Indigentes y arte: la carpa refugio
23/5/2008Otra sorpresa del MOMA.
Veo una enorme forma inflada blanca de plástico situada en forma muy destacada en el MoMA, el muy famoso museo de arte de Nueva York, que acabo de visitar. Me acerco asombrada. En ese museo relicario de las mejores obras del siglo XX, de pronto está esta carpita. Me pregunto si será alguna de estas sorpresas anti -arte que nos depara el arte de hoy. No. No lo es.

Es una obra de arte útil, donde se aúna diseño, arte, interés social, factibilidad de construcción y deseo de colaborar para mejorar la vida de quienes tienen que pasar por situaciones muy duras como la carencia de un hábitat temporario ya sea por desastres naturales, porque la sociedad no responde a sus necesidades con la celeridad que debería, porque viven en el Tercer Mundo o porque son marginales y se han auto excluido del mundo normal por problemas personales diversos.
La construcción destinada a los sin techo está en el MoMA, pero no necesitamos ir a Nueva York para ver indigentes durmiendo en las calles. Los vemos aquí en la muy fiel y reconquistadora, debajo de los puentes, en los zaguanes, en las escaleras de los grandes edificios públicos, no solo en lugares marginales sino en barrios residenciales, en el Centro, en la Ciudad Vieja, y hoy ya en cualquier lugar, tirados, tapados por trapos, diarios y en situaciones higiénicas lamentables mientras pasan los años y poca cosa se hace para mejorar su situación.
El MoMA que adquirió esta obra tan sui generis, quiere demostrar que el arte no se divorcia de la preocupaciones prácticas para los indigentes y le da un lugar preponderante a la creación de Michael Rakowitz, (n. 1973) el artista plástico, quien diseñó y construyó este refugio. El creador hasta ahora era conocido por ser un artista conceptual, estuvo y está presente en numerosas bienales, pero con el tiempo pensó cada vez más en la utilidad de sus creaciones. El es el inventor de ese refugio temporario, que al menos mantiene a la gente abrigada, lejos de las inclemencias del clima, en condiciones higiénicas, sin tener que abrigarse con detritus. Y no se piensen que es un lujo del Primer Mundo: cuesta solo 5 dólares (100 pesos uruguayos). Como obra de arte se sitúa dentro de lo que se puede calificar como intervención de espacios públicos, está vez determinada por propósitos utilitarios y humanísticos.

Su propuesta está inspirada en las viviendas de los nómades, en especial de los beduinos de Karak en Jordania, cerca del Mar Muerto, a quienes conoció personalmente y con quienes convivió en Jordán. La intención de ayudar proviene no solo de los homeless que vio en Nueva York y otras ciudades, sino de su preocupación por el sufrimiento de las poblaciones civiles de Irak. Su familia materna es iraquí – judía.
Pensó, también, en el frío del este de los Estados Unidos y sus famosos homeless y en una solución barata y apropiada. Entonces creó una especie de carpa muy bien diseñada que se calienta con la ventilación que sale de los ductos de calefacción de casas y edificios que dan a las calles. Con lo cual se aprovecha lo existente y no se gasta en energía.
El refugio es portátil, agradable de ver, higiénico, y tiene un tubo que se conecta fácilmente a los ductos. Posee cierres metálicos, yuna ventana para evitar la claustrofobia y darle mayor claridad Está realizado en polietileno, y mide 107 x 91.5 x 335 cm.).
El ingenio del creador está basado en sólidos estudios en MIT, el famoso instituto tecnológico de Massachussets y en su Master de Estudios Visuales en la misma universidad.
Sin verticalismos elitistas lo puso a consideración de los propios indigentes y charló con ellos visitándolos en los centros donde les sirven comida y refugio ocasional.
Los refugios ya han sido utilizados. Rakowitz considera que ésta no es la solución para la vivienda, sino algo temporario por lo menos para aliviar necesidades urgentes; luego los gobiernos, los ministerios, deberán hacer algo en cada país para solucionar el tema de la gente sin vivienda. La suya es una estrategia simbólica para sobrevivir y en otros casos para soluciones de emergencia. Tal vez se podría inventar algo con similares propósitos en el Uruguay. ¿Será posible?





