El capitalismo ¿el villano de la película o el único camino validado y conocido?…
Todo el tiempo escucho voces en contra del capitalismo y hasta a más de uno festejando la posible desaparición del modelo, ese maldecido modelo que hoy rige la vida de miles de millones de personas en el planeta.
Siempre que escucho críticas en contra del capitalismo y de que solo genera crecimiento para unos pocos, me pregunto que otra opción o modelo económico puede sustituirlo.
Si la idea es estar mejor que hoy, el nuevo modelo debería cumplir con las siguientes condiciones: mantener la evolución de la humanidad, especialmente en el tema salud y desarrollo tecnológico, así como erradicar hasta en los más recónditos rincones del mundo, el hambre y la pobreza.
Por más que me rompo la cabeza, no encuentro una solución coherente para el gran dilema que mantiene a la población del mundo dividida entre gobiernos de izquierda, centro, derecha y alguna que otra dictadura.
Hasta el día de hoy no hay gobierno, del tipo que sea, que haya logrado disminuir la injusta distribución de la riqueza, que llevara la pobreza extrema a 0%, eliminara la desigualdad en el desarrollo de los ciudadanos, que mantenga su economía en crecimiento, con libertad de expresión y con garantías a los derechos humanos.
La realidad esta a la vista, en un extremo, algunos gobiernos han permitido la riqueza extrema y el abuso del capitalismo y en el otro extremo, otros gobiernos solo han logrado la distribución de la pobreza (o sea todos pobres, menos las cabezas del partido y unos pocos privilegiados) una sociedad desmotivada, estancada, sin libertad de expresión y con alto abuso a los derechos humanos.
Todos los gobiernos, de una manera u otra, solo han privilegiado que la raza humana se conduzca de una forma que solo ha provocado una vorágine depredadora, que nos lleva por un camino sin retorno.
No me interesa defender el modelo capitalista, vivo bajo él y he aprendido a resolver mi vida y la de mi familia, bajo las condiciones que nos impone para nuestro diario vivir, pero haciendo un análisis superficial, al menos para mí fue suficiente, para reconocer el impacto que tiene en la vida de muchas personas.
Si el capitalismo desapareciera…
El sistema financiero como lo conocemos no tendría mucho sentido, desaparecería o quedaría limitado a una mínima expresión, esto implicaría la eliminación de millones de empleos a nivel mundial.
Si no existe un incentivo de lucro, seguramente las instituciones bancarias que sobrevivan (eso si alguna sobrevive) ya no podrán brindar crédito al consumo al nivel que el mundo requiere, entonces las compras de bienes duraderos se reduciría un 50% o más, lo que nuevamente implicaría la perdida de millones de empleos a nivel mundial.
Al reducirse el consumo de manera masiva, el sector servicios sufriría una desaceleración terrible, ya que al reducirse de manera tan contundente la manufactura de bienes, muchas empresas cerrarían y esto afectaría al sector servicios de forma directa.
Esto provocaría el cierre masivo de empresas dedicadas al: outsourcing de servicios de limpieza, de cobranza, desarrollo de software, mantenimiento de infraestructura, mantenimiento de equipos industriales, de equipos de cómputo, etc. etc. etc. Nuevamente perdemos millones de empleos.
Como cientos de millones de personas perdieron su trabajo, ya no se requieren tantas empresas de transporte urbano, muchos guardas y chóferes también se quedarían sin trabajo, sumándose al nuevo e inmenso grupo de desempleados.
Bajaría el consumo de nafta y muchas estaciones de servicio sobrarían, tampoco los mecánicos tendrían mucho trabajo, muy pocos ciudadanos podrían comprar repuestos para sus autos, lo que vuelve a implicar más pérdida de empleos.
La salud sería afectada, especialmente el sector privado. El sector farmacéutico reduciría sus ventas de medicamentos e insumos varios. Los dentistas tendrían menos trabajo, muy mal les iría también a los especialistas en reducción de peso y a los especialistas en cirugías estéticas. Seguramente habría menos nacimientos, con una afectación directa a las empresas proveedoras de productos y servicios para los recién nacidos.
Menos ventas de ropa de trabajo, ropa en general, calzado y ropa deportiva, muchas empresas deberán cerrar sus plantas y tiendas, otras reducirán al mínimo su plantilla laboral.
Los restaurantes de las zonas de oficinas ya no tendrían clientes suficientes y estarían obligados a cerrar. Los dueños de los locales ya no recibirían alquiler por sus propiedades. Esto también llevaría a menor consumo y reducción de la plantilla laboral.
Muchos de los espacios comerciales e industriales alquilados por grandes, medianas y pequeñas empresas, dejarían de ser necesarios, los dueños no recibirían los alquileres, menos consumos nuevamente y pérdida de empleos.
Como ya no hay crédito y como muchos ya no tienen trabajo, el sector de la construcción pasaría a la historia, comprar una casa, ampliarla y hasta pintarla, será un lujo que pocos podrán realizar, los trabajadores de la construcción pasarán a la historia y se volverán una especie en extinción. Millones de trabajos perdidos en el mundo.
Perderán mercado las empresas dedicadas a las canteras de mármol, de piedra, madera, muebles, ladrillos, pintura, cemento Pórtland, arena, caños, llaves de agua, calentadores de agua, etc. etc. etc., más empleos perdidos.
Los carpinteros, plomeros, sanitarios, pintores, herreros, electricistas, albañiles, y todos aquellos que de manera directa o indirecta tengan relación con la realización de arreglos menores en casas, oficinas y plantas industriales, verán reducidas sus oportunidades de encontrar trabajos por pedido.
El sector educativo privado perdería a muchos alumnos por falta de capacidad de sus padres para el pago de las colegiaturas cada mes, escuelas primarias, secundarias, universidades, escuelas técnicas, escuelas de idiomas, de cómputo, de artes, de música, etc. etc. etc., es claro que esto también impacta en el empleo.
En el caso de los electrónicos, computo y electrodomésticos, serán artículos de lujo y no de primera necesidad, más empresas cerradas y millones de empleos menos.
Una parte importante del sector turismo desaparecería, ya no tendría sentido para cientos de millones de personas pensar en irse vacaciones, ya que estarían en vacaciones obligadas de manera permanente, al perder su trabajo.
Hoteles, agencias de viaje, alquiler de autos, restaurantes, ventas de recuerdos, aerolíneas, transporte suburbano e internacional de todo tipo, cruceros, nuevamente combustibles, trajes de baño, bronceadores, sombrillas, mate, yerba, ?, ya no tendrían mucho sentido de existir.
Los viajes de negocios se reducirían de manera importante, lo que afectaría a todas las empresas de servicios relacionadas (nuevamente hoteles, agencias de viajes, aerolíneas, alquiler de autos, restaurantes, etc. etc. etc.), más empleos perdidos.
Esto llevaría a la quiebra a la mayoría de las aerolíneas, reduciéndose la necesidad de construir nuevos aviones, lo que llevaría al cierre de las empresas fabricantes de aviones y de sus proveedores de partes y servicios.
De igual manera pasaría con la venta de autos, que al reducirse, llevaría al cierre de plantas de armado de autos, así como de plantas de fabricantes de auto partes.
El comercio internacional caería a mínimos históricos, llevando seguramente al cierre de la mayoría de las empresas que a nivel mundial, se dedican a la producción de bienes y servicios para la exportación a los mercados internacionales. Con esto el mundo se pondría de cabeza, ya que todos los países del mundo dependen de una manera u otra, de las exportaciones de sus bienes y servicios.
La producción agrícola se vería muy afectada por la baja del consumo, muchos productores se verán obligados a regresar a las épocas de producir para autoconsumo, esto afectaría la venta de semillas, maquinaría y todo tipo de insumos que hoy requiere el campo para operar. Más pérdidas de empleo.
Los gobiernos tendrían solo un camino, poner a trabajar la imprenta e imprimir billetes sin valor alguno, ya que la recaudación se reduciría a mínimos impensables, solo así podría aspirar a mantener algunos puestos de trabajo. Aunque lo más probable es que muchos gobiernos podrían llegar a colapsar, ya que si son altamente ineficientes para resolver problemas en un escenario normal, en un escenario tan adverso, simplemente no podrían operar.
Los avances tecnológicos, el desarrollo de nuevos descubrimientos médicos se verán reducidos a su mínima expresión. (Existe el caso de Cuba que hace milagros sin plata, no hay duda que su esfuerzo es loable, pero nunca van a competir con la medicina de punta que se esta desarrollando en el primer mundo, aunque hay que reconocer que mientras en Cuba lo que tienen esta a la disposición de todo el pueblo por igual, en el caso de los países ricos, solo los privilegiados tienen acceso a lo último).
Para no hacer el cuento largo, el mundo esta tan relacionado, que un cambio radical hacia un modelo que no pueda sustentar un consumo razonable, amplio y constante, destruiría a la humanidad, somos demasiados para pensar en regresar a la era agrícola y somos demasiados para vivir del gobierno.
Lograr un mundo en donde todos aportemos y regresemos a las épocas del trueque no aplicaría de manera permanente, solo como para salir del paso (como fue en Argentina durante la última crisis).
Lo más importante del capitalismo es que se transformo en nuestra forma de relacionarnos, no importa si es bueno o si es malo, es la única manera que conocemos para vivir, convivir, aprender, obtener, ofrecer, ayudar, trabajar, estudiar, tener, comer y ser parte integral de este mundo, que a pesar de sus áreas oscuras, es lo único que hasta el momento tenemos.
Se tiene que perfeccionar, hacer más justo, más transparente, más humanista, impedir con leyes que se lleve al extremo o se abuse en nombre de él, pero eliminarlo o desear su desaparición no es el camino. Para nada lo defiendo, siempre será bien recibida la creación de algo mejor, el problemas es que mientras a nadie se le prende la lamparita, es lo que tenemos para seguir adelante.
Somos una civilización incapaz de hacer, sin primero tener un fuerte estimulo e incentivos, impulso necesario para mantener elevada nuestra motivación (seguramente, como en todo, habrá sus excepciones).