Posts etiquetados ‘delincuencia’

La Inseguridad tiene madre… ¿pero no tiene padre? ¿o el padre no quiere reconocer su responsabilidad sobre su existencia?…

17/3/2012

La inseguridad que vivimos afecta profundamente nuestra calidad de vida. Los eventos violentos en contra de la ciudadanía que diariamente ocurren en diferentes partes del país, son una presión directa sobre los ciudadanos, quienes perciben esta situación de inseguridad publica desbocada, como un riesgo que cada día se acerca mas a ellos y muy en especial a sus seres queridos.  Para aquellos que ya han sido victimas de la delincuencia, la situación actual se percibe como una problemática terrible que se sigue cerniendo sobre sus cabeza  y que no tiene solución.

Se le achaca este problema a las políticas neoliberales de los anteriores gobiernos, a la perdida de los valores familiares, a un mal reparto de la riqueza, a la falta de oportunidades, a un pésimo sistema educativo, a la mentalidad consumista de la actual sociedad, a la impunidad vigente, a un sistema judicial caduco, a la corrupción gubernamental, a un sistema penitenciario deficiente, a la falta de equipamiento y capacitación de la policía, a la falta de estrategia nacional de seguridad, a la drogadicción, al narcotráfico, a la falta de una ley que legalice las drogas para autoconsumo, a que no hay clínicas adecuadas para tratar a drogadictos, a que se debe bajar la edad de imputabilidad del menor, etc. etc. etc..

¿Pero de que se extrañan…?, ¿que ha hecho el gobierno para esperar un resultado diferente…?. Si el problema tiene raíces que invaden casi todas las áreas de gobierno, que requieren una atención multidisciplinaria y una estrategia integral que dirija las acciones con un solo objetivo, que es recuperar la seguridad publica, entonces ¿donde esta la estrategia que integre las acciones que se realizaran a nivel global, con el objetivo de crear un único y gran plan que empiece a dar solución a este grave problema?, ¿donde están las reuniones interministeriales para definir un plan de acciones paralelas, que permita unir e integrar los esfuerzos hacia una solución global?.

No hay ningún plan…, esa es la realidad y esa es la UNICA razón por la cual, cada día la inseguridad y la violencia rompe récord y logra nuevas marcas. El gobierno debe olvidar su ridículo discurso, dejarse de hacer la víctima de gobiernos anteriores o de las criticas de la oposición y por primera vez, poner a trabajar las neuronas y ya dejar de ofender la inteligencia del pueblo uruguayo, que ya esta harto de solo escuchar pretextos y no ver resultados.

 

No solo el cangrejo camina para atrás…

13/10/2011

Luego de meses de dar el beneficio de la duda al actual gobierno, ya basta de silencio. Veo por el retrovisor que seguimos hundidos en los mismos problemas de hace un año, dos y tres años atrás: inseguridad desbordada, un sistema educativo nefasto, un gobierno que insiste en seguir casado con la región – a pesar del déficit comercial que tenemos con Argentina y Brasil y que no funcione para nosotros, un peso fuerte como mecanismo de controlar la inflación, aunque cada día seamos menos competitivos, etc., etc,.
No digo que los problemas sean fáciles de resolver, son complejos y no se pueden resolver de forma aislada y requieren tiempo, lo altamente cuestionable es que, a pesar de tener claro que problemas tenemos, se siga tratando de avanzar sin darse cuenta que están caminando en círculos. Sin estrategia y sin una meta clara, no hay forma de lograr resolver los problemas que hoy viven y sufren todos los uruguayos. Si el gobierno no sabe a donde va, difícil es que logre llegar a destino.
Espero que la avalancha de criticas que han recibido durante lo que va del año, sirva para que se sienten a planear y darle dirección al pais y a los asuntos de gobierno.

La delincuencia y su violencia contra un pueblo indefenso…

21/9/2009

Mientras que el gobierno, los candidatos del FA y de la oposición solo piensan en el poder, a los ciudadanos de a pie, nos resulta imposible pensar en salir a la calle con la tranquilidad de que regresaremos a nuestra casa sanos y salvos. Ya no hay forma de ocultar que cada día la violencia esta más cerca de todos nosotros. 

¿Señores gobernantes, cual es ahora el pretexto para que se siga incrementando de forma constante el número de asaltos y robos con violencia?, ¿Qué están esperando para hacer algo?, ¿Cuál es el límite que la delincuencia debe superar para que realmente hagan algo para frenarlos?. 

Mientras los políticos siguen sacándose los ojos por su pedacito de poder, a los ciudadanos la delincuencia nos esta cocinando en aceite hirviendo, todos los días hay casos de asaltos y robos con violencia, personas de todas las edades están siendo victimas de un grupo de desalmados que no son frenados por nadie. 

Mientras las autoridades se niegan a declararse incompetentes o a tomar con valor las riendas de esta terrible situación, los delincuentes cada día tienen más valor para retar a las autoridades y mojarles la oreja, una y otra vez. 

Parece como si las autoridades evitaran presionar en aquellas zonas donde se esconden la gran mayoría de los delincuentes, ¿Qué les preocupa?, ¿tienen miedo de los delincuentes? ¿O tienen más miedo de perder votos de los que se benefician y que viven en el entorno de los delincuentes?. 

Señores gobernantes y autoridades ¿de que lado están?, ¿del lado del pueblo trabajador o de los que prefieren vivir sin trabajar o de lo ajeno?, ¿hasta cuando van a seguir dejando que el pueblo trabajador este en manos de un grupo de asesinos y brutos descerebrados?. ¿Tienen claro cual es su función y responsabilidad?, porque la verdad, hasta el momento, solo han demostrado lo contrario, parece que no tienen idea alguna de cual es su obligación frente al pueblo. 

Si las víctimas de los delincuentes fueran los gobernantes, no me quejaría, pero por desgracia solo el pueblo esta sufriendo las consecuencias de tanta incapacidad. Y algo que no podemos olvidar por encima de nuestras preferencias partidarias e ideológicas, es que la mayoría somos pueblo en riesgo. 

Los ciudadanos estamos solos y a nadie parece importarle las bajas que se sufren todo el tiempo, parece que no es importante para la autoridad que mueran personas  trabajadoras y honestas, parece no importar que todos los días alguien salga gravemente herido por las acciones de los delincuentes. 

La delincuencia en lugar de reducirse, se incrementa, se vuelve más audaz y violenta, tomando cada día más y más fuerza, los hechos demuestran que no hay límites para los delincuentes y que todavía estamos en camino de conocer en carne propia, hasta donde estos desalmados podrán atreverse a llegar. 

Hoy salimos a trabajar y no sabemos si regresamos vivos a la casa, nos pueden agarrar en cualquier lado, sea en la oficina, en la calle, en el auto, la moto, el negocio, el ómnibus, donde sea estamos en peligro y las autoridades siguen fingiendo que no pasa nada. 

¿Quién tiene más derecho?, ¿un menor delincuente que amenaza la vida de un trabajador o el ciudadano que esta detrás de un mostrador ganándose el pan de cada día?, ¿es la drogadicción, la pobreza y la minoría de edad, suficiente pretexto para tener derecho a matar a gente inocente?. ¿Cuándo van a dejar la politiquería barata y van a legislar para meter a la cárcel a todos los menores que usen la violencia para cometer sus fechorías?. 

Es fácil fingir demencia desde el altar del poder, un lugar tan lejano a la realidad, que les permite el lujo de vivir con total tranquilidad y disfrutar de un espacio libre del peligro que debe enfrentar el ciudadano común y corriente en las calles. 

Yo puedo entender y respetar a todas las preferencias políticas e ideológicas, pero es inconcebible que el pueblo, ese pueblo que es el mismo que esta sufriendo de forma directa e indirecta los golpes que la delincuencia da impunemente, siga apoyando a un gobierno de ineptos, que no han podido implementar una sola acción que sirva para frenar a la delincuencia. 

En octubre hay una oportunidad de cambiar esta situación, la única esperanza que nos queda, es que al momento de votar, la lógica supere al amiguismo y al clientelismo político.

Es de esperar que el pueblo logre para su propio bien, entender que la seguridad pública es una materia que no se puede dejar para después y que tampoco sirve vivir con el pretexto de que la culpa es de los partidos tradicionales, especialmente porque nunca en la historia moderna del país, la inseguridad llego a los niveles actuales. 

Ya es hora de dejar atrás el pretexto de que la delincuencia deriva de la falta de abundancia, la pobreza jamás ha sido y será la madre de tanta maldad. La actual inseguridad tiene una madre y un padre, si todos se quitan la venda de los ojos, les debe quedar claro que se llaman Impunidad y Frente Amplio

Ideas no tan nuevas, para viejos problemas sin resolver… parte I

11/6/2009

 

 

No se puede lograr que una sociedad avance, si las autoridades no entienden cuales son las bases de los viejos y nuevos problemas que vive el país. No se puede llegar a nuevos lugares, caminando en círculos o transitando por los mismos caminos de siempre.

 

Los principales problemas del país están bien a la vista, algunos son complejos de resolver, pero ninguno tiene una razón oculta a los ojos de las autoridades o de la ciudadanía. Y lo irónico es que a pesar de que son muy visibles, los gobiernos de turno nunca realizan los cambios de fondo necesarios para su solución.

 

Es imposible resolver problemas que se agravan con los años y que se hacen más complejos e involucran a nuevos actores, sin una voluntad política renovada, con un alto compromiso con la ciudadanía e impulsando profundos cambios en las instituciones.

 

Es vital y urgente romper con los viejos paradigmas e impulsar nuevas visiones, estrategias, planes y acciones que estén a la altura de las circunstancias, si se quiere lograr frenar y resolver los principales problemas que aquejan al país.

 

La Inseguridad, uno de los problemas clave:

 

La inseguridad es quizás el principal problema que aqueja a la ciudadanía, el que más quita el sueño, el que impide caminar por las calles con tranquilidad, el que afecta el libre flujo de bienes y servicios, el que mayor impacto tiene en la calidad de vida de los ciudadanos y el que nos hace percibir con mayor claridad la falta de acciones del actual gobierno.

 

Al tema inseguridad se le deben de relacionar varios temas, los cuales no solo están íntimamente ligados con la inseguridad, son la base fundamental de todo el sistema criminal, así como también lo son las principales deficiencias de las autoridades y sus instituciones.

 

Tráfico de Drogas.

Libre circulación y comercialización de bienes robados. Tráfico al exterior de bienes robados.

Tráfico de armas.

Contrabando.

Padres que no se responsabilizan de la educación de los hijos.

Desintegración familiar, abuso de drogas y alcohol a nivel familiar.

Faltan centros de apoyo especializado para padres con hijos drogadictos y/o delincuentes.

Delincuencia juvenil.

Drogadicción.

Cárceles inoperantes.

Carencia de centros de rehabilitación (unos para drogadicción y otros para delincuencia juvenil).

No existe un sistema de reincorporación social para delincuentes.

Policía desmotivada, insuficiente, mal equipada, mal pagada y poco capacitada.

Desprestigio de las fuerzas policiales.

Corrupción.

Revanchismo y falta de apoyo a la policía.

Ministerio del Interior anticuado, procedimientos obsoletos.

El Ministerio no necesita una cabeza política, es imprescindible que sea comandada por un técnico policial con experiencia y compromiso.

Marco jurídico inadecuado para los tiempos actuales.

Marco jurídico que protege equivocadamente al victimario.

 

Estas son las situaciones básicas que rodean y soportan el alto índice de inseguridad que vive el país actualmente. Lo interesante de este tema, es que los problemas están tan ligados entre si, que al implementar las soluciones de forma integral, se puede garantizar mayores avances y logros en la disminución de la inseguridad.

 

Ajustes en las fuerzas policiales:

 

El Ministerio requiere un especialista como cabeza, no un político. Se requiere alguien que entienda el problema y que pueda exigir con conocimiento de causa que se hagan las cosas bien.

 

Redefinir la policía a nivel nacional, a nivel seccional, a nivel direcciones nacionales y jefaturas departamentales. Se debe cambiar el paradigma actual de seguridad pública, de combate a la delincuencia, al narcotráfico y de la protección del ciudadano.

 

Creación de un sistema nacional de reporte de robos, con el objetivo de que cualquier elemento policial tenga acceso a la información de último momento, sobre cualquier hecho delictivo o cualquier bien robado, sea una bicicleta, un auto o una vaca.

 

Facilitar la forma en que un ciudadano realiza una denuncia. Se debe dividir en dos pasos, el primero, el que dispara la acción policial, debe ser con el mínimo de perdida de tiempo. Lo importante no es llenar un formulario y perder tiempo valioso, lo que urge es que la policía entre en acción lo antes posible.

 

Ya en una segunda fase, se puede facilitar que la denuncia se complete vía Internet o en  forma telefónica. También se puede enviar un policía al domicilio del denunciante, o se invita a que este  acuda a una oficina o módulo especial, para que complete la denuncia con mayor tranquilad.

 

Incorporar un triple sistema de vigilancia, vía patrullas pertenecientes a la seccional, sistemas de video vigilancias en las principales avenidas y patrullas pertenecientes a un grupo sin limites jurisdiccionales (un radio patrulla mejorado, tecnificado y aumentado). Control de la delincuencia por Saturación por Zonas.

 

También se deben integrar grupos de patrullaje en motos y a pie, independientes a la seccional y que formaran parte de cuerpos especiales que realizaran operativos por zonas, bajo la supervisión directa de una Dirección Especial de Seguridad. Más calle y menos tiempo en oficina.

 

Instalación de un sistema de video vigilancia de alta tecnología en las principales áreas turísticas del país, con el objetivo de tener un estricto control de la seguridad del turismo extranjero y nacional.

 

Instalación de un sistema de video vigilancia en las escuelas y liceos con situaciones de violencia, venta de drogas o delincuencia, con el objetivo de que sean monitoreados desde una central independiente al resto del sistema de vigilancia remota.

 

Implementación de un sistema de participación ciudadana, un programa que puede llamarse “Mi Vecino me vigila”. Facilitar que los vecinos puedan reportar cualquier situación fuera de lo normal, o una boca de venta de drogas, robos en el barrio, etc. Con el compromiso de las autoridades de tener una pronta respuesta y así ganarse la confianza del ciudadano.

 

Formación en el exterior de un número mayor de especialistas en criminalística, en la incorporación de nuevas tecnologías, en narcotráfico, en delincuencia organizada y en terrorismo.

 

Contratación y capacitación de nuevos elementos policiales.

 

Los cursos para los nuevos agentes deben tener una duración de al menos 6 meses de capacitación intensiva de alto nivel. Reducir el tiempo de la carrera de oficiales y crear una escuela para capacitar un cuerpo de grado intermedio, que en máximo un año puedan estar listos para realizar labores en campo, con un alto grado de especialización, con el objetivo de enfrentar al crimen organizado con personal mejor capacitado y de mayor nivel educativo.

 

Menos paso redoblado (marchar) con un palo en la mano y más capacitación que sirva para enfrentar a los delincuentes en las calles, más calidad en la enseñanza del uso de armas de fuego, más tiro al blanco, aprendizaje de defensa personal, capacitación en toma de rehenes, asaltos a bancos, etc.

 

Depuración de las fuerzas policiales, realizar pruebas de lealtad (como se implementan en otros países), pruebas sobre el uso de drogas y abuso en el consumo de alcohol.

 

Recapacitar a los elementos que se consideren aptos para continuar en servicio.

 

Mejorar equipamientos, mejora de sueldos e implementar sistemas de premios y bonos por buen desempeño y cumplimiento del deber.

 

Mejorar el sistema de pago a viudas y apoyo a los hijos de aquellos policías muertos en cumplimiento del deber.

 

Un marco legal nuevo, moderno y de fácil operación, sin burocracias innecesarias:

 

Urge modificar el marco legal que permite que los delincuentes salgan libres sin pagar por los daños hechos a la sociedad, así como modernizar el sistema de penas, legislando sobre la incorporación de agravantes, como por ejemplo lo que se presentan a continuación:

 

Penas como adultos para menores reincidentes, menores armados y menores que hieran con arma blanca o de fuego a sus victimas.

 

Penas ejemplares a las autoridades coludidas y a las corruptas.

 

Castigos como cómplices y autores intelectuales, para aquellos padres que encubran o promuevan la delincuencia entre sus hijos menores de edad.

 

Penas más duras para compradores y revendedores de bienes robados.

 

Penas más duras para hechos delictivos con uso de violencia y armas de fuego.

 

Cadena perpetua para quien amenace con un arma a un niño, bebe, personas de la tercera edad y mujeres embarazadas.

 

Cadena perpetua en caso de secuestros, también en los casos de asesinatos cometidos durante hechos delictivos.

 

Penas más duras a quien venda drogas a menos de 1 Km. de centros de estudio y centros deportivos. También a quien venda drogas a menores de edad.

 

Cadena perpetua a quien asesine a un policía y pena con agravante para el caso de heridas de gravedad.

 

Penas más duras para violadores y para quien asalte con violencia a personas de la tercera edad. También para los policías que participen en actos delictivos o protejan a criminales.

 

Penas ejemplares para cualquier tipo de delincuente reincidente, sin atenuantes.

 

Eliminar las penas atenuadas, que son socialmente irresponsables, aunque suenen políticamente correctas para algunos políticos.

 

El que roba paga, si es primera y no hubo uso de arma de fuego y violencia, se analiza y entra en un proceso de capacitación y rehabilitación, no importa la edad que tenga.

 

Si es reincidente (o si uso arma de fuego o violencia, ya no importa si es primera vez), paga 100% de condena como adulto.

 

También pasa por proceso de capacitación, trabajo y rehabilitación. El uso de droga no debe ser atenuante, debe ser lo contrario, un grave agravante más.

 

Los padres deben ser responsables de la educación de sus hijos, si no pueden y no solicitan formalmente el apoyo del estado, entonces pueden ser considerados cómplices de sus hijos. Si se encuentra que los padres utilizan para beneficio propio, objetos robados, deben ser enjuiciados (hay que analizar caso por caso, pero con mano dura).

 

Hay más consideraciones, pero estás son las que sobresalen más.

 

Creación de centros de rehabilitación diferentes para cada caso en particular:

 

Drogadictos (no delincuentes).

 

Drogadictos delincuentes.

 

Drogadictos delincuentes juveniles.

 

Delincuentes juveniles primera vez (es el momento de trabajar en recuperarlos, no esperar a que reincidan).

 

Delincuentes adultos primera vez (es también el momento de invertir esfuerzo en recuperarlos).

 

Delincuentes juveniles reincidentes (sistema más estricto, instalación tipo cárcel común, con áreas de deporte, capacitación, trabajo y estudio).

 

Centros para apoyo a padres con hijos drogadictos y/o delincuentes. No se pueden dejar solos a los padres que desean ver a sus hijos por el buen camino, pero que no tienen los medios, la fuerza o la edad para lograrlo.

 

Nuevas instalaciones carcelarias de acuerdo a la reincidencia y al nivel de peligrosidad:

 

Delincuentes adultos reincidentes (cárcel, con áreas de trabajo, capacitación y estudio).

 

Delincuentes peligrosos -no importa edad-, cárcel especial para delincuentes de alta peligrosidad, solo cuenta con áreas de trabajos forzados, (no están de vacaciones y deben pagar por lo que hicieron cada día de su condena. Trabajo 6 días por semana, 10 horas diarias).

 

Las penas se deben de cumplir al 100%, solo de esta forma pueden ser ejemplo para aquellos que tienen la tentación de recurrir al delito como forma de vida.

 

Si un delincuente ve que al entrar en la cárcel, tiene que trabajar 10 horas diarias para pagar a la sociedad por el daño realizado, al termino de su condena, cuando vuelva a ser libre y deba elegir entre trabajar por un sueldo de forma honesta o robar y correr el riesgo de volver a terminar en la cárcel, (donde también deberá trabajar, pero solamente por su comida diaria), es seguro que muchos decidirán ser libres y trabajar por un sueldo de forma honesta.

 

Si las cárceles no alcanzan, hay que construir más, si no son seguras, hay que hacerlas mejores y si queremos menos delincuentes, hay que hacer trabajar a todos los delincuentes que hoy están en las cárceles del país, solo el trabajo y la capacitación en un oficio honrado, pueden disuadirlos de seguir delinquiendo.

 

Se debe crear un sistema nacional de rehabilitación que tenga el objetivo de capacitar a los delincuentes durante su estadía en prisión, darles apoyo psicológico, control para evitar el consumo de drogas y atención médica.

 

Terminada la condena, se le debe colocar en un trabajo de gobierno temporal, deberá visitar (quincenal) durante los primeros 6 meses a especialistas que le brindarán apoyo psicológico, y se le realizarán análisis para detectar consumo de drogas. A partir de los siguientes 6 meses la visita será mensual y los últimos 6 meses las visitas serán bimestrales.

 

La idea es no dejarlos solos y apoyarlos de cerca para evitar que vuelvan a cometer algún delito y/o recaídas en el uso de drogas. Luego de los 18 meses las visitas pueden ser voluntarias, con el objetivo de recibir nueva capacitación, consultas con psicólogos y doctores, todo de forma gratuita.

 

Fin primera parte:

 

Con lo presentado hasta este punto, se puede lograr un mejor combate a la delincuencia, un mejor trabajo en la rehabilitación de los delincuentes juveniles, separar a los delincuentes no violentos, de los realmente peligrosos.

 

Evitar que se junten los peores delincuentes con aquellos que recién empiezan, pero sin llegar al extremo de que porque son primerizos o son menores de edad los dejo ir. No podemos seguir perdiendo la oportunidad de darles una lección e introducirlos en un proceso que permita que se integren de forma productiva a la sociedad.

 

Los delincuentes primerizos de hoy, sin el apoyo y seguimiento adecuado, serán los asesinos, narcotraficantes y violadores del mañana.

 

Los jóvenes sin dirección, sin un objetivo claro en la vida, sin esperanza de lograr una vida mejor, y con la mala influencia diaria de vivir con sus pares en ambientes disfuncionales, solo tienen un camino, seguir el ejemplo de aquellos individuos que en su medio, son considerados los más fuertes y los lideres.

 

Estos vacíos de autoridad paterna, materna, educacional y estatal, son llenados por los reclutadores de jóvenes para el crimen organizado, o por los líderes de las bandas dedicadas al robo y asalto, que asolan muchos barrios del país.

 

También es fundamental lograr un cambio de paradigma, ofrecer apoyo psicológico a delincuentes y drogadictos, apoyo para su formación, apoyo para salir de la delincuencia a través de un trabajo honrado (temporal del gobierno), seguimiento constante y responsable de su evolución, apoyo médico, así como un hombro sincero, adonde recurrir para encontrar consuelo frente a las adversidades de la vida.

 

Todo en su justa medida, sin blanduras, evitando el perdón injustificado y garantizando que se pague las consecuencias de lo que se hizo mal.

 

Penas más justas, para delitos de mayor impacto social, justicia para las victimas de un robo o para aquellos que fueron asesinados durante un hecho delictivo. Una policía mejor preparada, más motivada, modernizada y un jefe máximo de las fuerzas policiales, que sepa como exigir a sus subalternos, para que estos cumplan con un desempeño ejemplar.

 

Mayor castigo a los que se benefician de los robos, presión sobre los padres irresponsables que disfrutan de los beneficios que sus hijos les ofrecen como resultado de los robos que realizan. Si los padres no responden por sus hijos o no tienen la capacidad para educarlos y controlarlos adecuadamente, lo que finalmente los conduce al total abandono, el estado estará listo para hacerse cargo de ellos y darles un futuro mejor.

 

La sociedad se debe hacer cargo de aquellos jóvenes que son abandonados a su propia suerte, de aquellos que carecen de una autoridad paterna o materna lo suficientemente firme para que la respeten y de aquellos que son abusados y explotados por su propia familia.

 

Se podrá lograr un mayor control de las calles, de los lugares públicos, conseguir que el turismo este más protegido, impulsar una nueva relación entre las autoridades y la ciudadanía, quien podrá estar más integrada con las fuerzas públicas y ser mucho más participativa.

 

Seguimos en el próximo…

 

 

 

 

¿Porque escribo…?, porque es difícil permanecer callado frente a tanta indiferencia y apatía gubernamental…

4/6/2009

 

No soy periodista, no es mi fuerte escribir, hay muchos que seguro escriben más lindo y colorido que yo. Solo trato de decir lo que siento, escribo lo que veo, señalo más lo malo que lo bueno, y esto es lógico, porque lo malo sobresale por lo abundante y porque por desgracia lo bueno es muy poco y normalmente solo beneficia a los alineados con el gobierno.

 

Escribo sobre la inexplicable incapacidad de algunos integrantes del actual gobierno y porque sobresalen por la falta de resultados. Por su falta de humildad para reconocer la pobreza de sus decisiones y acciones, así como por el constante agravamiento de aquellos problemas que son responsabilidad de su cartera. (Hoy es el gobierno actual, ayer fueron los anteriores y mañana solo Dios sabe que nos espera).

 

Soy una persona normal que nació en Uruguay hace unos cuantos años atrás, siento un enorme orgullo por ser uruguayo y un dolor enorme al ver como el cerrazón mental de algunos de nuestros políticos y gobernantes, impide que el país prospere bajo un esquema de igualdad y sin miedo a la palabra riqueza y a una mayor generación de la misma.

 

Añoro un Uruguay de todos y para todos, sin victimas, sin victimarios y sin falsas victimas que esperan vivir del trabajo de los demás, un país donde se premie el esfuerzo y las ganas de superación, que se penalice el abuso de autoridad, donde el desarrollo de un ciudadano sea bajo igualdad de condiciones, sin importar clase social, religión u preferencias de cualquier tipo.

 

Actualmente cuesta mucho encontrar un sincero respeto por la diversidad de ideas e ideologías, respeto a la propiedad ajena, respeto al esfuerzo del que quiere prosperar e ir por más, faltan espacios para el desarrollo de los jóvenes y se sigue favoreciendo al que tiene contactos, por sobre el ciudadano común.

 

Algunos dicen que las críticas que se hacen aquí sobre problemas reales, tienen oscuras razones políticas. Se dice que hay exageración al presentar las situaciones que hoy vivimos los uruguayos. Hay un dicho popular para estos comentarios: “NO HAY MÁS CIEGO QUE EL QUE NO QUIERE VER”

 

Es triste ver la cerrazón y la falta de objetividad frente a los hechos que ocurren todos los días. Es injusto tratar a los que no estamos de acuerdo con lo que pasa en el país, como hijos de la oposición. Es muy ingenuo tratar de minimizar las situaciones que pasan todos los días y que son reales. No hay forma de ocultar la realidad a los ojos de la ciudadanía que este dispuesta a ver sin pasiones y con objetividad lo que esta pasando en el país.

 

Seguramente dejaría de escribir el día que:

 

Existiera seguridad en las calles del país, si las cárceles estuvieran llenas y sirvieran para rehabilitar a los delincuentes, si las drogas no fueran un problema terrible, si los jóvenes tuvieran quien lo ayudara a salir de la drogadicción, si el tráfico y consumo de drogas estuviera bajo control y en descenso, si los infractores menores de edad estuvieran bajo un programa de rehabilitación, reinserción escolar y/o laboral…

 

Si el gobierno impulsara el desarrollo y la capacitación de los ciudadanos menos favorecidos para que estos lograran superarse y mejorar su calidad de vida mediante su esfuerzo y trabajo, si los jubilados tuvieran la oportunidad de vivir decentemente, si las calles estuvieran limpias, si el sector público diera un servicio de primera, si los baches estuvieran arreglados, si el alumbrado público estuviera al 100%…

 

Si el sistema educativo formara jóvenes bien capacitados para integrarse a la vida laboral sin problemas, si existiera un gobierno activo y trabajando en preparar una nueva generación de deportistas, con base en el sector educativo público y privado, si el sistema de salud pensara en los enfermos y los paros por mayores sueldos fueran la excepción, en lugar de ser la regla…

 

Si los impuestos cobrados se vieran reflejados en mayores y mejores obras públicas, si los sueldos públicos estuvieran alineados a los sueldos que reciben los empleados privados, (sueldos iguales para personas con iguales conocimientos y responsabilidades, no importando si es empleado público o privado)…

 

Si el gobierno gestionara planes que realmente permitieran la modernización de la matriz energética del país, abaratando el costo de la energía y combustibles, otorgando facilidades que permitieran mayor libertad para la generación de electricidad y la producción de combustibles alternos a nivel domestico, sin egoísmos y dejando de lado sus propios oscuros intereses (UTE y Ancap)…

 

Si existiera un plan de desarrollo agropecuario, que impulsara un país enfocado en los principales mercados de los próximos 50 años (Asia, Oriente medio, Oceanía y África). Si se impulsará la llegada de nuevas y abundantes inversiones en el sector servicios y de alta tecnología. Si se desarrollara una red carretera y portuaria que nos diera ventajas competitivas con respecto a nuestros vecinos…

 

Si el gobierno tuviera una visión y un plan país para los próximos 25 a 30 años, un plan país incluyente, enfocado en la generación de riqueza, que facilite la modernización del estado, sus instituciones y el país en general, que impulse la generación de mejores empleos, que facilite que los jóvenes puedan emprender nuevos proyectos, el desarrollo de tecnología nacional, de biodesarrollos, etc.… 

 

Si el tránsito fuera ordenado y controlado con el objetivo de reducir al mínimo los accidentes fatales y los choques de autos que terminan con terribles consecuencias…

 

Si el gobierno luchara frontalmente contra el crimen de forma contundente, con resultados visibles y medibles. Si se aplicaran controles para reducir la corrupción y la infiltración de  los grupos policiales por las mafias del crimen organizado. Si se penalizara con un mínimo de 10 a 15 años de carcel a los involucrados en la compra-venta de bienes robados. Si se aplicaran estrategias para luchar contra el tráfico al exterior de todo tipo de productos robados, (metales, autos, joyas, metales preciosos, etc.)… 

 

Si existiera un plan nacional de lucha contra la drogas, su tráfico, su distribución y su consumo, poniendo enfasis en la rehabilitación y en la prevención en los centros de estudios con campañas contra el consumo…

 

Si se promoviera el derecho a la vida, a una educación de calidad, a una vivienda digna, a un retiro digno, se premiara a quien trabaja y lucha por generar trabajo y oportunidades para otros ciudadanos, la creatividad, la investigación, el arte, el deporte, la honestidad, la vida sana, la familia, la propiedad privada, el derecho a tener, la seguridad pública, la salud pública, los proyectos productivos, el turismo, un Uruguay natural real, la búsqueda de nuevos mercados para nuestros productos y servicios, dejar de ser el patio trasero del MERCOSUR, etc. etc. etc….

 

Si la Policía y el Ejército tuvieran el lugar que se merecen, castigando a quienes cometieron crímenes en el pasado, pero respetando la dignidad del resto de los efectivos. Si los sueldos pagados fueran acordes con el riesgo de vida que corren y se los capacitara y equipara adecuadamente para enfrentar a la delincuencia común y a la organizada…

 

Si los buenos maestros y profesores del sector educativo público tuvieran un sueldo adecuado al costo de vida y de acuerdo al alto nivel de responsabilidad que tienen al ser los responsables de la educación de miles de niños y jóvenes…

 

Si los políticos negociaran y buscaran lo mejor para todos los uruguayos, sin favores especiales para un sector de la sociedad, en detrimento de otro sector de la ciudadanía. Políticos que realmente representen los intereses de todos los sectores de la sociedad que los voto. Que la prioridad de los políticos deje de ser perpetuarse en el poder (hoy día no todos son así)…

 

Si el país hoy fuera algo parecido a lo que aquí menciono (seguro hay muchos puntos más que agregar) y si el gobierno estuviera trabajando fuerte en lograr reducir los problemas que hoy vivimos, seguro yo no tendría más remedio que escribir sobre lo buena que es la leche de cabra para los que tienen alergia a la proteína de la leche de vaca o sobre alguna teoría del porque desaparecieron los dinosaurios del planeta.

 

Pero como nuestros nunca bien ponderados gobernantes y políticos, jamás dejarán de asombrarme con su incapacidad para resolver los problemas del ciudadano promedio, lo más probable es que siga escribiendo toda mi vida (o al menos mientras El País me permita escribir sin cobrarme), sobre los errores y desatinos que se seguirán cometiendo en los años por venir.

 

Para los que dicen no estar de acuerdo con estas críticas al gobieno, entonces diganme …¿donde están las medidas para resolver estos problemas?, y lo siento mucho pero no aplica el verso de que la culpa la tienen los de antes, ¿donde están los cambios?, ¿cobrar impuestos más altos y regalar plata por nada, son todos los cambios que podemos esperar?, ¿más empleados públicos con mejores sueldos que los que pagan impuestos, es el cambio?, ¿mugre en las calles es el cambio?, ¿más asaltos y más violencia es el cambio?, ¿esto es lo que nos van a seguir dando por otros cinco años más?, ¿donde estan las estrategias en proceso  para resolver las drogas, los drogadictos, los robos, la delincuencia juvenil y la violencia en los liceos?…  

 

Para el gobierno,… ya dejen el discursito de que la culpa la tienen los gobiernos anteriores y por una vez  haganse responsables de sus acciones y corrijan el rumbo, no lo hagan por ustedes, haganlo por nosotros los ciudadanos que trabajamos diario para darles de comer.  

El saber popular dice que las personas solo pueden cumplir sus sueños, en función del esfuerzo realizado en su trabajo diario y en la inteligencia, conocimiento y capacidad que se aplico junto al esfuerzo. Otra forma de vida es antinatural, es imposible repartir lo que no se produce o se conquista. Solo lo que se produce de forma continua, se puede disfrutar también de forma continua.

Hay que erradicar el hambre y la pobreza, pero para hacerlo de forma permanente y sustentable solo hay un camino: educación, trabajo, productividad, reconocimiento a la aportación de todos los involucrados, respeto a la diversidad de capacidades y esfuerzos realizados y justicia para regular y mediar entre las partes cuando sea necesario.

Reconozco que tengo esperanzas de que algunas cosas cambien por efecto de las próximas elecciones y que los uruguayos votaran buscando nuevos vientos de cambio, sin extremos, con seriedad, protegiendo el derecho a luchar por más y a tener sus propias cosas.

La Delincuencia sigue creciendo… y aunque Frentilandia esta asediada por el crimen, la autoridad parece seguir sin entender nada.

24/5/2009

 

La delincuencia no perdona nada, ya es lo mismo robar alambrados, vacas, gallinas, tractores, motos y bicicletas de un campo o una chacra, meterse a casas vacías de playa para robarse los baños, puertas o ventanas, que asaltar farmacias, almacenes, panaderías, fábricas, taxis o el ómnibus que va al centro. La delincuancia sigue sin freno y no hay acciones concretas contra la comercialización de bienes robados.

 

Estamos frente a un problema que supera las peores expectativas del más pesimista, y lo que sigue sin entenderse, es la falta de acción de las autoridades para resolver una situación crítica, que por desgracia ya llegó a orillar a que algunos ciudadanos, tuvieran que recurrir a actos de defensa propia, como única alternativa para evitar ser víctimas de una delincuencia, que cada día es más arrolladora y brutal.

 

Desgasta y preocupa ver como la situación sigue empeorando y las autoridades no hacen suficiente para atender y resolver este grave problema. Cada día que pasa, seguimos perdiendo el sentido de buscar mejorar nuestras vidas, ¿de que sirve hacer el esfuerzo de ahorrar o solicitar un crédito para comprar un auto estéreo,  una televisión o una radio nueva para la casa, si en cualquier momento nos la van a robar?,

 

¿Que caso tiene hacer el esfuerzo para comprar una casita en la playa o mantener en buenas condiciones la que heredamos del abuelo o del tío, si en cualquier momento que vayamos a pasar el fin de semana, la vamos a encontrar destrozada, sin puertas y ventanas?.

 

¿Para que hacer el esfuerzo de ahorrar con sacrificio peso sobre peso, pedir prestado y endeudarse por años para comprar los electrodomésticos de la casa, para llegar un día del trabajo y recibir la desagradable sorpresa que nos vaciaron la casa?.

 

La base de este problema es fácil de detectar y atacar, por un lado tenemos los compradores de bienes robados y por otro los padres de los delincuentes menores de edad.

 

Los que roban son parte fundamental de esta crisis de inseguridad, pero los principales beneficiarios de los robos, son lo que compran y revenden robado, ellos son los que sacan la mayor tajada de cada robo realizado. Al día de hoy, el gobierno sigue siendo ineficiente en la implementación de acciones puntuales, que logren evitar la libre comercialización de bienes robados

 

Detrás de muchos de los menores infractores, existen padres que promueven de forma activa, que sus hijos salgan a robar para su propio beneficio. Es evidente que estos padres saben que sus hijos roban y no hacen nada, porque ellos también se benefician de forma directa de lo robado. Son padres que saben que sus hijos están protegidos por las leyes y que pueden seguir robando una y otra vez, sin pagar con cárcel por ello.

 

Estamos en el siglo XXI, pero las leyes siguen apuntando hacia el pasado y no sirven para enfrentar la realidad que hoy vive nuestra sociedad. No hay comparación entre el comportamiento de los delincuentes juveniles y adultos de hace 40 o 50 años y los delincuentes actuales. Hoy día la edad del delincuente ya dejo de ser un factor determinante para medir su capacidad destructiva.

 

Si el poder legislativo y judicial, trabaja hombro con hombro en evolucionar las leyes, reconociendo y castigando como cómplices de un delincuente, a cualquier persona que compre bienes robados, metiendo a la cárcel tanto al ladrón, como al que comercializa o compra robado, seguro tendremos una delincuencia a la baja.

 

Pretender que el 100% de los padres son ajenos a la forma de actuar de sus hijos infractores, es ridículo. Los padres de los delincuentes juveniles reincidentes, deben ser acusados por ley, como cómplices de sus hijos,

 

Aquellos padres que no colaboren con la ley, que no soliciten apoyo de las autoridades para evitar que sus hijos sigan por el camino del delito, o que hagan uso de bienes robados y de bienes adquiridos con dinero robado, promuevan los robos, escondan las actividades delictuosas de sus hijos o simplemente pretendan desentenderse de la actividad criminal de sus hijos, deberán ser penalizados por una ley más estricta.

 

Si no se obliga por ley a que los padres se responsabilicen y participen de forma activa en la educación y en el control de sus hijos menores de edad, nunca se resolverá la parte más grave del problema de inseguridad que actualmente vivimos.

 

El día que por ley, los padres de hijos infractores reincidentes, pierdan cualquier apoyo por parte del gobierno, además de ser juzgados como cómplices de sus hijos, es seguro que muchos jóvenes recibirán mayor atención de sus padres.

 

Es una real estupidez que se quiera castigar a un padre por darle a su hijo una cachetada correctiva (hablamos de algo razonable y sin excesos), pero no se hace nada con los padres que se benefician al usar la ropa o ver la televisión que acaba de robar su hijo.

 

Los derechos humanos de los menores de edad, son fundamentales, pero no tiene sentido que estén por encima del resto de los ciudadanos y muy especialmente si hablamos de menores infractores reincidentes.

 

 ¿Cuántas veces tiene que robar un menor o cuantas veces un menor debe apuntar con una pistola a un almacenero, para que la ley lo considere como un adulto?, ¿Cuántas personas debe matar o herir un menor, para ser enjuiciado como adulto?.

 

¿Realmente estamos frente a un menor de edad y debemos actuar en consecuencia, cuando este menor es capaz de apuntar a personas con un arma cargada y de disparar a matar para cometer un robo?.

 

Los marginados sociales que hoy se dedican al robo, solo roban para comprar droga, ropa, comprarse una moto o salir a bailar, y lo hacen porque es fácil, porque el castigo no existe. No roban por pobres o por hambre, roban porque la sociedad no es capaz de integrarlos a una vida honesta, empezando por sus padres y siguiendo por la falta de planes del gobierno.

 

<p c

 

 

 

 

Miedo en los ojos …

2/3/2009

Estamos perdiendo la batalla contra la delincuencia, es un hecho claro y contundente, que además seguirá siendo inevitable mientras transitemos por la misma vía que nos conduce la ineptitud gubernamental.

Seguir negando los hechos es un acto de total irresponsabilidad, el no hacer suficiente vuelve al sistema cómplice de la situación, no importa si hay contubernio o simplemente incompetencia.

La peor parte del sentimiento de inseguridad que invade a los ciudadanos en todo el país, es la presión psicológica que provoca la sensación de que no estamos seguros en ningún lugar y de que nos dejaron solos en la lucha contra los delincuentes.

Cada día los espacios para caminar con tranquilidad se reducen, las noticias nos confirman que ya no estamos seguros  y que aunque estemos en un lugar público, fácilmente podemos ser víctimas de un delincuente.

Al entrar a un negocio donde no somos clientes frecuentes, rápidamente se percibe la tensión entre el personal que atiende el comercio, el intercambio de miradas, la preocupación en las caras y el nerviosismo en las reacciones al momento de atendernos.

Nos están robando la alegría de vivir, la confianza, la sensación de bienestar, las ganas de abrir el negocio o de salir a trabajar. Solo vivir en guerra es peor que esto, estamos dejando de ser dueños de nuestros espacios de convivencia y nuestro patrimonio más que un beneficio, se vuelve una carga que nos vuelve un objetivo de la delincuencia.

¿Cómo un comercio puede ser exitoso, si no puede tener tranquilidad al atender a nuevos clientes, solo porque no los conoce?, ¿Cómo un negocio puede sobrevivir con las puertas cerradas con llave, por miedo a los robos?

Estamos perdiendo el activo más valioso de todos los uruguayos, -la libertad de andar por las calles sin preocupación, la seguridad, la tranquilidad, los espacios públicos de todos, el ver a los hijos jugando en las calles o mandarlos a la panadería por el pan calentito de la tarde-.

Si el sentimiento de inseguridad y la delincuencia logran quitarnos estos espacios y momentos, ¿vamos a seguir dejando que el gobierno no haga nada para evitar que roben nuestro tesoro más valioso?, ¿es justo y legal pagar impuestos a un gobierno, que no hace más que fallar en un tema tan crucial para todos los ciudadanos?

Hasta el momento la realidad esta marcada por una total incapacidad para definir e implementar una estrategia creíble. Los discursos quedaron en muchas promesas, pero seguimos esperando por los resultados positivos, que nunca llegan. No hay confianza en la autoridad y la misma autoridad ya no esta comprometida con resolver el problema.

Hay resignación  en las victimas de los criminales, hasta el punto que prefieren no hacer las denuncias, porque lo consideran una pérdida de tiempo. La percepción de que la corrupción y la apatía  se ha enquistado dentro de las fuerzas policiacas, solo hacen predecir que lo que viene, si se sigue bajo la línea gubernamental del no actuar, solo puede empeorar.

La falta de fe en las autoridades fue ganada a pulso, ya que a pesar de las situaciones de inseguridad que se viven a diario, las autoridades siguen sin actuar de forma contundente, lo que demuestra un nivel de total incompetencia, situación que de ocurrir en un país serio, ya hubiera provocado el despido masivo de cientos de policías en todos los niveles jerárquicos.

Del otro lado de la moneda, los policías ya no quieren seguir arriesgando la vida por unos sueldos miserables, por la insistencia gubernamental de cobrarle viejas deudas que solo los han orillado a vivir en la miseria y por una visión del problema y de la solución, que raya en lo ridículo e inexplicable.

Mientras el gobierno no este dispuesto a crear una nueva policía, con la capacitación, equipamiento y sueldos que se requieren para enfrentar la problemática de inseguridad crónica que estamos viviendo, seguiremos por el camino que solo nos llevará a empeorar.

No se puede seguir ignorando que el país requiere personas con ciertas habilidades y experiencias para resolver sus problemas más añejos y urgentes. Así que mientras el gobierno no utilice la razón y la lógica para designar a los jerarcas de los Ministerios clave del país, es muy difícil que el país logre superara los problemas de inseguridad, crimen organizado, narcotráfico y drogadicción.

El gobierno no puede seguir insistiendo en repartir los puestos estratégicos de los ministerios y entes estatales, como quien reparte un botín (el del poder), así es imposible que el país avance para mejor.

Lo más triste de todo este tema, es ver el miedo o la desconfianza en los ojos de las personas cada vez que se les acerca un desconocido. Esto genera que algunos de los ciudadanos que salen de sus casas a dar un paseo, terminen pasando por momentos de preocupación por la seguridad de sus familias. Esta situación en los más viejos, a veces llega al extremo de provocar sentimientos de desamparo y miedo. Como dije antes, solo vivir en medio de una guerra, es peor que vivir así.

El miedo y la desconfianza nos esta separando y cuanto más alejados estemos de nuestros pares, más fácil será para unos pocos delincuentes tomar el control de las calles. El gobierno tiene la obligación de evitar que los ciudadanos honestos, queden marginados e imposibilitados de llevar una vida tranquila y segura. Basta a la inseguridad y a los pretextos, urgen acciones ya.