¿Y la Policía donde está…?
23/2/2009
Entre el martes 17 y el sábado 21 de febrero, por razones personales recorrí varias zonas de Montevideo y Canelones: Centro, Cordón, Unión, pase por Cuareim y Av. Libertador, por tres cruces, por Rivera y Bulevar Artigas, camine por 18 de julio, por Rondeau, por Bulevar Artigas desde Garibaldi hasta Av. Brasil y de ahí a la rambla, por Rivera desde Bulevar Artigas hacia el centro, y por muchas calles más.
También por Pocitos, Buceo, Malvìn, Punta Gorda, Carrasco, San José de Carrasco, la zona del Aeropuerto, interbalnearìa hasta la Floresta, entre a Atlántida al menos tres veces, también pase por Pando al menos dos veces, pase por la Ruta 11, entre la ruta 8 y San Jacinto, recorrí parte de San Jacinto y por la ruta 34 hacia Salinas y luego de regreso a la ruta 8.
Parte del recorrido lo hice en auto, parte caminando, parte en Taxi y por algunas zonas pase varias veces durante los días mencionados. Lo increíble del asunto, es que en todos estos días y a pesar de que recorrí lugares muy diversos, el común denominador siempre fue el mismo, “casi cero presencia policial”.
Solo me cruce con dos patrullas de Montevideo (que iban juntas), con una camioneta de policía de canelones, (en canelones) un tránsito (en Atlántida), con dos patrullas de la caminera y con cuatro policías a pie (dos estaban juntos sentados en un banco jugando de mano como niños chicos).
Es triste que a pesar de que los niveles de inseguridad ya son insoportables, después de tantas llamadas de atención que la ciudadanía ha hecho a las autoridades y luego de las promesas que hicieron los jerarcas del Ministerio del Interior de que se realizarían operativos especiales para frenar a la delincuencia, sigamos sin suficiente presencia policial en labores de prevención del delito, justamente en aquellas zonas donde hay más movimiento de personas y vehículos.
Es injustificable que se pretenda que unos pocos policías, fueran la única fuerza pública visible en tantos kilómetros cuadrados. Imposible cubrir una zona donde viven cientos de miles de personas y por donde circulan miles de autos, con tan pocos efectivos. ¿Así esperan imponer respeto a una delincuencia que cada día es más audaz?
Un punto que me llamo mucho la atención, fue la falta de respeto a las camineras, varios me pasaron como poste y eso que yo iba a 90, les importo muy poco que la caminera estuviera unos metros adelante. Y nuestros muchachos del orden, no hicieron el mínimo esfuerzo de detener a nadie. Luego preguntamos porque se matan tantos al volante o porque hay atropellados.
Tenemos una policía completamente desmotivada, lejana en su actuar, apática, mal equipada, oculta en alguna oficina de su seccional, inoperante y sin estrategia. Hace falta una policía proactiva, dedicada de lleno a la prevención del delito, comprometida con la ciudadanía, involucrada en la solución que requiere el país para reducir los delitos y poner tras las rejas a los asesinos y delincuentes que hoy andan sueltos por las calles.
Mientras no se haga una reestructura del sector público, con el objetivo de reorientar los presupuestos públicos hacia el refuerzo de aquellas áreas que son básicas e imprescindibles para lograr el crecimiento integral de nuestra sociedad, seguiremos sufriendo los mismos problemas de siempre.
Pagamos millones en impuestos cada año, una parte enorme de ese dinero es desperdiciado en rodearnos de trámites y trabas inútiles, que no han logrado ordenar mejor a la sociedad y tampoco han erradicado la informalidad o mejorado nuestra calidad de vida. Solo una parte mínima de estos impuestos van a infraestructura y a pagar los equipos y sueldos de aquellos empleados públicos que realmente son necesarios para los ciudadanos.
Es ridícula la distribución de sueldos en el sector público, los sueldos más bajos que paga el sector público, justamente se los paga a las personas que son más importantes para el buen funcionamiento de la sociedad, ellos son: Maestros, profesores, doctores, enfermeros, Policías, Soldados, mantenimiento de calles, alumbrado público, parques públicos y plazas, limpieza de calles y edificios públicos.
(Ute, Ose, Ancap son también importantes para nuestra vida, pero son de los que ganan mejor, así que los dejamos como la excepción de la regla).
Aquellos empleados de gobierno que deberían estar mejor capacitados, motivados y pagados, son los que menores ingresos reciben al compararlos con muchos otros empleados públicos que son innecesarios. ¿No será esta injusta distribución de sueldos públicos la principal causa de que tengamos graves problemas en el sector salud, educación y seguridad pública?
Como sociedad podemos vivir sin la mayoría de los burócratas responsables de autorizar una nueva obra de construcción, el arranque de un negocio, la exportación o importación de un producto, para ello solo se requiere simplificar los trámites y sin lugar a dudas podemos recortar el 50% de estos empleados públicos innecesarios y apuntalar la formación y el sueldo de los servidores públicos que son imprescindibles para el bien de la sociedad.
¿Qué tiene más sentido?, ¿hacer 10 trámites para construir una casa nueva? o ¿simplemente definir requisitos a cumplir y cuando la casa este terminada, que un inspector valide que se cumplieron con los requisitos y se libere la obra?.
Hacer muchos trámites previos a la realización de una obra, no garantiza que se cumpla con los requisitos exigidos, solo hasta la visita final de un inspector se puede saber si realmente se cumplieron con las exigencias de la intendencia, ¿entonces porque no eliminamos tantos pasos previos?
Este es solo un ejemplo de muchos más, existen trámites innecesarios a todo nivel y en todas las áreas, y a pesar de los permisos exigidos, existen miles de irregularidades en las propias narices de la autoridad.
Del otro lado de la moneda, es imposible que niños de padres con bajos ingresos, puedan nacer sin el apoyo de enfermeras y doctores del sector público, también sería imposible que nuestros hijos aprendieran a leer y escribir sin los maestros del sector público y es imposible combatir y frenar a la delincuencia sin una policía bien capacitada, equipada y pagada.
Mientras tiran nuestros impuestos en una burocracia enorme, ineficiente y cara, que ofrece servicios públicos con poca calidad, la delincuencia sigue ganando terreno a la sociedad, el sistema educativo esta fuera de época y la salud pública sigue esperando una profunda modernización.