Cambios del paradigma educativo, condicionante del futuro del mercado laboral:
24/3/2008Mercado Laboral (Parte II):
¿Entonces que podemos hacer, si queremos mejorar las oportunidades laborales a futuro?
La capacidad humana es infinita, el problema es cuando el sistema juega en contra del ciudadano y presume o supone que todos somos iguales y que puede encasillarnos para manejarnos a su conveniencia. El resultado de la forma como se impone un régimen de estudios completamente en decadencia, se puede observar al momento que los Educandos buscan integrarse al mundo laboral.
Todos tenemos habilidades y talentos, un ejemplo de esto es el gran avance de las personas con síndrome de down, que con el apoyo adecuado han logrado aprender oficios y están integrándose a la sociedad, como ciudadanos productivos e independientes.
Los uruguayos necesitamos un cambio radical de la educación, urge implementar un sistema educativo humanista y de avanzada, que impulse un modelo educativo, que tenga como objetivo primordial, la identificación de las habilidades y talentos de cada Educando y cruzarlos con un plan estratégico de desarrollo sectorial del País, el cual generará las necesidades del mercado laboral.
El problema principal del sistema educativo uruguayo es que te clasifica en un grupo que considera homogéneo, cuando no hay nada tan heterogéneo como el ser humano. Luego si no te ajustas a su clasificación te expulsa del sistema porque te considera incapaz y de esa forma los próximos Picassos y Einstein se quedan solos y sin apoyo institucional para poder sacar el máximo provecho de sus habilidades y expresar su ser al máximo.
El sistema educativo actual es heredado de la era industrial, es completamente obsoleto en la actual era del conocimiento, antes el mundo requería casi un robot, que pensarán poco y se movieran todos de igual manera, no importando si tenían potencial para hacer otras cosas. Hoy se requiere reconocer al individuo y potenciarlo al máximo, todos podemos ser atletas de alto rendimiento, pero cada uno en su especialidad.
Nadie es completamente incapaz de integrarse de manera productiva a la sociedad, el problema se resolverá cuando en lugar de crear generaciones de marginados sociales, veamos como integrar a todos a pesar de sus diferencias y entendamos que no hay mejor lugar para hacerlo que desde el inicio de su educación.
Es evidente que también es importante considerar las expectativas del Educando, y no hay que dejar de considerar que los jóvenes tienen un concepto muy light y novelesco de la vida y sus expectativas económicas no son muy realistas, por el desconocimiento de lo que implica mantener a una familia y el acceder a tener suficiente dinero para vivir decorosamente.
Por esa razón el sistema educativo tiene que permitir que el Educando pueda seguir evolucionando en su formación, en la medida que sus expectativas profesionales y económicas vayan creciendo conforme pasan los años.
No es necesario castigar a un ciudadano por no tener grandes aspiraciones en sus primeros años de vida como adulto. Hay que promover la educación para adultos de mediana edad, para que estos puedan completar su capacitación y lograr su actualización como trabajador.
El día que dejemos atrás los sistemas generadores de máquinas humanas y busquemos apoyar al desarrollo diferencial del individuo y logremos integrar esos potenciales diferentes de manera estratégica al mundo laboral, se habrá conseguido dar un gran paso en beneficio de nuestros jóvenes.
El cambio al sistema educativo es la base para lograr que Uruguay tenga la capacidad técnica, profesional y emprendedora necesaria para aspirar a un mejor futuro, se necesita implementar de forma urgente un plan integral de renovación educativa, el cual deberá estar alineado con los esfuerzos gubernamentales y del capital privado para potenciar al máximo las áreas con mayor capacidad para innovar, y producir los productos y servicios que queremos ofrecer al mundo y donde tenemos o podemos adquirir ventajas competitivas y comparativas para entrar en el grupo de los líderes de dichos sectores.
Además se debe integrar a dicho plan las oportunidades que ya claramente se ven en el horizonte y que son opciones reales para convertirse en las futuras fuentes de trabajo y de negocio, mismas que podrán ser aprovechadas por los jóvenes uruguayos, siempre y cuando les demos durante su actual formación técnica y profesional, las capacidades y habilidades que requieren para ello.
Un ejemplo a destacar, es el grave problema derivado de la dependencia que tiene Uruguay de su matriz energética, la cual tiene como base principal al petróleo. Lograr la independencia energética depende de un cambio que debe ser impulsado mediante leyes y estímulos que deben ser decretados y promovidos por el gobierno.
Pero la solución al problema no queda solo ahí, hay otro punto de vital importancia que nadie menciona como parte del problema: una limitante que en el mediano plazo tendría un impacto aún mayor, que la necesidad misma de la aprobación de cualquier ley o decreto para impulsar el cambio de la matriz energética del país:
La gran limitante es que no contamos con suficiente personal técnico especializado para la implementación y el manejo de energías alternas, así como para desarrollar tecnologías y productos de origen nacional. Este es realmente el cuello de botella para hacer realidad, un proyecto de un Uruguay energéticamente sustentable e independiente.
Aquí es donde necesitamos de forma urgente tener una oferta educativa que prepare a nuestros futuros técnicos en energías renovables, que apoye la investigación y motive a los jóvenes talentos uruguayos a encontrar el camino hacia estas oportunidades de futuro.
De lo contrario, de nada servirá un cambio en la legislación, porque si no tenemos técnicos que tengan los conocimientos para llevar estas nuevas alternativas sustentables a todo el país, solo podemos esperar dos escenarios: o seguiremos dependiendo del petróleo de por vida o las oportunidades de negocio quedarán irremediablemente en manos de empresas extranjeras.
Esta es una de las tantas oportunidades laborales y de negocio que existen en el país, pero si no impulsamos una oferta educativa adecuada, que permita subir a los actuales Educandos y ciudadanos en general, a la ola del conocimiento y las nuevas tecnologías, seguiremos importando conocimiento, entregando los mejores negocios a las empresas extranjeras y vendiendo carne y cuero por el resto de nuestra existencia.
Urge un cambio de dirección y la promoción de carreras profesionales y carreras cortas a nivel de técnicos especializados, carreras que serán útiles para aprovechar al máximo los retos que ya están con nosotros.
No es fácil, pero cuanto más tardemos en entenderlo y empezar, más lejos estaremos de la meta. Todos tenemos la obligación de presionar para que los cambios sucedan, solo así podemos parecernos a los países que hoy admiramos y que en muchos casos nos han dado la oportunidad de crecer: Hay que hacerlo por las próximas generaciones, hoy más que nunca el saber vale mucha plata. Se pueden lograr muchas cosas con el conocimiento adecuado, no debemos dejar pasar el momento histórico que vive la nueva y global economía mundial.