Archivo para el 6/2008

Vehículos sustentables en Uruguay… ¿Una Utopía por culpa del gobierno? O ¿una realidad a futuro, impulsada por los particulares y la iniciativa privada?

24/6/2008

Cada vez parece estar más lejos el día que nuestros vehículos funcionen con energías sustentables…
 

Varios factores se han sumado para generar una situación de malestar continuo y un impacto directo al bolsillo del ciudadano: El oscuro y complicado problema de la guerra de las patentes, (que tiene como motor principal sus excesivos precios), el altísimo costo de los combustibles, el cobro excesivo de impuestos a los autos nuevos y el exagerado apoyo que por conveniencia, esta haciendo el gobierno al uso de la nafta por sobre cualquier otro combustible.

Mientras en otros países se impulsan agresivos planes e incentivos, para un rápido cambio a favor de la producción de biocombustibles, energías alternas y el uso de vehículos que utilicen combustibles alternos, en nuestro país la discusión esta atascada en seguir aferrándonos al uso de combustibles fósiles y todo indica que así seguirá, al menos, hasta que Ancap este en condiciones de controlar la mayor parte de la producción de los futuros biocombustibles y así mantener su monopolio.

Por cuestiones exclusivamente políticas, al gobierno parece no importarle que este retraso en la utilización de combustibles alternos por un mayor número de particulares, implique en grandes sobrecostos que deberá pagar la sociedad en su conjunto. Esta mentalidad retrograda  frena la adopción de tecnologías renovables como base de nuestra evolución energética.

Para Ancap no es prioritario mejorar el costo de la energía y reducir la dependencia en el petróleo. Por sus propias ambiciones, el atraso tecnológico que se soporta en su incapacidad para adquirir e implementar una rápida modernización de su infraestructura, no dudará en seguir retrasando y manipulando el avance del mercado. Es su principal estrategia para defender y mantener su actual monopolio.

El gobierno le esta dando un pobre apoyo al biodiesel o a otras alternativas viables de combustibles alternos y apoya incondicionalmente a la nafta, con el oscuro objetivo de sentar las bases para facilitar el cambio hacia el Etanol y de esa manera reducir la competencia con los privados. 

Si el gobierno apoyara al biodiesel de manera sincera, Ancap tendría que enfrentar y compartir el mercado con muchos particulares, los cuales solo necesitan hacer una inversión en tecnología y equipos, que es alcanzable para muchos inversionistas uruguayos. Con el Etanol es diferente, se requiere dominar una tecnología más cara y compleja, que no es accesible para cualquier particular. 

El freno a la libre importación de motores diesel es parte de la misma idea, evitar que los particulares se muevan hacia el biodiesel, el fideicomiso que apoyar+a subsidiando la nafta a los taxistas que cambien sus motores actuales a gas oil, por nuevos motores a nafta, es parte del mismo plan de desincentivar el uso de los autos a diesel. 

Mientras muchas de las principales marcas de autos del mundo están desarrollando vehículos que funcionan a diesel, inclusive vehículos de lujo, en Uruguay matamos una vieja tendencia que incremento el uso de vehículos diesel,  tanto por el transporte como por los particulares. 

Ahora desde el punto de vista de un cambio futuro hacia los biocombustibles, es una bendición nuestro parque automotriz, ya que se encuentra mucho más cerca de volverse sustentable y  que hasta se pudiera considerar envidiable por muchos países del mundo. 

Pero del otro lado de la moneda, se hace lo contrario que un ser pensante pudiera esperar: se legisla y se impulsa desde el gobierno reducir el número de vehículos que funcionan con gas oil. 

La mayoría de los autos a diesel ya están aptos para funcionar con Biodiesel y en caso de requerir alguna modificación, es mínima en tiempo y costo. A Ancap no le conviene que el parque automotriz pueda volcarse masivamente al abastecimiento con particulares, ¿de que vivirían los empleados de Ancap?, es una mentalidad cerrada, se tiene el caso de Antel, que a pesar de la competencia, sigue dando trabajo a miles de personas. 

El transporte debería ser movido hacia el biodiesel, no hacia la nafta, esto es una política criminal que provocará un atraso y nuevamente la dependencia en el gran productor de combustible, matando la posibilidad de abastecerse de combustible, con los productores privados de biodiesel de menor escala. 

La principal preocupación de Ancap es que la producción de biodiesel se puede hacer a escala doméstica, porque su tecnología es poco compleja y razonablemente barata. Al dejar en manos de los particulares la generación de combustible, se puede dejar de manipular el precio del mismo. 

No hay que olvidar las épocas en que los precios de los combustibles cargaban con el peso de la alta nómina de los empleados de Ancap, sus ineficiencias en la producción e impuestos excesivos. El combustible siempre ha sido un dolor de cabeza para los uruguayos, lo que demuestra que los públicos no han sabido hacer la cosas, desde gobiernos inmemoriales. 

Ahora Ancap recibe todo el apoyo de gobierno, logrando así evitar la competencia inmediata de los particulares, aunque implique manipular la realidad y que como siempre el sacrificado sea el consumidor. El cambio hacia la nafta y las pobres iniciativas para apoyar realmente al biodiesel y otros alternos, juegan en contra de la necesidad urgente de bajar el precio de los combustibles. 

Esta actitud convenenciera y negligente, trabaja en contra del urgente proceso que se requiere impulsar a la brevedad, con el objetivo de lograr la modernización del parque automotriz nacional. 

La iniciativa privada y el sector público deben trabajar de manera conjunta, si unimos a estas dos fuerzas trabajando en la misma dirección, lograremos poner en marcha el medio más eficaz para acelerar el cambio hacia el uso de combustibles renovables. 

Urge legislar beneficios fiscales a favor del ingreso de vehículos que utilicen combustible renovable, se debe enfocar el esfuerzo en lograr la meta de abaratar al máximo, el costo que los ciudadanos deben pagar por cambiar a vehículos sustentables. 

Un plan de incentivos y subsidios que comience a premiar la importación, el armado en territorio nacional y la compra como consumidor final de vehículos que usen combustibles alternos. 

Hay que habilitar áreas francas exclusivas para empresas automotrices que vengan a fabricar vehículos que utilicen combustibles alternos, incluyendo a los proveedores que conforman su cadena de suministros, eliminar el cobro de impuestos a la producción de exportación y eliminar los impuestos a los autos que se queden para abastecer al mercado interno, negociando además un precio especialmente bajo. 

Apoyos fiscales, subsidios y créditos blandos para las empresas nacionales, que inicien la investigación, diseño y desarrollo de tecnologías, que permitan la reutilización de vehículos convencionales con combustibles alternos. 

Apoyar la fabricación de vehículos sustentables nacionales, crear las bases fiscales y los premios que promuevan la creación de un mercado consumidor nacional. Un ejemplo son las empresas nacionales que con el beneficio fiscal adecuado, pueden comprar estos vehículos desarrollados y fabricados en Uruguay. 

Las empresas que se dedican a la distribución de productos o dedicadas al sector servicios (alimentos en general, chocolates y caramelos, quesos y fiambres, taxis, remises, transporte escolar, servicios de mantenimientos, ambulancias, distribución de medicinas, etc.) al modernizar parte de su flota con vehículos eléctricos, lograrían un importante ahorro en sus actuales y futuros costos de distribución. 

Los productores nacionales de vehículos y tecnologías alternas, si cuentan con el apoyo adecuado y después de ganar experiencia en el mercado nacional, pueden llegar a exportar sus vehículos a otros países, como pueden ser países en África, Sudamérica y Centroamérica. 

Esto no es un sueño, con la voluntad y el apoyo adecuado puede ser realidad en solo unos pocos años. Recuerdo que hace unos treinta años atrás, unos alumnos de mi Liceo, junto a sus profesores, lograron con casi cero apoyo y mucha voluntad, construir un auto que funcionaba con agua, con un proceso que permitía separar el hidrogeno del agua y usarlo como combustible. 

Hay historias de hace más de 40 años, de inventores caseros que para satisfacer su curiosidad y uso personal, ya usaban el gas doméstico, carbón o leña, para hacer funcionar el motor de sus autos. Si unos muchachos pudieron hacerlo hace tantos años, es seguro que si el gobierno apoya a la iniciativa privada, se pueden lograr grandes cosas. 

Es importante para entrar de lleno al proceso de cambio y mientras no se desarrolla tecnología nacional a nivel comercial, iniciar promoviendo la importación y dar beneficios fiscales a los kit de conversión que actualmente ya permite que autos convencionales a nafta, se conviertan en vehículos eléctricos, o que autos diesel puedan también usar biodiesel. 

Estas conversiones deben estar restringidas a vehículos que no tengan más de 10 años de antigüedad, para evitar que se consolide una flota vieja, cuando la idea fundamental debe ser el cambio hacia los combustibles alternos y además promover la sustitución de los vehículos más viejos, por modelos más recientes y si es posible por nuevos vehículos. 

Hay que trabajar en concienciar al consumidor, quien compre un auto nuevo que venga de otro país y que utilice combustibles fósiles, tendrá que pagar una sobre cuota de impuestos. Un consumidor que compre un auto sustentable armado en Uruguay pagará cero impuesto. El consumidor que adquiera un auto extranjero que use combustibles alternos pagara una baja cuota de impuestos. 

Por desgracia no se vislumbra que la actual administración tenga un plan para el corto y mediano plazo, que contemple impulsar un cambio en el parque automotriz y que defina las reglas de juego para que sea un cambio ordenado. No hay línea de hacia donde se deben mover los particulares en este cambio, no parece haber siquiera, una luz de interés en favorecer el cambio. 

Urge que el gobierno pierda el miedo a decidir sobre lo que es de vital importancia y que ya no apoye tanto sus decisiones en personajes que son juez y parte, fuerzas ocultas que sienten afectados sus intereses personales. El gobierno debe definir, legislar e impulsar con valentía, las bases necesarias para iniciar con la transformación, la cual nos permitirá dejar atrás la era de los combustibles fósiles, con suerte en los próximos 15 o 20 años. 

El gobierno debe entender que a partir de este momento, cada dólar que un ciudadano gasta en comprar un auto nuevo, si es analizado en un contexto futuro de uso de energías alternas y considerando que es un vehículo que en cuestión de unos años dejará de ser viable, es dinero casi perdido, que en lugar de acercarnos a la solución, nos aleja cada vez más de ella. 

No solo se esta retrasando el cambio, se esta evitando que el ciudadano común que tiene la capacidad de invertir su capital en un vehículo, pueda comprar un vehículo o modificar a su actual vehículo hacia el uso de combustibles alternos. 

Hay que abrir opciones para que los ciudadanos ya puedan elegir entre ser sustentables o seguir casados con los combustibles fósiles, hay que abaratar el cambio hacia el futuro y castigar con mayores costos al que insista en mantenerse en el pasado, hay que acelerar el avance al futuro para terminar con la dependencia de energía extranjera. 

Reducir el pago de patente a los propietarios de autos armados en Uruguay y una reducción aún mayor a los autos nacionales que sean sustentables o que utilicen tecnología de conversión. 

Compensar la recaudación con un incremento de patentes e impuestos a los autos de lujo que vengan del exterior y que además no funcionen con energías alternas. Si vamos a subsidiar el combustible que sea a las personas que se encuentran en la transición hacia el cambio y beneficiar fiscalmente y con menos impuestos a los que ya hayan realizado el cambio. Favorecer a los autos armados en el país, especialmente a los que sean sustentables. 

Los subsidios en los combustibles deben favorecer a los autos del sector de transporte público, carga y a los vehículos que usen energías alternas. Se debe presionar para que el parque automotriz sea renovado en su totalidad. Crear planes de crédito blando para la sustitución de los vehículos que sean más gastadores de combustible y favorecer fiscalmente a los vehículos que modifiquen sus motores para el uso de biocombustibles. 

Muchas son las medidas y los caminos que se pueden y deben tomar, lo triste del asunto es que tenemos el tamaño y la cultura suficiente para ser de los primeros en movernos hacia el futuro y seguimos insistiendo en mantenernos en el pasado.

Xenofobia a la Europea, con la idea de seguir los pasos de Estados Unidos, La Unión Europea inicia su campaña en contra de los inmigrantes y todo indica que como inmigrante ilegal, será muy difícil salir bien librado a partir de que la Ley de Expulsión se

20/6/2008
El abuso del más fuerte sobre el débil
El abuso del más fuerte sobre el débil

Xenofobia a la Europea, con la idea de seguir los pasos de Estados Unidos, La Unión Europea inicia su campaña en contra de los inmigrantes y todo indica que como inmigrante ilegal, será muy difícil salir bien librado a partir de que la Ley de Expulsión se comience a sentir en las calles de las grandes ciudades europeas…

La xenofobia es terrible, la discriminación no se queda atrás, sea de genero, credo, color de piel, situación social, a las que ahora hay que agregar por nivel académico y si hay o no sangre europea en tus venas.

El camino que esta formalizando Europa con la Ley de Expulsión, donde se legaliza la posibilidad de que una persona por querer una vida mejor, pueda llegar a pasar hasta 18 meses en la cárcel, tener la entrada prohibida por cinco años a Europa, legaliza expulsar a menores, separar familias, entre otras muchas cosas más, es solo el comienzo del duro camino que deberán recorrer los inmigrantes ilegales que actualmente están en Europa.

Las vueltas de la vida, hace apenas medio siglo América Latina todavía recibía importantes contingentes de inmigrantes de toda Europa, los que se iban porque los perseguía Franco, por falta de libertades y la represión, por falta de trabajo, por falta de futuro y por la incertidumbre de si Europa algún día podría superar su estancamiento económico, social y político.

¿Alguna parte de la historia le suena familiar en su vida personal, de algún amigo o familiar?, es lógico es la historia del hombre, que desde la prehistoria ha recorrido el mundo, desde mucho antes de que existieran fronteras y siempre con el mismo objetivo: salir de un lugar que ya no es propicio para vivir y buscar hasta encontrar un lugar que reúna las condiciones para vivir mejor.

Hace 50 o 60 años llegaron los nietos y sobrinos de los inmigrantes pertenecientes a las primeras oleadas que llegaron a América, inmigrantes que hoy día son nuestros padres, tíos y abuelos.

Seguro no fue fácil para los inmigrantes, se les recibió con una mezcla de brazos abiertos, desconfianza, curiosidad y a muchos se les llego a catalogar como trabajadores para trabajos de segunda clase. Imposible de que haya sido fácil, pero finalmente lucharon, trabajaron 16 horas diarias y la mayoría prosperaron, lograron hacer la América.

No fue fácil, pero tuvieron un aliado en su aventura, los gobiernos nacionales de los países a donde arribaron, se les facilito entrar al país, se les permitió trabajar, tuvieron la oportunidad de traer a toda su familia.

Nunca se separo a una familia, nunca se promulgaron leyes para la expulsión, no se les discrimino a nivel legal, obtuvieron los mismos derechos que los nacionales en poco tiempo, no fueron limitados para enviar dinero a sus familias. No se les persiguió y tampoco se les impuso grandes condiciones para poder realizar sus trámites migratorios.

Nunca se les pidió titulo universitario o técnico, hablar dos idiomas o saber conducir un avión, nunca se les pusieron condiciones como hoy sufren nuestros inmigrantes para entrar a Europa. Requisitos que difícilmente hubiera podido cumplir el 99% de los inmigrantes que llegaron a América.

La población en general los trato de muy bien a regular, nunca quedaron marginados a vivir con sus compatriotas, a vivir en barrios pobres o marginales. Por decisión propia crearon colectividades con el objetivo de mantener vivas las tradiciones y la cultura, grupos que nunca tuvieron un carácter defensivo contra una posible agresión de la sociedad anfitriona.

Colectividades que interactuaban de forma normal con el resto de la sociedad, eran el  carnicero, el dueño de la fábrica de pastas, el verdulero, el que te rentaba un cuarto, el que te cobraba el alquiler, el panadero, el carpintero, el dueño del billar, eran parte integral de la sociedad y normalmente solo sufrían el desubique de algún tarado que les salía con alguna bromita producto de no tener nada que hacer, más que de mala voluntad hacia el inmigrante.

Cuando el trabajo en América empezó a escasear, llegando a un alto nivel de desocupación, en ningún momento se impidió que un europeo ingresara a radicar en nuestros países. Muchas empresas multinacionales europeas jamás fueron limitadas cuando enviaron personal de rango medio y hasta personal de nivel bajo, europeos que venía a ocupar puestos o a realizar tares temporales en sus sucursales de América Latina.

No conozco la legislación migratoria de América Latina, pero nunca escuche que los europeos hayan tenido que enfrentarse a las situaciones que hoy ya viven los inmigrantes latinoamericanos en Europa desde mucho antes de la nueva ley de expulsión.

Xenofobia, el mal del siglo XXI
Xenofobia, el mal del Siglo XXI

 

La otra cara de la moneda o 50 años después…

El flujo migratorio con los años se revirtió, no fue por una sola razón, las hubo políticas, de vida o muerte y económicas. En cuestión de algunas décadas varios países europeos se volvieron los campeones de las sociedades de bienestar y esto junto a la caída de la economía en América Latina y los graves problemas políticos, acelero a fondo la migración de América hacia Europa.

Los buenos años no duraron eternamente, la aceptación de inmigrantes se endureció y ya llevamos varios años en que es muy difícil conseguir la residencia legal en Europa, además para completar el cuadro de terror, desde hace tiempo atrás los ilegales en muchos casos han sido abusados con menores sueldos, sin seguridad social  y sin beneficios como los que disfruta un trabajador nacional o un inmigrante legal.

A pesar de los sueldos castigados, muchos ilegales han logrando cierta calidad de vida, que es superior a la que tenían en sus países de origen. Por eso quizás la peor parte ha sido la discriminación de algunos sectores de la sociedad hacia los inmigrantes. Situación que llego a un punto crítico y se ve reflejado en el trato entre algunos nacionales y los inmigrantes.

Se escuchan adjetivos despectivos, sobrenombres insultantes, golpes en patota,  abuso verbal, agravios con carácter sexual, etc. etc. Esto genera más tensión, división y disminuye la aceptación de nuevos inmigrantes por parte de la sociedad.

Por muchas razones Europa ya no esta dispuesta, a corresponder de forma abierta a lo que en el pasado recibió de nosotros, condiciona a quien le otorga una oportunidad de una mejor vida y a quien no. ¿Cómo pueden saber que tanto puede llegar a ofrecer a la sociedad un muchacho de 20 o 25 años?, ¿como pueden negarle una oportunidad a una persona que tiene todo por aprender y por dar a la sociedad? ¿Como pueden olvidar tan pronto como Europa se mato el hambre gracias a los inmigrantes que fueron recibidos en América y que pudieron trabajar y apoyar a sus familias con dinero?.

Lo que quieras, pero esa es la parte sentimental de este asunto y reconocer el pasado le importa a muy pocos europeos. La cruda realidad es que Europa esta cuidando sus puestos de trabajos, esta ejerciendo su derecho de que se respete su soberanía, solo quiere a los mejores inmigrantes, a los más capacitados, no quiere inmigrantes sin capacitación, solo quiere el beneficio de la inmigración, sin pagar el costo que implica recibir a todos por igual.

Cuando mencionan los miles de millones que llegan desde Europa a los países latinoamericanos, parecen olvidar que las remesas primero fueron de América hacia Europa y que seguramente deberán pasar muchos años más, para que las que llegan de Europa a América superen a las enviadas en el pasado.

Se puede hablar mucho del tema, se puede criticar durante semanas o meses, pero es la crónica de una muerte anunciada, se veía venir desde hace varios años atrás, solo con ver la intensidad con que las barcazas llenas de inmigrantes ilegales cruzaban el Mediterráneo desde África hacia Europa y con ver las plazas de Europa llenas de inmigrantes ilegales buscando trabajo de lo que fuera, inmigrantes que se incrementaban día a día con los cruces desde los países de Europa del Este.

El incremento del crimen que acompaña toda época de bonanza de un país o región, incremento la xenofobia, recibiendo combustible extra de la injusta manera de culpar a todos los inmigrantes de una nacionalidad o de toda una región, cada vez que se atrapaba una banda delictiva y un inmigrante formaba parte de ella. Al escuchar las noticias  un día, de la noche a la mañana, todos los delincuentes nacionales habían desaparecido, para dejar paso a delincuentes que solo eran extranjeros. Todas estas leyendas urbanas, solo sirven para generar una psicosis colectiva, que en poco ayuda al inmigrante, especialmente al ilegal.

Los extranjeros en Europa con sus pocas excepciones no cuentan con el apoyo y la organización que si existe para defender al inmigrante en Estados Unidos, donde cuando los inmigrantes hablan, el gobierno ha llegado a temblar. Las repatriaciones forzadas en Estados Unidos se han incrementado, pero la guerra esta más pareja, en Europa los inmigrantes tienen apoyo de ONG´S, pero la organización interna de los inmigrantes es muy pobre, eso es una gran debilidad para los tiempos que se vienen.

Si no se logra iniciar de forma urgente una presión que sea contundente y afecte directamente a los intereses económicos europeos en América, poderes que tienen la fuerza para frenar estas medidas, no dudemos de que lleguen a presentarse tiempos muy oscuros para la inmigración hacia Europa y el resto del primer mundo.
Todos Somos Migrantes

 Todos Somos     Migrantes     

 

 
 

El país de la Historia Sin Fin…

17/6/2008

El país de la historia sin fin…

Más plata y menos trabajo, la verdad que este es el sueño de al menos el 95% de la población trabajadora mundial, el problema es que para la mayoría de nosotros, pobres mortales, es solo una utopía.

El trabajo es una necesidad que no podemos evadir, ya que es la forma más coherente y legal de ganar dinero, logrando así proveernos de lo necesario para vivir dignamente.

Desde hace unas dos décadas, quizás un poco más, hay unas palabras que atentan de forma directa contra el equilibrio entre las horas y días trabajados por los empleados privados y el tiempo que dedican a su vida personal y a su familia: Competitividad e incremento de la producción.

En criollo, el mercado laboral mundial espera que el trabajador de cada vez más a cambio del mismo dinero o en el mejor de los casos, este recibirá un pago adicional, pero que no será proporcional al mayor esfuerzo que tendrá que dar el trabajador.

Es la nueva realidad, llegando al extremo como es el caso de China, en donde la calidad de vida del trabajador, especialmente el que cuenta con menor especialización, puede llegar a parecerse mucho a la esclavitud.

El mundo esta cambiando tanto, que los campeones de la seguridad social, los estados de bienestar y los gobiernos que han sido los más paternalistas con la clase trabajadora en la historia de la humanidad, están empezando a realizar cambios impensables solo hace 5 años.

Este es el caso de la Unión Europea que esta planteando la posibilidad de incrementar la jornada semanal hasta 65 horas, con el objetivo de dar mayores facilidades legales para que empresas y trabajadores puedan encontrar un camino para lograr un incremento de la productividad y la competitividad,

En contraparte nuestros súper sindicalistas (Pit Cnt) esperan negociar la reducción de la jornada laboral hasta un mínimo de 6 horas diarias, más  un incremento al salario mínimo de casi un 64% por arriba del salario mínimo propuesto por el Gobierno.

El Pit Cnt sigue empecinado en anclarse en el pasado, se niega a modernizarse y solo impulsa iniciativas que poco ayudan al trabajador sindicalizado. ¿Cómo esperan que el sector productivo pueda absorber una jornada productiva 25% más corta y el pago de sueldos mínimos con un incremento mayor al 100% sobre la base actual vigente?

Independientemente que el salario mínimo es ridículamente bajo y que hay que encontrar la forma de mejorar la vida de muchos trabajadores que se encuentran sumergidos en la pobreza, lo criticable es la falta de sustento y de lógica que tiene el planteamiento que hacen los líderes sindicales al gobierno y al sector empresarial.

Una empresa de capital privado solo puede sobrevivir y tiene sentido de existir, si es una empresa rentable. En el mundo actual y bajo condiciones normales de mercado, que cada día son más y más exigentes, una empresa solo puede ser rentable si logra ser competitiva.

Cuando una empresa es rentable puede mantener los puestos de trabajo de sus empleados y puede hacer frente al pago de salarios mes a mes. Una empresa que deja de ser competitiva, puede rápidamente dejar de ser rentable y ya no podrá solventar las  obligaciones patronales con sus trabajadores.

¿Realmente que quieren los trabajadores sindicalizados uruguayos?, ¿plata o trabajar poco?, ¿Qué quieren defender los líderes sindicales? ¿Negociar la manera de que el trabajador pueda aspirar a una mejor vida en el mediano plazo? ¿O promover opciones que no resuelven el problema salarial, pero que  resultan atractivas para aquellos sindicalizados que tienen poco interés en trabajar y así mantener el control de los sindicatos?

¿Buscan aportar bases para más cantidad de empleos y un sector productivo fuerte? ¿O simplemente juegan al tire y afloje, sin bases y sin una lógica sólida que realmente lleve a lograr una conquista salarial viable para todas las partes?

Los sindicatos uruguayos tienen la obligación de entender los retos que enfrenta el país en lo que respecta a competitividad y tienen que trabajar de forma inteligente para apoyar al sector empresarial. Apoyar a los empresarios tanto como a los mismos trabajadores, es el medio más efectivo para garantizar las fuentes de trabajo de sus sindicalizados, así como las conquistas necesarias para mejorar su calidad de vida.

Se debe de terminar con la mentalidad de que todos los patrones y empresarios son unos bandidos especuladores, chupa sangres y entender que en el momento que se logre una simbiosis positiva entre los sindicatos, los trabajadores, los empresarios y el gobierno, se tendrá un sector productivo más fuerte y competitivo, con mayores posibilidades de generar más puestos de trabajo, mejores salarios y una mayor certeza de continuidad del empleo en el tiempo.

Los sindicatos deben exigir mayor capacitación para sus agremiados, mayor inversión del gobierno en infraestructura carretera y portuaria, creación de nuevas zonas francas como el medio para que las inversiones puedan llegar a lugares más alejados y así llevar trabajos a las personas que viven lejos de los actuales centros de trabajo.

Los sindicatos deben crecer y mantener su poder  ayudando a que el país tenga empresas más fuertes, fomentando el trabajo y la capacitación como el único medio para alcanzar las metas personales de los trabajadores. Entender que si se trabaja poco solo se puede ganar poco, si se aspira a un sueldo decente, hay que trabajar la horas necesarias para que una empresa pueda generar la riqueza suficiente para cumplir con sus obligaciones laborales y pueda pagar buenos salarios.

Por desgracia para el país, parece que los lideres sindicales del Pit CNT no tienen el nivel que merecen sus sindicalizados, no están a la altura del país y no tienen lo necesario para enfrentar el momento histórico que vive el país.

Tampoco tienen la humildad y la capacidad de autocrítica para buscar la manera de aprender de la experiencia de otros países, que ya han están avanzando en resolver los mismos problemas que enfrenta el trabajador uruguayo.

Les falta conocimiento, roce con los líderes sindicales del primer mundo y reconocer que hasta los más duros líderes sindicales internacionales,  se han adaptado a la actual realidad del mercado laboral mundial.

Lideres que a pesar de las adversidades que enfrenta el trabajador mundial, siguen logrando conquistas para sus agremiados. La gran diferencia es que entienden los nuevos tiempos, dejaron atrás las épocas del enfrentamiento sin sentido y del permanente rompimiento y ahora solo se basan en un constante e inteligente dialogo y negociación.

Más que líderes sindicales el Pit Cnt tiene golpeadores profesionales, que salen a pelearse con el sector empresarial, que cuentan con poco sentido común y que no tienen la mínima idea de que es una mesa de negociación.

Lo peor de todo es que los que terminan perdiendo son los mismo de siempre, los trabajadores. Para prueba solo hay que ver que desde que existe el Pit Cnt, solo se han conseguido unas pocas conquistas salariales y mejoras laborales.

Alimentos y Energía, problemas que se complican cada vez más a falta de soluciones de largo plazo…

11/6/2008

Alimentos y Energía, problemas que se complican cada vez más a falta de soluciones de largo plazo…

Por los próximos 10 a 15 años el mundo enfrentará varios graves problemas, los cuales están entrelazados: obtener energía, combustibles y alimentos suficientes, a precios razonables y evitar el cambio climático. Todos igual de importantes y con urgente atención, pero la realidad es que la complejidad de la solución tiene contra la pared a muchos gobiernos en el mundo.

Uruguay cuenta con muchas ventajas comparativas y puede lograr una importante reducción del impacto de los problemas mundiales, si se toma la decisión de hacer lo correcto. Podemos evitar sufrir muchas de las graves situaciones que ya están empezando a tomar victimas en los sectores menos favorecidos, inclusive en los países considerados ricos.

El alto costo internacional de la energía, combustibles, alimentos e insumos agrícolas, la escasez de productos básicos por su alta demanda, son los principales culpables del precio que hoy paga la sociedad para alimentarse. A esto hay que sumarle que en Uruguay no hay un abastecimiento garantizado de energía y combustibles. Todo esto puede llegar a convertirse en  un grave problema, que puede llegar a paralizar al país en cualquier momento, especialmente si no ponemos manos a la obra a la brevedad.

Si Uruguay fuera un país de más de 2 millones de km2 y 110 millones de habitantes con un índice del 40% de extrema pobreza, seguro sería un problema muy difícil de resolver, pero para un país con las características del nuestro, es increíble que estemos en la situación actual.

Queda completamente de manifiesto la incapacidad de los gobiernos que siguen tomando medidas, una tras otra, que solo logran alejarnos cada vez más de las soluciones viables que podrían posicionarnos en un nivel de ventaja y de autoabastecimiento al 100%.

Actualmente nuestro déficit en la balanza comercial deriva principalmente de las compras de energía al exterior, cada vez que incrementamos nuestra capacidad productiva y crecen nuestras ventas al exterior, del otro lado de la moneda incrementamos el consumo de energía e insumos importados y se incrementa de forma inmediata el monto de los pagos realizados al exterior por concepto de energía y combustibles, así como de tecnología extranjera muy fácil de replicar y que debería producirse a nivel nacional por su sencillez.

Si estamos concientes de que esta salida de dinero se incrementará cada vez más por la continua suba de precios a nivel internacional y si no hacemos algo rápido, llegará el día que nuestra balanza comercial negativa será insostenible.

En Uruguay solo se requiere voluntad política para impulsar proyectos de investigación para el desarrollo de tecnología nacional y la realización de una mayor y más agresiva inversión en infraestructura energética estratégica, como punto de partida para una nueva etapa de evolución nacional, hacia una menor dependencia del exterior en lo que respecta a la energía, los combustibles y tecnología de baja y mediana sofisticación.

Lo triste es que la historia es otra, en lugar de apoyar proyectos productivos que solucionen los problemas de fondo, prefieren maquillar los números antes que nada, es como quieren hacer ahora con la importación de alimentos, lo que buscan más allá de bajar los precios de la comida a la población, es controlar el numerito de la inflación.

Parecen olvidar que si los productores nacionales no venden más barato es porque los costos a nivel nacional no lo permiten, en donde el gobierno es uno de los grandes culpables de no tomar medidas para controlar los precios de los insumos del agro que encarece el precio de los alimentos.

Pareciera que el agro fuera un ente autónomo, autosuficiente e inmune a la subida de los precios internacionales, pareciera que esta ajeno a los problemas globales del incremento de todo lo que ellos necesitan para producir.

Por otro lado el gobierno finge demencia como si no estuviera en sus manos cambiar la historia del agro apoyándolo realmente a producir más barato y en cambio le dan una puñalada por la espalda al productor nacional, tomando medidas arbitrarias en su contra, desincentivándolo y orillándolo a que deje de producir, de esta forma en lugar de lograr el autoabastecimiento alimentario, estamos incrementando nuestra dependencia del exterior.

El mejor camino para obtener productos más baratos para la parte de la sociedad con menor poder adquisitivo, es con la creación de planes de emergencia para apoyar al sector agrícola para producir más barato, incrementando el uso de tecnología y facilitando una mayor producción con subsidios directos al campo.

Lo ridículo es que para conseguir productos más baratos vamos a comprar en países donde sus gobiernos si hacen la tarea y subsidian al campo para que estos puedan competir en los mercados internacionales, solo así los costos de los productos extranjeros puestos en el mercado uruguayo pueden ser más baratos, gracias a las prácticas ilegales y los subsidios que reciben los agricultores en otros países del orbe.

Que irónico, en el lugar de subsidiar a nuestros agricultores, crear planes de modernización, que el gobierno regrese a la época en que era un gran comprador de alimentos para luego repartir en comedores escolares, comunitarios y entre los menos favorecidos, negociando mejores precios y abaratando el costo de alimentar a estos sectores, sin subsidiar a los que tienen una posición económica más desahogada, prefieren dejar que nuestro dinero sirva para enriquecer a los agricultores extranjeros, en contra de nuestros propios productores.

Esto solo va a lograr que mucha gente del campo pierda su trabajo, obligará para el presente ciclo agrícola a que los agricultores trabajen con un margen de utilidad insostenible y que para los siguientes ciclos agrícolas la escasez de oferta nacional sea crónico. Entonces seguiremos exportando divisas, dependiendo de los productos extranjeros y con una balanza comercial deficitaria de forma crónica e insostenible.

Que poco brillantes son mis queridos gobernantes, ¿quieren productos baratos para la gente, por encima de obtener nuestra independencia alimentaría?, ¿por el solo egoísta objetivo de juntar votos, van a ser capaces de desmantelar nuestro campo?, al igual que gobiernos anteriores permitieron que con una importación desenfrenada se desmantelara el sector industrial.

Lo irónico que cuando los precios bajen y se diga que fue una decisión acertada porque los precios de productos nacionales se vieron forzados a bajar, la realidad será que los intermediarios serán los que ajusten los precios de productos nacionales a expensas de sacrificar a los productores nacionales, forzándolos a soltar su producción 2008-09 por chirolas.

Esto llevara a que la producción nacional desaparezca y que para la próxima temporada agrícola los agricultores simplemente se sentarán a tomar mate y dejaran de plantar porque ya no será negocio trabajar la tierra y los intermediarios seguirán engordando y enriqueciéndose, pero ahora vendiendo productos extranjeros. ¿Y cuanto tiempo tendrá que pasar para que los productos extranjeros sin competencia nacional, se vayan también por las nubes?, pero claro eso ya no importa, para entonces ya habremos pasado las elecciones del 2009.

¿Importar alimentos para ganar votos o como revancha contra el campo?, ¿o por ambas razones? ¿Hay a alguien en el actual gobierno que realmente le importe el destino del país a largo plazo, digamos 15 o 20 años?, ¿A alguien le preocupa que la crisis alimentaria mundial cada vez será peor y que en lugar de impulsar al campo para sacar provecho a ese futuro, decretan solo por el corto plazo y toman medidas que pueden destruirlo, por el pírrico objetivo de perpetuarse como gobierno?

Del tema energético mejor no digo nada más, porque en ese tema si seguimos por donde vamos, el atraso del país en 10 años será de 50 años con respecto a los países desarrollados.

Lo más injusto es que estamos tan cerca de la solución, que solo requerimos mayor voluntad política, dejar fuera los intereses de nuestros entes responsables de la energía y usar un poco más el cerebro.

En 10 años, máximo 15 años, podríamos ser completamente autosuficientes en el tema energético. Pero si este gobierno es capaz de matar a la gallina de los huevos de oro (el campo lo será al menos por los próximos 10 o 15 años), ¿que podemos esperar de un sector como el energético donde  esta todo por hacer?.

Un ejemplo a seguir es Brasil que se convirtió en la principal potencia en la producción de biocombustibles, entendió los nuevos tiempos que desde hace muchos años se atisbaban en el horizonte y no dudo en cambiar.

La que fue la Suiza de América cada vez esta más cerca de Bolivia que de volver a ser alguna vez parte integral del primer mundo… si viviéramos en Haití o Bolivia se podrían entender muchas cosas, pero en Uruguay con su gente y todo lo que tenemos es inadmisible seguir por el camino que vamos. Hay un dicho que dice: es preferible ser cabeza de ratón que cola de león, hoy seguimos empecinados en seguir siendo cola de león.

La conclusión es que todo indica que vamos a tener unos números bien lindos de inflación para el 2008 y quizás el 2009, pero les aseguro que serán terribles a partir del 2010, apuesto doble contra sencillo. Con respecto al tema energético lo único seguro es que una larga oscuridad asolara al país… lo digo sin cinismo…

¿Que le pasa a nuestro país…?

5/6/2008

¿Que le pasa a nuestro país…?

Uruguay ha sido un país que a diferencia de otros países latinoamericanos, siempre se caracterizó por un gran respeto por las leyes y las buenas costumbres, al menos cuando el poder era ocupado por gobiernos democráticos.

Un país con un bajo nivel de corrupción y delincuencia, un sistema social que respaldaba a los que trabajaron duro para beneficio de la sociedad y un sistema educativo capaz de preparar mujeres y hombres productivos.

Ejemplo a seguir por sus políticas sociales y su calidad de vida, donde se acostumbraba a legislar apegados a derecho, con la constitución como una guía insustituible que garantizaba seguir avanzando, sin dejar de cumplir con los ideales de país que nuestros padres fundadores plasmaron en ella.

Hoy día esto es historia, parte del ayer que parece haberse ido para nunca más volver, a los más viejos solo les queda un recuerdo y a los no tanto, solo nos queda una vaga sensación de pérdida y un vacío muy grande, vacío que algunos solo pudieron llenar autoexiliándose lejos de casa.

La imagen de las instituciones se ha deteriorado de forma constante, ya no es tan claro su actuar como en el pasado, los servicios públicos siguen decadentes a pesar de las promesas de mejorarlos, el sistema de salud y el educativo están al borde del desastre nacional.

El país enfrenta un desastre económico y social, derivado del grave problema energético que vivimos día a día. Existe una apatía cada vez mayor en relación al concepto de país natural y el cuidado del medio ambiente ya no es prioridad nacional.

En el tema social, el país a involucionado de manera crítica, el peor mal que nos aqueja y que amenaza directamente a nuestra calidad de vida, es la desintegración social. La forma actual de hacer política solo ha logrado una división social y de manera perversa a fomentado la discriminación, la cual afecta a los dos extremos, ambas caras de la moneda son discriminados, unos son malos porque parecen pobres y los otros también son malos porque parecen riquillos.

Se pregona constantemente que se cobran más impuestos para planes sociales, azuzando hasta el fastidio a toda la clase media. No es de extrañar que cuando un ciudadano perteneciente a dicha clase social ve a un indigente, lo ve con cara de más impuestos y menos dinero para su familia. Bajo los términos actuales difícilmente podrá sentir la necesidad de apoyarlo para que salga de su indigencia.

Cuando se habla de planes para los que menos tienen, automáticamente se clasifica a los ciudadanos bajo un criterio indefinido. Luego se discrimina a los más necesitados y se les cataloga oficialmente como incapaces para aprender, trabajar y crecer. Personas que no pueden hacerse responsables de su vida, por decreto gubernamental. Los tales planes no ayudan a superar la pobreza, solo fomentan que muchos se mantengan dentro de ella por conveniencia.

¿Que le pasa a nuestros gobernantes?, ¿todavía no entienden que están dividiendo al país de una forma irreversible? Y no es un partido en especial, es la clase gobernante en general, la que se niega a ver lo que han gestado en los últimos 20 o 30 años.

Hoy estos señores integran un grupo de privilegiados, donde el único merito de algunos es ser nieto, hijo o sobrino de alguien reconocido por la historia y del otro lado de la moneda algunos otros cuentan con el único merito, de haber sido capaces de empuñar un arma.

La pobreza en Uruguay siempre existió, no es nada nuevo, solo que antes del celular, la TV color, los Niké, los Jeans de marca y el auto en la puerta, no dolía tanto y se notaba menos. Pobres siempre han existido y dependiendo de como midamos la pobreza, podría decir que siempre han sido muchos.

¿Qué antes comían mejor?, seguramente, pero los no pobres antes también comían mucho mejor. Los alimentos han subido mucho de precio en los últimos tiempos, pero no es el único factor que le da forma a la pobreza actual.

¿Acaso muchos de nosotros que vivimos en un típico barrio de clase media a media baja, no nos toco un vecino con su casota y un Mercedes o BMW a la puerta?, quizás de una lado de este vecino estaba nuestra casa y del otro lado vivía un vecino mecánico, maestro, carpintero o que vendía verduras en la feria y era empleado de algún feriante. ¿O me equivoco?.

¿No les toco el típico vecinito que estudiaba tres idiomas y el que de milagro termino la secundaria?, eso era justicia social, todos unidos por un sentimiento de pertenencia al barrio, donde la plata en el bolsillo era una problemática que se cocinaba de forma exclusiva de la puerta de la casa para adentro.

Una forma de vida donde pocos eran los que se daban ínfulas de adinerados y donde nos criamos rodeados de una diversidad social que hoy esta siendo destruida, por la actual forma de vida y la falta de visión de nuestros gobernantes.

No se debe castigar a nadie por tener, tampoco se puede abandonar a su propia suerte al que no tiene, pero más terrible y perverso aún, es señalar culpables dentro de la escala social e insinuar que hay quienes tienen lo que le pertenece al otro, enfrentando a los extremos como si fueran los peores enemigos.

Las necesidades básicas de las personas son iguales para todas las clases sociales, los países del primer mundo no necesitan catalogar a nadie para ofrecer incentivos y apoyar a los que menos tienen, y esto es porque muchos de los incentivos son abiertos al 100% de la población y todos los ciudadanos pueden recibirlos de acuerdo a su perfil. Además todos aportan en mayor o menor medida para que el gobierno cuente con los fondos suficientes para otorgarlos.

¿Cual es la reacción típica de un uruguayo en la actualidad?, desconfianza del que se viste de forma humilde, sentimientos de rechazo hacia las personas por su posición social real o aparente, segregación social, creación de áreas protegidas privadas por miedo a sufrir robos, afectación a la integridad física y daños a la propiedad.

¿Pero que nos paso?, ¿Por qué es tan difícil regresar a esa época donde la palabra valía más que mil papeles?, cuando la humildad era una virtud, donde ceder el asiento en el ómnibus a una persona mayor nos llenaba de orgullo, un país que tenía gente capaz de encontrar una billetera en la calle y buscar el dueño hasta lograr regresársela no importando cuanto dinero trajera.

¿Que le paso a los últimos gobiernos? ¿Por qué se olvidaron como gobernar para beneficio de quienes los votaron y también de quienes no votaron por ellos?, ¿Por qué perdieron el sentido de compromiso por servir a sus gobernados?, ¿si ya no los guía un sentimiento de servicio, entonces que los guía para luchar por una posición de poder?, ¿poder por el solo beneficio de tener el poder?.

¿Dónde quedaron los ideales de los partidos políticos?, ¿sus compromisos con la ciudadanía?, ¿ahora solo es una carrera donde solo ganan quienes sustentan el poder gracias al voto popular? ¿Ya no es opción suponer que podemos ganar todos, no importando quien gane las próximas elecciones?.

¿No hay ideas de cómo unir nuevamente a la gente?, ¿la opción ahora es seguir dividiendo?, ¿Por qué el revanchismo contra el que hizo más, estudio más, heredo más, trabajo más o simplemente tuvo más suerte?.

¿La justicia social es solo para los pobres?, ¿son dueños de la justicia los que menos tienen?, ¿Qué necesitan más los pobres? ¿Una ley que les permite quitarle algo a alguien o una oportunidad real para salir de la pobreza?, ¿los gobiernos le han dado soluciones para el largo plazo o solo unos paliativos con cara de proselitismo político frente a las próximas elecciones?.

Si esperamos un país con una mínima y aceptable calidad de vida, lo único claro es que no vamos por el camino correcto, entonces ¿como cambiar el rumbo?.

Los últimos gobiernos no supieron y no saben como hacer para frenar el deterioro social y la lucha entre clases, más cuando vemos que han sido grandes promotores de la desintegración social. Si fue de forma consciente o inconscientemente no es importante aclararlo, pero la desintegración social es una triste realidad.

El único camino viable para volver a unir a los ciudadanos de un país es apelar a su participación activa y a un fuerte esfuerzo educativo que debe iniciar en casa y que se complementa en el centro educativo, un cambio del discurso político, el cual ya no debe sonar revanchista y acusador a todo el que tiene algo, plan país por encima de que partido gobierne, esto exige humildad y acuerdos entre partidos, en donde cada parte debe reconocer que todos tienen algo de razón y que las buenas ideas, son buenas sin importar la camiseta del pensador, que las necesidades y los problemas de la gente son reales y que no logramos nada si seguimos aplazando el aplicar una justicia social equilibrada y incluyente.

¿Podemos cambiar?, creo que sí, especialmente si entendemos que es lo que debemos exigir a nuestros gobernantes y si tenemos claro que es lo que debemos cambiar en lo personal, vecinal, comunal y nacional.

Si nos unimos en una cruzada por el cambio social y entendemos que nadie ganará al final del camino con una lucha entre hermanos, podemos hacer cambios importantes y empezar a recuperar la confianza en los demás, sin importar el color de nuestra piel, el estatus social, nuestro nivel académico o cualquier otra de las cosas que nos hacen diferentes. ¿Ustedes que opinan?…

Crisis de ideas… problemas sin solución…

3/6/2008

Crisis de ideas… problemas sin solución…

Cuando observamos lo que acontece en el día a día, la sensación es que Uruguay se resquebraja a una velocidad cada vez mayor y no se ve que se implementen acciones concretas que eviten que el país se salga de control.

Solo basta ver el continuo aumento de la inseguridad, un sistema educativo que avergonzaría a Varela por ineficiente e incapaz de preparar a cada nueva generación para una vida productiva, un sistema de salud al borde del colapso, unas fuerzas armadas muertas de hambre por razones que no son entendibles, sindicatos elevados al nivel de dioses, un incremento de empleados públicos que no facilita la reorganización y la eficiencia del estado, aumentos de sueldos en el sector público muy por encima de los que percibe el sector privado.

Un sector privado con pocos apoyos e incentivos y que esta solo en el esfuerzo de invertir para la generación de empleos, un grave problema energético que nos puede llevar en el corto plazo a un colapso a nivel económico y social.

También se percibe un incipiente pero cada vez más visible incremento de la impunidad, situación que favorece un mayor número de eventos violentos, como las violaciones y muertes que se han registrado en los últimos tiempos, situación sin precedentes en el país.

Planes sociales sin sentido, que fomentan la vagancia y que ayudan poco o nada a la integración de los menos favorecidos a una vida productiva. Planes concentrados en dar limosna permanente, en lugar de ofrecer alternativas para el trabajo digno.

De un "País productivo" solo hay un slogan, la realidad es que hay poca estrategia para impulsar medidas que sean base para un mayor crecimiento económico, faltan incentivos a nacionales y extranjeros para que se acelere la generación de empleos bien pagados.

Hay una crisis de ideas en el sector gobierno en general, hay miedo al cambio, cotos de poder que no quieren ser cedidos para el bien comunitario, intereses de todo tipo, faltan ideas y compromiso, visión de país a futuro, falta un gobierno de avanzada que nos guíe hacia un plan nacional de desarrollo sustentable y económicamente viable.

A los gobernantes uruguayos en los últimos 40 años les ha faltado brillantez, les ha faltado espíritu de lucha por ser grandes, no ven al país como un grande, siempre los hizo feliz estar a la sombra de nuestros vecinos más cercanos. Les cuesta trabajo levantar la vista y ver más lejos, les cuesta quitarse la carga que llevamos desde hace décadas de vivir a la sombra de países a los cuales no tenemos nada que envidiarle.

Se argumenta el tamaño del país, el tamaño es mayor o similar al de muchas economías sobresalientes que ofrecen mayor calidad de vida a sus ciudadanos, esto no es pretexto.

Para ser grandes hay que empezar a visualizar al país de forma diferente y eso tiene que iniciar en los planes gubernamentales, si tenemos planes mediocres no podemos esperar resultados brillantes, hay excepciones, pero no son suficientes para que impacten en el rumbo que sigue el país. Falta estrategia de país, faltan ideas para encauzar al país en un camino que lleve a resolver de fondo los problemas más urgentes:

• Inseguridad,
• Salud,
• Vivienda,
• Alimentación básica, especial énfasis en la infancia,
• Un sistema educativo que facilite la inserción laboral y la especialización,
• Mayor apoyo a la investigación y el desarrollo,
• Incentivos a privados para la generación de empleos,
• Un plan nacional de desarrollo energético,
• Reducción del peso estatal para liberar recursos para obras de infraestructura,
• Un sistema penitenciario eficiente y con la capacidad de albergar a todos los delincuentes para que cumplan el 100% de su castigo y facilite su proceso de readaptación,
• Clínicas especializadas en drogadicción,
• Clínicas especializadas en control natal,
• Centros a nivel barrio para la enseñanza de oficios y bellas artes,
• Modernización de las fuerzas policiales y Armadas,
• Modernización del poder judicial y mayor seguridad jurídica,
• Inversión en infraestructura estratégica,
• Plan para mayor participación ciudadana en la supervisión de planes sociales,
• Planes sociales integradores que faciliten la inserción laboral y el inicio de micro negocios (capacitación técnica y micro créditos para pequeños emprendimientos),
• Apoyos sociales con obligaciones claras para los beneficiarios (trabajo de tiempo parcial),
• Etc., etc., etc.,…

Como ciudadanos tampoco podemos quedarnos al margen de los cambios que requiere el país, Uruguay es sensacional en muchos aspectos, con un potencial impresionante, pero si queremos que nuestro país cumpla con nuestras expectativas, debemos aportar con nuestro diario actuar. Somos parte fundamental del futuro del país, no podemos operar de forma independiente y pretender que nuestros actos no impactan al resto de la sociedad.

El país solo no se mueve, solo no cambia, solo no mejora, solo no apoya a los que menos tienen, el país es su gente, el resto son solo paisajes bonitos similares a los que hay en muchas partes del mundo.

La gente es la que hace la diferencia, para bien o para mal, la gente es la que gobierna, la gente es la que tira la basura en la calle o la que roba o la que hace respetar la ley, el país que soñamos, somos nosotros mismos, solo si aportamos lo que nos toca a cada quien, el país puede ser mejor, potencial no falta, nos esperan al menos otros 10 años de altos precios de los productos que el país produce, dinero y trabajo no deberían faltar.

Lo que necesitamos es suficiente voluntad política, mayor creatividad, ideas, ideas e ideas, dejar de lado la conveniencia de los pocos e impulsar las medidas que nos lleven a lograr el beneficio de todos. Que los gobiernos de turno dejen de matarle los sueños y la esperanza a la gente, porque de esa forma no hay manera de construir nada.

Los emigrantes uruguayos se van del país porque no pueden visualizar un país mejor, porque un Uruguay pujante, en crecimiento y con oportunidades para todos, suena a una utopía, a un imposible. El día que se gobierne y se actué en la forma correcta, la sensación de utopía va a desaparecer y en ese momento los uruguayos dejarán de salir del país y todos podremos vivir con más esperanza y bienestar.