¿Obama y sus primeros 150 días de gobierno serán el puente hacia una lenta recuperación económica mundial o el último paso hacia el precipicio?…
30/12/2008No debe haber en la historia de la humanidad alguien que haya cargado sobre sus espaldas con las esperanzas de tantas personas, no importa si son amigos o enemigos, todos los ojos estarán puestos sobre los primeros pasos que dará el nuevo presidente de Estados Unidos.
El punto crítico no solo es la dependencia emocional y económica que se ha generado alrededor de una sola persona y de sus futuras decisiones, estamos hablando de que las expectativas a nivel mundial no solo son exageradamente altas, sino que parece estar dejando al mundo sin un plan B.
Son expectativas demasiado altas en lo que un solo hombre debe hacer, y no solo para su propio país, hoy todos los mercados mundiales esperan atentamente por cada iniciativa y plan que se aprobará y se pondrá en marcha cuando inicie el gobierno de Obama.
El plan de gasto público del 2009 de Estados Unidos es considerado por muchos, como el mecanismo indiscutible e infalible para impulsar la economía mundial, incluyendo las economías de aquellos países que hoy no son muy amigables con el país del norte.
El mundo esta apostando su recuperación económica al impulso de un solo país, todos parecen apostar a que la recuperación de su propia economía, depende íntimamente de la recuperación de Estados Unidos. Una apuesta complicada, y una apuesta riesgosa si vemos el antecedente de la presente crisis.
Para el mundo globalizado esta apuesta es presentada como el único camino viable hasta el día de hoy, parecen apostar a todo o nada. Esta lógica definida por los mercados mundiales, es una amenaza tan grande como la misma crisis, muchos de los principales actores económicos se comportan como si, solo si Estados Unidos sale del pozo, salimos todos los demás.
Lo que los mercados mundiales parecen olvidar, es que no existe una medicina mágica que resuelva de la noche a la mañana, una crisis de las proporciones que estamos viviendo y que además requirió de años para su gestación. Cuando escucho los comentarios de muchos analistas de diversas partes del mundo, me recuerda a una película de ciencia ficción, donde los países del mundo esperan que los americanos señalen la dirección hacia donde todos deberán ir.
Hoy muchos analistas dan por resuelto la aplicación del gasto público del gobierno de Obama, pero este será sin lugar a dudas el punto débil del plan de Obama, la gestión del gasto, es su posible talón de Aquiles.
Pensar en que el dinero asignado para obra pública llegara al bolsillo del consumidor antes de finales del 2 trimestre del 2009 (optimista) o finales del 3er, trimestre (menos optimista), es soñar despierto.
La profundización de la crisis a nivel de depresión es una situación que esta más cerca de ser real, de lo que muchos quieren reconocer. Los analistas del mundo siguen haciéndose de la vista gorda frente al gran problema que implica mover la maquinaria gubernamental de un país, y Estados Unidos no será la excepción.
En el discurso es muy fácil llevar la apuesta muy lejos, pero al momento de iniciar con la implementación de nuevos planes de gobierno para apoyar a ciudadanos, para incentivar a las industrias y el comercio, planes para nuevas inversiones en infraestructura, etc. etc. etc., es cuando los optimismos de campaña, dejan paso a la dura realidad y a las fuertes limitaciones que se ignoraron durante los discursos.
Para Obama sus peores enemigos a vencer, serán la urgencia que existe para que el gobierno empiece a ejercer los nuevos planes de gasto en infraestructura, seguir con el interminable salvataje de empresas en decadencia, reunir dentro de su gobierno a suficientes personas con la confiabilidad y capacidad para gestionar de manera paralela un presupuesto tan grande, así como evitar la aparición de futuros actos de corrupción.
Muchos aprenderán que a veces los problemas no se resuelven solamente con más plata, gestionar los presupuestos, realizar las obras a la mayor brevedad, llegar a todos los rincones del país, que la derrama del dinero realmente llegue a quienes más lo necesitan, será el reto a vencer para el nuevo gobierno.
Si la falta de experiencia de Obama pesa en las decisiones que vaya tomando el nuevo gobierno, si Obama falla en saber apoyarse en los especialistas que lo rodearan en las diversas áreas de su gobierno, hay una alta probabilidad de que no se puedan cumplir las expectativas de los mercados mundiales, de los ciudadanos estadounidenses y del mundo en general.
Si las cosas no le salen bien a Obama, entre finales del primer trimestre y el correr del segundo trimestre del próximo año, probablemente veremos a los mercados mundiales inventando un nuevo salvador del capitalismo.
Las preguntas para las que todavía no hay una clara respuesta, son las que realmente deben importar a todos los no habitantes del territorio norteamericano: ¿Qué va a pasar si las medidas del nuevo gobierno no cumplen con las expectativas del resto de los actores económicos mundiales?, ¿Qué pasa si la medidas no incluyen a los demás países?, ¿Qué pasa si las medidas solo incluyen a los países amigos?, ¿Y si América Latina sigue fuera del foco principal para este nuevo gobierno?, ¿No hay otros caminos adicionales para impulsar nuestras economías?, ¿Ya estamos haciendo todo lo que depende de nosotros para reducir el impacto económico en nuestros países?.
Y esto es lo que debe preocupar a los gobiernos del mundo, ¿que vamos hacer cuando nos caiga el balde de agua fría de que Estados Unidos no puede mover la economía mundial?.
Es muy probable que veamos y comprobemos durante los próximos doce meses, que la crisis todavía no cobro todas sus víctimas y que difícilmente el gigante del norte podrá volver a ser la locomotora del mundo antes de la segunda mitad o fines del 3er. Trimestre del 2010. Esto es demasiado tiempo para las demás economías mundiales, es imposible que puedan aguantar, si no se realizan ajustes y cambios profundos en cada país.
Sinceramente no veo espacio para donde moverse, así que si para abril o mayo del 2009, inicia una etapa de desencanto por el salvador del mundo, o sea por el presidente Obama, agárrense a lo que tengan cerca, porque la crisis del 30 va a dejar de ser la peor crisis hasta ahora conocida, ya que la nueva gran crisis iniciara durante el 2009.
A pesar de las críticas hacia Estados Unidos, desde muchos frentes y realizadas por personajes muy diversos, hoy muchos todavía comemos directa o indirectamente, gracias a que este país genera un consumo muy fuerte de productos y servicios, el cual permite que millones de personas a nivel mundial tengan trabajo para vivir. Su debilidad pone en riesgo la viabilidad de más de un país.
Parece que hasta el presidente Chávez tendrá que bajarse de su discurso golpeador y acercarse a la Iglesia a ponerle una vela al santo de su devoción y pedir porque no le falle la puntería al presidente Obama, especialmente en las decisiones que tome relacionadas, a las iniciativas que impulsen a Estados Unidos a recuperar la senda del crecimiento y a las nuevas políticas hacia América Latina.
Es la primera vez en mi vida, en que me resulta casi imposible visualizar el nuevo año que inicia, como un mejor año que el que termina… pero bien dicen que la esperanza es lo último que se debe perder y solo queda echar para adelante, haciendo camino al andar.