Archivo para el 5/2008

Una ley que apenas nació y ya le hacen cirugía mayor

30/5/2008

Parece que si hay luz al final del túnel, nuestros súper legisladores finalmente usarán el cerebro para arreglar lo que nació más que torcido.

Lo que es una realidad es que la queja que muchos ciudadanos hemos presentado sobre esta controversial ley, no eran sin sentido, la razón no las están dando nuestros iluminados legisladores que están por enviar al parlamento un proyecto de ley para hacerle cambios a esta ley. Eso significa que la ley si tiene fallas y por eso ya esta en proceso de cambios.

La ley apenas nació y ya requirió una cirugía urgente, ahora lo que los ciudadanos esperamos es que sea una cirugía mayor que garantice el derecho de los que son propietarios en Uruguay.

No hay duda la ley no era tan buena como decían los que la votaron, esto es otro error más de la presente legislatura (incluye a todos los partidos), lo único loable es que reconozcan que hay que corregir el error.

Lo importante ahora es que realmente lo hagan como debe ser, un cambio para favorecer a los que menos tienen, sin perjudicar a los que tienen un patrimonio y sin abrir puertas para la corrupción y beneficio de los vivos de siempre.

Esto es otra demostración más de que debemos hacer escuchar nuestras opiniones y sumar nuestras voces para que el gobierno y los legisladores nos escuchen, no importando el partido, tienen que reaccionar y cumplir con el clamor de todos los ciudadanos por igual y no entrar en territorio de peligrosos populismos innecesarios en nuestro país.

Los pobres necesitan oportunidades reales y apoyos reales, no limosna o lástima. Si esperamos una integración real, cualquier plan gubernamental debe antes que nada apegarse a derecho y no generar mayor división social y lucha de clases.

Lo importante es encontrar los medios para regresarle la dignidad a los que la hayan perdido y una razón para ser parte de la sociedad a todos los que hoy se sientan o estén realmente marginados.

Ley de ordenamiento Territorial… otro golpe bajo de la presente legislatura

22/5/2008

La forma en que este gobierno espera arreglar ciertos pendientes sociales, nuevamente entra en territorio peligroso. Reducir el tiempo para adjudicar a un ocupante la propiedad ocupada de 30 a 5 años, no es el camino para proveer a los que menos tienen de un lugar donde vivir dignamente.

Se habla de expropiar bienes abandonados o no explotados por diez años, ¿que pasa entonces por ejemplo con las personas que han tenido la necesidad de abandonar el país por falta de trabajo y que han dejado sus propiedades en alquiler, en carácter de préstamo o simplemente vacías?, ¿ahora van a tener que decidir entre regresar al país a cuidar su propiedad o que ya tienen otra razón adicional para no regresar nunca más a un país que amenaza con despojarlos de sus bienes?.

¿Con que tranquilidad los uruguayos que están viviendo en el extranjero van a invertir en un país que beneficia al invasor y no al que invierte para algún día regresar con su familia?.

Aquellos que tienen como único patrimonio un pedazo de tierra, una casa vieja o terreno y no tienen la capacidad económica o la edad para ocuparlo, pagar continuamente la contribución o no pueden explotarlo de forma permanente, ¿tendrán que vender su propiedad antes de que venga alguien auspiciado por el gobierno y se la quite?. ¿Ya no podrán dejarlo como herencia para sus hijos o nietos?, ¿Tampoco lo podrán dejar como inversión para su vejez?.

Hay un dicho que dice que los Bienes son para aliviar los Males, son una garantía para salir de un futuro difícil, pero ahora esto ya no es seguro, ya que nuevamente dejando entrever una esencia revanchista contra el que trabaja y tiene más, el gobierno de turno vota una ley, que vuelve incierto tener propiedades en Uruguay.

¿Que pasa con las personas que viven en un asilo o están postrados en la cama? ¿Por no atender sus propiedades las perderán en manos de quien sabe que individuo?.

¿La idea es castigar al que no tenga fuerzas, edad o salud para trabajar? ¿O al que ya no tenga dinero para invertir y hacer productiva una propiedad?, ¿y esto será en beneficio de personas que simplemente requieren declararse pobres para tener derechos por encima del que trabajo o heredo la propiedad?.

¿Donde queda el derecho de propiedad?, este derecho es el único que no se acaba por el no uso, ¿como van a reaccionar los dueños de una propiedad cuando se encuentren con personas ocupándola?, ¿los van a sacar a balazos por miedo a perder el patrimonio de sus hijos?.

¿Quien va a irse tranquilamente del país, sabiendo que las leyes uruguayas ya no respaldan sus derechos sobre sus propiedades? ¿Que garantía hay de que dejando su casa vacía, alguien no decidirá ocuparla amparado en las nuevas leyes y se quede con ella, solo por su ausencia del país?.

¿Los inversionistas extranjeros que van a pensar de la nueva súper ley?, seguro van a preferir perder la oportunidad de aprovechar los precios todavía razonables de las propiedades en Uruguay, con el objetivo de evitarse problemas por la probabilidad de que alguien decida invadir su propiedad.

¿Qué tranquilidad puede tener un ciudadano de que se van a respetar sus derechos de propietario, en un país donde con dudosos testimonios, una persona se quedo con un balneario completo en Rocha?, una situación nada clara donde un particular se quedo con una propiedad y se la vende a una empresa que seguro en muy poco tiempo fraccionará y venderá en una fortuna.

¿Que autoridad se siente con suficiente fuerza moral para que se cumpla esta nueva ley apegado a derecho, en un país donde hay autoridades que cuando le roban sus celulares, en lugar de presionar para que se aplique la ley, manda a una persona de su confianza a negociar en lo oscurito con los ladrones, para que le regresen sus equipos a cambio de unas zapatillas deportivas?.

¿Cómo podemos esperar que no seamos robados sin problema por personajes que estarán amparados por esta nueva ley, cuando vemos este tipo de antecedentes de dudosa aplicación de la ley o manipulación de la misma, buscando siempre el beneficio de personas sin escrúpulos?.

¿Cual será el procedimiento que reúna suficientes garantías para que los ciudadanos que tenemos la desgracia de tener que trabajar para comer, obtener algún bien, pagar la sociedad médica, tener un techo para vivir o mandar los hijos a la escuela, tengamos la mínima certeza de que nuestros derechos no serán violados derivado de una pésima aplicación de esta ley?

¿Quién va a realizar la investigación completa para determinar que alguien es realmente pobre de toda la vida y diferenciarlo del que se volvió pobre casualmente el día de hoy?.

¿En que país civilizado del mundo se le da un arma de este tipo a la sociedad para su uso discrecional?, ahora solo es cuestión de ocupar y esperar unos añitos y cruzar los dedos para que el dueño no le preste atención a su propiedad, para ser dueños del trabajo y esfuerzo ajeno.

Si el gobierno quiere ayudar a los que no tienen hogar, debería iniciar un proceso formal y legal de expropiación de terrenos viables para la construcción de viviendas dignas, bajo un esquema de adjudicación supervisada por una comisión ciudadana.

Pagar un precio justo por los terrenos expropiados, proveer de todos los servicios a los predios en cuestión, agua, luz, escuelas, áreas comerciales, seguridad pública, transporte público, alumbrado público, drenaje, etc. etc. etc., porque en caso contrario estaría promoviendo más asentamientos irregulares, donde no existen las mínimos facilidades para vivir dignamente.

Este es el único camino legal y justo para resolver este problema social, una forma inteligente de usar los impuestos que el gobierno cobra. Solo así se debe otorgar una casa digna y en carácter de préstamo, a quienes no tienen la capacidad económica para adquirirla por cuenta propia.

Una casa intransferible, para evitar que pase como en otros programas auspiciados por ONG´S, en donde las casas terminaron vendidas o alquiladas a personas ajenas al programa social.

Este gobierno se olvida que debe gobernar para todos y que muchos de los que votaron para que hoy estén en el poder, también tienen más de una propiedad, son ciudadanos que trabajan duro para garantizarse una vejez en paz, o son ancianos que hoy esperan certeza jurídica que ampare su esfuerzo de años, ciudadanos que desean dejar algo a sus hijos o nietos y uruguayos que quieren garantías de que nadie les quitara sus propiedades, las que esperan disfrutar cuando decidan regresar al país a envejecer en tranquilidad.

El gobierno esta creando un nuevo oficio vía voto de ley, invasor ocupante de casas, terrenos y campos "supuestamente abandonados". No duden que esto se convertirá en la forma de vida de muchos vívales y terminara como negocio a celebrarse en lo oscurito, entre estos supuestos pobres e indigentes y personajes con mucho dinero que terminaran por ser los únicos beneficiados.

¿La idea es dar mano libre a los posibles votantes, como un nuevo intento desesperado de mantener a como de lugar el poder que de manera honesta muchos ciudadanos le otorgaron en las últimas elecciones y que han perdieron por merito propio?.

¿O quieren que todos nademos en el mismo mar de mediocridad del que nunca tuvo nada y que tampoco hace nada para tener, donde hasta hace pocos años atrás, seguro vivían más de uno de los que hoy son noticia?.

Como leí en esta semana por ahí, no hay duda que cada vez Uruguay se parece más a una republica bananera, que triste futuro nos espera si seguimos por este camino… y eso que hasta Cuba esta caminando fuerte por el sendero del respeto a la inversión privada y esta retornando al respeto del derecho de propiedad, que irónico…

Crisis alimentaria… ¿estamos frente a la tormenta perfecta…?

6/5/2008

Crisis alimentaria… ¿estamos frente a la tormenta perfecta…?

Esta más que claro que el costo de la energía es uno de los principales culpables del precio de los alimentos.

Al subir el precio del petróleo, se provoca una reacción en cadena que sube el precio de los combustibles, fertilizantes, pesticidas, insumos agrícolas en general, electricidad, transporte, repuestos de maquinaria agrícola, el empaque del alimento, el almacenaje, la refrigeración, la distribución al sector detallista y todos los demás insumos, servicios y productos que se requieren para que la comida llegue en buen estado a nuestra casa.

Estamos frente a una situación complicada y que va para peor, los expertos dicen que al menos esta situación seguirá hasta el 2015. En mi opinión no veo como van hacer para que se pueda contener de forma permanente esta situación para esa fecha.

Hay otros factores que se suman al costo de la energía y que nos empujan a la situación que vivimos y viviremos por muchos años más: el incremento constante de la población mundial, el crecimiento de la clase media en países como China e India que son los más impactantes, pero que no son los únicos países que hoy ya pueden consumir mucho más que hace 10 o 20 años.

El fuerte incremento del consumo de proteína animal de manera extraordinaria y permanente, que resulta de un cambio del hábito alimenticio de un importante porcentaje de la población mundial. Hoy la humanidad tiene como moda el consumo de proteína animal que tiene la peor eficiencia para su producción, (ejemplo: si comparamos ganado vacuno, contra el pescado, leche, huevo, pollo o cerdo).

Unos 700 millones de toneladas de granos son utilizadas para producir proteína animal, con el tiempo si queremos poder acceder a nuestra cuota de proteína animal que nuestro organismo requiere, esto granos deberán ser utilizados en su gran mayoría, para producir aquella proteína que tenga mayor eficiencia al momento de su producción.

Además no podemos olvidar los problemas relacionados al medio ambiente, la urgencia para la producción de combustibles alternos, los problemas climáticos que están afectando la producción mundial de alimentos, el pésimo uso y la sobreexplotación de la tierra (incrementando la desertificación y la pérdida de tierras agrícolas), el incremento de la urbanización que lleva a la pérdida de excelentes tierras agrícolas, la contaminación de la tierra y el agua, la imposibilidad de ampliar las fronteras agrícolas sin provocar un eminente e irreversible daño al medio ambiente.

Es imposible suponer que este problema podrá disminuir, al menos no antes de un plazo de entre 15 a 20 años y si somos pesimistas de 30 a 35 años. Un cambio permanente que permita que los precios se estabilicen, (lo que no significa que bajen, solo que ya no suban de forma constante), solo puede derivar de que sucedan dos cosas:

Que se invente una fuente de energía renovable, barata para el consumidor final y que tenga la capacidad de reutilizar la actual cadena de distribución de combustibles y que se mantenga la población mundial en los niveles actuales de forma permanente.

La primera seguro sucederá, pero no en el futuro cercano y tendrá un impacto global hasta pasado el 2020 y en el caso poco optimista hasta el 2030 o todavía más entrados en el siglo 21.

El segundo caso seguro no sucederá en este siglo y dudo que suceda en el siguiente.

Esto nos lleva a una situación clara y concreta, no hay solución mientras sigamos bajo el esquema actual de consumo, producción y reparto de alimentos. La situación actual es responsabilidad de todos, los hábitos de consumo nos alejan cada vez más de la posibilidad de que podamos garantizar que a mediados de la próxima década, nuestras familias contarán con los alimentos adecuados y suficientes.

En un futuro no muy lejano podemos entrar en la fase en donde ya no será solo un problema de dinero y de cuanto deberemos pagar por los alimentos, será un problema de abastecimiento.

Esta claro que a nivel mundial faltan estrategias de pronta implantación y se esta llegando poco a poco a la conclusión de que no hay medidas gubernamentales que puedan resolver esta situación de forma permanente.

Actualmente se están canalizando recursos de otros sectores de la economía para subsidiar el sector alimentos, el problema es que si se quiere implementar como una solución permanente, las consecuencias no tardarán en saltar a la luz y será peor el remedio que la enfermedad.

Los precios seguirán creciendo y llegará el día que también se vean afectados los bolsillos más robustos y eso es muy preocupante, porque derivará en una fuerte disminución de los recursos que la clase media podrá gastar en otro tipo de productos o servicios, generando mayor desempleo en varios sectores de la economía.

Hasta ahora no se han encontrando soluciones permanentes y los gobiernos solo están repartiendo unas pocas aspirinas para tratar un cáncer terminal.

Somos terriblemente ineficientes para alimentar a la población mundial, y esto resulta de que no se cuenta con una estrategia de carácter mundial que primero que todo, garantice un mínimo de calorías y nutrientes para todos los que vivimos en este maltratado mundo.

Algo que pocos mencionan o consideran un problema y menos un problema con un impacto importante: El increíble desperdicio de alimentos durante la cosecha (más del 25% de la cosecha), el almacenaje (más del 11% en algunos casos) y el consumo final (restaurantes, fábricas de procesamiento, mercados de alimentos, comedores industriales, hogares en general, comedores escolares, ferias barriales, supermercados, almacenes, verdulerías, etc., etc., etc., con pérdidas que dependiendo del país, puede llegar hasta un 40% del total de alimentos producidos.

Se prefiere tirar el sobrante aunque este en perfectas condiciones, antes de compartirlo con el que lo necesita. No importa el valor económico o la cantidad, hoy día somos una máquina de desperdiciar alimentos. Nuestro consumo actual no deriva de una necesidad biológica, comemos según nuestra cultura y de acuerdo a cuanta plata tenemos disponible.

Vivimos de una manera en donde la única solución real a este problema, implicaría vivir una utopía que es imposible intentar hacerla realidad, porque aunque pudiera llegar a resolver el problema mundial de la alimentación, va en contra del ser humano y su forma de vivir en sociedad, ya que siempre esta procurando mantenerse por encima de sus congéneres a como de lugar y acaparando recursos de manera desmedida. Esto no es una crítica, es una realidad y es la forma normal en que la mayoría nos comportamos.

Este es un grave problema, poco se hace para reducir las pérdidas y concentrar los sobrantes o remanentes que son generados por nuestra forma de vida, se desperdician en lugar de ser reciclados y utilizados mientras son viables para alimentar al ser humano.

En muchos países hay bancos de alimentos a donde llegan muchos productos que todavía tienen vida útil, estos productos están en perfectas condiciones y mantienen un nivel sanitario idéntico a los alimentos que encontramos en el súper, pero por políticas imposibles de entender son desechados en lugar de ser aprovechados para alimentar a personas de bajos recursos.

Frente a este problema Uruguay tiene varias ventajas comparativas, tierra todavía muy barata comparada a otros países similares, buena tierra a corta distancia de las principales ciudades, un antecedente histórico de autosuficiencia alimenticia (con sus altibajos esporádicos), una cultura agrícola ecológica difundida, y en funcionamiento, zonas con suficiente agua de buena calidad.

Contamos a diferencia de lo que sucede en muchos otros países, con suficiente espacio y con todo lo necesario para que con una inversión no muy alta, muchas familias puedan iniciar acciones para enfrentar la problemática que seguro viviremos más intensamente en el futuro cercano.

El autoabastecimiento de alimentos puede ser una solución individual a este problema, es una estrategia que se debe valorar con especial atención. La autogestión de las necesidades de alimentos de una familia es una decisión estratégica que tendrá una importancia inimaginable en un tiempo no muy lejano. La tormenta perfecta ya esta aquí, y un paraguas ya no es suficiente…