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Un pais cada dia mas próspero… ¿En decadencia institucional…?.

15/3/2012

Nunca entendí porque la gente considero que el Frente Amplio podía ser opción de gobierno con Mujica como candidato a la presidencia. La desilusión de ver el resultado de las elecciones, mismo resultado que para mí entender, vaticinaba un futuro tenebroso, me llevo a entrar en una etapa de autocensura parcial, con el objetivo de dar el beneficio de la duda al nuevo gobierno y esperar que el tiempo demostrara que yo era muy pesimista o que en última instancia, me diera la razón.

 
No tengo nada contra el estilo sencillo del Señor Presidente, todo lo contrario, yo estoy convencido de que la calidad de un hombre o de una mujer, no dependen del tipo de ropa que se ponga o si tiene doctorado, creo que la calidad humana se ve en los actos diarios y si se tiene el honor y la responsabilidad de ser presidente de un país, con mayor facilidad se puede ver de que fibras esta hecha una persona.

 
Existen temas de la agenda nacional de un país, que son de vital importancia para lograr que la ciudadanía tenga un mínimo de calidad de vida, por eso un buen gobierno debe considerar de alta prioridad, concentrar su gestión en lograr los más altos estándares posibles en esos temas. Temas que todos conocemos:

 
Funcionamiento adecuado de la economía, Educación publica de calidad, Un alto nivel de seguridad publica e impartición de justicia, Apoyo coordinado a los más necesitados, Un sistema de salud publico eficiente, Atención de los problemas sociales más críticos (drogadicción, prostitución, trabajo infantil, abuso de menores, madres solteras, asentamientos irregulares, menores en condición de calle, etc.), Servicios públicos suficientes y que funcionen, Cuidado responsable del medio ambiente.

 
Hoy la cohesión social se mantiene por un milagro, el cual esta sustentado en la situación económica que vive el país. Los méritos del porque funciona la economía del país, el gobierno debe compartirlos con varias situaciones ajenas a su propia gestión y control. Si esta nueva etapa de la crisis mundial que inicio en el último cuarto del 2011, llega a tener consecuencias sobre la economía del país, el único puntal que mantiene a la gente con un poco de esperanzas, se va al caraj…

 
Siendo objetivos, no hay forma de decir algo diferente en relación a la gestión del actual gobierno: Estamos muy mal en la mayoría de los temas fundamentales del país, en especial aquellos que afectan de forma directa la calidad de vida de los ciudadanos:

 
La educación es rehén de un sindicato que no tiene corazón y que no le importa el futuro de los educandos. Una infraestructura educativa que daría vergüenza a José Pedro Varela y que en nada recuerda los objetivos de calidad que el Uruguay tenía hasta unas pocas décadas atrás.

 
La Seguridad publica, ya no existe, se vive en zozobra permanente, no hay estrategia contra la delincuencia, se protege al delincuente y se encarcela a la victima. La delincuencia sin respeto por la autoridad, hoy esta llevando el delito y la violencia a niveles jamás vistos en nuestro país. Como si lo anterior no fuera suficiente, el sistema judicial del país, da lastima. Nuestro orgullo en el pasado, es ahora una vergüenza. La justicia se imparte con carencias que cada día nos acercan más al nivel de impartición de justicia de un país africano. Muy lejos estamos de aquellas épocas en que la impartición de justicia era un freno a la delincuencia y un orgullo nacional.

 
Apoyar a los mas necesitados, no pasa por mantener a gente joven, fuerte y sana sin trabajar, gente que se niega a salir de su pobreza, por medio del único camino digno que existe, que es el trabajo honesto.
A pesar de que existen oportunidades de trabajo y de capacitación, se niegan a hacerse responsables de su vida y de su familia, rechazando cualquier actividad que implique cumplir con un horario y con una responsabilidad. Se pretende traer gente del extranjero, nacionales de Perú, Bolivia y Paraguay para suplir a estos vagos que hoy son parásitos de la sociedad y que seguirán así, porque al gobierno le conviene cuidar a estos votos seguros, a los que espera seguir manteniendo con nuestro trabajo y el pago de nuestros impuestos.

 
El sistema público de salud, es junto a educación y seguridad publica, otro innombrable más. Cualquier persona que vea el estado de la infraestructura, la falta de insumos y de personal de los hospitales públicos del país, consideraría que el Uruguay esta pasando por una crisis económica peor que la que hoy vive Grecia. Es una vergüenza la falta de inversión seria y de abastecimiento adecuado del sistema publico de salud.

 
La atención de los problemas sociales críticos, no funcionan en algunos rubros, como por ejemplo la drogadicción, la cual sigue creciendo año con año. La drogadicción además de ser un problema que cada día tiene nuevos adeptos, se esta convirtiendo en el principal responsable del aumento de la violencia que los delincuentes aplican en los hechos delictivos que cometen y esta llevando a que la inseguridad rompa record tras record. No hay acciones que lleven a resolver el problema de que mientras los drogadictos necesiten robar para consumir, seguirán creciendo los índices de delitos. Urge legislar para cambiar este paradigma y la estrategia contra la droga.

 
Decir que los servicios públicos son adecuados y que funcionan tan bien que justifican lo que se paga de impuestos cada año, solo puede significar dos cosas: ser ciego o empleado del municipio, político o votante fanatizado del FA. Nunca Montevideo y Canelones tuvieron su infraestructura y la calidad de sus servicios, pasando por tal absoluta decadencia. Nada justifica que no se invierta en el mantenimiento de nuestras principales ciudades, nada justifica que se sigan autorizando aumentos de sueldos y presupuestos a municipios que no están haciendo su trabajo.

 
El Medio ambiente esta siendo violado, una y otra vez por el actual gobierno, no se respetan procedimientos básicos de estudios de impacto ambiental, solo se esta favoreciendo a grandes empresas extranjeras, vendiendo por centavos nuestro principal activo, que es nuestro medio ambiente. El daño ocasionado o por ocasionar con los proyectos autorizados o en proceso de autorización, nos llevara a convertirnos en un país con altos niveles de contaminación. El principal impacto será sobre muchas zonas emblemáticas del Uruguay, sin que existan beneficios reales y permanentes para los uruguayos.

 
Montevideo es un fiel reflejo de lo que le pasa al país, la decadencia a pesar de la actual abundancia de recursos económicos, solo puede hablar de incapacidad de gestión, de falta de planeación, de amiguismo y probablemente de actos de corrupción. No puedo aceptar la ceguera de aquellos votantes del FA que hacen como que todo esta funcionando perfecto y que defienden lo indefendible, aunque ellos mismos hayan sido victimas del crimen organizado o vean como las cosas no están funcionando bien.

 
Si el frente hoy fuera oposición, diría que el gobierno esta destrozando al sector público para entregarlo en bandeja de plata al sector privado. Si hoy los votantes recordaran los discursos de los dirigentes del FA de hace 15 o 20 años, se encontrarían con muchas promesas rotas y con mucha hipocresía en la relación del partido, sus dirigentes y sus políticos, con la plata, las empresas extranjeras y sus promesas al pueblo.

 
No digo que voten por otro partido, solo que eleven la voz reclamando un cambio en la forma de hacer las cosas, un cambio de nombres, un compromiso con planear y definir un rumbo y de gestionar el país de forma coherente. No me preocupa que gane de vuelta el FA, me preocupa que tipo de país será el que llegara a las próximas elecciones, no por ser mas o menos de izquierda, me preocupa porque no tendremos escuelas, parques, hospitales, alumbrado publico, drenaje, agua potable, calles, etc., etc., etc., y porque no existirá un mínimo de seguridad publica, las calles estarán inundadas de drogas y narcos, las niñas no podrán andar seguras por las calles y porque no existan las condiciones para ofrecer un futuro a nuestros hijos.

 
Algunos gobiernos municipales, al igual que el gobierno nacional, pareciera que se olvidaron del pueblo. Los beneficios son solo para ellos, sus amigos directos y familiares. Todo el resto de la población ya no son importantes, porque o son oposición (que ya consideran como votos perdidos) o son votantes cautivos (que ya consideran comprados de forma definitiva).

 
Para estos señores, el poder es un derecho adquirido y si algo pusiera en riesgo esa condición, manipularan a la gente para que se enfrente contra la gente. Hoy muchos no quieren ver la realidad, aunque esta les queme la cara y no puedan esquivarla, seguirán hasta darse contra la pared. Al final siempre Juan Pueblo sera el que pague los platos rotos, por el mal gobierno y por los votantes que insistan en ignorar lo que esta realmente pasando.

No solo el cangrejo camina para atrás…

13/10/2011

Luego de meses de dar el beneficio de la duda al actual gobierno, ya basta de silencio. Veo por el retrovisor que seguimos hundidos en los mismos problemas de hace un año, dos y tres años atrás: inseguridad desbordada, un sistema educativo nefasto, un gobierno que insiste en seguir casado con la región – a pesar del déficit comercial que tenemos con Argentina y Brasil y que no funcione para nosotros, un peso fuerte como mecanismo de controlar la inflación, aunque cada día seamos menos competitivos, etc., etc,.
No digo que los problemas sean fáciles de resolver, son complejos y no se pueden resolver de forma aislada y requieren tiempo, lo altamente cuestionable es que, a pesar de tener claro que problemas tenemos, se siga tratando de avanzar sin darse cuenta que están caminando en círculos. Sin estrategia y sin una meta clara, no hay forma de lograr resolver los problemas que hoy viven y sufren todos los uruguayos. Si el gobierno no sabe a donde va, difícil es que logre llegar a destino.
Espero que la avalancha de criticas que han recibido durante lo que va del año, sirva para que se sienten a planear y darle dirección al pais y a los asuntos de gobierno.

Corrupciòn e hipocresìa, malas costumbres de los poderosos.

1/10/2009

Las acusaciones de corrupción, tráfico de influencias y abuso del poder por parte de personajes relacionados al partido en el poder y a las mismas autoridades, son asunto común todos los días.

Se hablaba de honradez, cortar manos, evitar los actos de tráfico de influencias y eliminar las corruptelas, todas estas malas costumbres supuestamente exclusivas a los partidos tradicionales, pero la realidad es que nos gobiernan seres humanos y algunos son muy débiles, tanto, que fácilmente se mordieron la lengua y comenzaron a enriquecerse a costa del pueblo, haciendo justamente eso que tanto criticaban y que decían deplorar.

Hoy nos roban a cara descubierta los delincuentes que hay sueltos por la calles y también nos roban algunos de nuestros propios gobernantes, vía sus amigos, parientes y amantes.

¿Todavía pretenden seguir en su pose de dueños de la honestidad total?, es increíble que sigan aferrados a supuestos actos de abusos de gobiernos anteriores, haciendo honor al dicho que dice “ven la basurita en el ojo ajeno, pero se niegan a ver la viga en su propio ojo”.

Creo en la justicia social, en un mejor reparto de la riqueza y en que no se puede repartir lo que no se genera, además también creo que el FA no es la opción de gobierno que lograra mejorar la calidad de vida de los menos favorecidos y del ciudadano de a pie.

Lo que si es seguro, es que muchos de estos pobres gobernantes, serán ricos ex gobernantes en solo unos meses más y que de seguir el FA en el poder, solamente seguiremos viendo el robo descarado del dinero que tanto nos cuesta reunir vía impuestos.

No se puede entender porque un porcentaje tan alto de ciudadanos se niega a querer ver la realidad, que no quieran quitarse la venda de los ojos y que insistan en apoyar un modelo de gobierno, que no es cuestionable por la teoría, es cuestionable por las personas que prometen implementarlo.

Por desgracia la ambición y la oportunidad de hacerse ricos, esta siendo más fuerte que los valores que algún día fueron bandera del FA. ¿Los votantes seguirán pagando por los Mercedes Benz, BMW y Audis de sus políticos preferidos?, ¿votaran para que sigan acaparando riqueza, en lugar de trabajar por el pueblo y para el pueblo?.

Algunos no son más que políticos de quinta, que no merecen el apoyo de la gente, personajes que no han hecho el mínimo mérito para merecer la vida que se están dando a costa del pueblo. No estudiaron más, no trabajaron más, no saben más y no han hecho más que muchos de nosotros, ¿Por qué seguir votándolos…?.

Maciel, Casinos, etc. etc. etc., ¿Algùn dìa se terminarà la oscuridad?…

10/8/2009

 

Durante décadas los candidatos y políticos del FA se concentraron en mantener una dura crítica en contra de los gobernantes de los partidos tradicionales. Una de las principales líneas, fue señalar una supuesta falta de honestidad para gobernar.

 

Venderse como el partido político dueño de la honestidad absoluta y de una total transparencia, fueron durante años dos de las cartas más fuertes del FA, quien se encargo de presentar estas cualidades como dos de las principales diferencias con los partidos tradicionales.

 

El FA trabajo durante años en explotarlas al máximo y la estrategia funciono. El pueblo, después de años de mala publicidad contra los partidos tradicionales, estaba muy receptivo al mensaje enviado, ya que existía una necesidad colectiva de un cambio y de poder confiar en un nuevo grupo de políticos.

 

Pero hoy que son gobierno activo, la duda del pueblo es cada vez mayor y parece que en realidad estos valores no pasaron de ser un simple eslogan de campaña.

 

Seguramente durante gobiernos anteriores existieron casos de personas que realizaron actividades ilegales, fraudes, tráfico de influencias y actos de corrupción.

 

Con la llegada del FA al poder, se suponía que se terminarían los malos manejos y los tratos en lo oscurito. Pero todo parece indicar que hoy no es diferente y que estamos sumergidos en las mismas dudas y en los mismos malos manejos, que en el pasado  eran señalados por el FA.

 

Hoy aunque el FA insista en negar que a su interior hay humanos normales, muy a pesar de los intentos de defensa y después de esgrimir argumentos muy confusos o creíbles, esta quedando claro que la transparencia no es una cualidad indiscutible del presente gobierno.

 

También esta en tela de juicio la honestidad por encima de todo y de todos, la cual parece que solo quedo en palabras. En varias ocasiones han surgido dudas sobre el accionar de algunas personas y áreas gubernamentales, en donde las relaciones en lo oscurito con empresas y particulares, se perciben como comunes.

 

De demostrarse que han existido malos manejos por parte de personas pertenecientes al actual gobierno, quedaría claro que el gobierno, poco o nada ha hecho para evitar los casos de corrupción, tráfico de influencias, manipulación del gasto público, gastos injustificados, abuso del poder, etc.,

 

Analizando la situación actual, se puede llegar a la simple conclusión de que es muy fácil ser honesto cuando no se tiene al alcance nada valioso, pero al momento de tener poder en las manos o el acceso a la chequera del estado, las cosas pueden cambiar y algunas personas quizás pierden el piso y son olvidados los valores que se presumía tener.

 

¿Pero qué significa esto?, algo fácil de entender, lejos del poder y del dinero todos son honestos, pero cuando el poder esta al alcance de las manos, en ese momento es cuando los seres humanos se dividen en los que son honestos bajo toda circunstancia y los que son honestos mientras no tengan enfrente una buena oportunidad para dejar de serlo.

 

El FA esta formado por seres humanos comunes y corrientes, igual que los demás partidos tradicionales, personas honestas frente a todo y personas a quienes se les ponen a temblar las rodillas cuando empiezan a tener contacto con plata grande o con oportunidades para dejar de ser pobres.

 

Todas las personas son de carne y hueso, la diferencia esta en los valores y los valores no son activo exclusivo de ningún partido político, son activos de las personas bien criadas, en pobreza o en riqueza, son activos de las personas bien aprendidas, no de las bien enseñadas.

 

No nos extrañemos si son débiles, faltos de moral y de honestidad como los mismos personajes que ellos señalaron durante años, algunos de los exhibidos serán culpables, quizás algunos solo sean victimas de una mal entendido, pero al final, son personas promedio, no son superhéroes, no son dueños de una mina de honestidad, tampoco tienen una cuenta de ahorro de decencia ilimitada, son humanos, simples y corrientes, como el resto de nosotros.

 

El que se crió bajo ciertos valores morales y de respeto a la propiedad ajena, se seguirá comportando de esa manera aunque le pongan una mesa tapada de dólares, aunque se le ofrezca una coima del tamaño que sea, pero el que nació y se crió lejos de los buenos valores que caracterizan a la mayoría de la sociedad, seguramente no necesita que se le pongan muchos pesos cerca de su ámbito de poder, para que saquen las uñas y demuestran que son igual de ratas que los que llenan las cárceles del país.

 

No suframos, no defendamos lo indefendible, simplemente hay que estar concientes de que el valor agregado de honestidad a prueba de balas y la total transparencia, no esta en el FA, puede que la oposición tenga esta situación presente y trabaje en reunir un equipo que nos pueda dar confianza, pero la realidad es que más que un gobierno perfecto, reconozco que a lo que podemos aspirar es a un gobierno que le controle las manos a los más posibles, tanto dentro, como fuera del gobierno.

 

La honestidad no le pertenece a una ideología, a un partido político, a un sector social o una religión, es una cualidad que a pesar de ser accesible para cualquiera, no todos tienen el valor de vivir bajo su control.

 

Al final la conclusión es que hoy podemos comprobar que no son actos exclusivos de un partido político, se trata de situaciones de personas, simplemente de personas que están demasiado cerca del poder y del dinero, donde la afiliación política no tiene nada que ver.

 

Podemos creer en una persona y votar por ella, pero es difícil de saber quienes rodearan en primera, segunda y tercera línea al nuevo presidente, y ahí es donde existe la corrupción y donde se mete la mano en la lata.

 

Solo un presidente realmente comprometido con la legalidad por encima de todo, será capaz de aceptar que tiene un problema interno, quitar del gobierno a quien sea necesario, aunque esto implique romper cualquier compromiso político, enfrentar a cualquier corriente hacia dentro del partido o a cualquier poder externo.

 

Los antecedentes me muestran un FA negado a reconocer errores y por eso me resulta difícil creer que este partido tenga la capacidad de rectificar sobre la marcha y aceptar cualquier señalamiento o de reconocer que a su interior también existen seres humanos que pueden incurrir en acciones no muy claras.

 

Por eso es difícil pensar en que los actos de mal gobierno terminaron con el FA o que terminaran algún día con el FA. Yo creo que solo un gobierno que desde su campaña este abierto a comprometerse a presentar la información económica y de gestión del gobierno, para su libre revisión por cualquier ciudadano, es un nuevo gobierno en el que se podrá confiar, siempre y cuando la información demuestre que se están haciendo las cosas bien.  

Retemos a los candidatos a comprometerse con la transparencia y a presentar cuentas al pueblo, para que los trapitos tengan que desaparecer o salir todo el tiempo al sol. Porque la verdad, es que el resto son puras palabras vacías, que se las lleva el viento, al son de los pesos y los centavos…

¿Divididos por la polìtica?.

5/8/2009

 

Los uruguayos están profundamente divididos frente a las próximas elecciones, solo basta con escuchar los comentarios en la calle, para sentir la misma pasión que se vive previo a una final de campeonato entre Nacional y Peñarol.

 

Hay quienes participan en un debate ciudadano, divididos por algunos supuestos y por la defensa de irreconciliables  ideas y diferentes visiones de cómo se debe gobernar al país.

 

Aunque se habla de los candidatos, en el fondo lo que realmente se defiende es un supuesto futuro. Pocos evalúan objetivamente el desempeño de los candidatos, si así fuera, para muchos votantes deberían ser más las dudas, que las certezas.

 

Para algunos su partido representa todo lo que quieren o esperan, no hacen el mínimo esfuerzo para analizar a fondo al candidato, no importa si tiene o no las cualidades y las capacidades de gestión necesarias para gobernar, estas pasan a un segundo plano.

 

En el debate ciudadano pocos hablan de que votaran al candidato con el mejor equipo económico o al que presentó las mejores soluciones para atender y resolver el problema de la drogadicción o de la inseguridad pública. A muchos votantes no les importa el plan propuesto de gobierno, votaran con los ojos cerrados a su partido.

 

No se debaten las ideas, se defienden ideologías y grupos de poder, algunos votaran contra la sociedad misma, contra estilos de vida y formas de gobernar. Una parte de la población tiene bastante claro que no esta solamente en juego un periodo de 5 años, saben que tienen que defender un estilo de gobierno, y que el que gane las próximas elecciones, seguramente perdurará por muchos años.

 

Lo malo de todo este proceso, es que las personas de a pie son las que terminarán enfrentadas, lastimadas, dolidas y frustradas. Es evidente que para muchos ciudadanos es importante que gane su candidato, pero la parte difícil será mantener la objetividad y entender que este proceso democrático no debe ser una lucha entre particulares. El pueblo no merece terminar dividido de forma permanente o todos perderemos.

 

Los políticos hoy se sacan los ojos y mañana se juntan para hacer un asadito y seguir para adelante, ellos nunca pierden, ellos nunca llegarán a un extremo en donde no haya retorno en su relación entre partidos. Hacen show para las cámaras, pero al final siempre terminan conviviendo bajo un mismo techo.

 

Nunca pasarán un límite que sea irreversible, siempre tendrán una puerta para el diálogo y resolver sus supuestas diferencias. El problema real somos los simples mortales, quienes no contamos como es el caso de los políticos, con un mecanismo que permita sanar fácilmente las heridas sufridas durante las campañas políticas o en el día a día y por eso terminamos divididos por rencores sin sentido.

 

Se debe evitar por todos los medios que la sociedad termine desintegrada por la defensa de las ideas, que aunque son diferencias muy válidas, nunca justificarán que terminemos sin poder trabajar unidos como nación.

 

Es obligación de los políticos y gobernantes mantener un alto nivel de debate y ser responsables absolutos del mensaje que se le envía a la ciudadanía, cuidando de no generar un ambiente de enfrentamiento, que lleve a que los particulares  tomen parte desproporcionada de la lucha electoral.

 

Los partidos y sus candidatos deben obligarse a presentar a la ciudadanía sus propuestas y comprometerse al diálogo y a facilitar la gobernabilidad del país. Deben demostrar nivel y capacidad para apoyarse a pesar de las diferencias ideológicas, promover el bien del país, por encima de los intereses partidistas, de grupo o particulares de un político.

 

El país no puede darse el lujo de que la clase política permita que surjan espacios para revanchismos o para malos perdedores, tampoco hay espacio para permitirnos malos ganadores, porque lo que esta en juego es más que un simple partido de fútbol. Los partidos deben demostrar un máximo nivel de debate en público y demostrar con hechos sus planes de gobierno, para que el pueblo pueda elegir libremente.

 

Los partidos deben de controlar a sus círculos más cercanos para que le bajen el tono a las disputas y debates entre particulares. Durante la campaña deben comportarse con altura y no deben estar involucrados en enfrentamientos que lleven a calentar el ambiente electoral.

 

En octubre veremos que cartas juega la ciudadanía. Probablemente en noviembre las mayorías decidirán el próximo presidente, seguramente más inspirados en un sentimiento, que en un análisis profundo de las alternativas existentes. Al final lo único importante es que se den las condiciones para que el país pueda avanzar a un futuro mejor.

¿El capital es importante para el paìs?…

30/7/2009

 

¿Cómo se logra que un país camine?, con plata, estrategìa de paìs, un gobierno capaz de gestionar los planes de desarrollo y mucho trabajo. ¿La plata de donde sale?, la que realmente vale, viene del exterior: exportaciones, turismo, remesas, inversión extranjera directa y préstamos de organismos internacionales o de países que nos pueden prestar, (aunque los intereses sean peor que los del FMI multiplicados por tres, ¿cuanto tendrá que pagar Argentina por los préstamos de Chávez?).

 

El dinero no es un bien ilimitado, no funciona poner a la imprenta a trabajar, el dinero  debe de llegar del exterior de alguna manera, solo así se puede contar con los fondos para que se mueva la economía interna y para adquirir del exterior todos los productos y servicios que son básicos para el país y la sociedad en general.

 

Si no tenemos suficientes fondos disponibles, es imposible comprar: petróleo y derivados, medicamentos, tecnología, equipos médicos, maquinaria, autos, camiones, motos, repuestos, libros, equipos de laboratorio, materiales para la industria e insumos para sectores tan diversos, como son el agro, la industria textil o el mismo gobierno.

 

No se puede vivir en el siglo 21 sin dinero para adquirir lo que necesitamos del exterior. Es imposible mantener un camino de progreso y de avance, si perdemos el acceso a los bienes y servicios que son base fundamental para la modernización constante del país.

 

Por eso es importante exportar al máximo y la inversión extranjera directa, no se trata de doblarse frente a los poderosos capitalistas del mundo, se trata simplemente de hacer viable al país. Es la única forma de que la población tenga un mínimo de calidad de vida, de obtener las tecnologías requeridas para impulsar la competitividad del país, que las oportunidades de nuestros jóvenes sean comparables a las que tienen jóvenes de otras latitudes y de garantizar una atención medica que aproveche los descubrimientos que se hacen a nivel mundial.

 

Cuando se dice que estamos insertos en el mundo globalizado y se trata de transmitir a la población la importancia de participar activamente en esta gran sociedad global, no es con el objetivo de convencer a nadie de que debemos volvernos colonia de alguna potencia capitalista, la realidad es que no hay otra manera de sobrevivir, de lo contrario corremos el riesgo de regresar poco a poco a la edad de piedra.

 

Hasta algunos de los países más cerrados al mundo exterior, han entendido que necesitan del comercio internacional, del turismo y de la inversión para sobrevivir. Saben que es el ùnico camino viable para ofrecer a sus ciudadanos mejores niveles de vida. Por eso se vuelve un grave problema para la economìa, cuando un país deja que las ideologías políticas, se vuelvan la principal barrera para el avance de los cambios económicos, que son básicos para lograr unas cuentas nacionales sanas y positivas.

 

Se pierde demasiado tiempo en ver si alguien se beneficia más que otros, cuando los puntos de vital atención, son aquellos que permiten lograr que la mayoría se beneficie y los que debe impulsar de forma constante el gobierno, para que no falten los medios para atender a los grupos más vulnerables. No es muy inteligente preferir estar todos mal, en lugar de agotar todas las opciones legales, comerciales y estratégicas, para abrir puertas de oportunidad que beneficien cada vez a un mayor número de personas.

 

Quizás nunca se logre que todos vivan de la misma manera, pero si es posible de que todos vivamos con un mínimo de confort. Hay que aprender a vivir sin preocuparse cuanto tiene el vecino y a disfrutar lo que uno tiene. También hay que entender que el camino para mejorar, es capacitarse de forma permanente, trabajar más y mejor, ya que no hay otra manera sustentable de crecer económicamente a nivel personal.

 

La única ideología valida, debería ser la de que todos tengamos igualdad de oportunidades y que se legisle para lograr más y mejores trabajos. La política siempre sale sobrando, solo las iniciativas adecuadas generan las oportunidades. La política típicamente divide, lo que significa un grave problema ahora que más que nunca, se necesita un gran acuerdo nacional para impulsar el crecimiento del país.

 

Si decimos no a la inversión extranjera, si no impulsamos el comercio exterior con todas nuestras fuerzas y si perdemos el foco para lograr un turismo extranjero que venga todo el año a gastar más, corremos el gran peligro de vernos obligados a pedir prestado o dejar de avanzar como país y como sociedad. Si no llegan al país más recursos de los que gastamos en nuestras compras al exterior, un día no tendremos luz, nafta o medicamentos para nuestros hijos.

 

El problema no es el dinero, o que algunos tengan más que otros, el único problema real, es que no tengamos oportunidades de trabajo para obtener nuestros ingresos de forma honesta.

 

Un estado fallido es Haití. En el pasado los políticos haitianos se equivocaron, probablemente pensaban que se podía vivir del aire y que la plata se daba en los árboles. Hoy vemos un país que no tiene ningún recurso natural estratégico, no hay industria exportadora, no existe infraestructura hotelera, no hay agricultura o ganadería, a nadie le interesa Haití para invertir y tampoco tiene productos que ofrecer a la comunidad internacional. Por eso hoy el país entero esta a expensas de la limosna internacional.

 

Claro que si Haití tuviera recursos naturales estratégicos, hoy se podría llamar Venezuela, Nigeria, Irán, Cuba, Rusia o como quisieran, pero sin ellos, no hay futuro posible. Finalmente la plata tiene que salir de algún lado, de lo contrario un país puede estar en agrios problemas.

 

La lección es que a la larga o a la corta, sin capital no puede haber agricultura, ganadería, forestación, industria, energía suficiente, salud, vivienda, modernidad, comida suficiente, etc. Mientras en Haití se mueren de hambre, el mundo sigue para adelante sin ellos, es injusto e inhumano, pero es tan crudo, como real.

 

Hay que tener respeto por el dueño del dinero, al que no hay que respetar es al usurero o al que explota a su personal, al que no reconoce el trabajo de su fuerza laboral o al que no invierte en la capacitación de sus trabajadores. Es importante entender que estos problemas son independientes del capital, estos son problemas de personas, con nombre y apellido, donde el dinero en si mismo tiene poco que ver.

 

También hay que tener miedo de los políticos que dicen que no necesitamos del capital, que podemos vivir sin que entre al país dinero fresco cada nuevo año, que los riquillos son todos malos, que mañana llenamos el país de cooperativas y así todos tendremos trabajo digno (vean como le fue a Rusia con esta historia) y que el país no necesita a los empresarios, tampoco a su creatividad, menos a su capacidad de gestión, sus contactos o su plata. Cuidado con estas historias de terror, sobran ejemplos de suicidios de este tipo.

 

Hay que tener miedo de las personas que suponen y que están convencidas que en el país hay suficiente dinero para vivir todos muy bien. Si mañana se repartiera la plata de todos, en partes iguales para cada persona que habita el país, ¿Cuánto creen que le toca a cada uno?, lo peor de la historia, ¿Cuánto creen que podrían vivir con él?, les puedo asegurar que el país no aguanta más de un año sin recibir dinero fresco de algún lado.

 

No hay forma de sobrevivir como sociedad por mucho tiempo sin generar más plata de la que hoy circula en el país, incluyendo la que esta escondida en alguna caja fuerte, de zapatos o frasco de mermelada. Dependemos demasiado de la importación de productos que son básicos para nuestra vida y que no todos los podemos comprar en China, Irán, Brasil, Cuba, Bolivia o Venezuela.

 

Para algunos puede llegar a sonar emotivo escuchar el discurso de algunos personajes cuando presumen no estar alineados a las grandes potencias capitalistas, pero la realidad es que están mucho más alineados y dependientes de los países capitalistas, de lo que nosotros mismos estamos. No podemos seguir comprando historias que el que las cuenta, es el último en cumplirlas.

 

Hay que hacer del Uruguay un país creíble, con futuro, un lugar donde invertir y gastar, un país con trabajo y oportunidades para todos. Solo así algún día el hambre quedará atrás, de otra manera será imposible lograrlo. Sin recursos naturales estratégicos, el dinero nunca caerá del cielo, siempre tendremos que trabajar para obtenerlo, y el que no quiera trabajar, que no se queje si no le tocan tantas comodidades como quisiera

Crisis de ideas… problemas sin solución…

23/7/2009

Crisis de ideas… problemas sin solución… 

Cuando observamos lo que acontece en el día a día, la sensación es que Uruguay se resquebraja a una velocidad cada vez mayor y no se ve que se implementen acciones concretas que eviten que el país se salga de control.

Hoy solo importa la carrera por el poder, las elecciones de octubre son el único objetivo, pero los problemas no quieren esperar, estos siguen afectando el día a día de los uruguayos. Los problemas no desaparecen, aunque nuestros gobernantes solo mueven aquellos hilos que les permita sumar votos.

Solo basta ver el continuo aumento de la inseguridad, un sistema educativo que avergonzaría a Varela por ineficiente e incapaz de preparar a cada nueva generación para una vida productiva, un sistema de salud al borde del colapso y que no entiende la real problemática de la Gripe A (H1N1), unas fuerzas armadas muertas de hambre por razones que no son entendibles, sindicatos elevados al nivel de dioses, un incremento de empleados públicos que no facilita la reorganización y la eficiencia del estado y aumentos de sueldos en el sector público muy por encima de los que percibe el sector privado.

La crisis mundial finalmente nos alcanzó, el gobierno sigue en una nube y faltan apoyos serios para impulsar el mercado interno. La triste verdad es que mientras no se acepte la realidad y se haga un uso más intensivo del cerebro por parte del gobierno, seguiremos viendo un rápido deterioro de las variables económicas del país, donde las soluciones pendientes de implementar para frenar el desempleo, cada día son más urgentes.

Un sector privado con pocos apoyos e incentivos para invertir en estos momentos de crisis, preocupados en sobrevivir ante una importante baja en sus ingresos, con un grave problema energético sin solución, que nos puede llevar en el corto plazo a un colapso a nivel económico y social.

También se percibe un incipiente pero cada vez más visible incremento de la impunidad, situación que favorece un mayor número de eventos violentos, como las violaciones y muertes que se han registrado en los últimos tiempos, situación sin precedentes en el país.

Planes sociales sin sentido, que fomentan la vagancia y que ayudan poco o nada a la integración de los menos favorecidos a una vida productiva. Planes concentrados en dar limosna permanente, en lugar de ofrecer alternativas para el trabajo digno.

De un “País productivo” solo hay un slogan, la realidad es que hay poca estrategia para impulsar medidas que sean base para un mayor crecimiento económico, faltan incentivos a nacionales y extranjeros para que se acelere la generación de empleos bien pagados.

Hay una crisis de ideas en el sector gobierno en general, hay miedo al cambio, cotos de poder que no quieren ser cedidos para el bien comunitario, intereses de todo tipo, faltan ideas y compromiso, visión de país a futuro, falta un gobierno de avanzada que nos guíe hacia un plan nacional de desarrollo sustentable y económicamente viable.

A los gobernantes uruguayos en los últimos 40 años les ha faltado brillantez, les ha faltado espíritu de lucha por ser grandes, no ven al país como un grande, siempre los hizo feliz estar a la sombra de nuestros vecinos más cercanos. Les cuesta trabajo levantar la vista y ver más lejos, les cuesta quitarse la carga que llevamos desde hace décadas de vivir a la sombra de países a los cuales no tenemos nada que envidiarle.

Se argumenta el tamaño del país, el tamaño es mayor o similar al de muchas economías sobresalientes que ofrecen mayor calidad de vida a sus ciudadanos, esto no es pretexto.

Para ser grandes hay que empezar a visualizar al país de forma diferente y eso tiene que iniciar en los planes gubernamentales, si tenemos planes mediocres no podemos esperar resultados brillantes, hay excepciones, pero no son suficientes para que impacten en el rumbo que sigue el país.

Faltó estrategia de país, y siguen faltando ideas en las propuestas de los candidatos de la izquierda, no se ve como piensan lograr encauzar al país en un camino que lleve a resolver de fondo los problemas más urgentes:

• Inseguridad,
• Salud,
• Vivienda,
• Alimentación básica, especial énfasis en la infancia,
• Un sistema educativo que facilite la inserción laboral y la especialización,
• Mayor apoyo a la investigación y el desarrollo,
• Incentivos a privados para la generación de empleos,
• Un plan nacional de desarrollo energético,
• Reducción del peso estatal para liberar recursos para obras de infraestructura,
• Un sistema penitenciario eficiente y con la capacidad de albergar a todos los delincuentes para que cumplan el 100% de su castigo y facilite su proceso de readaptación,
• Clínicas especializadas en drogadicción,
• Clínicas especializadas en control natal,
• Centros a nivel barrio para la enseñanza de oficios y bellas artes,
• Modernización de las fuerzas policiales y Armadas,
• Modernización del poder judicial y mayor seguridad jurídica,
• Inversión en infraestructura estratégica,
• Plan para mayor participación ciudadana en la supervisión de planes sociales,
• Planes sociales integradores que faciliten la inserción laboral y el inicio de micro negocios (capacitación técnica y micro créditos para pequeños emprendimientos),
• Apoyos sociales con obligaciones claras para los beneficiarios (trabajo de tiempo parcial),
• Etc., etc., etc.,…

Como ciudadanos tampoco podemos quedarnos al margen de los cambios que requiere el país, Uruguay es sensacional en muchos aspectos, con un potencial impresionante, pero si queremos que nuestro país cumpla con nuestras expectativas, debemos aportar con nuestro diario actuar.

Somos parte fundamental del futuro del país, no podemos operar de forma independiente y pretender que nuestros actos no impacten al resto de la sociedad.

El país solo no se mueve, solo no cambia, solo no mejora, solo no apoya a los que menos tienen, el país es su gente, el resto son solo paisajes bonitos similares a los que hay en muchas partes del mundo.

La gente es la que hace la diferencia, para bien o para mal, la gente es la que gobierna, la gente es la que tira la basura en la calle o la que roba o la que hace respetar la ley. El país que soñamos, somos nosotros mismos, solo si aportamos lo que nos toca a cada quien, el país puede ser mejor, potencial no falta.

Lo que necesitamos es un nuevo gobierno con suficiente voluntad política, mayor creatividad, ideas, ideas e ideas, dejar de lado la conveniencia de los pocos e impulsar las medidas que nos lleven a lograr el beneficio de todos.

Que se diferencie de los últimos gobiernos, que se especializaron en matarle los sueños y la esperanza a la gente, porque de esa forma no hay manera de construir nada.

Los emigrantes uruguayos se van del país porque no pueden visualizar un país mejor, porque un Uruguay pujante, en crecimiento y con oportunidades para todos, suena a una utopía, a un imposible.

El día que se gobierne y se actué en la forma correcta, la sensación de utopía va a desaparecer y en ese momento los uruguayos dejarán de salir del país y todos podremos vivir con más esperanza y bienestar.

En Octubre tenemos la oportunidad de elegir un nuevo grupo de políticos, quienes nos gobernaran por varios años hacia el futuro. De lo que decidamos la mayoría ese día, dependerá nuestro porvenir. No podemos darnos el lujo de equivocarnos o de no participar, hay que afinar bien el tiro, porque solo tenemos una oportunidad.

Si queremos un mejor gobierno, algo tiene que cambiar, y nosotros somos los únicos que podemos generar ese cambio.

Es increíble que el 95% de este artículo lo escribí y publique por primera vez hace más de un año (03-Junio-2008) y que hoy todo sigue igual o peor que en aquellas fechas. No entiendo como este gobierno puede convencer a alguien de que trabajó y esta trabajando bien, peor aún, es increíble que exista gente que pueda estar convencida, de que el dúo dinámico pueda gobernar de forma aceptable a este país.

 

 

 

 

 

 

Octubre 2009, serà una fecha difìcil de olvidar para el partido oficial…

8/7/2009

Las internas tuvieron sorpresas para todos, el partido oficial todavía no sale de su asombro, jamás les pasò por la mente tener menos votos que uno de los partidos de la oposición. Si se mantienen los mismos números para octubre, para mantenerse en el poder tendrán que ganar en segunda vuelta. 

 

Si en octubre compitieran Vázquez contra Lacalle, las elecciones serían  de resultado reservado, algo muy difícil de prever, pero con la formula actual del frente amplio, el partido oficial parece tener los días contados en el poder. 

 

En la formula del frente hay más dudas que certezas y más diferencias que coincidencias. Una fórmula muy forzada, una combinación de ideas que no se dio de forma natural, se dio por necesidad, más que por convicción.

 

La izquierda va a las próximas elecciones con una formula débil, sin mística, unida frente a las cámaras de televisión y dividida por visiones irreconciliables del deber ser de un Uruguay gobernado por la izquierda. 

 

La formula del frente no tiene fuerza, no es una formula creíble, y menos después de tantas vueltas y negociaciones en lo oscurito, misteriosos acuerdos, reparto de posiciones de poder, muestras de ambición desmedida y políticos más preocupados por evitar quedar fuera del poder, que por las necesidades del pueblo. 

 

Mujica fue muy claro hace unos días hablando por televisión con un periodista, (sus comentarios exactos fueron publicados por el diario el país hace unos días atrás), el dijo sin pena ni gloria, que la maquinaria del frente amplio no se movió en las internas porque no estaban en juego las bancadas, que las internas solo fueron un trámite burocrático, que cuando estén en juego las bancadas, en ese momento el frente saldrá a las calles con todo. 

 

¿Que mensaje nos dejan estos comentarios?, ¿que al FA solo le interesa pelear por los espacios de poder?, ¿qué solo le interesa no perder los privilegios obtenidos y seguir viviendo de los impuestos del pueblo?. ¿No era importante debatir las ideas con el pueblo?, ¿la maquinaria del partido no tiene el objetivo de llevar a todos los rincones del país las ideas de cada precandidato, de cómo piensa conducir al país?. 

 

¿Ya no era importante escuchar la opinión del pueblo?, ¿no existiò la necesidad moral de ser incluyentes con el pueblo y mover al partido para escuchar las voces de la gente?, ¿el pueblo no merece que las estructuras del partido dejen la comodidad de sus oficinas y recorran el país de punta a punta?, ¿ya no es importante escuchar al pueblo para el FA?, ¿o el FA ya gobierna en función de lo que cree, y no de lo que el pueblo reclama?.

 

¿Las internas solamente fueron un tràmite socialmente irrelevante?, ¿las internas para el FA ya no son parte del proceso de presentar y defender ideas, así como las posiciones diferentes que existen dentro del frente?, ¿no se trataba de presentar a los uruguayos sus propuestas de un país mejor, de acuerdo a cada precandidato del frente?, ¿o la idea es que votemos con los ojos cerrados y así perpetuarlos en el poder, muy a pesar de que no cumplan con las expectativas del pueblo?. 

 

La conclusión es de fácil acceso, “mientras no este en juego el puesto de nadie, la maquinaria del frente no se moverá”. 

 

Solo cuando el país este en proceso de elegir por voto popular a nuestros nuevos gobernantes, en ese momento y para no perder espacios de poder, es cuando de acuerdo a las palabras de Mujica, el FA saldrà a la calle a ganar los votos de la ciudadanía.  

 

Esta mentalidad del FA de hoy, debe preocupar a sus simpatizantes. Las ideas ya no valen la pena debatirlas, la maquinaria política ya no es el medio para que el pueblo conozca las ideas, los planes y las estrategias de quien aspira gobernar al país desde la izquierda, solo sirve para defender espacios en el poder legislativo, privilegios obtenidos y buscar nuevos espacios si es posible. El pueblo sigue siendo de piedra y que siga esperando por un gobierno para ellos.

 

La bùsqueda de eliminar el hambre de los más vulnerables, no es más que un cliché que el partido oficial cree que suena bien en  la boca de los políticos de izquierda. En la realidad y en los hechos, el partido oficial no ha sido capaz de resolver y eliminar a la pobreza extrema.

 

Desde la semana pasada todo es posible y todo se va a valer. Escuchar al pueblo es cada vez menos relevante, las encuestas y el marketing hoy estàn primero, que recorrer el paìs para escuchar al pueblo. 

 

La ciudadanía no debe dejarse confundir y sorprender, ya que es muy previsible que vuelvan a proliferar los golpeadores verbales, con el objetivo de hacerle los mandados a sus patrones, mientras que por otro lado, los candidatos jurarán que ellos si están haciendo una campaña de nivel. 

 

El frente perdió el norte, no tiene un guía espiritual que una al partido bajo un objetivo más puro y elevado, que simplemente pelear el poder por el poder. Astori ya no confía en que ganen, por eso se quiere asegurar un espacio en el senado y seguir viviendo de la política.  

 

Es más importante mantenerse en el poder, que ceder por el bien del partido. Su intransigencia también demostrò que la formula Mujica – Astori, son el agua y el aceite, imposible de que se integren por un bien mayor, cada quien tiene sus propios objetivos y ambiciones personales.

 

Si el FA esperaba mandar otro mensaje a la ciudadanía, creo que se equivocaron rotundamente y tambièn creo que ya es tarde para cambiar el mensaje que todos hemos recibido.  No hay duda que la soberbia, el exceso de confianza y la incapacidad para corregir el rumbo sobre la marcha, les esta empujando al abismo y a posiblemente perder el gobierno.

 

Los uruguayos tendrán en octubre la oportunidad de influir profundamente en el futuro del país, y simplificando la realidad, cada votante tendrá que elegir entre:
 
Un candidato de la oposición con experiencia para gobernar, que viene reforzado con un segundo de abordo de alto nivel, con quien conforman una formula sólida y armónica, contra un candidato oficial que es solo un político simpático y buena onda, que no pudo con un simple ministerio y que viene acompañado de un segundo de abordo, que desde ahora ya esta preocupado con que se les hunda el barco y eso que todavía no salieron a alta mar.   

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La inseguridad que vivimos en Frentilandia.

11/5/2009

 

Cuando se comenta sobre la delincuencia y como el crimen esta en constante aumento, poco se habla sobre la total ausencia de inteligencia que es exhibida, en muchas de las decisiones que se toman en lo que respecta a mantener el orden y la seguridad pública. 

 

Es increíble la falta de capacidad para entender como funciona actualmente el crimen, se sigue insistiendo en tratar un problema que evoluciona constantemente, de la misma forma que se enfrentaba hace 30 o 40 años. 

 

El alto índice delictivo es terrible, la efectividad de las medidas policiales es para llorar, la forma en que se quiere resolver este problema, solo refleja la incompetencia gubernamental y una imposibilidad de enfrentar y resolver el problema. 

 

El problema es claro, hoy es muy rentable robar, además de que los delincuentes cuentan con un fuerte incentivo: muy baja probabilidad de que un criminal deba pagar una fuerte sanción por su delito. 

 

La falta de acción de la autoridad, facilita que el delincuente tenga acceso sin mayores problemas a comercializar los bienes robados, ¿Por qué el gobierno no esta atacando la cadena de comercialización de bienes robados?, es una pregunta para la que no tengo respuesta, pero si así lo estuviera haciendo, seguramente el crimen estaría en retroceso, en lugar de estar creciendo de forma incontrolable. 

 

Un ejemplo del grave problema que vivimos: 

 

¿Dónde están las autoridades (¿in?) competentes, responsables de evitar que la frontera sea un colador, por donde actualmente pasan vehículos y metales robados para ser comercializados en el exterior?, como por ejemplo las camionetas 4×4 que se roban en el país y luego son revendidas en Paraguay. 

 

Para que un vehìculo sea robado en Uruguay y vendido en Paraguay, solo puede suceder -por simple lógica-, por la total incompetencia de la autoridad o porque personas que son parte de la autoridad, están coludidas con la delincuencia o por ambas. 

 

¿Qué esta haciendo la autoridad para resolver este problema?, ¿Cuántos autos han sido recuperados en la frontera?, ¿Cuántos cargamentos de cobre han sido detenidos antes de salir de nuestras fronteras?, ¿a cuantos exportadores de cobre se les ha exigido que justifiquen de donde salio el metal que se esta embarcando para su exportación?. 

 

¿Las autoridades aduanales están debidamente capacitadas para diferenciar una onza de plata, que vale apenas 14 dólares, de una moneda antigua que puede valer miles de dólares?, ¿pueden realmente identificar sustancias prohibidas o peligrosas?, ¿pueden reconocer el oro real, de piezas doradas?, ¿un collar de perlas, de uno de fantasía?, seguro no. 

 

¿Qué pasa con los puntos de control que deberían existir en el trayecto que se debe recorrer antes de abandonar el país?, ¿donde esta el control gubernamental?, ¿Dónde están los puestos de control permanentes en las carreteras, en los caminos vecinales y en las rutas secundarias que unen rutas principales?. 

 

¿Dónde esta la presencia policial sorpresiva, revisando autos, camionetas, camiones, ómnibus ínter departamentales, con el objetivo de evitar el tràfico de autos y bienes robados?. 

 

Otro ejemplo es el robo de auto partes o de autos para desarmar, este grave problema existe porque hay mercado a quien vender las partes, sea a nivel nacional o en el extranjero.  

 

Para que las piezas robadas lleguen a su mercado de destino, deben quedar expuestas al control gubernamental en varias ocasiones, al transitar por calles, avenidas, carreteras, caminos vecinales, puertos, fronteras, aeropuerto, ferias de barrio, ferias tradicionales, negocios de auto partes usadas de dudosa reputación, etc. 

 

Tampoco hay forma que un auto robado suba a un barco o cruce la frontera, sin que primero atreviese parte de la ciudad o rutas nacionales que deben estar controladas por la autoridad, ¿donde esta la autoridad controlando que un auto robado no salga por el puerto?, ¿Dónde están los controles evitando que los autos robados puedan salir por carretera hacia Brasil?.

 

Una autoridad ineficaz es lo único que puede justificar la libre circulación de productos robados por todo el país, sin control y sin castigo. Solo la falta de voluntad política puede justificar que no se estén implementando medidas efectivas para evitar que salgan autos robados del país o que una persona pueda comprar alambrado, cable de cobre, una herramienta o un auto estéreo que sean robados. 

 

Hay que cambiar como se concibe a la delincuencia actual, no se roba para comer, se roba para drogarse, para lograr obtener ciertos bienes y servicios, porque es fácil y no pasa nada. Porque lo que se roba, se transforma en plata muy fácilmente. 

 

También hay que considerar el alto grado de complicidad del que compra robado, con el que comete físicamente el robo. Todos los participantes de esta cadena criminal, son igual de culpables, sea el que roba personalmente un auto estéreo, como el que lo compra para revender o el que lo comprar para instalarlo en su auto.  

 

Las soluciones son claras e implican un nuevo paradigma para enfrentar el problema nacional de la delincuencia y los robos de bienes muebles. Ya no podemos seguir dándonos el lujo de seguir aceptado esta situación que està fuera de control. 

 

El esfuerzo policial se debe dividir en varias acciones urgentes: 

 

La delincuencia no esta conformada solamente por quien roba a un ciudadano, cualquier estrategia debe  considerar a los eslabones que son más fáciles de identificar y atacar. 

 

Mediante una legislación adecuada, que debe estar acompañada de acciones concretas de la autoridad policial y judicial, se puede sin lugar a dudas evitar el tráfico y la comercialización de los bienes robados.  

 

Se debe trabajar en labores de inteligencia, con el objetivo de identificar quienes son los principales actores intelectuales de la comercialización de bienes robados. A pesar de que seguramente se ocultan tras una fachada de legalidad, en un país con una población tan reducida, es imposible que puedan seguir en la oscuridad por mucho tiempo. 

 

Es urgente actuar contra los intermediarios que trafican con los bienes robados, ellos son los que obtienen los mayores beneficios por los robos y se dan el lujo de sentirse miembros honestos de la sociedad, sin que nadie los señale y castigue. 

 

¿Para que robar un alambrado rural, cable telefónico o de luz, si no hay forma de venderlo?, ese es el punto clave, ¿Por qué el gobierno es tan tibio para tomar las decisiones adecuadas?, ¿es tan difícil detener el comercio de bienes robados?. 

 

Si se elimina la rentabilidad del negocio del robo de bienes muebles, si se logra evitar al máximo el comercio abierto de productos robados, los cuales se mezclan con los productos legales mientras la autoridad finge ignorancia y voltea a ver hacia otro lado, es indudable que se logrará eliminar el principal incentivo para seguir robando.  

 

Un ladrón puede robar para uso personal una, dos o hasta tres TV, ¿pero tiene sentido que robe 10 o 15?, es evidente que no.  

 

Estoy seguro que no es difícil resolver el problema del robo de bienes, estamos sufriendo un claro problema de total incompetencia y falta de voluntad política para atender y resolver esta situación. 

 

¿Cuántos revendedores de metales tienen acceso a exportar cobre?, ¿1, 5, 10 o quizás 20?, ¿nuestros legisladores no tienen la suficiente imaginación para legislar y controlar a estos señores? Quizás los delincuentes sean parte de una sola empresa o de dos, pero una mejor legislación controlarà el funcionamiento de este tipo de negocios y terminarà con el robo de cobre. 

 

Un segundo frente que se debe controlar y que es también de fundamental importancia, es la necesidad urgente de penalizar de forma firme y sin excepciones, a todos los ciudadanos, que dejando de lado los escrúpulos, no dudan  en comprar bienes de dudosa procedencia, por el solo hecho de ahorrarse unos pesos o para revenderlos.  

 

La compra-venta de metales, como cobre, acero, hierro, bronce, etc. carece del mínimo control, todo se vale, cualquier muchacho roba un alambrado rural o un cable telefónico y un rato después tiene plata en el bolsillo. Al comprador de estos metales robados, deben de darle de 15 a 20 años en la cárcel y les aseguro que el robo se reduce a mínimos históricos. 

 

¿Cuántas personas en Uruguay están dispuestas a tirar alambre de acero, cable de cobre u otro tipo de sobrantes de metales?, seguro que muy pocos. Todos sabemos que son productos que no tienen fecha de caducidad, tiene un alto valor y que se puede necesitar nuevamente en el futuro cercano. Si estamos de acuerdo en esto, ¿entonces de donde sale tanto cobre, alambre de acero, tejidos de alambre y pedazos de cobre y bronce?, solo hay un lugar: de la casa, del negocio o del campo de victimas de robos.  

 

A nivel empresarial, nadie en su sano juicio tira algo que tiene valor y que de forma recurrente le sobra como resultado de su trabajo. Se acumula y se vende todo junto, entonces si es un sobrante que resulta de una operación industrial o de construcción, se puede solicitar la factura original de la compra del material de donde deriva el sobrante. 

 

Entonces es posible de una manera fácil, saber si el metal es legal o robado, antes de ser adquirido por un comprador de metales. Esto lleva a una conclusión de que si hoy se roban miles de kilómetros de alambrado rural, cable telefónico, cable de luz y pedazos de metal, es simplemente por negligencia de la autoridad y su incapacidad para controlar el comercio de metal a nivel nacional. 

 

Robo de Autos y Autopartes: 

 

El mercado de auto partes robadas puede desaparecer o reducirse a su mìnima expresiòn, solo se requiere implementar sistemas especiales que ya son utilizados en otros países, los cuales permiten marcar con un número de serie, todas las piezas de los autos que son más robadas, como por ejemplo los espejos, parabrisas, vidrios, partes del motor, ruedas completas, faros, parachoques, etc. 

 

Esto permite que una autoridad que tenga la voluntad de realizar un buen trabajo de investigación, pueda dar seguimiento en el mercado negro a piezas que están marcadas e identificadas como pertenecientes a un auto específico. Este sistema reduce el robo de partes y de autos, por el solo hecho que es difícil encontrar clientes para piezas y autos marcados de forma imposible de modificar. 

 

Es necesario que la autoridad realice redadas en los lugares que son más que conocidos por todos y que es en donde se vende de forma reiterada la mayoría de las piezas robadas. También es importante que los ciudadanos que se dicen honestos, no compren piezas automotrices o productos de cualquier tipo, que puedan tener una dudosa procedencia. 

 

Enfocando el esfuerzo en terminar con los eslabones más débiles y fáciles de identificar de la delincuencia, así como en penalizar a los ciudadanos deshonestos que compran objetos robados, se lograría controlar y reducir de forma importante el robo de bienes muebles. 

 

Incorporar controles administrativos a la compra venta de metales, objetos usados, auto partes, etc. obligando a la presentación de la factura original del bien a vender y registrando el documento de identidad de la persona que esta vendiendo, así como un comprobante de domicilio que este vigente. 

 

Se puede ir más lejos y exigir que todos los compradores-vendedores de productos usados, tengan la obligación legal de verificar vía Internet, en una base de datos nacional, si el bien mueble que le estàn ofreciendo, es un bien limpio que se puede comprar sin problemas legales o esta reportado como robado.  

 

Esta base de datos se puede ampliar e incluir auto partes robadas y todo tipo de bienes muebles. Se puede legislar para que todos los productos que son fácilmente transables, bicicletas, motos, auto partes, electrónicos, eléctricos, etc. sean marcados en varias partes, sin excepción, desde antes de que sean comprados por el ciudadano.  

 

El número de serie debe ser más completo y ubicarse en varias partes del bien, debe incluir marca, modelo, color, equipamiento, lote de venta, etc., de forma de que sea imposible vender el bien, aunque sea fraccionado.  

 

Hay otras medidas importantes que implementar, con el objetivo de contar con una fuerza policial más efectiva y con el objetivo de prevenir que las personas y comercios sean victimas del crimen.   

 

El objetivo es evitar que los delincuentes se pasen a robar de un barrio a otro, buscando escapar de las acciones fijas que puedan establecer en cada seccional. La idea es que el delincuente no se sienta tranquilo en ningún lugar de la ciudad y que sepa que puede cruzarse con un operativo sorpresa en cualquier lugar y momento. 

 

Cualquier medida que sirva para disminuir el robo de bienes muebles y su ràpida comercializaciòn, siempre se podràn implementar  respetando los derechos individuales de los ciudadanos, incluyendo los derechos de los delincuentes, aunque ellos no hayan respetado el derecho a la vida de sus victimas, quienes siguen muriendo recurrentemente en sus manos. 

 

Seguro hay muchas otras ideas que pueden ayudar a mejorar el desempeño de las autoridades, pero algo que es imposible de ignorar, es que si la autoridad policial no es reestructurada de forma urgente y no se cambia la forma de atacar el problema de la inseguridad, vamos con rumbo seguro al punto sin retorno. 

 

El gobierno debe dejar de adoptar una posición de victima, en especial los jerarcas responsables del control de las fronteras y de la seguridad pública y dejar el espacio libre para otras personas que realmente entiendan el problema que estamos enfrentando y que si no se contiene a tiempo, jamás podremos regresar a la normalidad en temas de seguridad pública. 

 

Para el gobierno, no hay duda que vivimos en Frentilandia, un país de fantasía,  donde nunca pasa nada.

Votar es fundamental, pero… ¿a quién?…

30/3/2009

 

Durante años muchos uruguayos esperamos que la izquierda llegara al poder, convencidos de que era el único camino para lograr una mayor justicia social, igualdad de oportunidades, crecimiento económico y modernidad.

 

Hoy, casi al término de este primer gobierno de izquierda, es difícil tratar de hacer una lista de medidas impulsadas por este gobierno y el partido en el poder,  que hayan tenido un efecto positivo en la calidad de vida de los ciudadanos. No hay mucho que mostrar.

 

No veo el Uruguay que se suponía nacería a partir de los sueños de miles de votantes, que fueron a las urnas con la esperanza de que ahora si llegaría el cambio esperado por años.

 

¿Dónde quedo la idea sobre una izquierda moderna, capaz de quitarnos de encima tantos años de estancamiento?, simplemente nunca llego.

 

Los ideales que siempre abrazamos, nos llevaron desde un inicio a estar de acuerdo en solidarizarnos con lo que menos tienen y aceptamos la urgencia existente en mejorar las posibilidades de éxito de los menos favorecidos.

 

Pero la realidad es que los altos incrementos en los impuestos que hemos tenido que pagar estos últimos años, solo han servido en su mayoría, para beneficiar los sueldos de empleados públicos y políticos, además de generar un gigantesco grupo de parásitos.

 

Tuvimos un gobierno gris, rehén de las minorías dentro del frente y que por una perdida de liderazgo y dirección, termina haciendo muy poco de lo que se esperaba.

 

Los ideales de justicia, de una sociedad más equitativa, de mayor prosperidad, de modernización, de creación de bases para un sólido crecimiento, quedo en el discurso.

 

Unos pocos sujetos con ideales retrógrados, se dieron el lujo de frenar iniciativas que eran estratégicas y que hubieran permitido un mayor crecimiento del país, lo que hubiera beneficiado a todos los sectores de la sociedad.

 

Viendo como unos pocos miles de votos fueron capaces de jalar más que muchas yuntas de bueyes (cientos de miles de votos), debemos preguntarnos si estamos dispuestos a correr el riesgo de que unos poquitos, puedan llegar a imponer sus ideales desde el sillón presidencial.

 

Ahora la frase de “los de antes eran peores”, ya no me sirve de consuelo, porque me queda una seria duda de que sea una realidad. Una frase más realista quizás sea “todos son iguales” o “solo hay malos y peores”. Aunque muy en el fondo, estoy convencido de que hay excepciones en todos los partidos.

 

Hoy el electorado esta dividido: los que siempre han votado a los partidos tradicionales, los que votan (y votarán) al frente amplio y los que no saben que es peor: volver a votar a los partidos tradicionales o correr el riesgo de llevar a la extrema izquierda al poder.

 

Estamos frente a una situación muy complicada, el FA de hoy, no es el mismo que gano en las elecciones pasadas, ahora estamos frente a un partido completamente desdibujado, donde los extremistas son pocos, pero pesan demasiado, donde lo más importante ya no es el pueblo, lo importante ahora es solamente seguir aferrados al poder.

 

No olvidemos la realidad incuestionable, de que las diversas fracciones de cada partido político (unos más, otros menos), han estado sumamente concentradas en negociar en lo oscurito, repartiendo posiciones de privilegio y haciendo sus movimientos estratégicos y políticos. Donde la única prioridad para algunas de estas fracciones, es preservar sus intereses de grupo y el de sus dirigentes, por sobre todo lo demás.

 

Con el objetivo de sobrevivir, estas fracciones políticas no apostarán al mejor candidato para el pueblo y el país, sino que apoyaran incondicionalmente al que le permita seguir ordeñando la vaca del poder.

 

Los altos ideales del pasado, aquellos que nos hacían gritar por libertad, trabajo y justicia social, son ahora utilizados como una simple escalera que lleva al poder. Se manipula el sentir del pueblo, como una forma de obtener una posición desde donde imponer sus ideas extremas y retrógradas, lejos de lo que se merece este país y su pueblo.

 

El resultado de las internas será un claro parte aguas para algunos ciudadanos, ya que deberán cuestionarse seriamente si es valido votar por el partido de siempre, aunque su  candidato a presidente no llene sus expectativas, no comparta sus ideales de país o no tenga la capacidad y conocimientos para gobernar.

 

No entender esta probabilidad y votar con lo ojos cerrados, solo nos puede llevar a colocar en el poder a la persona equivocada. Popularidad no es igual a capacidad, decir lo que algunos quieren escuchar, no es igual a verdad, ganar las internas de un partido, no es igual a ser el mejor candidato.

 

Esta situación es una probabilidad real, es seguro que miles de ciudadanos se verán obligados a enfrentarse a la necesidad de romper ciertos paradigmas que traen en la cabeza. Solo de esta forma podrán reconsiderar cambiar su posición y voto, con el objetivo de realizar un voto razonado, del cual no arrepentirse en el futuro.

 

No se puede aceptar votar a un partido que no cuenta con un candidato creíble, solo porque es nuestro partido de siempre, por amor a la camiseta o porque los de antes fueron malos.

 

Una pregunta clave que deben hacerse los simpatizantes del FA, es si nuestro país será mejor cuando se mueva más a la izquierda. ¿Más a la izquierda, realmente es mejor para los uruguayos?, cuidado, porque quizás estamos al borde del precipicio y muchos no se han dado cuenta.

 

Compararnos con otros gobiernos de izquierda es un sano ejercicio, querer parecernos a Brasil o Chile, es una opción, pero eso implica políticas que la izquierda no ha sido capaz de votar en el pasado reciente, entonces: ¿Cómo un país se puede volver más liberal para implementar políticas al estilo Lula, acercándose tanto al extremo izquierdo?.

 

Este tipo de situaciones son las que nos deben de preocupar, ¿el candidato que vamos a votar, al menos tiene idea de donde estamos parados y hacia donde debemos avanzar?, no es una pregunta poco importante, nos va el futuro a todos.

 

Hay muchas preguntas que hacerse en los próximos meses, es imposible tomar una decisión sin considerar todas las variables, no podemos esperar un mejor país, un mejor futuro, un mejor trabajo, jubilación o negocio prospero, sin valorar a detalle las opciones.

 

¿Entre los candidatos actuales a presidente de la república, hay alguno con el tamaño de estadista que se necesita para gobernar este país?.

 

¿Al votar por nuestros colores de siempre, estamos realmente decidiendo por el mejor candidato?, ¿realmente nuestro partido tiene el candidato que el país necesita?.

 

¿Podemos creer que los partidos tradicionales hayan tenido tiempo para analizar sus errores y estar dispuestos a gobernar mejor?, ¿ya es momento dar nuestro apoyo a la oposición con el objetivo de buscar la alternancia?, ¿votaremos  por costumbre o votaremos al candidato que nos ayude a salir de la crisis, no importando el partido?.

 

¿Realmente la izquierda ha sido mejor gobierno que los partidos tradicionales? ¿Podemos hacer una lista de al menos 5 problemas que hoy afectan a la ciudadanía en general y que un candidato más cargado a la extrema izquierda solucionaría de raíz si llega al gobierno?

 

¿Estamos dispuestos a votar para que una minoría gobierne al país, aunque nuestros ideales no estén siendo considerados para gobernar? , ¿No es mejor dar nuestro voto a alguien que tenga un plan de gobierno más cercano a nuestros ideales, aunque pertenezca a otro partido?.

 

¿Realmente el país necesita un gobierno más a la izquierda?, ¿te beneficia un gobierno más a la izquierda?, ¿estas conciente lo que implicará para tu futuro y el de tu familia si gana el candidato que esperas votar?

 

El candidato que gane las elecciones, debe ver la generación de riqueza como el camino para mejorar la vida de todos los ciudadanos y que entienda que no se puede repartir lo que no se tiene.

 

No nadamos en petróleo y gas, tampoco tenemos cobre, plata, oro, diamantes u cualquier otro bien que nos pueda otorgar riqueza aparente y de forma permanente. Somos un país de trabajadores, empleados, profesionistas, técnicos, ganaderos, agricultores, prestadores de servicios, pequeños y medianos empresarios, vivimos de la plata que nos llega de fuera del país, de la credibilidad que tiene el país en el exterior. Si gana el candidato equivocado, corremos el riesgo de que se frene el flujo de divisas que llegan del exterior, fundamental para funcionar como un país normal.

 

No es lo mismo ser Chávez parado sobre unas de las mayores reservas de petróleo del mundo, que ser presidente de Uruguay.

 

No vendemos nada que sea imprescindible para nadie, no nos olvidemos de este punto…, este es exactamente el punto que hace la diferencia con cualquier otro país que insiste en retar el actual orden mundial.

 

Nosotros no podemos ser los rebeldes del barrio, no tenemos como, y tampoco con que. Simplemente con que nuestro futuro presidente abra la boca y diga una pequeña incoherencia, al otro día, no nos presta un peso nadie, se termina las inversiones extranjeras en el país y vamos a entender en poco tiempo el tamaño de nuestro error.

 

No es tarea fácil gobernar, no sirve sentirse iluminado, poderoso o dueño de la verdad, no se trata solo de hablar mucho, de decir lo que queremos escuchar y de prometer a lo bruto.

 

Si es importante la franqueza, pero no es suficiente, esta no sirve de nada sin ideas y soluciones, sin una alta dosis de compromiso, disciplina, capacidad de gestión y conocimiento.

 

El ideal es que dios nos bendiga con un gobierno humanista, con una clara vocación de servicio al pueblo, con la visión de un país más eficiente, productivo, prospero y con el objetivo de crear las bases legales para construir un mejor futuro.

 

Quizás estemos pidiendo demasiado, puede que esa sea la principal causa de nuestras recurrentes decepciones, pero si llegamos a la conclusión de que no hay un candidato que nos ofrezca esto, probablemente lo más acertado sea dar el voto al candidato que nos acerque lo más posible a nuestros ideales y a nuestro sueño de vida.  

Y si no nos acerca, al menos que no nos aleje más.