¿Porque el FA no quiere debatir con la oposiciòn?, ¿a que le tiene miedo?
18/8/2009
Los comentarios del candidato a la presidencia, solo pueden dejarnos un mensaje, clara preocupaciòn de que quede en evidencia la falta de capacidad para superar con ideas y propuestas propias, a las propuestas que están haciendo los candidatos de la oposición.
Los debates no se hacen en equipo señor, se hacen individuos contra individuos, propuestas e ideas vs. propuestas e ideas. Los debates son duras pruebas donde los candidatos a nivel individual, se ven obligados a presentar sus cartas más fuertes. Ademàs es el ùnico lugar para obtener por mérito propio, la aceptación o el rechazo de la ciudadanía.
Los que no tienen nada que ocultar, siempre estarán abiertos al debate, los que tienen pobres propuestas, o miedo de mostrar una realidad que se ocultó tras la neblina de la desinformación o del marketing, evidentemente tiemblan frente al debate.
Un candidato que tiene confianza en sus capacidades personales, en sus ideas y propuestas de gobierno, nunca tendrá problema de debatir con los demás candidatos de forma personal y directa, sin pretextos o complejos.
Si un candidato confía en lo que ofrece al electorado, el debate es el mejor canal para llegar a muchos ciudadanos a la vez. Quien tiene propuestas adecuadas, no tiene miedo de que el pueblo lo escuche y menos de enfrentar las críticas de los demás candidatos.
En un debate ganan las ideas, las propuestas, las soluciones y los ciudadanos. Pero también pierden las mentiras, las propuestas sin bases y lógica, las incoherencias y las incapacidades para gobernar. No hay vendas en los ojos de un ciudadano, que soporten la fuerza de un debate justo en igualdad de condiciones.
El debate es un mecanismo donde las mentiras salen más fácilmente a la luz, donde se conocen las capacidades de los candidatos en tiempo real, donde no hay posibilidad de borrar y grabar hasta que el mensaje salga bien, como es el caso de un comercial.
Un debate no se realiza en territorio propio, como es el caso de las presentaciones frente a los fanáticos seguidores del partido, donde todos aplauden sin pensar o cuestionar lo que el candidato dice. Pero si se realizan en territorio imparcial, en donde los candidatos ahora si corren el riesgo de ser criticados o de no poder defender sus propias propuestas por falta de argumentos válidos.
Los debates entre candidatos tienen un gran valor para la ciudadanía, es la forma más adecuada para comparar las propuestas de los partidos políticos. De forma separada es muy fácil que un candidato haga promesas imposibles de cumplir o que critique de forma injusta a la oposición, pero en un frente a frente, es claro que la verdad tiene una mayor oportunidad de florecer.
Como individuos no tenemos la posibilidad de acceder a mucha de la información real de lo que pasó, pasa y puede pasar en el gobierno nacional, por eso los debates son interesantes, porque a la luz de los números reales, que normalmente desconocemos los simples mortales, se pueden acabar muchos argumentos que manipularon a la opinión pública durante años.
Los debates no se tratan de un beneficio mediático para el que tenga más cancha política, se tratan de eventos mediáticos que permiten que la población pueda escuchar a sus candidatos y comparar sus propuestas, con las ofrecidas por la oposición.
Un debate es la oportunidad de ver a los candidatos presentar todos los argumentos de porque sus propuestas son la mejor opción para los ciudadanos, es el momento en que los candidatos hacen su más férrea defensa de sus ideales y de las razones de porque son la mejor opción para gobernar.
El debate permite diluir la niebla de la desinformación y que salgan a la luz los grandes pendientes que tienen los políticos con los ciudadanos y sus propuestas para achicar esta brecha durante los próximos cinco años de gobierno.
Cuando un político tiene miedo de debatir, es porque invariablemente tiene algo que ocultar, sean ineficiencias pasadas, incapacidad personal, desconocimiento de las realidades del país, falta de propuestas propias, falta de ideas, miedo a no poder rebatir las mejores propuestas de la oposición.
El debate por cuadruplicado es una confirmación màs, de que el FA tomo la decisión más equivocada de su historia, al elegir al candidato más querido, en lugar de elegir al más capaz.
Otros paìses quizàs puedan tener el presidente que sea, pero nosotros no podemos darnos ese lujo, necesitamos al màs capaz. Señores del FA ¿Cómo esperan que nos traten en el exterior si ustedes ganan?, ¿se olvidaron que no tenemos petróleo y gas?, sin abundantes depósitos de petróleo y gas, no tenemos forma de imponer condiciones a nadie.
Por eso necesitamos a un presidente capaz, que tenga objetivos claros de como gobernar al Uruguay. No se puede gobernar a un país en cooperativa, eso es inviable, por eso el FA tuvo más fallas que aciertos con el gobierno actual, porque al presidente pocas veces lo dejaron gobernar.