su familia se presentó, y la decisión fue clara, “me quedo y sigo sin trabajo y no saco a la familia adelante, me voy y la esperanza de ayudar a los míos es probable”. Hay momento en la vida que no hay mucho que pensar, simplemente se da el paso al vacío y se lucha por sobrevivir.

Lo más ridículo de este asunto, es la sensación de sacrificio que tienen algunos de los que opinan en contra de los inmigrantes, casi son los salvadores del país, nadie más que ellos son los responsables de que el país siguiera caminando. ¿Están seguros de asumir tal compromiso?, ¿realmente quieren hacerse responsables de donde estamos hoy como país?.

Al final, la mayoría sabemos o percibimos que la verdad no es esa, aunque algunos se la crean, hoy el país recibe millones de dólares vía remesas del extranjero, gracias a los inmigrantes, muchos millones más que dejan en derrama cuando regresan de vacaciones y lo que le dejan a sus familias en efectivo y que no pasa por el sistema bancario.

Compran propiedades que en muchos casos, los turistas extranjeros no comprarían por su ubicación, invierten en arreglar la casa de los padres, compran autos para sus familias, pagan impuestos de propiedades que no ocupan en años, invierten en propiedades, en empresas uruguayas que están iniciando e invierten en negocios que trabajan a distancia en conjunto con sus familias.

Esto es claro que ha dinamizado la economía, sea el mercado inmobiliario, la inversión en bienes muebles de todo tipo, a incrementado el capital de trabajo disponible para familias de menores recursos, fomentado el inicio de muchos nuevos emprendimientos, la compra-venta de automóviles, la renta de casas y apartamentos en la playa, el turismo en general, etc.

Los inmigrantes uruguayos son mejores promotores en el extranjero de los productos y servicios del Uruguay, que los mismos encargados y responsables de hacer esta labor dentro del gobierno. Son consumidores de productos uruguayos en el extranjero y son orgullosos de promover nuestra cultura entre sus nuevos amigos, familia, socios o clientes.

Hoy la música uruguaya se escucha en el exterior, más por los inmigrantes que han llevado nuestra música a todos los rincones del mundo, que por obra y esfuerzo de los sellos musicales.

Las murgas hoy salen del país a tocar por el mundo y son escuchadas por extranjeros, gracias a la promoción de nuestros inmigrantes y su lealtad a prueba de balas de los valores y la cultura del país. Jamás un uruguayo en el extranjero va a faltar a un evento donde se presente un uruguayo, sea Rada, la selección de fútbol o la murga que salio última el pasado carnaval.

Hoy los uruguayos son conocidos y reconocidos en el mundo, no solamente como jugadores de fútbol, también por su honestidad para negociar, por su talento, al ocupar puestos estratégicos en empresas multinacionales, como empresarios de gran visión, por los miles de empresas que han creado por todo el mundo.

Muchos de los que hoy quieren limitar los derechos de los inmigrantes uruguayos, no tiene la mínima idea, de que quizás sus actuales ingresos dependen más de lo que suponen, de la labor y del esfuerzo que realizan nuestros inmigrantes en el extranjero.

Los uruguayos en el extranjero, defienden su país a capa y espada, a diferencia de inmigrantes de otras nacionalidades, que difícilmente se les escucha defender a su patria, con la misma pasión y entereza que demuestran nuestros inmigrantes en cualquier parte del mundo.

Invertir en el país, enviar sus ahorros a su familia, comprar bienes y servicio cuando vienen de vacaciones, pagar impuestos, pagar la sociedad médica, promover al país en el extranjero, entre otras muchas cosas, también son formas de hacer patria y de apoyar al crecimiento del país.

Difícilmente exista un uruguayo que prefiera morir lejos de su patria, a pesar de los insensibles y egoístas que insisten en declararlos ciudadanos de segunda, por el solo hecho de buscar nuevos horizontes a donde llevar la idiosincrasia uruguaya al hombro.

Para los que no entienden porque regresan algunos al país, les digo que no se preocupen, no vienen a buscar trabajo, vienen a generarlos, apostando todo el esfuerzo de años y quizás todo su capital, a que pueden hacer de este país, un lugar mejor.

No regresan a quitar nada a nadie, todo lo contrario, vienen aportar lo aprendido en el exterior, lo que seguro nos puede ayudar a todos, a ser un poco más abiertos a otras formas de hacer las cosas.

Cuando el gobierno dice que regresaron 500 familias, seguro algunos piensen que regresan porque les fue mal, les aseguro que en la mayoría de los casos es porque les fue bien. Los que todavía no han logrado levantar cabeza, van a seguir aguantando hasta el final, no van a regresar, no se van a dar por vencidos, porque por esa misma razón se fueron, para evitar que la vida los venciera y menos aceptar perder, sin la oportunidad de esgrimir una mínima defensa para evitarlo.

Sentirse uruguayo nunca lo podrá quitar u otorgar ley alguna, le guste a quien le guste, no hay ley que pueda hacer sentir a un inmigrante que es menos, tampoco podrá hacer que un no inmigrante sea mejor.

Uruguayos somos todos, no importa donde la vida nos haya puesto hoy, no importa de que cuadro somos o cual sea nuestro partido político, lo único claro es que la vida es dura y nos puede llevar de un lugar a otro, pero al final lo único que si importa, es que nuestro corazón sea celeste por siempre.