Maciel, Casinos, etc. etc. etc., ¿Algùn dìa se terminarà la oscuridad?…
10/8/2009
Durante décadas los candidatos y políticos del FA se concentraron en mantener una dura crítica en contra de los gobernantes de los partidos tradicionales. Una de las principales líneas, fue señalar una supuesta falta de honestidad para gobernar.
Venderse como el partido político dueño de la honestidad absoluta y de una total transparencia, fueron durante años dos de las cartas más fuertes del FA, quien se encargo de presentar estas cualidades como dos de las principales diferencias con los partidos tradicionales.
El FA trabajo durante años en explotarlas al máximo y la estrategia funciono. El pueblo, después de años de mala publicidad contra los partidos tradicionales, estaba muy receptivo al mensaje enviado, ya que existía una necesidad colectiva de un cambio y de poder confiar en un nuevo grupo de políticos.
Pero hoy que son gobierno activo, la duda del pueblo es cada vez mayor y parece que en realidad estos valores no pasaron de ser un simple eslogan de campaña.
Seguramente durante gobiernos anteriores existieron casos de personas que realizaron actividades ilegales, fraudes, tráfico de influencias y actos de corrupción.
Con la llegada del FA al poder, se suponía que se terminarían los malos manejos y los tratos en lo oscurito. Pero todo parece indicar que hoy no es diferente y que estamos sumergidos en las mismas dudas y en los mismos malos manejos, que en el pasado eran señalados por el FA.
Hoy aunque el FA insista en negar que a su interior hay humanos normales, muy a pesar de los intentos de defensa y después de esgrimir argumentos muy confusos o creíbles, esta quedando claro que la transparencia no es una cualidad indiscutible del presente gobierno.
También esta en tela de juicio la honestidad por encima de todo y de todos, la cual parece que solo quedo en palabras. En varias ocasiones han surgido dudas sobre el accionar de algunas personas y áreas gubernamentales, en donde las relaciones en lo oscurito con empresas y particulares, se perciben como comunes.
De demostrarse que han existido malos manejos por parte de personas pertenecientes al actual gobierno, quedaría claro que el gobierno, poco o nada ha hecho para evitar los casos de corrupción, tráfico de influencias, manipulación del gasto público, gastos injustificados, abuso del poder, etc.,
Analizando la situación actual, se puede llegar a la simple conclusión de que es muy fácil ser honesto cuando no se tiene al alcance nada valioso, pero al momento de tener poder en las manos o el acceso a la chequera del estado, las cosas pueden cambiar y algunas personas quizás pierden el piso y son olvidados los valores que se presumía tener.
¿Pero qué significa esto?, algo fácil de entender, lejos del poder y del dinero todos son honestos, pero cuando el poder esta al alcance de las manos, en ese momento es cuando los seres humanos se dividen en los que son honestos bajo toda circunstancia y los que son honestos mientras no tengan enfrente una buena oportunidad para dejar de serlo.
El FA esta formado por seres humanos comunes y corrientes, igual que los demás partidos tradicionales, personas honestas frente a todo y personas a quienes se les ponen a temblar las rodillas cuando empiezan a tener contacto con plata grande o con oportunidades para dejar de ser pobres.
Todas las personas son de carne y hueso, la diferencia esta en los valores y los valores no son activo exclusivo de ningún partido político, son activos de las personas bien criadas, en pobreza o en riqueza, son activos de las personas bien aprendidas, no de las bien enseñadas.
No nos extrañemos si son débiles, faltos de moral y de honestidad como los mismos personajes que ellos señalaron durante años, algunos de los exhibidos serán culpables, quizás algunos solo sean victimas de una mal entendido, pero al final, son personas promedio, no son superhéroes, no son dueños de una mina de honestidad, tampoco tienen una cuenta de ahorro de decencia ilimitada, son humanos, simples y corrientes, como el resto de nosotros.
El que se crió bajo ciertos valores morales y de respeto a la propiedad ajena, se seguirá comportando de esa manera aunque le pongan una mesa tapada de dólares, aunque se le ofrezca una coima del tamaño que sea, pero el que nació y se crió lejos de los buenos valores que caracterizan a la mayoría de la sociedad, seguramente no necesita que se le pongan muchos pesos cerca de su ámbito de poder, para que saquen las uñas y demuestran que son igual de ratas que los que llenan las cárceles del país.
No suframos, no defendamos lo indefendible, simplemente hay que estar concientes de que el valor agregado de honestidad a prueba de balas y la total transparencia, no esta en el FA, puede que la oposición tenga esta situación presente y trabaje en reunir un equipo que nos pueda dar confianza, pero la realidad es que más que un gobierno perfecto, reconozco que a lo que podemos aspirar es a un gobierno que le controle las manos a los más posibles, tanto dentro, como fuera del gobierno.
La honestidad no le pertenece a una ideología, a un partido político, a un sector social o una religión, es una cualidad que a pesar de ser accesible para cualquiera, no todos tienen el valor de vivir bajo su control.
Al final la conclusión es que hoy podemos comprobar que no son actos exclusivos de un partido político, se trata de situaciones de personas, simplemente de personas que están demasiado cerca del poder y del dinero, donde la afiliación política no tiene nada que ver.
Podemos creer en una persona y votar por ella, pero es difícil de saber quienes rodearan en primera, segunda y tercera línea al nuevo presidente, y ahí es donde existe la corrupción y donde se mete la mano en la lata.
Solo un presidente realmente comprometido con la legalidad por encima de todo, será capaz de aceptar que tiene un problema interno, quitar del gobierno a quien sea necesario, aunque esto implique romper cualquier compromiso político, enfrentar a cualquier corriente hacia dentro del partido o a cualquier poder externo.
Los antecedentes me muestran un FA negado a reconocer errores y por eso me resulta difícil creer que este partido tenga la capacidad de rectificar sobre la marcha y aceptar cualquier señalamiento o de reconocer que a su interior también existen seres humanos que pueden incurrir en acciones no muy claras.
Por eso es difícil pensar en que los actos de mal gobierno terminaron con el FA o que terminaran algún día con el FA. Yo creo que solo un gobierno que desde su campaña este abierto a comprometerse a presentar la información económica y de gestión del gobierno, para su libre revisión por cualquier ciudadano, es un nuevo gobierno en el que se podrá confiar, siempre y cuando la información demuestre que se están haciendo las cosas bien.
Retemos a los candidatos a comprometerse con la transparencia y a presentar cuentas al pueblo, para que los trapitos tengan que desaparecer o salir todo el tiempo al sol. Porque la verdad, es que el resto son puras palabras vacías, que se las lleva el viento, al son de los pesos y los centavos…