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El país de la Historia Sin Fin…

17/6/2008

El país de la historia sin fin…

Más plata y menos trabajo, la verdad que este es el sueño de al menos el 95% de la población trabajadora mundial, el problema es que para la mayoría de nosotros, pobres mortales, es solo una utopía.

El trabajo es una necesidad que no podemos evadir, ya que es la forma más coherente y legal de ganar dinero, logrando así proveernos de lo necesario para vivir dignamente.

Desde hace unas dos décadas, quizás un poco más, hay unas palabras que atentan de forma directa contra el equilibrio entre las horas y días trabajados por los empleados privados y el tiempo que dedican a su vida personal y a su familia: Competitividad e incremento de la producción.

En criollo, el mercado laboral mundial espera que el trabajador de cada vez más a cambio del mismo dinero o en el mejor de los casos, este recibirá un pago adicional, pero que no será proporcional al mayor esfuerzo que tendrá que dar el trabajador.

Es la nueva realidad, llegando al extremo como es el caso de China, en donde la calidad de vida del trabajador, especialmente el que cuenta con menor especialización, puede llegar a parecerse mucho a la esclavitud.

El mundo esta cambiando tanto, que los campeones de la seguridad social, los estados de bienestar y los gobiernos que han sido los más paternalistas con la clase trabajadora en la historia de la humanidad, están empezando a realizar cambios impensables solo hace 5 años.

Este es el caso de la Unión Europea que esta planteando la posibilidad de incrementar la jornada semanal hasta 65 horas, con el objetivo de dar mayores facilidades legales para que empresas y trabajadores puedan encontrar un camino para lograr un incremento de la productividad y la competitividad,

En contraparte nuestros súper sindicalistas (Pit Cnt) esperan negociar la reducción de la jornada laboral hasta un mínimo de 6 horas diarias, más  un incremento al salario mínimo de casi un 64% por arriba del salario mínimo propuesto por el Gobierno.

El Pit Cnt sigue empecinado en anclarse en el pasado, se niega a modernizarse y solo impulsa iniciativas que poco ayudan al trabajador sindicalizado. ¿Cómo esperan que el sector productivo pueda absorber una jornada productiva 25% más corta y el pago de sueldos mínimos con un incremento mayor al 100% sobre la base actual vigente?

Independientemente que el salario mínimo es ridículamente bajo y que hay que encontrar la forma de mejorar la vida de muchos trabajadores que se encuentran sumergidos en la pobreza, lo criticable es la falta de sustento y de lógica que tiene el planteamiento que hacen los líderes sindicales al gobierno y al sector empresarial.

Una empresa de capital privado solo puede sobrevivir y tiene sentido de existir, si es una empresa rentable. En el mundo actual y bajo condiciones normales de mercado, que cada día son más y más exigentes, una empresa solo puede ser rentable si logra ser competitiva.

Cuando una empresa es rentable puede mantener los puestos de trabajo de sus empleados y puede hacer frente al pago de salarios mes a mes. Una empresa que deja de ser competitiva, puede rápidamente dejar de ser rentable y ya no podrá solventar las  obligaciones patronales con sus trabajadores.

¿Realmente que quieren los trabajadores sindicalizados uruguayos?, ¿plata o trabajar poco?, ¿Qué quieren defender los líderes sindicales? ¿Negociar la manera de que el trabajador pueda aspirar a una mejor vida en el mediano plazo? ¿O promover opciones que no resuelven el problema salarial, pero que  resultan atractivas para aquellos sindicalizados que tienen poco interés en trabajar y así mantener el control de los sindicatos?

¿Buscan aportar bases para más cantidad de empleos y un sector productivo fuerte? ¿O simplemente juegan al tire y afloje, sin bases y sin una lógica sólida que realmente lleve a lograr una conquista salarial viable para todas las partes?

Los sindicatos uruguayos tienen la obligación de entender los retos que enfrenta el país en lo que respecta a competitividad y tienen que trabajar de forma inteligente para apoyar al sector empresarial. Apoyar a los empresarios tanto como a los mismos trabajadores, es el medio más efectivo para garantizar las fuentes de trabajo de sus sindicalizados, así como las conquistas necesarias para mejorar su calidad de vida.

Se debe de terminar con la mentalidad de que todos los patrones y empresarios son unos bandidos especuladores, chupa sangres y entender que en el momento que se logre una simbiosis positiva entre los sindicatos, los trabajadores, los empresarios y el gobierno, se tendrá un sector productivo más fuerte y competitivo, con mayores posibilidades de generar más puestos de trabajo, mejores salarios y una mayor certeza de continuidad del empleo en el tiempo.

Los sindicatos deben exigir mayor capacitación para sus agremiados, mayor inversión del gobierno en infraestructura carretera y portuaria, creación de nuevas zonas francas como el medio para que las inversiones puedan llegar a lugares más alejados y así llevar trabajos a las personas que viven lejos de los actuales centros de trabajo.

Los sindicatos deben crecer y mantener su poder  ayudando a que el país tenga empresas más fuertes, fomentando el trabajo y la capacitación como el único medio para alcanzar las metas personales de los trabajadores. Entender que si se trabaja poco solo se puede ganar poco, si se aspira a un sueldo decente, hay que trabajar la horas necesarias para que una empresa pueda generar la riqueza suficiente para cumplir con sus obligaciones laborales y pueda pagar buenos salarios.

Por desgracia para el país, parece que los lideres sindicales del Pit CNT no tienen el nivel que merecen sus sindicalizados, no están a la altura del país y no tienen lo necesario para enfrentar el momento histórico que vive el país.

Tampoco tienen la humildad y la capacidad de autocrítica para buscar la manera de aprender de la experiencia de otros países, que ya han están avanzando en resolver los mismos problemas que enfrenta el trabajador uruguayo.

Les falta conocimiento, roce con los líderes sindicales del primer mundo y reconocer que hasta los más duros líderes sindicales internacionales,  se han adaptado a la actual realidad del mercado laboral mundial.

Lideres que a pesar de las adversidades que enfrenta el trabajador mundial, siguen logrando conquistas para sus agremiados. La gran diferencia es que entienden los nuevos tiempos, dejaron atrás las épocas del enfrentamiento sin sentido y del permanente rompimiento y ahora solo se basan en un constante e inteligente dialogo y negociación.

Más que líderes sindicales el Pit Cnt tiene golpeadores profesionales, que salen a pelearse con el sector empresarial, que cuentan con poco sentido común y que no tienen la mínima idea de que es una mesa de negociación.

Lo peor de todo es que los que terminan perdiendo son los mismo de siempre, los trabajadores. Para prueba solo hay que ver que desde que existe el Pit Cnt, solo se han conseguido unas pocas conquistas salariales y mejoras laborales.

¿Que le pasa a nuestro país…?

5/6/2008

¿Que le pasa a nuestro país…?

Uruguay ha sido un país que a diferencia de otros países latinoamericanos, siempre se caracterizó por un gran respeto por las leyes y las buenas costumbres, al menos cuando el poder era ocupado por gobiernos democráticos.

Un país con un bajo nivel de corrupción y delincuencia, un sistema social que respaldaba a los que trabajaron duro para beneficio de la sociedad y un sistema educativo capaz de preparar mujeres y hombres productivos.

Ejemplo a seguir por sus políticas sociales y su calidad de vida, donde se acostumbraba a legislar apegados a derecho, con la constitución como una guía insustituible que garantizaba seguir avanzando, sin dejar de cumplir con los ideales de país que nuestros padres fundadores plasmaron en ella.

Hoy día esto es historia, parte del ayer que parece haberse ido para nunca más volver, a los más viejos solo les queda un recuerdo y a los no tanto, solo nos queda una vaga sensación de pérdida y un vacío muy grande, vacío que algunos solo pudieron llenar autoexiliándose lejos de casa.

La imagen de las instituciones se ha deteriorado de forma constante, ya no es tan claro su actuar como en el pasado, los servicios públicos siguen decadentes a pesar de las promesas de mejorarlos, el sistema de salud y el educativo están al borde del desastre nacional.

El país enfrenta un desastre económico y social, derivado del grave problema energético que vivimos día a día. Existe una apatía cada vez mayor en relación al concepto de país natural y el cuidado del medio ambiente ya no es prioridad nacional.

En el tema social, el país a involucionado de manera crítica, el peor mal que nos aqueja y que amenaza directamente a nuestra calidad de vida, es la desintegración social. La forma actual de hacer política solo ha logrado una división social y de manera perversa a fomentado la discriminación, la cual afecta a los dos extremos, ambas caras de la moneda son discriminados, unos son malos porque parecen pobres y los otros también son malos porque parecen riquillos.

Se pregona constantemente que se cobran más impuestos para planes sociales, azuzando hasta el fastidio a toda la clase media. No es de extrañar que cuando un ciudadano perteneciente a dicha clase social ve a un indigente, lo ve con cara de más impuestos y menos dinero para su familia. Bajo los términos actuales difícilmente podrá sentir la necesidad de apoyarlo para que salga de su indigencia.

Cuando se habla de planes para los que menos tienen, automáticamente se clasifica a los ciudadanos bajo un criterio indefinido. Luego se discrimina a los más necesitados y se les cataloga oficialmente como incapaces para aprender, trabajar y crecer. Personas que no pueden hacerse responsables de su vida, por decreto gubernamental. Los tales planes no ayudan a superar la pobreza, solo fomentan que muchos se mantengan dentro de ella por conveniencia.

¿Que le pasa a nuestros gobernantes?, ¿todavía no entienden que están dividiendo al país de una forma irreversible? Y no es un partido en especial, es la clase gobernante en general, la que se niega a ver lo que han gestado en los últimos 20 o 30 años.

Hoy estos señores integran un grupo de privilegiados, donde el único merito de algunos es ser nieto, hijo o sobrino de alguien reconocido por la historia y del otro lado de la moneda algunos otros cuentan con el único merito, de haber sido capaces de empuñar un arma.

La pobreza en Uruguay siempre existió, no es nada nuevo, solo que antes del celular, la TV color, los Niké, los Jeans de marca y el auto en la puerta, no dolía tanto y se notaba menos. Pobres siempre han existido y dependiendo de como midamos la pobreza, podría decir que siempre han sido muchos.

¿Qué antes comían mejor?, seguramente, pero los no pobres antes también comían mucho mejor. Los alimentos han subido mucho de precio en los últimos tiempos, pero no es el único factor que le da forma a la pobreza actual.

¿Acaso muchos de nosotros que vivimos en un típico barrio de clase media a media baja, no nos toco un vecino con su casota y un Mercedes o BMW a la puerta?, quizás de una lado de este vecino estaba nuestra casa y del otro lado vivía un vecino mecánico, maestro, carpintero o que vendía verduras en la feria y era empleado de algún feriante. ¿O me equivoco?.

¿No les toco el típico vecinito que estudiaba tres idiomas y el que de milagro termino la secundaria?, eso era justicia social, todos unidos por un sentimiento de pertenencia al barrio, donde la plata en el bolsillo era una problemática que se cocinaba de forma exclusiva de la puerta de la casa para adentro.

Una forma de vida donde pocos eran los que se daban ínfulas de adinerados y donde nos criamos rodeados de una diversidad social que hoy esta siendo destruida, por la actual forma de vida y la falta de visión de nuestros gobernantes.

No se debe castigar a nadie por tener, tampoco se puede abandonar a su propia suerte al que no tiene, pero más terrible y perverso aún, es señalar culpables dentro de la escala social e insinuar que hay quienes tienen lo que le pertenece al otro, enfrentando a los extremos como si fueran los peores enemigos.

Las necesidades básicas de las personas son iguales para todas las clases sociales, los países del primer mundo no necesitan catalogar a nadie para ofrecer incentivos y apoyar a los que menos tienen, y esto es porque muchos de los incentivos son abiertos al 100% de la población y todos los ciudadanos pueden recibirlos de acuerdo a su perfil. Además todos aportan en mayor o menor medida para que el gobierno cuente con los fondos suficientes para otorgarlos.

¿Cual es la reacción típica de un uruguayo en la actualidad?, desconfianza del que se viste de forma humilde, sentimientos de rechazo hacia las personas por su posición social real o aparente, segregación social, creación de áreas protegidas privadas por miedo a sufrir robos, afectación a la integridad física y daños a la propiedad.

¿Pero que nos paso?, ¿Por qué es tan difícil regresar a esa época donde la palabra valía más que mil papeles?, cuando la humildad era una virtud, donde ceder el asiento en el ómnibus a una persona mayor nos llenaba de orgullo, un país que tenía gente capaz de encontrar una billetera en la calle y buscar el dueño hasta lograr regresársela no importando cuanto dinero trajera.

¿Que le paso a los últimos gobiernos? ¿Por qué se olvidaron como gobernar para beneficio de quienes los votaron y también de quienes no votaron por ellos?, ¿Por qué perdieron el sentido de compromiso por servir a sus gobernados?, ¿si ya no los guía un sentimiento de servicio, entonces que los guía para luchar por una posición de poder?, ¿poder por el solo beneficio de tener el poder?.

¿Dónde quedaron los ideales de los partidos políticos?, ¿sus compromisos con la ciudadanía?, ¿ahora solo es una carrera donde solo ganan quienes sustentan el poder gracias al voto popular? ¿Ya no es opción suponer que podemos ganar todos, no importando quien gane las próximas elecciones?.

¿No hay ideas de cómo unir nuevamente a la gente?, ¿la opción ahora es seguir dividiendo?, ¿Por qué el revanchismo contra el que hizo más, estudio más, heredo más, trabajo más o simplemente tuvo más suerte?.

¿La justicia social es solo para los pobres?, ¿son dueños de la justicia los que menos tienen?, ¿Qué necesitan más los pobres? ¿Una ley que les permite quitarle algo a alguien o una oportunidad real para salir de la pobreza?, ¿los gobiernos le han dado soluciones para el largo plazo o solo unos paliativos con cara de proselitismo político frente a las próximas elecciones?.

Si esperamos un país con una mínima y aceptable calidad de vida, lo único claro es que no vamos por el camino correcto, entonces ¿como cambiar el rumbo?.

Los últimos gobiernos no supieron y no saben como hacer para frenar el deterioro social y la lucha entre clases, más cuando vemos que han sido grandes promotores de la desintegración social. Si fue de forma consciente o inconscientemente no es importante aclararlo, pero la desintegración social es una triste realidad.

El único camino viable para volver a unir a los ciudadanos de un país es apelar a su participación activa y a un fuerte esfuerzo educativo que debe iniciar en casa y que se complementa en el centro educativo, un cambio del discurso político, el cual ya no debe sonar revanchista y acusador a todo el que tiene algo, plan país por encima de que partido gobierne, esto exige humildad y acuerdos entre partidos, en donde cada parte debe reconocer que todos tienen algo de razón y que las buenas ideas, son buenas sin importar la camiseta del pensador, que las necesidades y los problemas de la gente son reales y que no logramos nada si seguimos aplazando el aplicar una justicia social equilibrada y incluyente.

¿Podemos cambiar?, creo que sí, especialmente si entendemos que es lo que debemos exigir a nuestros gobernantes y si tenemos claro que es lo que debemos cambiar en lo personal, vecinal, comunal y nacional.

Si nos unimos en una cruzada por el cambio social y entendemos que nadie ganará al final del camino con una lucha entre hermanos, podemos hacer cambios importantes y empezar a recuperar la confianza en los demás, sin importar el color de nuestra piel, el estatus social, nuestro nivel académico o cualquier otra de las cosas que nos hacen diferentes. ¿Ustedes que opinan?…

Crisis de ideas… problemas sin solución…

3/6/2008

Crisis de ideas… problemas sin solución…

Cuando observamos lo que acontece en el día a día, la sensación es que Uruguay se resquebraja a una velocidad cada vez mayor y no se ve que se implementen acciones concretas que eviten que el país se salga de control.

Solo basta ver el continuo aumento de la inseguridad, un sistema educativo que avergonzaría a Varela por ineficiente e incapaz de preparar a cada nueva generación para una vida productiva, un sistema de salud al borde del colapso, unas fuerzas armadas muertas de hambre por razones que no son entendibles, sindicatos elevados al nivel de dioses, un incremento de empleados públicos que no facilita la reorganización y la eficiencia del estado, aumentos de sueldos en el sector público muy por encima de los que percibe el sector privado.

Un sector privado con pocos apoyos e incentivos y que esta solo en el esfuerzo de invertir para la generación de empleos, un grave problema energético que nos puede llevar en el corto plazo a un colapso a nivel económico y social.

También se percibe un incipiente pero cada vez más visible incremento de la impunidad, situación que favorece un mayor número de eventos violentos, como las violaciones y muertes que se han registrado en los últimos tiempos, situación sin precedentes en el país.

Planes sociales sin sentido, que fomentan la vagancia y que ayudan poco o nada a la integración de los menos favorecidos a una vida productiva. Planes concentrados en dar limosna permanente, en lugar de ofrecer alternativas para el trabajo digno.

De un "País productivo" solo hay un slogan, la realidad es que hay poca estrategia para impulsar medidas que sean base para un mayor crecimiento económico, faltan incentivos a nacionales y extranjeros para que se acelere la generación de empleos bien pagados.

Hay una crisis de ideas en el sector gobierno en general, hay miedo al cambio, cotos de poder que no quieren ser cedidos para el bien comunitario, intereses de todo tipo, faltan ideas y compromiso, visión de país a futuro, falta un gobierno de avanzada que nos guíe hacia un plan nacional de desarrollo sustentable y económicamente viable.

A los gobernantes uruguayos en los últimos 40 años les ha faltado brillantez, les ha faltado espíritu de lucha por ser grandes, no ven al país como un grande, siempre los hizo feliz estar a la sombra de nuestros vecinos más cercanos. Les cuesta trabajo levantar la vista y ver más lejos, les cuesta quitarse la carga que llevamos desde hace décadas de vivir a la sombra de países a los cuales no tenemos nada que envidiarle.

Se argumenta el tamaño del país, el tamaño es mayor o similar al de muchas economías sobresalientes que ofrecen mayor calidad de vida a sus ciudadanos, esto no es pretexto.

Para ser grandes hay que empezar a visualizar al país de forma diferente y eso tiene que iniciar en los planes gubernamentales, si tenemos planes mediocres no podemos esperar resultados brillantes, hay excepciones, pero no son suficientes para que impacten en el rumbo que sigue el país. Falta estrategia de país, faltan ideas para encauzar al país en un camino que lleve a resolver de fondo los problemas más urgentes:

• Inseguridad,
• Salud,
• Vivienda,
• Alimentación básica, especial énfasis en la infancia,
• Un sistema educativo que facilite la inserción laboral y la especialización,
• Mayor apoyo a la investigación y el desarrollo,
• Incentivos a privados para la generación de empleos,
• Un plan nacional de desarrollo energético,
• Reducción del peso estatal para liberar recursos para obras de infraestructura,
• Un sistema penitenciario eficiente y con la capacidad de albergar a todos los delincuentes para que cumplan el 100% de su castigo y facilite su proceso de readaptación,
• Clínicas especializadas en drogadicción,
• Clínicas especializadas en control natal,
• Centros a nivel barrio para la enseñanza de oficios y bellas artes,
• Modernización de las fuerzas policiales y Armadas,
• Modernización del poder judicial y mayor seguridad jurídica,
• Inversión en infraestructura estratégica,
• Plan para mayor participación ciudadana en la supervisión de planes sociales,
• Planes sociales integradores que faciliten la inserción laboral y el inicio de micro negocios (capacitación técnica y micro créditos para pequeños emprendimientos),
• Apoyos sociales con obligaciones claras para los beneficiarios (trabajo de tiempo parcial),
• Etc., etc., etc.,…

Como ciudadanos tampoco podemos quedarnos al margen de los cambios que requiere el país, Uruguay es sensacional en muchos aspectos, con un potencial impresionante, pero si queremos que nuestro país cumpla con nuestras expectativas, debemos aportar con nuestro diario actuar. Somos parte fundamental del futuro del país, no podemos operar de forma independiente y pretender que nuestros actos no impactan al resto de la sociedad.

El país solo no se mueve, solo no cambia, solo no mejora, solo no apoya a los que menos tienen, el país es su gente, el resto son solo paisajes bonitos similares a los que hay en muchas partes del mundo.

La gente es la que hace la diferencia, para bien o para mal, la gente es la que gobierna, la gente es la que tira la basura en la calle o la que roba o la que hace respetar la ley, el país que soñamos, somos nosotros mismos, solo si aportamos lo que nos toca a cada quien, el país puede ser mejor, potencial no falta, nos esperan al menos otros 10 años de altos precios de los productos que el país produce, dinero y trabajo no deberían faltar.

Lo que necesitamos es suficiente voluntad política, mayor creatividad, ideas, ideas e ideas, dejar de lado la conveniencia de los pocos e impulsar las medidas que nos lleven a lograr el beneficio de todos. Que los gobiernos de turno dejen de matarle los sueños y la esperanza a la gente, porque de esa forma no hay manera de construir nada.

Los emigrantes uruguayos se van del país porque no pueden visualizar un país mejor, porque un Uruguay pujante, en crecimiento y con oportunidades para todos, suena a una utopía, a un imposible. El día que se gobierne y se actué en la forma correcta, la sensación de utopía va a desaparecer y en ese momento los uruguayos dejarán de salir del país y todos podremos vivir con más esperanza y bienestar.

Una ley que apenas nació y ya le hacen cirugía mayor

30/5/2008

Parece que si hay luz al final del túnel, nuestros súper legisladores finalmente usarán el cerebro para arreglar lo que nació más que torcido.

Lo que es una realidad es que la queja que muchos ciudadanos hemos presentado sobre esta controversial ley, no eran sin sentido, la razón no las están dando nuestros iluminados legisladores que están por enviar al parlamento un proyecto de ley para hacerle cambios a esta ley. Eso significa que la ley si tiene fallas y por eso ya esta en proceso de cambios.

La ley apenas nació y ya requirió una cirugía urgente, ahora lo que los ciudadanos esperamos es que sea una cirugía mayor que garantice el derecho de los que son propietarios en Uruguay.

No hay duda la ley no era tan buena como decían los que la votaron, esto es otro error más de la presente legislatura (incluye a todos los partidos), lo único loable es que reconozcan que hay que corregir el error.

Lo importante ahora es que realmente lo hagan como debe ser, un cambio para favorecer a los que menos tienen, sin perjudicar a los que tienen un patrimonio y sin abrir puertas para la corrupción y beneficio de los vivos de siempre.

Esto es otra demostración más de que debemos hacer escuchar nuestras opiniones y sumar nuestras voces para que el gobierno y los legisladores nos escuchen, no importando el partido, tienen que reaccionar y cumplir con el clamor de todos los ciudadanos por igual y no entrar en territorio de peligrosos populismos innecesarios en nuestro país.

Los pobres necesitan oportunidades reales y apoyos reales, no limosna o lástima. Si esperamos una integración real, cualquier plan gubernamental debe antes que nada apegarse a derecho y no generar mayor división social y lucha de clases.

Lo importante es encontrar los medios para regresarle la dignidad a los que la hayan perdido y una razón para ser parte de la sociedad a todos los que hoy se sientan o estén realmente marginados.

Ley de ordenamiento Territorial… otro golpe bajo de la presente legislatura

22/5/2008

La forma en que este gobierno espera arreglar ciertos pendientes sociales, nuevamente entra en territorio peligroso. Reducir el tiempo para adjudicar a un ocupante la propiedad ocupada de 30 a 5 años, no es el camino para proveer a los que menos tienen de un lugar donde vivir dignamente.

Se habla de expropiar bienes abandonados o no explotados por diez años, ¿que pasa entonces por ejemplo con las personas que han tenido la necesidad de abandonar el país por falta de trabajo y que han dejado sus propiedades en alquiler, en carácter de préstamo o simplemente vacías?, ¿ahora van a tener que decidir entre regresar al país a cuidar su propiedad o que ya tienen otra razón adicional para no regresar nunca más a un país que amenaza con despojarlos de sus bienes?.

¿Con que tranquilidad los uruguayos que están viviendo en el extranjero van a invertir en un país que beneficia al invasor y no al que invierte para algún día regresar con su familia?.

Aquellos que tienen como único patrimonio un pedazo de tierra, una casa vieja o terreno y no tienen la capacidad económica o la edad para ocuparlo, pagar continuamente la contribución o no pueden explotarlo de forma permanente, ¿tendrán que vender su propiedad antes de que venga alguien auspiciado por el gobierno y se la quite?. ¿Ya no podrán dejarlo como herencia para sus hijos o nietos?, ¿Tampoco lo podrán dejar como inversión para su vejez?.

Hay un dicho que dice que los Bienes son para aliviar los Males, son una garantía para salir de un futuro difícil, pero ahora esto ya no es seguro, ya que nuevamente dejando entrever una esencia revanchista contra el que trabaja y tiene más, el gobierno de turno vota una ley, que vuelve incierto tener propiedades en Uruguay.

¿Que pasa con las personas que viven en un asilo o están postrados en la cama? ¿Por no atender sus propiedades las perderán en manos de quien sabe que individuo?.

¿La idea es castigar al que no tenga fuerzas, edad o salud para trabajar? ¿O al que ya no tenga dinero para invertir y hacer productiva una propiedad?, ¿y esto será en beneficio de personas que simplemente requieren declararse pobres para tener derechos por encima del que trabajo o heredo la propiedad?.

¿Donde queda el derecho de propiedad?, este derecho es el único que no se acaba por el no uso, ¿como van a reaccionar los dueños de una propiedad cuando se encuentren con personas ocupándola?, ¿los van a sacar a balazos por miedo a perder el patrimonio de sus hijos?.

¿Quien va a irse tranquilamente del país, sabiendo que las leyes uruguayas ya no respaldan sus derechos sobre sus propiedades? ¿Que garantía hay de que dejando su casa vacía, alguien no decidirá ocuparla amparado en las nuevas leyes y se quede con ella, solo por su ausencia del país?.

¿Los inversionistas extranjeros que van a pensar de la nueva súper ley?, seguro van a preferir perder la oportunidad de aprovechar los precios todavía razonables de las propiedades en Uruguay, con el objetivo de evitarse problemas por la probabilidad de que alguien decida invadir su propiedad.

¿Qué tranquilidad puede tener un ciudadano de que se van a respetar sus derechos de propietario, en un país donde con dudosos testimonios, una persona se quedo con un balneario completo en Rocha?, una situación nada clara donde un particular se quedo con una propiedad y se la vende a una empresa que seguro en muy poco tiempo fraccionará y venderá en una fortuna.

¿Que autoridad se siente con suficiente fuerza moral para que se cumpla esta nueva ley apegado a derecho, en un país donde hay autoridades que cuando le roban sus celulares, en lugar de presionar para que se aplique la ley, manda a una persona de su confianza a negociar en lo oscurito con los ladrones, para que le regresen sus equipos a cambio de unas zapatillas deportivas?.

¿Cómo podemos esperar que no seamos robados sin problema por personajes que estarán amparados por esta nueva ley, cuando vemos este tipo de antecedentes de dudosa aplicación de la ley o manipulación de la misma, buscando siempre el beneficio de personas sin escrúpulos?.

¿Cual será el procedimiento que reúna suficientes garantías para que los ciudadanos que tenemos la desgracia de tener que trabajar para comer, obtener algún bien, pagar la sociedad médica, tener un techo para vivir o mandar los hijos a la escuela, tengamos la mínima certeza de que nuestros derechos no serán violados derivado de una pésima aplicación de esta ley?

¿Quién va a realizar la investigación completa para determinar que alguien es realmente pobre de toda la vida y diferenciarlo del que se volvió pobre casualmente el día de hoy?.

¿En que país civilizado del mundo se le da un arma de este tipo a la sociedad para su uso discrecional?, ahora solo es cuestión de ocupar y esperar unos añitos y cruzar los dedos para que el dueño no le preste atención a su propiedad, para ser dueños del trabajo y esfuerzo ajeno.

Si el gobierno quiere ayudar a los que no tienen hogar, debería iniciar un proceso formal y legal de expropiación de terrenos viables para la construcción de viviendas dignas, bajo un esquema de adjudicación supervisada por una comisión ciudadana.

Pagar un precio justo por los terrenos expropiados, proveer de todos los servicios a los predios en cuestión, agua, luz, escuelas, áreas comerciales, seguridad pública, transporte público, alumbrado público, drenaje, etc. etc. etc., porque en caso contrario estaría promoviendo más asentamientos irregulares, donde no existen las mínimos facilidades para vivir dignamente.

Este es el único camino legal y justo para resolver este problema social, una forma inteligente de usar los impuestos que el gobierno cobra. Solo así se debe otorgar una casa digna y en carácter de préstamo, a quienes no tienen la capacidad económica para adquirirla por cuenta propia.

Una casa intransferible, para evitar que pase como en otros programas auspiciados por ONG´S, en donde las casas terminaron vendidas o alquiladas a personas ajenas al programa social.

Este gobierno se olvida que debe gobernar para todos y que muchos de los que votaron para que hoy estén en el poder, también tienen más de una propiedad, son ciudadanos que trabajan duro para garantizarse una vejez en paz, o son ancianos que hoy esperan certeza jurídica que ampare su esfuerzo de años, ciudadanos que desean dejar algo a sus hijos o nietos y uruguayos que quieren garantías de que nadie les quitara sus propiedades, las que esperan disfrutar cuando decidan regresar al país a envejecer en tranquilidad.

El gobierno esta creando un nuevo oficio vía voto de ley, invasor ocupante de casas, terrenos y campos "supuestamente abandonados". No duden que esto se convertirá en la forma de vida de muchos vívales y terminara como negocio a celebrarse en lo oscurito, entre estos supuestos pobres e indigentes y personajes con mucho dinero que terminaran por ser los únicos beneficiados.

¿La idea es dar mano libre a los posibles votantes, como un nuevo intento desesperado de mantener a como de lugar el poder que de manera honesta muchos ciudadanos le otorgaron en las últimas elecciones y que han perdieron por merito propio?.

¿O quieren que todos nademos en el mismo mar de mediocridad del que nunca tuvo nada y que tampoco hace nada para tener, donde hasta hace pocos años atrás, seguro vivían más de uno de los que hoy son noticia?.

Como leí en esta semana por ahí, no hay duda que cada vez Uruguay se parece más a una republica bananera, que triste futuro nos espera si seguimos por este camino… y eso que hasta Cuba esta caminando fuerte por el sendero del respeto a la inversión privada y esta retornando al respeto del derecho de propiedad, que irónico…

¿Esta en juego la viabilidad y el futuro de la sociedad uruguaya?

30/3/2008

Esta en juego la viabilidad y el futuro de la sociedad uruguaya si seguimos por el camino que actualmente transitamos, un camino que solo conduce a radicalizar la lucha de clases.

Pareciera que los últimos gobiernos solo se han concentrado en hacer sentir al pobre, que es bien pobre y que no hay forma de salir de esa situación o que no conviene salir de esa situación social.

Los ciudadanos honestos y comunes tenemos voz y voto con cierta contundencia, solo una vez cada cinco años, día en que para muchos la opción es elegir al menos malo, o al que suponemos que será el menos malo.

Luego de este punto, solo somos saqueados por el gobierno de turno con impuestos y prediales excesivos. Los que buscamos un mejor porvenir somos los malos de la película, solo porque decidimos ir por más y logramos obtener con mucho sacrificio un ingreso más decente, aunque eso implique trabajar 16 horas diarias.

Nos exigen pagar impuestos con la bandera de la justicia social y solo es dinero utilizado para financiar a personajes que supuestamente son indigentes, que han decidido que en lugar de estudiar y trabajar, es mejor estirar la mano y esperar las dadivas del gobierno, teniendo mucho tiempo libre para pensar en como depredar al prójimo, como su forma de vida.

A los más necesitados, no se les esta enseñando a trabajar, a estudiar y capacitarse para mejorar sus oportunidades, no se les enseña a ser responsable de sus actos, los más jóvenes tienen carta libre, por el solo hecho de ser menores de edad.

Los planes de apoyo a los más necesitados deben concentrarse en que el poder adquisitivo de una familia, no sea condicionante para tener acceso a una buena educación, al cuidado integral de su salud, a la seguridad de sus integrantes y al acceso a un techo y alimentación decorosa.

Lo que no pueden hacer los planes de apoyo, es crear inválidos sociales, generar incapacitados laborales, por falta de un plan de integración laboral y social.

Lo que es inconcebible en nuestro país, es que a pesar de que se cuentan con los medios económicos para hacer los cambios necesarios, no existen planes gubernamentales que garanticen que estamos caminando en la dirección correcta.

El gobierno hace a los indigentes mártires y victimas de una supuesta clase media, que esta formada por personas que son ricos porque ganan con suerte un poco menos de 1000 dólares por mes.

En el tema social el gobierno actual gasta millones de dólares casa mes, pero no entrega resultados contundentes: ¿donde están los miles de pobres que hoy están trabajando en el sector público y privado después de recibir una capacitación adecuada?, ¿donde están los miles que después de hacerlos socialmente productivos, se les saca de los asentamientos irregulares?. ¿Quiénes son los niños que están identificados como prodigios por sus talentos especiales y que reciben educación especial?

¿Donde están los planes integradores?, un ejemplo: ¿que esperan para crear escuelas especiales de oficios?, un lugar donde sin importar su nivel escolar, se capacite a los más necesitados para que antes que nada, sean económicamente independientes, para que de esta manera se facilite su integración productiva a la sociedad

¿Donde esta el plan social que trabaje de forma urgente en regresarle la dignidad a todos los que son realmente marginados?. ¿O la dignidad se logra por tener unos pesos en el bolsillo para pasta base, un celular o un litro de vino?

Lo único claro y seguro es que no estamos andando el camino que debería llevarnos a conseguir mayor justicia social y menos en llegar algún día a lograr la integración de todos los ciudadanos a una única sociedad unida.

Es valido apoyar de forma especial a los sectores más desprotegidos, pero lo que no se vale es que a personas sanas y en edad productiva, no se les condicione a que deben primero cumplir con trabajo comunitario, antes de la entrega de ayuda económica,.

Se debe imponer un máximo de hijos con apoyo gubernamental, para evitar un descontrol del crecimiento de la población más vulnerable, porque las familias ven un negocio en tener hijos. Este falso apoyo al desprotegido, solo esta elevando el número de niños que crecen en hogares donde son vistos solo como mercancía.

Que se entreguen becas y apoyos especiales a los estudiantes que tengan un desempeño meritorio.

Que se exija trabajar o estudiar para ganarse el pan, no es indigno o abominable, es socialmente responsable y justo para todos los que pagamos impuestos. Si cumplen con un desempeño mínimo recibirán un apoyo mínimo y si logran un desempeño excelente, se debe entregar un apoyo máximo.

Como sociedad que paga impuestos y le entrega fondos al gobierno para que este cumpla con sus caprichos populistas, debemos exigir que no se siga entregando dinero que no sea parte de un plan mayor, un plan estratégico bien definido con metas y objetivos claros, que garantice y facilite la integración social e inserción laboral de los más desprotegidos.

En toda sociedad existen diferencias en las habilidades y talentos de cada uno de sus integrantes. No importando su clase social, si damos las herramientas adecuadas, cualquier persona puede superarse y alcanzar el éxito profesional y social.

Si no condicionamos los apoyos, capacitamos e integramos a los indigentes a la dinámica social, solo estamos posponiendo un problema social de graves consecuencias para la viabilidad de una sociedad sana.

Las consecuencias de no controlar el número de niños, adolescentes y adultos que se automarginan por conveniencia, es incalculable, es un camino que en cualquier momento se puede volver sin retorno.

¿Que ejemplo le damos a nuestras niñas de sectores desprotegidos?, ¿que el negocio no es estudiar y trabajar?, ¿que el negocio es convertirse en conejas y tener muchos hijos y que de esa forma se asegura que los que si trabajamos, la mantengamos al menos por unos 20 o 25 años?

Como padre resulta cada día más difícil convencer a un hijo de que el camino adecuado para ganarse la vida, es estudiar o ser emprendedor. Solo hace falta ver alrededor, para ver que la realidad es otra, que estamos rodeados de mantenidos del gobierno, unos dentro del mismo, otros tirando de un carrito por la calles o asaltando en la esquina.

Pareciera que parte importante del problema, es que nos hemos convertido en una sociedad bastante apática. Eventualmente somos capaces de reunimos bajo una misma bandera, pero lo malo del asunto es que no estamos acostumbrados a pedir mejoras sociales o consideramos que las mejoras sociales, son solo aquellas que se pueden traducir en más dinero en el sueldo de nuestra próxima quincena.

Quizás esta sea la principal razón por la que nunca vemos a los sindicatos unidos, haciendo huelga para exigir que sus hijos tengan una mejor enseñanza o que los policías y maestros tengan un sueldo decoroso, o que se impongan mejores controles para evitar que sigan las muertes por accidentes de tránsito, que se termine la inseguridad, que los criminales cumplan con sus deudas con la sociedad o que se impulsen planes con objetivos medibles, de corto y mediano plazo para acabar con la pobreza.

Por desgracia normalmente solo se exige para nuestra casa y todo parece indicar que solo nos parece una victoria, cuando se puede traducir en plata.

No sabemos como ser una sociedad exitosa o lo peor, por que lo anterior se puede ver y aprender, es que quizás el problema sea que somos una sociedad inmadura para exigir a nuestros políticos que legislen por un país integrado socialmente, sin culpables para la pobreza, pero si con soluciones para reducirla y suavizarla.

Dicen que los pueblos tienen los gobiernos que se merecen, si esto es un paradigma real, somos los culpables de vivir lo que estamos sufriendo, si queremos cambios profundos, debemos cambiar como sociedad, como pueblo.

Se requiere legislar para lograr una sociedad responsable, donde la escasez o abundancia de recursos económicos, no te conviertan en un ciudadano no responsable de sus actos y que te permita evadir la obligación social de asumir los compromisos que todos debemos cumplir como parte de una sociedad.