Archivo para el 2/2009

Deshojando la margarita

24/2/2009

Raquel Bessio en la Bienal de Venecia

Una serie de cajas de chapas con margaritas de resina imitación metal;  estarán desplegadas en el exterior del Pabellón uruguayo en la Bienal de Venecia. Quien visite la Bienal de Venecia entre junio y noviembre, observara estos elementos . Cuando arribe al Pabellón ya esas cajas estarán sufriendo la acción del tiempo, el ambiente, el clima y cederán a procesos de  metamorfosis. Inevitablemente ese material  se oxida.

 

Estas estructuras, son creadas por Raquel Bessio,  una de las artistas que representan al Uruguay en nuestro Pabellón de los Giardini. 

 

Tal vez no sea una obra fácil de decodificar, pero de eso se trata del arte pleno de significados, de incitar al visitante, que deja de serlo para transformarse en parte activa de la instalación, volviéndose participante y no mero espectador. Debería  integrarse a la obra y buscar sus posibles significados. Pueden ser muchos y no hay que atarse en las decodificaciones. Nadie tiene la verdad revelada en este tipo de propuesta abierta.

 

Existen, sin embargo, algunas pistas. Una es el título de la instalación que se llama “La Tierra Prometida” y conviene asociar ese término con la palabra Uruguay de la fachada y con la nacionalidad de la autora. El Uruguay fue la Tierra Prometida para muchos inmigrantes, fue la Suiza de América, fue considerado un paraíso en el tiempo de las vacas gordas. Esos tiempos han fenecido. El país sufre  una crisis desde mitad de la década del 50 y hace tiempo que no es modelo.

 

 

Entonces vale la pena asociar esas cajas y margaritas a mitos  del país, a una visión de la Arcadia que tuvimos del Uruguay del pasado. Esa tierra, ya no es tan prometida, ya no representa la llamada Suiza de América; es fragmentada,  gris, oscura, oxidable y oxidada. Algo de esa realidad esta enmohecido, dañado, estropeado, carcomido. Las cajas oxidables apuntan a todo lo que corroe seguridades, convicciones certidumbres, confianzas creencias y voluntades. Los uruguayos sabemos cuántas certidumbres hemos perdido, cuanta crisis de confianza en el país, su situación económica, su lentitud para los  cambios, su mesocracia, y el hecho de que ningún partido político parece terminar con algunas situaciones como la hipertrofia del estado, por ejemplo, o la tendencia a la inercia.

 

 A través de un país simbolizado por cajas, Bessio también se refiere a la  sensación de apartamiento de lo que sucede en el gran mundo que se vive en el Uruguay. Es un país en el que muchos habitantes tienen la sensación de estar encajonados, encerrados, limitados, separados.

 

Las margaritas simbolizan la relación de sus habitantes con el Uruguay, y los vaivenes del amor al paisito: “te quiero mucho poquito y nada”, tal como se dice en la costumbre popular al deshojar la flor.

 

La obra mientras va mutando de colores y texturas debido a la acción del tiempo tiene vida propia aludiendo a un mundo voluble y perturbado.